04 agosto 2026

Al diablo con el el liderazgo

Escuché un comentario interesante sobre los políticas realistas, que  se basan exclusivamente en los intereses permanentes de la nación, en contraste con las políticas idealistas que principalmente siguen una visión moral encarnada por algún líder carismático.

No recuerdo donde lo vi, así es que no me pregunten la fuente, pero creo que lo importante es la idea que esas dos actitudes puedan estar en contraste o incluso ser incompatibles. Ahora que lo recuerdo -un poco- era la opinión de un profesor universitario que viene pronosticando la derrota de Ucrania desde 2022.

Según este tipo Ucrania estaba condenada a ser derrotada por el tamaño y los recursos de Rusia y que los países que la apoyaban en nombre de la libertad y cosas por el estilo tenían una manera de pensar idealista, que también estaba condenada a fracasar.

Decía por ejemplo que el gran error de la política exterior de los Estados Unidos era su postura moral que la había llevado a meterse en muchas guerras que no podía ganar y que ese idealismo había sido inútil y perjudicial para el país.

Ese es también el argumento de Trump: que los Estados Unidos no debe mover un dedo a favor de nadie a menos que sea inmediatamente compensado. También fue el argumento de los aislacionistas que alegaban que Estados Unidos debía buscar un arreglo con Hitler... hasta Pearl Harbor, claro. 

El argumento contra el idealismo postula que es inútil, porque finalmente la realidad de "los hechos" se termina imponiendo por sobre los ideales y el voluntarismo. Yo creo que ese es un tremendo error como lo ha demostrado la historia muchísimas veces.

Resulta que la voluntad humana termina torciendo "los hechos" y esa voluntad es catalizada -para bien o para mal- por un líder.

La historia del fascismo y sus variantes con Mussolini, Hitler, Lenin, Stalin y Mao son ejemplos de como el voluntarismo torció los hechos y contra todas las probabilidades se impuso la voluntad. Eso debiera ser suficiente para ver que el idealismo político puede perfectamente imponerse.

Esos ejemplos fueron para mal, pero también tenemos la historia de Churchill en sus días más negros. O el propio Zelenski, que con el enemigo a las puertas y un escuadrón buscándolo para asesinarlo, salió a tomarse una selfie, diciendo que en lugar de un avión para arrancar, mejor mandaran municiones para defenderse, o algo así.

Un líder puede dar vuelta la tortilla incluso en condiciones que parecen imposibles. Si bien eso de "querer es poder" es una estupidez, lo seguro es al contrario, si no quieren no podrás. La historia está repleta de esos ejemplos.

No me gusta el liderazgo, siempre he sentido recelo por todo lo que tiene que ver con eso. Liderar tiene mucho que ver con la manipulación y nunca he sabido de un líder que no sea vanidoso y muchas veces narcisista. 

Sin embargo el libro "Cómo ganar amigos e influir en los demás", de Dale Carnegie debe ser el que más ha influído en mi vida, y en cierto modo se refiere al liderazgo. Creo que de no haber leído eso no habría tenido ni un solo amigo.

Es increíble la cantidad de gente que sueñan con ser líderes y que los sigan ¿para qué? Ni idea pero ni yo mismo estoy libre de esa tontera, porque ando pendiente de cuantas visitas llegan a este Templo del Ocio.

Pero yo lo veo un poco distinto, a mi lo que me interesa es tener amigos que considero inteligentes y conversar de cosas que me interesen, por eso nunca me atrajo la política, que está llena de palurdos "asertivos", que lo que en realidad buscan es llenarse de plata y privilegios.

Roger Enrico, ex presidente de Pepsico en su libro "La guerra de las colas" definía así el liderazgo:

"Como se ve, no es cuestión de galones. Es cuestión de hechos. Y con los hechos en la mano, el individuo puede hacerse empresario, gerente general sin título -un campeón. ¿Qué hace un campeón en una compañía? Corre por los pasillos gritando: "Síganme muchachos". Y si lo dice en forma persuasiva, con bastante sustancia, ¿qué sucede? Que lo siguen".

