Hace un momento el Tomás Jr. me avisó de la muerte de mi amigo Mauricio, son noticias que nosotros los viejucos recibimos cada vez más seguido.Como saben a mi las muertes no me entristecen para nada, al contrario me llevan a recordar los buenos momentos del pasado. Con Mauricio nos hicimos amigos en 1983, En la exposición CRC-81 donde expusieron empresas de computación de todo Chile.
Yo era un muerto de hambre que recién estaba empezando a tratar de vender los computadores Casio FX-9000P así es que estuve exponiendo allá, Mauricio también era expositor, ya había terminado ingeco y era gerente de ventas o algo así de los computadores Atari de Comercial Prat.
Èramos competencia directa pero nos hicimos muy amigos, Mauricio había estudiado en la U de Chile primero y conocía a todos los próceres del DCC que inventaron la computación en nuestro país, Piquier Carlos Lauterbach y los demás, me los presentó a todos porque los conocía bien.
Fuimos amigos por muchos años porque después nos volvimos a encontrar en la Universidad donde él ya era profesor. Un gran amigo, divertido y muy servicial, tenía su oficina al lado del jote Viera así es que pasaba a saludarlo y teníamos buenas conversaciones de los tiempos aquellos.
Este refrito cuenta la historia del nacimiento de la Universidad de Tarapacá, en la que su padre don Alfonso Néspolo tuvo un rol fundamental porque la universidad empezó a funcionar en su casa específicamente en el antiguo dormitorio de Mauricio como él mismo cuenta en este relato.
En fin, me tomaré un vino de honor a la salud de mi amigo muerto y aprovecho de publicar este refrito -que me mandó el mismo hace años- en su recuerdo
Refrito: un relato de Mauricio (publicado originalmente el 6 de febrero de 2012)
Si hay un ariqueño neto clásico ese sería Mauricio Néspolo Cova que viene de una de las familias de inmigrantes italianos más tradicionales de la ciudad, comerciantes desde antes del Puerto Libre. Su padre don Alfonso Nespolo Arata fue consejero de la Junta de Adelanto igual que su tío Santiago Arata Gandolfo, quien también fue alcalde de Arica poco antes de morir.
La historia es muy entretenida y seguramente traerá recuerdos a los que
vivieron en Arica en los años sesenta. La universidad funcionó -si no me
equivoco- un año en la casa de Mauricio y luego se cambió para la casona de
General Lagos, conocida como "la casa rosada", era esta:
Después se instaló allí el Partido Comunista y se pasó a llamar Casa
Colorada. Creo que en 1970 fue cuando se inauguró el Campus Saucache y la
universidad se cambió a su actual ubicación. Por eso cuando se habla de
"Universidad de verdad" me dan ganas de decir "mírese para atrasito".
Nuestra querida universidad era
más pobre que el ropero de Tarzán cuando comenzó, pero tenía lo
principal: buenos profesores.
Si hay un ariqueño neto clásico ese sería Mauricio Néspolo Cova que viene de una de las familias de inmigrantes italianos más tradicionales de la ciudad, comerciantes desde antes del Puerto Libre. Su padre don Alfonso Nespolo Arata fue consejero de la Junta de Adelanto igual que su tío Santiago Arata Gandolfo, quien también fue alcalde de Arica poco antes de morir.
Mauricio también es uno de los pioneros de la computación en la ciudad. Cuando
yo vendía los Casio FX-9000P el era gerente de Comercial Prat y vendía los
Atari 600XL y los 800XL. Como prácticamente no habían programas para los
computadores de esa época, los que vendíamos esos sofisticados juguetes (el
Casio yo lo vendía en cerca de US$ 3.000) debimos convertirnos también en
programadores. Creo que el primer programador comercial que hubo en la ciudad
fue Diego Aracena, en 1980, luego yo y Mauricio.
Después de Comercial Prat Mauricio se instaló junto con dos profesores de la
universidad con su propia empresa de computación: PRODAT, que procesaba datos
para la Municipalidad de Arica tales como las planillas de sueldo,
inventarios, en computadores enormes aunque muy primitivos.
Pasaron muchos años, 20 o tal vez 30 y nos volvimos a encontrar hace un par de
años en la Escuela de Negocios donde el es profesor después de haber pasado
por varios cargos. Fue un alegrón encontrarlo y estuvimos un largo rato
conversando y haciendo recuerdos de los tiempos aquellos, cuando éramos unos
muchachos decididos a dominar el mundo.
El caso es que Mauricio me cuenta que había escrito un artículo para el
boletín de la escuela con la historia de como la Universidad del Norte, que
con los años se tranformó en Universidad de Tarapacá, empezó a funcionar en su
casa, en el segundo piso de la Casa Nespolo, en la esquina de 21 de Mayo con
Baquedano.
El artículo lo pueden leer AQUI.
La historia es muy entretenida y seguramente traerá recuerdos a los que
vivieron en Arica en los años sesenta. La universidad funcionó -si no me
equivoco- un año en la casa de Mauricio y luego se cambió para la casona de
General Lagos, conocida como "la casa rosada", era esta:
Después se instaló allí el Partido Comunista y se pasó a llamar Casa
Colorada. Creo que en 1970 fue cuando se inauguró el Campus Saucache y la
universidad se cambió a su actual ubicación. Por eso cuando se habla de
"Universidad de verdad" me dan ganas de decir "mírese para atrasito".
Nuestra querida universidad era
más pobre que el ropero de Tarzán cuando comenzó, pero tenía lo
principal: buenos profesores.
Mandalieri, don Pablo Jiménez, don Angel Henriquez, Carlos Mendizabal, ellos
eran entonces la universidad. Cuando yo estudié eran Tito Torres, Michel
Moreno, don Erich Glass, Ramón Salazar, el grupo de la Santa María: Hevia,
Dávila, Gormaz, don Pancho Alfred, Viera, Mauricio, Pato Aroca y tantos más.
Esos eran la verdadera universidad, no los edificios ni los doctorados ni las publicaciones ISI que
pueden "vestir" mucho y servir de excelente propaganda, pero con malos
profesores y una formación basada en las apariencias no valen nada.
"Ser antes que parecer", que me gusta ese lema, lástima que ya lo tiene
la Academia de Guerra, pero yo lo siento como mío. La universidad será tan
buena o mala como sean sus profesores y sus estudiantes. Nada más ni nada
menos.
Yo estudié en el instituto Prodat , me obligó mi
ResponderBorrarPapá que también vendía atari, y se lo agradezco en el alma , me abrió un camino que hasta hoy me sirve . Descansa en paz Mauricio.
ESSE POTIUS QUAM VIDERI
ResponderBorrarUn homenaje a un gran hijo de una familia de emigrantes italianos y amigo de Don Tomás.
Centurio