27 octubre 2026

Fallas estructurales en el Modelo Chino

Desde hace muchos años tengo la idea y vengo repitiendo que el modelo económico de China no es sustentable y que se terminará desplomando, en realidad era una idea intuitiva y basada en suposiciones, algunas ciertas pero incompletas, por eso mis predicciones han demorado mucho más en cumplirse de lo que había pensado.

Con el tiempo he ido leyendo y dando forma a mis ideas sobre el Modelo Chino, creo que en los hechos se está mostrando que mi intuición original no estaba tan equivocada. En esta entrada intentaré un repaso más completo de lo que ha pasado, vamos a ver como me va.  

La ilusión del mercado gigante: Partiré con la premisa inicial de Occidente sobre el "mercado chino de 1.400 millones de consumidores", contrastando cómo China no se convirtió en un gran consumidor, sino en una gigantesca fábrica muy subsidiada.

Como yo soy un viejuco, recuerdo perfectamente la euforia de los inversionistas de todo el mundo "imagínate vender un cepillo de dientes a cada chino". En los primeros años de Deng esa fue una frase muy de moda, aunque la mayoría ni siquiera sabían si los chinos se lavaban o no los dientes.

El primer ingreso gigantesco de capitales que recibió China fue de la diáspora china  de Hong Kong, Taiwán, Singapur y de las grandes multinacionales industriales que buscaban mano de obra barata. 

Después, cuando China entró a la OMS llegaron los grandes inversionistas institucionales, fondos de pensiones  etc. Todos alucinando con vender un cepillo de dientes a cada chino.

El mecanismo de extracción de capital 
Con los años los chinos que trabajaron en las fábricas -recordando las penurias del comunismo- se dedicaron a ahorrar furiosamente, financiando así a los bancos estatales que les pagaban tasas reales negativas. 

Ese ahorro forzado en bancos estatales creó una fuente inagotable de capital barato en manos del estado, para la industria, obras públicas y la construcción.

La huida hacia el ladrillo y las obras faraónicas: los chinos ahorraban para comprar bienes raíces, una de las pocas inversiones consideradas "seguras" allá, esto generó la gigantesca especulación inmobiliaria que terminó en el desplome de Evergrande y otras al reventar la burbuja. 

El gobierno Chino además estaba muy interesado en inflar artificialmente el PIB como medio de propaganda destinada al consumo exterior e interno, de ese modo pudieron sostener un flujo de ahorros constante entrando a los bancos estatales. 

La inflación del PIB se creó construyendo las faraónicas obras públicas y las mega ciudades, todo eso se hizo con el ahorro de los trabajadores chinos que creyeron que su plata estaría segura en los bancos estatales. El gobierno como un malabarista sigue manteniendo esa ilusión que todo anda bien y alentando a la gente que siga ahorrando,

La huida tecnológica hacia adelante (Autos eléctricos, tecnología verde y todo lo demás)
Después del reventón de la burbuja inmobiliaria, Pekín intentó reemplazar los ladrillos, dirigiendo ahora ese exceso de capital a subsidiar industrias tecnológicas: autos eléctricos, baterías, paneles solares. Así saturaron el mundo de estos productos a precios bajo el costo de producción gracias a los subsidios.

Las consecuencias de éste modelo han sido deflación, alto desempleo juvenil, pérdida de calidad en materiales/infraestructura y riesgo inminente de un estancamiento prolongado como la "década perdida" japonesa, o un colapso financiero sistémico.

En China se aplicó Keynes con esteroides
La manufactura y la infraestructura son vistas por el Gobierno Chino como "poder nacional real" Preferirán financiar una fábrica de baterías que no da rentabilidad o un puente poco transitado antes que dar un cheque de consumo a una familia, porque la fábrica y el puente son activos físicos palpables del que esperan obtener autonomía estratégica y supremacía industrial.

¿Y donde está Keynes en todo esto? El "keynesianismo chino"
En la macroeconomía tradicional de Keynes, la metáfora del "helicopter money" es esta: tirar dinero a los consumidores desde un helicóptero, inyectándolo directamente a las familias, para que consuman, activen la demanda y las empresas vuelvan a contratar. 

Dicho sea de paso, eso fue exactamente lo que hizo Trump en EE. UU. durante la crisis del Covid-19, distribuyendo cheques directos a los ciudadanos.

En China, el gobierno hace justo lo contrario: Tira el dinero desde el helicóptero pero no a la gente, sino a las fábricas y los gobiernos locales, que son sus "consumidores".

¿Cómo lo hace? A través de créditos bancarios estatales subsidiados, exenciones fiscales, energía a precios reducidos, tierra cedida a costo cero y rescates de capital a empresas con pérdidas.

