"Un regalo al general
El Presidente de Bolivia, "Camarada Jefe" Víctor Paz Estensoro, quería mandarle un buen regalo a su amigo el general Ibáñez. Largamente discutió con Lechín y Fellman Velarde qué se le podía enviar que estuviera a la altura del papel que había jugado el General de la Esperanza en la historia americana.
Después de diez reuniones improvisadas y secretas de gabinete, se llamó secretamente al chileno Luis Gayán que manejaba con mano de hierro a los carabineros bolivianos (con el mismo uniforme que los de Chile) y se le entregó un cajón misterioso y sugestivo. Ese mismo cajón viajó desde La Paz a Santiago y a través de un ex embajador de Chile ante el inquieto Gobierno boliviano, llegó a La Moneda y aterrizó en las presidenciales manos del general Ibáñez.
¿Qué había adentro? Nada menos que un fusil ametralladora último modelo que el Presidente agradeció más que si le hubieran mandado una bomba atómica y que desde ese mismo instante lo acompañó fielmente en La Moneda, colocado estratégicamente debajo de su cama.
La única vez que el fusil ametralladora asomó su nariz de acero, fue cuando menudeaban las balas el 2 de abril".
Esta sabrosa anécdota aparece en el libro "Las Banderas Olvidadas" del gran Tito Mundt y relata una curiosa muestra de amistad entre los presidentes de Chile y Bolivia de esos años.
The Man of Mystery de Arica
Resulta que el chileno Luis Gayán Contador, fue jefe de la policía secreta del presidente Paz Estenssoro y vivió sus últimos años en Arica, donde era dueño de la popular fuente de soda y fábrica de salteñas Caupolicán, que estaba en calle Prat entre 18 y Maipú, en pleno centro de la ciudad.A Gayán se le atribuyen innumerables historias, fue un personaje importante de los servicios de inteligencia y espionaje. Llegó a Bolivia como asesor del Ejército durante la Guerra del Chaco, luego organizó la policía según el modelo de Carabineros de Chile.
Desde esos años Carabineros de Chile y la policía uniformada boliviana -en un principio se llamaron Carabineros de Bolivia- conservan muy estrechos lazos. Casi todos los años llegan a formarse oficiales de la Policía Boliviana a la Escuela de Carabineros de Chile, el intercambio es muy fluido.
Yo lo recuerdo muy viejito en los años 70 u 80 en el centro de la ciudad, se juntaba todos los días con un grupo de veteranos en la esquina de 21 con Colón y nadie sospechaba que había sido el Man of Mystery a cargo de la policía secreta de Paz Estenssoro en los años cincuentas.
Esta anécdota está buena para agregarla a mi Diccionario de Curiosidades de Arica, (que nunca fue publicado) y me vino a la memoria con la reciente visita de Kast, invitado a Bolivia por el presidente Rodrigo Paz Pereira.
Resulta que la última visita de estado de un presidente chileno a Bolivia fue en 1955, hace 71 años, justo el año en que yo nací.
Afinidad ideológica
Porque Víctor Paz Estenssoro -que con los años terminó siendo el padre de la Bolivia moderna- en enero de 1955, se reunió en Arica con su amigo Carlos Ibáñez del Campo, cuando yo llevaba días de nacido y el mes de agosto de ese mismo año Ibañez fue invitado a una visita de estado a Bolivia.
Hubo cierta afinidad ideológica y amistosa entre los presidentes Paz, Ibáñez y Perón, los tres eran de ideología aparentemente diferentes pero en el fondo coincidían en el nacionalismo protofascista. El fascismo en Chile y el resto de Iberoamérica tuvo una historia interesante que se desvinculó tempranamente del nazismo alemán.
Pocos años después, en 1962, el mismo Paz Estenssoro rompió las relaciones diplomáticas con Chile por la apertura de la bocatoma del Río Lauca, que aumentó enormemente las hectáreas de cultivo del Valle de Azapa. Ya no estaba Ibáñez ene el poder porque en ese año el presidente de Chile era Alessandri.
La invitación y visita de Kast a Bolivia
Y 71 años después nos sorprende esta invitación del presidente Paz Pereira -sobrino nieto de Paz Estenssoro- a Kast, que rompe una larga historia de hostilidades diplomáticas que duró décadas.
Cualquier presidente de Chile hubiese ido encantado a una visita de estado a Bolivia, del color político que fuera, pero ningún otro fue invitado en todos estos años.
