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05 junio 2026

Refrito: el mito del crecimiento infinito

(Publicado originalmente el 23 de junio de 2007)
La idea del crecimiento infinito es muy antigua, y a pesar que ha sido siempre desmentida todavía sigue sin caer en el descrédito.

Es una idea que se aplica en varios niveles pero les daré un ejemplo a nivel personal con el dicho "la plata llama a la plata". 

Se supone que los hijos de ricos tienen ventajas inalcanzables sobre los hijos de pobres, entonces tienden a acumular más plata que sus padres, y sus nietos más todavía y así, ad infinitum.

La conclusión es que los ricos se hacen cada generación más ricos y usan su ventaja natural para explotar a un número cada vez mayor de pobres, quienes a su vez se empobrecen cada vez más de generación en generación.

Esta es una idea tan ampliamente aceptada que casi no hay organismo internacional o gobierno que no base sus políticas en ella, y se usa toda una terminología ad-hoc como romper el círculo de la pobreza, cerrar la brecha, corregir las distorsiones, etc. como si se tratara de una espiral ascendente tan inevitable como la Ley de Gravedad.

Pero no hay que estudiar mucho para darse cuenta que esto es completamente falso, no hay un solo ejemplo en la historia que muestre ese efecto en el largo plazo y de tener algo de verdad, hoy seríamos gobernados por los descendientes de Craso o por la familia Borgia.

Incluso en el corto plazo de una generación o dos podemos ver que el crecimiento ilimitado no se cumple, y que basta un par de malos años para que se desvanezcan las mayores fortunas familiares. En un país de nuevos ricos como es Chile esto es muy claro.

Cuando yo era chico (uhhhh) la familia Larraín estaba en la cumbre de la escala social chilena, y mi mamá en broma se jactaba de que teníamos un parentesco lejano con ellos. Hasta vivimos en una casa de mi tio Pancho en Recoleta, un huaso multimillonario que usaba un alfiler de gancho en el marrueco. 

Hoy vemos a los Larraín dando vuelta por la tele; un mago, otro en telenovelas, otra cazando futbolistas, distintas formas de ganarse el puchero, ¡quien los vió y quien los ve! como decía mi tía Chelita.

Pero los teorizadores del crecimiento infinito siguen con lo mismo; las insuperables ventajas que -según ellos- tienen los hijos de familias ricas. Son puras mentiras, nacer en cuna de oro no garantiza nada y no da más ventajas que unos cuantos años de bienestar. Mi papá fué hijo de millonario y murió indigente, yo me crié indigente y ahora soy todo un pobre diablo jaja!

Pero como les decía, esta idea no solo se aplica a las personas sino también a gobiernos y empresas. De allí viene la estúpida teoría de la explotación imperialista, que si bien en Chile ya casi no tiene crédito, en otros países de América Latina sigue provocando sueños eróticos entre políticos y electores.

Con las empresas ocurre lo mismo. Tengo a mi lado el libro -extraordinariamente bien escrito- El Desafío Americano. Un libro seminal para la Unión Europea que en 1967 predecía que dos grandes empresas dominarían el mundo del futuro: IBM y General Motors. Sin comentarios.

Y pasan los años pero los futurólogos, políticos y gente común siguen encandilados con el espejismo del crecimiento infinito. En estos tiempos se habla de Microsoft y ahora último de Google, que han ocupado el lugar de IBM y GM en el imaginario popular. 

Se equivocan como siempre, nada es infinito, excepto quizás mi infinita capacidad para latearlos a ustedes con mis ocurrencias, mis queridos amigos. Hasta mañana,

Post Data: la foto corresponde a Jean-Jacques Servan-Schreiber, autor de El Desafío Americano, un escritor que me impresionó mucho cuando yo era un perico de 14 años.

8 comentarios:

  1. Las ventajas heredadas son como la pole position en las carreras de autos: según el tiempo de precalificación que obtengan, quedan en una mejor o peor posición al momento de la partida, lo que les da una cierta ventaja a los mejor posicionados. Sin embargo, pensar que el orden final va a coincidir con el orden de partida sería absurdo, porque esa ventaja (o desventaja) inicial se puede compensar con el desempeño durante la carrera, que es lo que más importa.

    Por ahí va la cosa, creo.

    Saludos,
    El Triministro.

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    1. Eso creo igual, la partida es solo una parte y pasan miles de cosas que pueden cambiar o no el resultado de la carrera. Por eso la familia Edwards no son "los dueños de Chile" como se creía en los sesentas y a un nivel más modesto las personas en su vida ganan o pierden, según sus decisiones y sobre todo su suerte.El azar es fundamental en todo eso.