Pero esa es una de las formas en que se entiende el liderazgo, hay otra que la mayoría de la gente común entiende: como el que es "jefe", investido de un poder especial al que tienen que seguir y que se merece ciertos privilegios, tal vez por eso tanta gente sueña con ser líder, tener "seguidores" y mandar

Es raro que tanta la gente ambicione esto de ser líderes, de mandar, imponer o convencer a los demás para que trabajen en su propio provecho, cuando eso debería ser asunto de cada uno, no andar buscando arrastrar a otros para conseguir lo que quieren.

Volviendo al comienzo, creo que todo ese cuento de la Realpolitik está muy equivocado. Les intereses permanentes de una nación no son cosas objetivas sino principalmente juicios de valor, basados en ideales que pueden ser nobles o perversos.

Y en política los grandes líderes políticos también pueden ser perversos, malos o nobles. Por ejemplo en mi opinión Hitler, Mussolini, Lenin, Stalin, Mao, Castro, Ortega, los Kim, y muchos más fueron líderes perversos, creadores de muerte y sufrimiento para su propio pueblo y tantos demás.

Los líderes simplemente malos o los mediocres son la mayoría, y los buenos se pueden contar con los dedos de una mano y me sobran dedos. Yo creo que en política los buenos líderes casi no existen. ¿Porqué? por los incentivos perversos que aplasta a los buenos en beneficios de los malos o los mediocres. Debe ser la naturaleza humana.

Y antes que se me olvide, también hay cursos de liderazgo muy basados en la psicología social y organizacional, que después que los despojamos de todos sus adornos se tratan de técnicas para manipular y manejar a los demás, durante el MBA yo tuve un par de cursos de esos.

Resultaron bien entretenidos, pero no es algo a lo que yo me dedicaría, no me gusta ser seguidor ni tampoco buscar seguidores, creo que eso es lo mejor, al menos para mi. Al diablo con el liderazgo.

4 comentarios:

  1. Yo no convoco ningún liderazgo y tampoco sigo mucho líder. Pero he visto tipos que sí convocan y no voy a negar que el efecto existe. Esos líderes que llaman a "unirse al proyecto" me dan un poco de desgano. Normalmente quiere decir que por ahora no pagaran mucho pero en algún momento llegará la recompensa, en el futuro. Uls

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    1. Yo creo que casi todos los líderes ocultan una tremenda ambición y no poco narcisismo, creo que ese es el motivo más frecuente debajo de su florida retórica.

      Por eso en general me caen mal, excepto esos que después de llegar al poder lo dejan voluntariamente, como Washington o Diego Portales, a esos si los admiro.

      Los peores no son los líderes sino los seguidores, que se meten a un partido político con la esperanza de conseguir algún privilegio, esos si que son hienas carroñeras y no les tengo ningún respeto. Por eso yo nunca he asomado ni las narices al Partido Republicano, en el cual milito.

      Claro que si mañana golpearan mi puerta para tentarme con un sueldo a cambio de no hacer nada o hacer algo ridículamente inmerecido, probablemente "vencería la tentación cayendo totalmente en sus brazos" como decía Serrat.

      Por eso me mantengo lejos, no quiero tentarme. Soy muy moral en esas cosas, pero como decía un cura amigo mío -jesuíta obviamente- "uno no puede estar siempre a la altura de sus ideales" jaja

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  2. Es como el refrán de que todos quieren ser caciques pero nadie quiere ser indio. A mí tampoco me va el liderazgo pese a que puedo tomar el rol si no queda de otra. De hecho me pasó un par de veces en la U que yo tuve que dirigir al grupo, pero como dije, es algo que prefiero evitar.

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    1. Seguramente tiene que ver con la personalidad, a algunos les gusta y a otros no nos gusta

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