Nota previa: Indios, no indígenas
El uso de la palabra "indígena" o eufemismos como "pueblos originarios" se puso de moda recién a mediados del Siglo XX por sociólogos, antropólogos y teólogos católicos -entre otros pajarracos- que consideraron que decirle indio a alguien tenía una carga derogatoria y era una especie de insulto.
Y su solución ante eso fue inventar una palabra nueva: indígena, del latín inde y gens, es decir "nacido allá" o algo por el estilo. Con eso -según ellos- se terminaría con la discriminación.
Una solución ridícula que no tocó para nada las discriminaciones y el ninguneo, pero dejó muy contentas a las elites políticas, religiosas y académicas, siempre sedientas de lo políticamente correcto.
La verdad es que la discriminación y el menoscabo social hacia los indios no cambió ni un milímetro con el absurdo cambio de nombre, pero fue adoptado masivamente al extremo que decirle "indio" a alguien es un insulto, mientras que decirle indígena o de pueblo originario se considera la forma educada y socialmente aceptable.
Fausto Reinaga puso las cosas en su lugar
El único que se atrevió a ventilar la hipocresía que se escondía detrás de estos eufemismos y cambios de nombre fue el boliviano Fausto Reinaga, ideólogo autodidacta del movimiento indianista.
Sin grandes estudios -aunque se atribuyó algunos títulos chantas- tuvo la lucidez de darse cuenta de algo que los intelectuales, políticos y curas de la época no se dieron -o no quisieron- darse cuenta: que los eufemismos solo servían para mantenerlos mansitos vendiéndoles un falso orgullo.
"Como indios nos conquistaron, como indios nos liberaremos", decía Reinaga, años atrás cuando aún vivía, leí una entrevista suya en donde culpaba el mestizaje -a los cholos- por haberse aliado a los padres de las repúblicas americana para engañar y despojar a los indios.
Razón tenía don Fausto
Y no dejaba de tener razón -al menos en eso- porque mientras estuvieron loa españoles los indios fueron considerados como seres humanos, sus jerarquías y derechos fueron respetados e incluso se instituyó en España el reconocimiento pleno de las noblezas indias, respetando sus bienes y privilegios.
Los caciques indios pasaron a tener equivalencia con marqueses y condes de la nobleza española, conservando sus riquezas y sirvieron de interfaz entre los conquistadores y la masa del pueblo de indios que estaba sometido desde siempre, mucho antes de la Conquista.
Los rapiñadores "Padres de la Patria"
Llegó la independencia y una de las primeras cosas que hicieron nuestros padres de la patria fue despojar a los indios de todos sus títulos y sobre todo de sus tierras y riquezas "ahora todos somos iguales" dijeron.
Claro, aunque algunos infinitamente más iguales que otros como de costumbre. Así fue como aprovecharon de despojarlos limpiamente aparentando grandes ideales, como acostumbraban hacer los afrancesados e ingleses.
Claro que Reinaga aparte de esa intuición brillante tampoco fue una lumbrera, profundamente racista y mirador en menos de todo lo que no fuera indio (sus indios, no los otros indios, obviamente) no llegó demasiado lejos pero al menos puso un buen punto, son indios y decirles "indígena" o "pueblo originario" es el verdadero insulto.
Toda esta latosa aclaración era para explicar por qué yo hablo siempre que puedo de indios y aborrezco los eufemismos inventados como indígenas, pueblos originarios y toda esa basura.
La genética india en Chile y Argentina
Si le creemos a los censos, en Chile el 11.5% se reconoce formalmente como de ascendencia indígena, mientras que en Argentina solo un 2.9% se reconocen como tales. Eso es lo que declara la gente, pero hay muchos estudios y estimaciones en base a muestras genéticas que dicen una historia muy diferente.
Estos estudios coinciden que que la población chilena presenta una composición mestiza bastante equilibrada y continua, donde tenemos genética predominante de indios entre un 44% y un 52% según el estudio, mientras que el resto son genes llegados de Europa. Es decir somos mestizos casi perfectos.
En Argentina, los estudios genéticos dan un resultado bien distinto del 2.9% porque los estudios muestran una predominancia genética mesoandina entre 25% y 31% lo que muestra una diferencia entre la auto percepción y la genética bastante mayor.
En resumen , en Chile las estimaciones genéticas siguieren alrededor de un 50% de ancestros mesoandinos con un 50% de europeos, mientras que en Argentina la proporción es cercana al 30% mesoandino versus 70% europeo.
Algunos podrían pensar que la gente tiende a esconder sus ancestros indios -y puede haber casos- pero creo que en la mayoría no es así. Lo que pasa realmente es que en ambos países los indios se han integrado con europeos y otros inmigrantes desde hace siglos.
