Estamos viviendo ahora, en los últimos 20 años, una cultura de victimismo donde las personas -quizás por primera vez en la historia- ganan estatus y estima presentándose como víctimas.
Me gustó mucho esta entrevista a Pinker, me gustó mucho los palos que le pega tanto a los wokes como a los trumpistas, como estoy de acuerdo con casi todo lo que dice me tomaré el trabajo de copiar los principales conceptos sobre el victimismo, los sinvergüenzas, los payasos, la IA y cosas por el estilo.
Al final agregaré un pequeño comentario mío pero esta entrada es casi 100% una transcripción de la entrevista. Sin más trámites, aquí va:
Tu Teoría de la Naturaleza Humana impulsa tu concepción de la política, si crees que las personas son innatamente cooperativas, amables, generosas y solidarias, entonces no verás la necesidad del gobierno, del estado de derecho, la policía, los tribunales ni el dinero.
Si crees por el contrario que las personas son más egoístas, individualistas, verás que el gobierno tiene el papel de mantenernos alejados unos de otros. Por lo tanto existe una relación de larga data entre las concepciones de la naturaleza humana y las teorías políticas.
Es la mente humana la que impulsa las artes, nuestra pintura, nuestra fotografía dependen de nuestro sentido de la belleza, nuestra apreciación de la música depende de lo que nos agrada en el ámbito auditivo. Nuestra fascinación por las complejidades de la vida social proporciona el tema para la ficción y el teatro.
No todo lo que valoramos en la vida tiene una función reproductiva. Al contrario, la mayoría de las cosas que valoramos: la lectura, el teatro, la filosofía, la literatura, la moral, no sirven especialmente a nuestros intereses reproductivos. No vivimos nuestras vidas para maximizar nuestra aptitud darwiniana.
Si lo hiciéramos trataríamos de tener tantos bebes como fuera posible, mataríamos a nuestros enemigos, a los bebes enfermos. Es una gran confusión pensar que todo lo que valoramos es una adaptación darwiniana. Todo lo contrario.
Hay diferencias en la resiliencia entre los niños, de modo que los niños que pasan por la misma experiencia pueden reaccionar de modo diferente (...) Quiero decir que crecí en una generación de hijos de supervivientes de la Gran Depresión, del Holocausto y de la Segunda Guerra Mundial.
La idea que ese trauma temprano te dejaría lisiado de por vida era completamente ajena a la generación de mis padres. Mis antepasados sobrevivieron al Holocausto y tuvieron vidas perfectamente productivas y felices, se sorprenderían de escuchar que si tuviste un trauma en la infancia eso te limitaría tu vida.
Estamos viviendo ahora, en los últimos 20 años, una cultura de victimismo donde las personas -quizás por primera vez en la historia- ganan estatus y estima siendo víctimas, es un giro cultural muy inusual.
Ya sabes, mi argumento es que muchos indicadores del bienestar humano han mejorado, que vivimos más, la gente está mejor educada, es menos probable que muera en la infancia o que una mujer muera de parto.
Bueno, eso no significa que todo sea mejor que antes, el mundo es un lugar complejo, están pasando muchas cosas, no existe ninguna ley mágica que diga que todo está destinado a mejorar, bueno, algunas cosas también empeoran.
La vida plantea siempre un equilibrio entre ganar ahora a costa de un posible daño más adelante (...) Nunca hay respuestas correctas sobre cual debería ser esa compensación, no quieres renunciar a todo el placer ahora para poder disfrutar de verdad cuando cumplas 85 años.
Es algo en que las personas maduras deben pensar constantemente y es lo que se debe pensar en una sociedad que funciona.
La verdad es que no creo que la IA sea una amenaza existencial, creo que claramente conlleva riesgos y daños potenciales pero antes de preocuparnos por los hipotéticos escenarios de ciencia ficción, debemos pensar en cómo podría perjudicar a las personas en el presente.
(...) Sin duda es cierto que las personas que están a la vanguardia de la IA, las empresas actuales en particular Antropic y Open IA provienen de una cultura de aficionados a los escenarios hipotéticos de ciencia ficción, gente a la que le gusta reaccionar sobre escenarios exóticos.
