22 septiembre 2026

La gran estafa del sistema de concesiones

Partamos por la conclusión
Voy a partir por el final: tal como dice en el título de esta entrada, el sistema de concesiones es una gran estafa que ha hecho la clase política a todo el país, no porque la idea de concesionar sea mala sino porque su aplicación masiva está produciendo escandalosos abusos.

En la práctica, esto se ha transformado en una vuelta de los impuestos específicos, disfrazada con justificaciones de -supuesta- utilidad pública. Si no me creen y piensan que las concesiones son buenas hagamos un rápido ejercicio de reducción al absurdo, aquí va:

¿Qué pasaría si todos los servicios públicos que hoy financia el estado fuesen concesionados? En principio sería maravilloso, siempre y cuando el gobierno no nos cobrara un solo peso en impuestos. 

Pero si nos hace pagar a las concesionarias y además nos cobra impuestos, entonces algo anda muy mal, porque cuando nos sacan los impuestos a la fuerza, el pretexto es que son usados para que con esa plata el estado nos entregue los servicios y pague la infraestructura necesaria.

Concesiones buenas y concesiones abusivas
Recuerdo que durante el gobierno de Lagos se produjo la masificación más grande des sistema de concesiones, que había partido tímidamente con Aylwin en 1991 (DFL 164), luego fue creciendo enormemente con Frei y Lagos quien comenzó con los abusos.

Las buenas: eléctricas y sanitarias
Hasta las concesiones de los servicios públicos como la electricidad y sanitarias el sistema funcionó y sigue funcionando muy bien. 

No es el gobierno sino empresas privadas las que se adjudican el negocio, con un marco de funcionamiento muy rígido y un sistema de fijación técnica de tarifas que asegura a la concesionaria un porcentaje fijo de utilidad.

Ese sistema funciona muy bien para todos cuando funciona bien la parte política. Pero cuando hay políticos ladrones como fue el caso de Máximo Pacheco, el sistema se derrumba y ya vimos lo que pasó con la subasta de las tarifas eléctricas que hicieron esa vez.

Pero esas concesiones de electricidad y sanitarias son un ejemplo a seguir a nivel mundial, entregan el mejor servicio sin operar nunca en déficit y con un nivel de utilidades pre establecido proporcional a las inversiones del concesionario y al calculo de "operación eficiente" de una empresa ficticia en los estudios tarifarios.

Recuerdo cuando la electricidad y los servicios sanitarios eran manejados por el estado, la infraestructura era pésima, lo mismo el servicio. La llegada de estas concesiones arregló todos esos problemas... hasta que llegó un ladrón descarado al ministerio, claro.

Las malas: carreteras, hospitales, aeropuertos, autopistas urbanas y un largo etc.
Cuando llegó Ricardo Lagos al poder -el primer socialista después de Allende- todo empezó a descomponerse. Junto con su llegada desembarcaron sus amiguitos del PSOE español que se habían hecho ricos con las privatizaciones en su país.

Particularmente desembarcó en Chile una de las empresas constructoras más corruptas del mundo occidental (porque los orientales juegan en otra liga de corrupción, muy superior), su nombre OHLA (conocida anteriormente como OHL Obrascón Huarte Lain, S.A.)

Se trata de una empresa española que ha sembrado corrupción y defraudaciones en todo el mundo, su presidente en Chile durante muchos años fue don Roberto Durán de la Fuente cuñado de Ricardo Lagos, que adjudicó millonarios contratos con el estado para esta empresa por caminos y hospitales con sobreprecio enorme.

¿Y por qué no concesionamos todo y seguimos cobrando los mismos impuestos?
Allí fue cuando empezó a podrirse todo. Porque a algún avispado -tal vez al propio Lagos- se le ocurrió la brillante idea que podría hacer obras faraónicas sin necesidad de invertir un peso: bastaría dar en concesión a sus amigos españoles un negocio asegurado y en bandeja, de largo plazo.

Así fue como se concesionó toda la Carretera Panamericana y muchas más, cuyos peajes pagados por los usuarios -un impuesto específico- darían para financiar contratos más oscuros que mi alma, leoninos, que permitieron coimas masivas como las del MOP GATE, que enriquecieron a toda una generación de políticos.

Sin alternativas: pagas o... pagas
Cuando recién apareció el sistema yo vi enseguida donde estaba la trampa: extendieron concesiones a servicios que no tenían por qué ser concesionados ya que debían ser entregados por el estado. Al principio pretendieron imitar a las concesiones americanas, donde siempre existía la opción de usar un camino público alternativo.

Pero al poco tiempo, viendo que podían abusar del poder del estado se olvidaron de esas finuras y hoy, las autopistas en Santiago y otras grandes ciudades no tienen ninguna otra alternativa, o sea la gente para moverse en vehículo está obligada a pagar un impuesto específico, fijado de la manera más turbia posible. Sin alternativa.

Por mientras. los sucesivos gobiernos nos han seguido cobrando los impuestos regulares: impuestos al consumo, a la renta, al combustible y otros específicos. No solo eso, desde el año 2000 hasta Boric, cada nuevo gobierno que ha llegado ha subido los impuestos regulares.

Y además obligan a los usuarios a pagar cada vez más en impuestos específicos como el TAG, peajes y otros por el estilo. Como si esa estafa no fuese suficiente, durante Boric inventaron una nueva y todavía más abusiva.

¿Cuando se termina la concesión se terminan los peajes?
Se supone que el TAG y los peajes eran para pagar las inversiones de las concesionarias, además de las ganancias por el capital invertido. Hasta allí todo más o menos bien pero resulta que esas inversiones ya están empezando a ser amortizadas ¿no hay que pagar más peaje entonces?

¡Claro que no! Los ladrones del gobierno inventaron que hay que seguir pagando peajes por siempre, ahora a beneficio fiscal porque "hay que mantener la infraestructura". Ni siquiera bajaron un centavo los peajes, 

Siguen cobrando como si hubiera que amortizar las inversiones y las ganancias del capital ¡pese a que las inversiones se amortizaron y las ganancias las retiraron!. 

Cuando pienso que hay gente que todavía defiende los impuestos y los "ingresos fiscales", creo que este pobre país -lleno de corderos estúpidos y manipulables- es como farmacia de pueblo chico: no tiene remedio.

1 comentario:

  1. Estos sistemas de concesiones han sido manipulados por los políticos para enriquecerse descaradamente. No creo que el sistema sea malo en sí, acá también el sistema eléctrico se concesionó y llegamos a tener una cobertura casi total de electricidad en ámbitos urbano y rural, pero al igual que en Chile, se abusó del sistema de concesión en obra pública y se aprovechó para robar descaradamente. Ahí tenemos las carreteras y los peajes.
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