Para los 12 de octubre, cuando se conmemora la llegada de Colón a América yo acostumbro a rendir un homenaje a los conquistadores, muchos de ellos mis ancestros, para balancear un poco a la tropa de resentidos que sale por estas fechas a reclamar por las barbaridades cometidas durante la conquista.
Claro que muchos de estos jovencitos new age que presumen de indigenismo y reclaman por supuestos abusos y ofensas no tiene una gota de sangre indígena que dicen defender apasionadamente. Otros, que si tienen ascendencia india clara, se enorgullecen diciendo descender de una raza mejor y más pura.
Que ridículos, tener antepasados indígenas o de la nobleza europea no pone ni quita nada a las personas, valemos por lo que hemos hecho nosotros, todo lo demás es racismo y vestirse con ropa ajena. No somos más ni menos por nuestros antepasados, por más que quisiéramos.
Pero dejémonos de divagar y vamos al grano. Lo que quería comentar hoy es algo que muy pocos se han dado cuenta, al menos yo nunca lo he leído: resulta que la Conquista de América por los españoles fue el primer ejemplo de los negocios de startup que conoció el mundo: España inventó los emprendimientos.
El acuerdo entre Colón y los Reyes Católicos fue literalmente un contrato de inversión. Los reyes aportaron la "licencia de operar" (patente real, monopolio y respaldo legal) y un capital minoritario, a cambio de una participación accionaria (los reales quintos o impuestos) y el control geopolítico.
Colón fue el primer fundador y CEO de un emprendimiento -como se conoce hoy- en la historia. Estableció con los reyes católicos un contrato que establecía enormes ganancias para el capitalista ángel y ese modelo después fue replicado por todos los conquistadores que siguieron.
Cortés, Pizarro y todos los demás conquistadores salieron a recolectar fondos entre comerciantes genoveses, banqueros locales o eclesiásticos, prometiendo un retorno de la inversión astronómico.
Este modelo de negocio fue afianzado después por los Reyes Católicos que, con una visión extraordinaria, vendieron "licencias" en lugar de financiar directamente las expediciones.
Todos fueron negocios privados, ejércitos privados costeados por cada conquistador de su bolsillo y del bolsillo de terceros. Un modelo totalmente descentralizado, de altísimo riesgo y por eso de enormes ganancias.
Los Reyes Católicos lo inventaron
Este fue un modelo exclusivamente español. Otras potencias como Inglaterra y Flandes Crearon la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y la Compañía Británica de las Indias Orientales, monopolios corporativos centralizados que cotizaron en las primeras bolsas de valores.
Pero junto con la genialidad de los Reyes Católicos, que inventaron un modelo de negocio que seis siglos más tarde produciría grandes explosiones de riqueza, también hubo genialidad de los founders o CEOS.
Tomemos el caso de Colón por ejemplo, cuyo proyecto original era encontrar una ruta más corta hacia las indias. Resulta que se tropezó con un nuevo continente en medio, entonces hizo el pivote más grande de la historia corporativa para no quebrar.
La búsqueda del Unicornio: La obsesión por El Dorado, las Siete Ciudades de Cíbola o las fuentes de la juventud eran el equivalente de buscar la "siguiente super-app" de miles de millones de dólares. La promesa del hiper rendimiento impulsaba la exploración de territorios desconocidos.
Además los intereses de los CEOs y sus empleados -los soldados de la conquista- estaban perfectamente alineados. la empresa debía tener éxito a toda costa porque no trabajaban por un salario, cada soldado y capitán era accionista de la empresa que recibía a cambio de sus esfuerzos encomiendas, títulos, porcentaje del botín.
Es decir, trabajaban por lo que hoy se conoce como una equity ¡el paralelo es perfecto! Este modelo de startup de alto riesgo fue en esos años el equivalente al actual Microsoft, Apple, Amazon etc. Y así como muchas de las actuales startups son estabas, también lo fueron en esos años. Pero al final del día el éxito fue enorme.
Tan grande fue este éxito, que dió origen a un nuevo negocio: el de las patentes de corso, cuando gobiernos enemigos del Imperio Español empezaron a emitir licencias para atacar a los galeones de ese país, amparando una especie de piratería legal.
Esto también tiene un equivalente moderno en las fintech agresivas y muchas startup que operan al filo de la legalidad o son derechamente estafas
Las expediciones corsarias casi nunca las pagaba el capitán de su bolsillo, ni tampoco el tesoro público: Se levantaba capital entre inversores privados (comerciantes de Londres o Bristol, nobles e incluso la propia Reina Isabel I de Inglaterra a título personal).
Estos inversores ponían el capital inicial (Seed Round) para comprar el barco, cañones, pólvora y víveres.
El modelo de incentivos en un barco corsario o pirata era increíblemente moderno y meritocrático: había un Contrato de asociación antes de zarpar, donde toda la tripulación firmaba un acuerdo. No había sueldos fijos. Si no había botín, nadie cobraba (No cure, no pay).
Los corsarios eran, en esencia, startups de extracción rápida de valor: no buscaban construir infraestructura a largo plazo (no colonizaban ni refundaban ciudades), sino atacar las fallas de seguridad del monopolio hispano para lograr liquidez inmediata.
Mientras que los Reyes Católicos fueron los primeros en innovar -al estilo de Intel, Microsoft, etc.- y fueron los creadores del modelo, después empezaron a parecer los disruptores oportunistas, startups ágiles que no construyeron la infraestructura pesada, sino que identificaron las vulnerabilidades del modelo del líder del mercado para extraer valor rápidamente.
Lo mismo ocurre hoy con el ecosistema de los emprendimientos, algunos crean valor real y duradero mientras otros aparecen para depredar y explotar las vulnerabilidades. Para mi dos buenos ejemplos son Bill Gates del primer modelo y Elon Musk del segundo.
Es raro que nadie haya notado estos paralelos tan asombrosos, y si alguien lo ha hecho que no se haya hecho famoso con un buen estudio comparativo. En fin, solo me queda saludar a la Madre Patria España, tan vilipendiada por sus propios hijos y nietos, ya que:
A Castilla y a León
Nuevos mundos dio Colón (con los cuartos de Aragón, añadió algún chusco)
P.D. Algunos antecedentes para escribir esta entrada los saqué de Gemini y están escritos en cursiva como citas.
Es interesante lo que se menciona sobre el Descubrimiento y posterior Conquista, fueron empresas privadas, que solamente pedían autorización al rey, pero el resto del trabajo era una inversión. Por algo acá desde la primaria nos enseñan los famosos "socios de la Conquista", pero creo que a la mayoría se le olvida esa palabra "socios" porque luego salen los indigenistas a destilar odio contra España. Realmente creo que, en cierto modo, la Conquista de América fue una extensión de la Reconquista. Durante ese período, muchos nobles conquistaban tierras para el rey, pero claro, ellos costeaban toda la empresa. Quizás por eso es que muchos conquistadores esperaban gobernar estas tierras tal cuál había pasado en la península. Lastimosamente para ellos, los tiempos habían cambiado y los reyes querían tener mucho más poder y control sobre sus territorios. Por eso es que estallaron rebeliones tremendas en todo el Perú por parte de los conquistadores.
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