Además muchos de ellos no fueron oficialmente registrados em los siglos pasados, o simplemente no se preocuparon de investigar sus orígenes familiares. Es decir muchos no declaran tener ancestros indios simplemente porque no lo saben.
Por ejemplo durante años busqué algún abuelo indio, hasta que encontré una no identificada. Resulta que En 1549, el español Amador Silva, mi 11avo abuelo llegó a Chile, donde en poco tiempo hizo fortuna, en 1562 se radicó en Maule y tuvo a su hija natural Juana Silva con una "mujer india chilena" solo identificada con ese nombre al momento del bautizo.
También tengo parentesco colateral (tíos abuelos) con los caciques de Coro Coro en Bolivia, más allá de eso no he encontrado más parientes, a pesar que de mi examen de ADN se me estima como un 16% de ancestros amerindios ¿donde están? Se perdieron en la historia.
No todos los indios son iguales
Es difícil sacar conclusiones generales en esto porque las poblaciones no se distribuyen de manera homogénea a lo largo del país. En Argentina por ejemplo la población de Buenos Aires y sus alrededores tiene más del 70% de descendientes de inmigrantes europeos, cosa que se hace mucho más difusa en provincias.
En Chile es un poco diferente por la gran inmigración alemana en el sur, croatas en Punta Arenas y Antofagasta, libaneses en Santiago, en fin, los ancestros europeos están mucho más distribuidos.
Sobre los amerindios, bajo el concepto de "indígenas" juntamos grupos totalmente diferentes. Recordemos que acá en el Norte fue territorio peruano y boliviano hasta fines del Siglo XIX, hay muchos aimaras y unos pocos diaguitas, changos y de otras razas.
Mientras que en el sur es más complicado porque aunque se piensa que son todos mapuches, hay muchos otros "ches" (gente): huilliches, pehuenches, picunches, etc. y a todos los meten en el saco de los mapuches, que dicho sea de paso, llegaron desde Argentina.
Mejorar la raza
Históricamente Argentina tuvo muchos intelectuales y políticos que promovieron ideas de inmigración desde Europa para "mejorar la raza" trayendo inmigrantes europeos. Partiendo por Alberdi, Sarmiento, Echeverría y tantos más.
Varios fueron presidentes que implementaron políticas muy activas para fomentar la inmigración y seguramente eso explica la mayor proporción genética europea en los actuales argentinos.
En Chile también tuvimos muchos con ideas parecidas, aunque no a nivel de presidentes. El más notable fue el extraordinario Vicente Pérez Rosales, que tuvo gran éxito trayendo alemanes para colonizar el Sur de Chile.
La mayoría de los eugenistas (¿existirá esa palabra?) chilenos fueron solo opinólogos que no llevaron sus ideas más allá de la especulación, por ejemplo mi historiador favorito, el reaccionario Francisco Encina, Vicuña Mackenna, Lastarria y la mayoría de los afrancesados.
La opinión casi general en el Siglo XIX era que "la raza es la mala" y los intelectuales se comparaban desfavorablemente con europeos del norte. Acusaban a los españoles de ser "hidalgos" un estereotipo de flojos y abusadores, mientras que a los indios les ponían el estereotipo del mapuche borracho y mentiroso.
Algo muy característico de la cultura española es menospreciar la cultura propia, especialmente la que viene de España y de los indios. Es totalmente al revés de los europeos del Norte que tienden a endiosar su propia cultura a niveles ridículos.
Seguramente la verdad está más o menos al medio, hay hidalgos vagos y mapuches borrachos, pero también hidalgos y mapuches extraordinarios -generalmente es malo generalizar- todos los estereotipos tienen un poco de verdad y mucho de invento exagerado.
Lo que es yo, creo que las razas puras tienden a la degeneración y la debilidad, y lo digo siendo de familia principalmente española muy antigua y con pocas mezclas. Por suerte el Tomás Jr. no tiene ese problema, es el cholo más completo que conozco.
Un bisabuelo griego, otro croata, bisabuela aimara, bisabuelo mapuche, bisabuelo chileno ¿se puede ser más cholo que eso? Lo dudo. Además yo nunca me he comprado el cuento de la pureza de raza, no se lo creo a los europeos y tampoco a los indios, nada bueno puede salir de razas "puras".
Y la gente que vive con un ojo puesto en los europeos del norte son un chiste, no hay nada peor que los antipáticos escandinavos, me pudren y lo mismo con el resto de los europeos. Solo de dos países europeos me caen bien: los españoles y los italianos, bueno los croatas de Dalmacia que son casi italianos también me simpatizan.
Al diablo con el resto. Bah, ahora me acuerdo que generalmente es malo generalizar, tengo amigos en todos lados, si al final somos todos la misma caca con diferentes moscas. No hay ninguna raza que mejorar.