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  2. Sin duda un buen punto de partida da una ventaja inicial (eso es un ejemplo de autoexplicativo), pero no asegura nada y es una simploneria, generalmente envidiosa, la que le atribuye el resultado en un tiempo de cierta magnitud.
    Comento que el crecimeinto infinito es una supuesta disputa entre los creyentes que el mundo, todo, puede crecer sin limites y el ecoidiotismo que propone decrecimiento.

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    1. Uno de los libros más impresionantes que he leído se llama "Dos Nuevas Ciencias" o algo así, escrito por Galileo, que parte con un ejemplo muy simple ¿que largo puede soportar una viga apoyada en dos pilares antes de romperse? ¿por quñe no se puede alargar indefinidamente? La respuesta parece muy sencilla para cualquiera pero esa respuesta sencilla es también superficial y tonta, la explicación que da a ese problema es asombrosa y bastante enredada.

      Después pasa a construcciones más grandes como barcos y edificios, sin hacer cálculos de resistencia de materiales, casi sin matemáticas, da la explicación lógica de por qué las cosas no pueden crecer sin límite. No pueden existir hombres de cinco metros ni edificios de cien kilómetros de altura, ni siquiera en teoría como podría sugerir una visión mecanicista, todo lo que crece lleha a un punto en que cae bajo su propio peso.

      El crecimiento económico no se escapa de este principio, todo lo que crece -la riqueza en este caso- lleva el germen de su propia destrucción por dentro, crece hasta llegar a un punto donde se estabiliza y se derrumba por su propio tamaño.

      Por eso ni Boeing, ni IBM, ni General Motors son las empresas que controlan el mundo como proyectaba Servan.Schreiber en El Desafío Americano, es un asunto que vemos en todas partes al revisar la historia, yo no conozco ni un solo caso de crecimiento infinito

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    2. Sin trucos.
      Infinito es "demasiado" infinito :-) sirve para conversar o alegar contra el capitalismo o la preservacion de los ecosistemas y cosas asi.
      Acotandolo a 1.5 millones de años, el fuego, o a solo razonables 12.000, dejamos de ser cazdores recolectores en buena parte del planeta y hemos tenido un crecimiento sostenido , con incidentes: volcanes, terremotos, sequias, guerras, ladronzuelos progresistas, y cada vez se superan esos incidentes; Asi pasamos de entre 1 y 5 millones de habitantes a 8.ooo millones...Tambien , como señalas, se van agotado los recursos, entonces se cambian a otros, se reproducen, se mejora su uso, muchas veces se usan los subproducto, etc, mil maneras de asegurar un crecimiento "infinito"

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    3. Si de acuerdo, infinito es demasiado tiempo. Pero en los Siglos XVI y XVII en España existía el imperio más poderoso del mundo, donde "no se ponía el sol" literalmente. Mira hoy.

      Lo mismo se puede decir de los Países Bajos, Inglaterra y prácticamente todos los hegemones que han existido.

      Ninguno ha perdurado, tu hablas de un "crecimiento sostenido" pero eso es a nivel global y refleja los avances tecnológicos nada más, no tiene nada que ver con lo que hablaba Servan-Schreiber y yo mismo en esta entrada, que son los crecimientos individuales de los imperios, las familias y las personas.

      Ninguno de ellos ha perdurado, la familia de Craso hoy no tienen ni uno, tampoco los descendientes de los Vanderbilt, la familia Rockefeller que en sus años tuvo muchísima más riqueza que cualquiera de los billonarios actuales, hoy van para abajo y en algunos años estarán en la pitilla. La riqueza no se asienta, siempre cambia y por eso las proyecciones de crecimiento siempre se equivocan.

      Repito lo que escribí antes, pero lo colocaré con más precisión "yo no conozco ni un solo caso de crecimiento que traspase varios siglos" eso simplemente no existe, ni a nivel individual, ni familiar ni de imperios hegemónicos, el enriquecimiento trae la semilla de su propia destrucción.

      Y -a mi modo de ver- eso no tiene absolutamente nada que ver con el agotamiento de los recursos o la ecología, en verdad la riqueza no depende de eso porque es siempre un concepto relativo, desde hace mucho tiempo hay un consenso que el valor -y por lo mismo la riqueza- son esencialmente subjetivas. El valor objetivo nunca existió.

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  3. "El cielo es el límite" ¿no era eso lo que decian?

    Me recordó la historia de la Torre de Babel, que se suponía se iba a construir hasta llegar al cielo y así llegar a Dios y el mismo al ver la arrogancia del hombre, la saboteó.

    Eso de crecer sin límites, es el sueño de todo ambicioso, pero hasta los ambiciosos o megalómanos tuvieron sus límites, impuestos gracias a esa fuerza que gobierna todo (llamese Dios o lo que fuera)

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    1. Si, parece que todo crecimiento lleva el germen de su propia destrucción, parece que las cosas no funcionan el línea recta sino en ciclos

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Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
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