(Publicado originalmente el 17 de octubre de 2010)La estrategia no sirve para crecer, para hacerse rico o llegar al primer lugar. Ese es el primer malentendido de muchos que venden este asunto con una comprensión superficial y por eso los empíricos desprecian el pensamiento estratégico, dicen que es pura poesía porque que en realidad con estrategias no se gana.
Es verdad, no existen las estrategias ganadoras y
cualquier tonto puede hacerse rico, es cuestión de mirar alrededor nomás.
Me conseguí finalmente algunos libros y artículos originales de Michael Porter
-que manera de proteger sus derechos de copia el hombre- y en el artículo
Que es Estrategia leo lo siguiente
"las empresas japonesas rara vez tienen una estrategia".
Eso coincide
perfectamente con lo que yo conocí de Casio Computer a principios de los 80,
cuando llegó a ser líder mundial en varios rubros y contrapone lo que vengo
leyendo y escuchando desde hace años a los profesores de administración, que
ponen los ojos en blanco al hablar de la estrategia japonesa.
Las empresas japonesas llegaron al primer lugar del mundo por otro lado,
mejorando la calidad y la eficiencia operativa con líneas de producción
robotizadas, que bajaron los costos de manera enorme.
Cuando estuve en Tokio
el año 83 y después de las reuniones salíamos a tomar cerveza a un bar
minúsculo en Shinjuku, mi amigo Satoh -que con cada trago nos hacíamos más
amigos- me decía
"¿sabes en que consiste el milagro japones? en que los gerentes ganamos mil
dólares al mes y vivimos como obreros en una de las ciudades más caras del
mundo, ahí tienes la explicación del milagro".
La estrategia no es muy útil para tener éxito, eso se puede conseguir -a
veces- con la táctica, haciendo mejor las cosas o simplemente con un golpe de
buena suerte ¿Para que sirve la estrategia entonces? para tener
los objetivos adecuados, tomar una posición y asegurarse que el éxito sea
sustentable.
Las empresas japonesas no fueron sustentables, el milagro japonés duró
menos de dos décadas ¿quien se acuerda ahora de la Casio o Sharp? en algunos
años más tal vez nadie recordará a Sony, pese a que fue una empresa que
intentó posicionarse estratégicamente.
¿Se puede tener éxito sin estrategia? Claro que si, supongamos un muchacho muy
bueno para el estudio que al terminar su educación media saca un excelente
puntaje en la prueba de selección universitaria, sin pensarlo mucho -para
aprovechar su beca- entra a estudiar la carrera más codiciada, digamos,
medicina.
Y después de muchos años de quemarse las pestañas sale titulado de
médico, una profesión que nunca le ha gustado. Tuvo un buen rendimiento
táctico, alcanzó el éxito pero sus objetivos estaban equivocados. Conozco al
menos dos casos reales de esto.
A lo que quería llegar:
Pensemos en el desarrollo de la ciudad de Arica ¿puede desarrollarse la ciudad
sin una estrategia? Por supuesto que si, basta con que el estado se ponga con
algunos subsidios o que por algún golpe de suerte encuentren una riquísima
veta de oro o de platino en la región.
Tener desarrollo económico no es lo más
difícil, nos convertiríamos en una segunda Antofagasta con la tasa de cáncer
más alta del país, o Iquique, con una de las mayores tasas de delincuencia en
Chile. Eso es lo que debemos evitar, perseguir objetivos equivocados. Arica
tuvo desarrollo, varias veces, pero nunca fue sustentable.
Los tontos viven soñando con que un trabajo bien pagado les va a mejorar los
problemas de su vida, creen que ahí está la solución de todo, pobres giles sin
estrategia, no se dan cuenta que antes de preocuparse por alcanzar los
objetivos hay que preocuparse por tener la dirección correcta y objetivos que
valgan la pena. Eso es estrategia, y para eso sirve.
su amigo en el bar de Tokio se llamaba Satoh ? como el enemigo mortal de Michel Douglas en "Lluvia negra" una de yakuzas y policías. Es un nombre muy apropiado para tomar cerveza en Tokio. O sake. Las estrategias para ciudades me parecen peligrosas, no digo que muchas no hayan funcionado. Pero prefiero que el Estado se ponga a servir al sector privado y no que lo lidere. La idea de Porter de "cluster" me suena mejor. Uls
ResponderBorrarHisroshi Satoh, a los japoneses llamarlos por el nombre es una especie de insulto a menos que seas de la familia más cercana, solo por el apellido, a las mujeres en cambio las puedes llamar por su nombre sin problema.
BorrarMis mejores amigos y aliados en la Casio eran Tanifuji, Satoh e Itoh, hice una buena amistad con ellos que duró los años que estaba relacionado con la compañía.
Tal como dices, las ciudades no deberían tener estrategias, sin embargo los políticos locales si tienen una visión y una idea de la misión que tratan de imponer siempre, eso casi siempre resulta contraproducente, aunque unas pocas veces funciona, como fue con Ibáñez en Arica, González Videla en Serena y Vicuña. Mackenna en Santiago. Mackenna en Santiago.
PEro en general las ciudades que crecen sin visión ni estrategia se desarrollan mejor, son más diversas y vibrantes.
Los de los cluster industriales es una idea antigua, también surgieron casi por casualidad en Italia en la postguerra, eso fue lo que convirtió a Italia en el país del diseño y un italiano de apellido Becattini lo estudió muy bien. También lo describió Marshall que popularizó esa frase de los "cluster industriales". Por lo general aparecen de manera espontánea, por casualidad, mucho más que por la "visión" de algún fulano.
Vi un documental hace poco donde contaban que la industria noruega del salmón se fijó como objetivo venderles salmón a los japoneses. Y es que los nipones, según ese trabajo, no preparaban el sushi como salmón, al que le encontraban mal olor. Lo hacían con atún u otros peces. Nosotros, que hemos conocido el sushi sólo cuando fue moda mundial, acostumbramos verlo hacer con salmón, pero no era el tradicional. Entonces contrataron cocineros, financiaron programas de televisión, hicieron promociones, etc.. etc.. hasta que consiguieron abrir ese mercado, que para su industria del salmón fue un antes y después. Eso sí debe ser una estrategia.
BorrarBueno el comentario porque permite diferenciar táctica de estrategia. Eso fue una táctica comercial, la estrategia fue desarrollar la crianza de salmones de manera masiva aprovechando las ventajas naturales, estrategia que fue importada (copiada) por la Fundación Chile, que desarrolló todo eso en el sur con enorme éxito.
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