Irónicamente fundaron Open IA y luego el grupo disidente Antropic porque querían desarrollar IAs seguras para que la humanidad no corriera peligro. pero luego siguieron adelante con todo, con una IA desenfrenada e ilimitada sin tener en cuenta las consecuencias para la seguridad.
Pasé 21 años como profesor en el MIT y mis colegas eran ingenieros mecánicos, nucleares, aeronáuticos, construyeron cosas como reactores nucleares, barcos y aviones. Y jamás se les pasó por la cabeza lanzar un producto nuevo hasta no haberlo probado hasta el último detalle.
Así es la cultura de la ingeniería, pero hoy la IA no surgió de esa cultura sino de la cultura de la ciencia ficción. Es un fenómeno bastante reciente, desde las primeras generaciones de "nobles tecnológicos" como Bill Gates, eran personas muy sobrias y reflexivas, de allí su giro frecuente hacia la filantropía.
Bueno ¿y qué ha cambiado con Musk? Las normas son formas de comportarse, que la ley no exige pero todos saben que todos los demás las saben. Pero eso es extremadamente frágil, pueden derrumbarse si alguien rompe las normas y se sale con la suya.
Lo que hemos visto en la política estadounidense es que Donald Trump rompió repetidamente normas que todo el mundo daba por sentado que era imposible romper y sobrevivir. Una y otra vez decían "¡Oh, esta vez lo ha hecho! no puede mantenerse si sigue así, es el fin de su carrera".
No puedes perseguir a las mujeres, agarrarles el poto en público y sobrevivir como político. Los políticos no pueden salirse con la suya. Bueno él si se salió con la suya y fue elegido presidente.
Ycomo resultado puede que haya debilitado la norma en general, de modo que Elon Musk hizo cosas que ningún CEO habría soñado con hacer hace 10 años: alardear, mentir, fanfarronear, trollear en una especie de payaso público, algo que simplemente no podrías hacer si fueras un ejecutivo responsable.
Y puede que se esté extendiendo, los ministros, jefes de gabinete, políticos se están saliendo cada vez más de las normas del decoro, autocontrol y modestia que fueron una especie de estándar durante décadas en nuestra cultura.
(...) En cierto modo la IA está avanzando en una dirección diferente (de las redes sociales). Para que la IA sea un producto con el que la gente quiera interactuar debe tener cierto compromiso con la precisión, porque si la consultas para tomar decisiones no quieres que una teoría conspirativa loca te aconseje.
¿Debemos utilizar la IA? Si claro, por ejemplo si corriges un trabajo o algo así ¿consultarla? No, por ejemplo no le daría el trabajo de uno de mis estudiantes para que lo evalúe. Yo la usio como un motor de búsqueda semántico.
Mientras que Google tradicional es un motor basado en texto ´-podías escribir palabras pero un concepto Google no lo puede entender- ahora con IA si puede hacer eso, yo lo uso como una forma de introducirme en la literatura, en las cosas de las que no sé nada, pero a menudo las verifico.
Mis 5 centavos de aporte
Bueno, con esta entrevista Pinker me quitó el tema de varias cosas que pensaba escribir y -tal como en un artículo de Art Buchwald- creo que nada que le quite o le agregue podría mejorar a la entrevista original, está redondita y como no me gusta vestirme con ropa ajena la copié tal cual.
Pensaba el otro día si el resentimiento social y la tendencia a victimizarse serían cosas recientes o solo vienen de los tres últimos siglos con el veneno que inoculó la maldita Revolución Francesa a toda nuestra cultura.
Bueno, parece que en un espacio de tiempo mucho más corto -específicamente a partir del año 2000- estas tendencias parece que han crecido en popularidad y prestigio de manera exponencial en todo el mundo.
Justo estuve leyendo un excelente ensayo de un amigo sobre la cizaña intelectual y política que se han introducido en los últimos años con generaciones de gente orgullosa de considerarse víctimas y de ser resentidos. Algo que normalmente era un vicio se ha convertido en virtud.
Pero así está la cosa, no me apetece moralizar pero encuentro mucha razón en lo que dice Pinker y también en lo que escribe mi amigo, incluso hay muchas ideas en las que no había pensado antes.