Kast tuvo esa suerte y fue algo que se venía conversando hace tiempo, aprovechando cierta afinidad ideológica entre ambos presidentes. Fue una medida muy audaz la de Paz Pereira y yo pienso que le va a resultar bien y lo podría afirmar con su electorado.
Una cosa son los políticos, otra la gente
Aunque todos los políticos bolivianos anteriores echaban espumarajos por la boca reclamando y tratando de hostigar a Chile yo no recuerdo haber conocido a ni un solo boliviano de a pie que tenga mala a los chilenos, todo lo contrario.
No puedo hablar de todos los bolivianos pero si de los muchos que he conocido, pese a más de un siglo de propaganda y adoctrinamiento hostil en los tres o cuatro viajes que he hecho a Bolivia me trataron como rey excelente, y jamás he tenido una sola discusión por asuntos nacionalistas con alguno de mis muchos amigos de allá.
Hay que ver con cuidado como será la reacción de la gente común en Bolivia frente a esto, porque es un giro copernicano en nuestras relaciones. Se firmaron cinco acuerdos en temas de energía, minería, comercio y no se qué más, seguramente tendrán solo un valor simbólico porque en esos temas nunca hemos dejado de trabajar cooperando.
Simbólico pero no inútil
Pero en este caso lo simbólico tiene un gran valor, aunque no se traduzca en nada útil en la práctica, el solo hecho de mejorar relaciones puede llevar a enormes beneficios, destrabando problemas que arrastramos desde hace años.
Por ejemplo por el Puerto de Arica pasa entre el 80% y 90% del comercio exterior de Bolivia, a nuestra ciudad el puerto le sirve poco y nada, apenas para exportar el boro y algo más, allí podría existir una ventana de cooperación interesante.
El Ferrocarril de Arica a La Paz lleva como 25 años paralizado, cortado por el lado boliviano desde el desastre de El Niño del año 2000, también es un área que se podría destrabar para beneficio mutuo, no son cosas fáciles pero si existe voluntad tal vez se pueda.
En fin, creo que a ambos lados de la frontera ya estamos hartos, hasta la coronilla con el intercambio de puyas, provocaciones, chauvinismo y toda esa basura en que estamos enfrascados desde hace tantos años, sería estupendo si llegáramos a destrabar todo esto.
Pérez Mackenna, el articulador
A propósito, creo que hay un actor que debe haber sido clave en todo este asunto y es el canciller Francisco Pérez Mackenna, que fue el hombre fuerte de los negocios de la familia Luksic durante décadas. Si hay alguien que conoce de transporte internacional y de política boliviana es él.
El Grupo Luksic fue dueño y operador directo de la principal red de ferrocarriles del interior de Bolivia durante casi dos décadas.
Hoy ya no lo son, pero como dueños del Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (FCAB) aunque no operan dentro del territorio boliviano, el Grupo es vital para Bolivia, porque controla desde Chile el monopolio del transporte ferroviario de carga minera entre el altiplano boliviano y los puertos del Pacífico.
No me imagino un canciller mejor escogido, con más conocimiento y conexiones en Bolivia que Pérez Mackenna, esta es una de esas cosas que la gente común ni sospecha y que explican el éxito o fracaso de muchas políticas. Es el detalle tras bambalinas que pocos conocen.
Soy pariente del presidente Paz Pereira
Para terminar les cuento que por el lado materno, tengo parentesco colateral directo con cinco presidentes de Bolivia: Hernán Siles Suazo, Luis Adolfo Siles Salinas, Víctor Paz Estenssoro, Jaime Paz Zamora y el actual presidente Rodrigo Paz Pereira.
Mis conexiones familiares con Bolivia vienen de la muy tradicional familia Cusicanqui, caciques de Coro-Coro, a través de Maria Rosa Nicolasa Calderón de la Barca y León por la rama Siles y de Juana Hernández de Zárate y Juan de Garay por la rama Paz.
Todo eso lo detalle en esta página de mi blog de genealogía.
P.D. Un hallazgo fascinante
Buscando sobre Luís Gayán me encuentro con esta extraordinaria carta donde insulta duramente al entonces embajador de Chile en Bolivia, el demócrata Cristiano Alejandro Hales, que durante el gobierno de Frei Montalva llegó a ser ministro de minería.
Curiosamente la carta está fechada el año 1958, apenas 4 años después de esta virulenta carta, con Ibáñez ya fuera del poder, Paz Estenssoro rompe relaciones diplomáticas con Chile pretextando el asunto del Lauca, claro que para esa fecha el embajador en Bolivia era don Manuel Trucco Gaete

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