24 abril 2026

Refrito: historias de contrabando (por lo que me han contado)

(Publicado originalmente el 27 de mayo de 2012)
Una mina antitanque desintegró la parte delantera de un taxi station wagon a la altura del hito 14, se trataba de un auto peruano que aparentemente intentaba pasar unos fardos de ropa usada por la frontera, el chofer murió de inmediato.

Cada dos o más años pasa un accidente de esos, existe un tráfico más o menos constante de "pistacos" que se arriesgan a pasar contrabando en ambos sentidos a través del campo minado por senderos que creen seguros... pero nunca se sabe.

Los gobiernos de Chile y Perú, que están enfrascados en un pleito por los límites marítimos en el Tribunal de la Haya, seguramente tratarán de sacar algún provecho del asunto. Pero no hay nada que hacer, es algo que ha pasado y seguirá pasando, simplemente un accidente por imprudencia estúpida de un conductor de pasar por un campo minado, debidamente señalizado en territorio chileno. El chofer se lo buscó y seguramente servirá de advertencia para otros contrabandistas de que con las bajadas de ríos las minas se han desplazado y ya no hay senderos seguros.

Me trajo a la memoria los años del contrabando a mediados de los ochenta. Estaba terminando la universidad y apareció una gran oportunidad de negocio cuando en Chile colocaron un impuesto específico a los Betamax, se iban a comprar al Perú y volvían de contrabando hasta Santiago con buena ganancia.

En esos años los controles fronterizos estaban a unos 10 km de distancia uno de otro y quedaba en medio una "tierra de nadie" donde no habían ni Carabineros ni Guardias Civiles peruanos. En esa porción del camino se concentraban en la noche cientos de personas, estacionados en los costados y hacían fogatas para orientar a los pistacos que pasaban el contrabando a pie por el campo minado. Era un espectáculo esperar en auto o en camión que llegara la carga del otro lado, una por una durante toda la noche. Allí se encontraba la mitad de Arica entregando o recibiendo contrabando.

En ese tiempo las minas estaban recién plantadas y no se habían movido, circulaban unas fotocopias con mapas rústicos que indicaban por donde era seguro pasar. Después vinieron los aluviones y la utilidad de los mapas se fue al diablo. Ahí empezaron a estallar los pistacos, calculo que no deben ser más de 20 muertos en los últimos 30 años, aunque podría equivocarme.

Ah tiempos aquellos, se viajaba con el combustible mínimo: 5 litros de gasolina, justo para llegar a Tacna con el estanque vacío. En las fronteras se apagaba el motor empujando los autos en las enormes filas que se formaban, todos haciendo lo mismo.

En Tacna existía un itinerario fijo: a almorzar en el Pollo Pechugón, donde iban casi puros chilenos, después a llenar de combustible a un "grifo" donde unos amigos llenaban el estanque pese a la restricción, luego al mercadillo Bolognesi a comprar los betamax que se escondían en Las Vilcas, una zona más o menos rural de Tacna.

Luego venía el gran susto de pasar por la aduana chilena, la sensación era aterrorizante porque las penas por contrabando en esos años eran draconianas. Los Betamax se vendían en Arica o se podían pasar hasta Santiago, con la ganancia de ese viaje se pasaba un mes completo de vacaciones.

Clearo que todo esto es por lo que me han contado, yo jamás quebrantaría una ley: si es cierto no lo recuerdo y aunque lo recordara no sería cierto. Juro que no lo hice nunca ni lo volvería a hacer.

Entre 1985 y 1990 fueron los años del último boom de Arica, gracias al primer gobierno -populista- de Alan García, quien se merece una estatua al lado del General Ibañez, ellos fueron los dos grandes benefactores de nuestra ciudad.

Fueron los años de oro del comercio en la Zona Franca, se contrabandeaba para y desde el Perú de todo: electrónica, relojes, cassettes, licores, todo. Eso originó también un enorme despegue económico en Tacna.

La ciudad de Arica era más linda y bullante, recuerdo como si fuera hoy una tarde de verano en el año 1986, con miles de personas caminando por la costanera sur de vuelta de la playa para sus casas, éramos siempre los mismos año tras año, ese día la tarde estaba maravillosa y pensé que tal vez me había muerto y estaba en el paraíso.

Y en el año 1990 cuando se instalaron decenas de chiringuitos en la Playa Chinchorro y Las Machas: Donde Aliro; los Cariñositos; Donde el Ché, se repletaban de gente. Hasta que a un imbécil alcalde se le ocurrió prohibirlos. La cuidad nunca debió perdonar tamaña estupidez, pero que diablos, tenemos memoria de pez y sabemos que los que votan son estúpidos. No hay nada que hacer. Por lo menos yo jamás lo perdoné.

Pero lo bueno no podía durar para siempre, llegó al poder Fujimori y abrió la economía peruana instalando su propia zona franca en Tacna, lo que fue un duro golpe para las ciudades de Arica y Tacna pero comenzó la modernización definitiva de la economía peruana. Los peruanos en 1980 jamás soñaron lo que llegaría a ser su país el 2010, tal como los chilenos en 1970. Nadie sabe que va a pasar en el futuro, por eso es mejor ni preocuparse.

