Estoy muy, muy contento con los resultados de las elecciones de medio término en los Estados Unidos, en realidad esperaba una reacción del electorado americano pero nunca pensé que el margen de diferencia iba a ser tan alto, especialmente considerando los resultados de la última elección presidencial.
Veía estas elecciones con esperanza, pensando que el electorado iba a reaccionar y claro que reaccionó con todo. No es nada nuevo que un presidente pierda el congreso en estas elecciones, es algo que normalmente se da, pero la pérdida amplia, por avalancha, en estados tradicionalmente republicanos es una anormalidad.
Una derrota personal
En Texas más de treinta años que no ganaba un demócrata, en otros lugares más de noventa, eso se repitió en varios estados. Y en esto el Partido Republicano no tiene mucho que ver, es Donald Trump el que -como dijo un propagandista ruso- "falló miserablemente".
Durante toda la campaña estuvo repitiendo en sus discursos "voten como si yo estuviera en la papeleta, votar por un republicano es votar por mi", ahora que le dieron una paliza histórica, no se le ocurrió decir otra cosa que "si yo hubiese estado en la papeleta habríamos arrasado", que patético.
Nadie como él para ser antipático
No recuerdo otro presidente en la historia con esa capacidad para hacerse antipático. Cada vez que abre la boca o escribe una entrada en su "red social" deja un reguero de gente indignada, incluso personas que eran indiferentes frente a él terminan odiándolo.
"Todos los líderes del mundo vendrán corriendo a besarme el culo" dijo después de su desquiciado intento de poner los aranceles ¿recuerdan cuando apareció con este estúpido cartel en que fijaba aranceles hasta a una isla habitada solo por pingüinos?
Esa fue la primera de una larga cadena de estupideces, el efecto directo de los aranceles fue subir los precios de todo lo que Estados Unidos importa y hoy hasta las casas subieron de precio porque tuvieron que pagar aranceles por los paneles ¡pero que estúpido!Eso lo hizo apenas tomó el cargo y fue una señal de como sería su segundo gobierno. Todo mal, para no pedir permiso al congreso acudió a una ley de emergencia económica, después los tribunales lo declararon ilegal y ahora tiene que devolver los "trillones" que recibió y de los que se ufanaba tanto.
Ahora debe estar cantando eso de "no tengo suerte, soy fatal, todo lo que hago me sale mal..." porque siguió dando tumbos y tomando decisiones desastrosas una y otra vez. Los errores han sido innumerables.
El desastroso manejo de la guerra con Irán
Pero solo quiero recordar otro error catastrófico que fue su decisión de involucrarse abiertamente -y mal- en el bombardeo de Irán y los gigantescos movimientos de flotas intentando romper el bloqueo del Estrecho de Ormuz.
Esta ha sido la estupidez más grande que ha cometido, porque justo coincidió con una purga en los altos mandos y el Pentágono, llevada a cabo por el borracho e inepto secretario de Guerra Pete Hegseth, un bufón sin ninguna calificación para dirigir el mayor aparato de guerra que existe en el mundo.
Hegseth ha hecho un daño incalculable al sistema de defensa de Estados Unidos y los resultados se han podido ver en el ridículo que han hecho en Irán, un país que con una conducción militar adecuada, podría haber sido neutralizado de manera mucho más limpia y eficiente.
Todas las acciones militares valiosas contra Irán han sido efectuadas por Israel, que tiene los conocimientos y la capacidad para atacar desde adentro. Si Trump hubiese tenido un mínimo de criterio habría dejado que Israel hiciera todo el trabajo sucio sin involucrar abiertamente a USA.
Pero su irrefrenable egolatría lo llevó a tomar protagonismo en el asunto y ahí lo tenemos, humillado una y otra y otra vez por los iraníes, mientras el precio del petróleo subió a las nubes y las alianzas con los países del Golfo se van evaporando.
Los aranceles y la guerra en Irán fueron las dos estupideces más grandes que cometió, hubo otras, pero esas fueron las mayores, que hicieron fracasar miserablemente el manejo de la economía del país. Por culpa de eso Estados Unidos es hoy más pobre y débil que nunca.
Sumisión a Putin, traición a Ucrania
Esos fueron los errores principales pero no los únicos. Su sumisión ante Putin es vista como cobardía extrema y repudiada por todos, ha cortado a Ucrania todas las ayudas que a podido y cada vez que ha insultado a Zelensky -que es un ídolo popular a nivel global- se infringe heridas a si mismo.
Su actitud con Ucrania le ha costado el desprecio transversal tanto del electorado demócrata como de la mayoría de los republicanos, es algo que va más allá de los partidos, un asco personal.
El primer presidente felón en la historia de Estados Unidos
Pero eso no es todo, Donald Trump es el único presidente en la historia de los Estados Unidos en haber sido condenado por un delito grave (felony).
Ningún otro presidente estadounidense -ya sea en funciones, expresidente o candidato- había recibido una condena penal por felonía.
Su comportamiento degenerado
Ha tenido que enfrentar juicios por delitos de violación que ha arreglado pagando fuertes sumas. Fue íntimo amigo de Jeffrey Epstein, que mantenía una enorme red de prostitutas adolescentes para millonarios y todavía no se descubre completamente el enorme expediente de esa investigación.