El resultado
Es que
 en lugar de estimular la demanda agregada (compradores), el Estado estimula la capacidad agregada (productores). Como la población local no tiene capacidad financiera suficiente para absorber esa producción masiva, el modelo depende totalmente de exportar ese exceso al resto del mundo (creando un dumping impulsado por subsidios).

Esto Genera sobrecapacidad, deflación interna y dependencia extrema de que el extranjero compre su exceso de oferta.China produce muchísimos más autos eléctricos, paneles solares, herramientas, etc. que las que la gente está dispuesta a comprar, las empresas bajan todavía más los precios para deshacerse del stock hasta que empiezan a caer como fichas de dominó.

China es 100% socialista en la producción planificada por el gobierno.
El problema de este modelo es que la inversión constante sin basarse en necesidades del mercado termina destruyendo valor. Si construyes departamento que nadie compra, una fábrica de paneles solares, autos eléctricos o lo que sea cuya producción no puede ser vendida sin perder plata, esa inversión no crea riqueza real; solo crea deuda y una inflación de activos insostenible.

La producción planificada por expertos, en base a objetivos nacionales, casi siempre políticos, es lo que ha provocado cada uno de los fracasos económicos de todos los gobiernos socialistas que han existido. La producción debe corresponder a lo que demanda el mercado y no a lo que decide una autoridad política como "estratégico".

Pero China también es la mayor enemiga del estado de bienestar en el mundo
Aunque no lo crean, Xi Jinping ha argumentado muchas veces que las políticas de bienestar al estilo europeo o estadounidense "genera perezosos, ciudadanos con dependencia parasitaria del Estado y destruye la ética de trabajo socialista".

El gasto social y las pensiones se ven como un "desperdicio de capital": Se dice que el dinero entregado a la gente para gastar no crea "capacidad nacional real". En ese sentido el Modelo Chino es el más anti keynesiano de la historia moderna, los llamados derechos sociales simplemente no existen en China.

Por eso el Modelo Chino es y no es keynesiano
Si definimos el keynesianismo por su mecanismo fundamental (intervención estatal masiva, gasto público discrecional y déficit fiscal para sostener la actividad económica en lugar de dejar que actúe el mercado), China aplica un keynesianismo con esteroides. Pero si lo evaluamos por su destinatario y su teoría subyacente, es lo opuesto al keynesianismo tradicional.

En China el estado es el gran parásito
El Politburó Chino opera un modelo de "Keynesianismo de Oferta" o "Keynesianismo a la China", que se ha financiado desde distintas fuentes, primero externas y después por sus propios trabajadores, con su sueño de la casa propia, un ahorro forzado porque solo podían guardar su plata en bancos estatales, los chinos de a pie no tienen acceso a instrumentos de ahorro internacionales. 

Con toda esa plata se han construido las megaciudades, las obras públicas fastuosas y el gobierno ha podido mantener sus industrias estratégicas fuertemente subsidiadas. China fabrica de todo y construye de todo sin haber creado riqueza real.

El gobierno recoge trillones sin necesidad de cobrar altos impuestos ni gastar plata en prestaciones de estado de bienestar. En China el costo de vida es bajísimo: todo es barato pero no porque lo subsidie el gobierno, sino porque las personas son muy pobres. Los países pobres siempre tienen un bajo costo de vida.

La paradoja del PIB en China
Aunque China tiene un PIB total gigantesco -es la segunda economía del mundo- impulsado solo por la hiper inversión, su población individual sigue teniendo un ingreso medio-bajo El PIB per cápita nominal de China es de 14 mil dólares, mientras que el de Chile es de 19 mil, los chinos son mucho más pobres que nosotros.

Aunque esta pobreza relativa se acorta un poco si comparamos los PIB ajustados a paridad de poder de compra: el de China es de unos 25 mil mientras que en Chile es de unos 31 mil. Esto se explica porque cuando en un país la gente es más pobre, su costo de vida es menor. En Arica lo vemos todos los días comparando el costo de vida en Perú y Chile.

Por eso los extranjeros que se atienden en un hospital chino, que comen en un restaurante o arriendan un departamento encuetran todo eso baratísimo. Pero no lo es para los chinos que tienen un nivel de ingresos muy bajo en comparación, para ellos, todo eso es caro.

China no tiene salario mínimo, tampoco servicios sociales básicos como un buen sistema de pensiones o cobertura de salud pública, ni ninguna de las mieles del estado de bienestar que han arruinado a Occidente, pese a eso igual van camino a la ruina.

En fin, no quiero alargarme, podría seguir mucho rato más con los mismo pero creo que en esta entrada he fundamentado mejor mi idea sobre las fallas del Modelo Chino que en las entradas anteriores, se me quedaron varios detalles en el tintero virtual, pero creo que con eso es suficiente por ahora.

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