6 comentarios:

  1. recuerdo que a principios de los años 80 en el colegio todas las mamás separadas traficaban desde mendoza, asociadas con los choferes de micros argentinas, movían de todo, principalmente ropa y perfumes de mujer, si hubo un gran escándalo en el colegio, se reveló que era a cambio del ojete que los argentinos hacían la paleteada, literalmente, luego sucedió lo mismo que en perú, se liberaron los aranceles y se acabó el negocio, argentina comenzó a quedar en el pasado, acá se conseguían cosas mucho mejores y a mejor precio, como sigue sucediendo 40 años después, y lo que no entiendo es que si los aranceles se liberaron en 1973, la fiebre de consumo fue por ahí el año 81, debe ser por la miseria que dejó en el país allende, nadie tenía para nada más que calmar la tripa

    Mr OT

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    1. Hay muchas formas de pago para aceitar a los aduaneros, el sexo entre otras pero creo que las más efectivas son los regalos, el intercambio de favores, el pago en efectivo regalos e incluso la simple amistad. Yo entrada cosas al Perú por pura amistad en los 80 y una que otra invitación o pequeños regalos, cuando me pegaron la PLR de la Casio entré a trabajar en otra empresa turbia y organizé una red de contrabando super eficiente para Tacna, de computadoras e insumos.

      Me hice tan amigo que una vez, en una regada comida con el jefe de la aduana de ese tiempo me dijo "oe, dejémonos de hueverías y empecemos a pasar vehículos, no cuesta nada", ahi si que me asusté y salí corriendo, nunca más uise saber de ese madito negocio.

      Tengo amigos de esos años que se hicieron ricos pasando toda clase de cosas, desde chucherías hasta electrónica y locos. Un gran amigo que le gustaban las emociones fuertes hasta pasó de la buena un par de veces, nada más que para probarse si era capaz. Menos mal que no lo pillaron, pero ese no se hizo rico, se la fumó toda.

      Cuando trabajaba en la Muni de Tacna conocí a una señora que pasaba todos los días llevando un par de bolsas con marraquetas chilenas, que allá se vendían "como pan caliente", literal

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  2. Ahora mismo hay operativos de desminado en el norte de Argentina, van hasta la frontera con Bolivia.... pero no tienen nada que ver con tensiones entre países. A fines de los setenta colocaron explosivos para hacer prospección sísmica por petróleo en una amplia zona de selva, posiblemente los explosivos se colocaron en una primera operación y se pensaba hacerlos estallar cuando avanzara la prospección.. pero no se los usó, no siguieron con el rastreo o no estallaron a tiempo y se olvidaron.
    Estaban bastante profundo pero se deslavaron con los años y aparecieron en superficie. Ahora recién salieron a juntarlos. Antes que YPF se privatizara, en los 70, eran como un "adelantado de la soberanía" y podían hacer casi cualquier cosa. Cuando abrían un pozo en Patagonia o cualquier zona descampada dejaban un pequeño lago de residuos de petróleo, lavados, etc.. en superficie y ahí se empetrolaban cientos de aves, por ejemplo. Sus buques lavaban tanques cerca de las costas y ensuciaban las playas. Denunciar, ni hablemos de demandar, a YPF por un daño ambiental o de ese tipo era ilusorio. Era como atacar a la Patria. Aún así esto de olvidarse cientos de explosivos en el subsuelo selvático fue "un poco mucho". Uls

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    1. Si, el asunto del desminado se ha convertido en una cruzada al nivel de la pornografía infantil o cosas por el estilo. Es bastante absurdo porque las minas en despoblado prácticamente no afectan a nadie y resguardan muy bien las fronteras.

      Lo que pasa es que a partir de ejemplos como Laos y otros países del Sudeste Asiatico, América Central y otros, se sembraron de minas en lugares donde vive la gente, lo que era una barbaridad, está lleno de niños que les falta una pierna o un brazo.

      Las minas antipersonales rara vez matan a alguien, más bien son para amputar, el problema acá en el desierto es que los pistacos que pisaban una mina se quedaban botados en lugares donde no pasa nadie y morían desangrados.

      Otra cosa eran las minas antitanque, que si las pisaba un vehículo normal era muerte segura de todos los ocupantes.

      Ese problema del desplazamiento también ocurrió acá, con las bajadas de los ríos, y para qué hablar de los estropicios de las empresas estatales, que funcionaron muchas décadas con patente de corso, acá en Chile también dejaron grandes zonas de sacrificio, como la Fundición Ventanas, las costas cerca de Chañaral y varias más

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  3. Ahora entiendo cómo te fue tan bien con el contrabando en esos años… “lo que pasa en el desierto, queda en el desierto”… las frías noches, la familia lejos, en fin… ;-)

    Saludos,
    El Triministro.

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    1. jajaja, no señor, yo nunca perdí la compostura. Ah que tiempos aquellos, una vez "el amigo de un amigo mío" pasó dos Betamax hasta Santiago y con la ganancia se pegó las vacaciones de su vida: llegó hasta Quellón, entró a Bariloche, Mendoza y volvió manejando. Yo jamás haría algo así (ni lo volvería a hacer).

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