Trump como estafador
Junto con sus hijos, Trump lanzó una plataforma de finanzas descentralizadas (DeFi). con evidente conflicto de interés que representa que la familia presidencial posea un negocio de criptomonedas mientras el gobierno moldea la regulación financiera y los activos digitales.
Gobiernos y diplomáticos extranjeros han gastado millones de dólares en reservas de sus hoteles y resorts de lujo como Mar-A-Lago y otros.
Un proceso civil de la Fiscalía de Nueva York determinó que la Organización Trump infló sistemáticamente el valor de sus activos e inmuebles para obtener condiciones ventajosas en préstamos bancarios y seguros.
En 2016 pagó 25 millones de dólares para cerrar demandas civiles por prácticas comerciales engañosas y fraude masivo en sus programas de formación inmobiliaria.
The Ugly American
En fin, podría seguir horas y horas describiendo a este viejo tonto, ignorante, narcisista, incompetente, cuya demencia senil lo hace hablar y decidir toda clase de estupideces, sin ningún freno que lo detenga. Ese es Donald J. Trump, el presidente de Estados Unidos que acaba de ser apaleado como se merece, por lo dicho y varias cosas más.
Trump es el prototipo de lo que popularmente se conoce como "The Ugly American": el estadounidense que viaja al extranjero y se comporta de manera arrogante, insensible, ignorante de la cultura local y exigente, que habla solo inglés a gritos, despreciando las costumbres locales o asumiendo que el estilo de vida de EE. UU. es superior a los demás. Trump es un Ugly American perfecto.
¿Qué viene ahora?
Hasta el momento el primer gran efecto es que Trump se quedó mudo, llevamos casi 24 horas sin tener que soportar sus inagotables majaderías por Truth Social y en su primer discurso público ha sido para decir una sarta de incoherencias sobre su supuesto "salón de baile", que seguramente nunca se va a concretar con el actual congreso.
Los demócratas consiguieron una aplastante mayoría en la cámara de representantes 238 contra 147 y una mayoría importante en el senado 54 contra 44 ¿qué significa esto en la práctica? Que en la Cámara de Representantes florecerán las investigaciones, irán con todo contra él. Además le negarán la sal y el agua cuando necesite fondos.
Trump ya ha anunciado que recurrirá al veto cuantas veces estime necesario y gobernará por decreto por medio de órdenes ejecutivas ¿puede hacerlo? Claro que si, de hecho es algo que hizo muchas veces Obama y -si mal no recuerdo- Bush Jr.
Esos decretos se llaman "ordenes ejecutivas" y el presidente tiene derecho a emitirlas, pero tiene varias restricciones legales. Están sujetas a revisión legal y pueden ser suspendida por jueces federales o la Corte Suprema (así fue como le desarmaron los aranceles por ejemplo).
Un decreto no puede crear nuevos impuestos ni asignar fondos (muy importante) que el Congreso no haya autorizado previamente.
Los decretos no son leyes permanentes, el próximo presidente lo puede anular de un plumazo, basta solo con otra orden ejecutiva. O sea no la tendrá fácil para gobernar por decreto, Obama pasó por eso y lo tiene clarito.
¿Y el veto?
Trump puede vetar cualquier proyecto de ley regular, resolución conjunta o ley de presupuesto que envíe el Congreso si considera que va en contra de su agenda.
Para que el Congreso apruebe una ley por encima del veto presidencial, necesita una súper mayoría de dos tercios (2/3) en AMBAS cámaras (290 votos en la Cámara de Representantes y 67 en el Senado).
Los mágicos dos tercios
Es decir, Trump estará restringido pero igual podrá seguir gobernando porque si bien los demócratas tienen mayoría en ninguna de ambas cámaras alcanzan los dos tercios, es decir 290 representantes y 67 senadores. Hoy los demócratas tienen 238 votos en representantes y 54 senadores, están lejos de los dos tercios.
Ojo, porque en estas votaciones son los dos tercios de los presentes en la votación, así es que si alguno no va los votos necesarios bajan, así un republicano que no quiere aparecer votando contra el presidente podría simplemente no asistir.
¿Y si quieren botar a Trump?
Sacar a un presidente es un caso muy excepcional, nunca en la historia ha ocurrido y existen dos mecanismos para sacarlo: el juicio político o impeachment y la Enmienda 25 por incapacidad. Para el impeachment se necesita mayoría simple en la cámara baja y dos tercios en el senado.
Para la enmienda 25, el vicepresidente con la mayoría de los ministros pueden declarar incapaz al presidente, se somete al senado y nuevamente se necesitan dos tercios del senado.
En cualquiera de los casos deberían votar todos los demócratas y convencer a 13 senadores demócratas para que voten contra el presidente o no asistan a la votación. Difícil, pero no imposible así como están las cosas.
Esa es -más o menos la situación- disculpen si me alargué con esto pero creo que la situación lo amerita.
P.D. Acabo de ver un video de Fonseca conde dice exactamente lo mismo que yo en esta entrada ¡y casi en el mismo orden! No me digan copión, juro por mi abuela que lo que puse se me ocurrió a mi solito (snif)


