A veces creemos que los problemas son por culpa del progreso que cambia las cosas, sin embargo la mayoría de las discusiones que tenemos son más viejas que el hilo negro. En el primer libro de la Historia Universal, Carl Grimberg describe la vida de de los egipcios en la época de las pirámides y era muy parecida a nuestra vida y problemas actuales, con la única diferencia que todos caminaban para el lado.Lo digo en referencia a la historia de Chile, que es poco conocida porque en los colegios solo nos enseñan de fechas de batallas y heroes de cartón, algunos de ellos hijos de la grandísima, pero la historia real del país está casi completamente olvidada.
Por ejemplo nadie habla de la tensión y peleas durante décadas entre católicos y masones por dominar la educación, pelea que sigue hasta ahora pero con muchos más grupos de interés que se disputan el mismo hueso.
Estuve leyendo el entretenido ensayo de Leonardo Fuentealba "Courcelle-Seneuil los errores del liberalismo económico" escrito en 1945, donde cuenta la pelea entre individualistas y colectivistas en el siglo XIX en Chile. Nada nuevo bajo el sol, Courcelle-Seneuil fue contratado en París en 1855 para hacer clases de economía en el Instituto Nacional y además ser consultor técnico del Ministerio de Hacienda.
Don Jean Gustave, pese a su juventud, era uno de los principales teóricos de la economía clásica liberal de su época y fue un verdadero antecesor de los chicago boys. Fue contratado a fines del gobierno de don Manuel Montt, uno de los mejores presidentes de nuestra historia ejerciendo gran influencia en la economía y desarrollo del país.
La historia se repite, no igual pero a grandes rasgos, la situación de eso años era parecida a la actual. Hasta 1829 gobernaron en Chile pipiolos y caudillos (la pandilla los llamaba Encina), el período se conoce por la anarquía y no se diferencia mucho de lo que pasaba en los demás países de Sud América o lo que pasó en Chile durante la Unidad Popular.
En 1829 alentados por Diego Portales, Prieto y Bulnes se levantaron en armas y tomaron el gobierno, con lo que empezó la época en que se consolidaría el orden y la prosperidad en Chile. Todos miraban con desconfianza al General Bulnes porque lo consideraban incapaz de gobernar. Sin embargo se rodeó de un equipo extraordinario de personas como Andrés Bello, Manuel Montt y Antonio Varas, entre otros. Manuel Montt gobernó por dos períodos entre 1851 y 1861, siendo uno de los mejores gobiernos que se recuerdan en nuestra historia.
En 1851 Arcos y Bilbao crean la Sociedad de la Igualdad, que se levanta contra el gobierno pero fue rapidamente aplastada, con eso la pandilla quedo fuera del mapa político por varios años.
Esa era la situación cuando llega Jean Gustave Courcelle-Seneuil a Chile. El país pasaba por una gran prosperidad gracias al comercio abierto por la fiebre del oro en California y Australia, no muy distinto a lo que ocurre ahora con el alto precio del cobre, las arcas fiscales se hacían chicas.
No duró mucho: tres años seguidos malas cosechas fueron tiempo suficiente para que California y Australia enpezaran a cultivar su propio trigo y la bonanza económica desapareció de un día para otro. Al llegar los problemas económicos reapareció la pandilla, culpando a la codicia de los empresarios, la falta de regulaciones y los bajos impuestos de algo que no era otra cosa que la pérdida de dos importantes mercados.
Pero Courcelle-Seneuil, el "economista francés aclimatado por decreto en las riberas del Mapocho", como lo describió más tarde Vicuña Mackenna ya no estaba en Chile y su influencia en las ideas liberales comenzó a debilitarse.
El resto es historia conocida. Vino la Guerra del Pacífico, Balmaceda con otra guerra civil, un montón de experimentos con presidentes de la "República Socialista" que duraron un par de meses, los dos caudillos que fueron Ibañez y Arturo Alessandri, los corruptísimos gobiernos radicales, los DC, Allende...
En fin, tuvo que pasar mucho tiempo antes que llegara de nuevo un gobierno con los chicago boys que trajeron orden y prosperidad. Ahora vamos en bajada de nuevo, la pandilla vuelve a tomar fuerza. Díganme si la historia no se repite. Bah, solo lo escribo para hacer rabiar un poco a mis amigos de la pandilla, no me hagan caso.
P.D. La historia no sirve solo para divertirse recordando tiempos pasados, también algo se puede aprender. Chile ha sido próspero y poderoso de la mano de ideas liberales, débil y dividido cuando los igualitaristas toman poder. Tal vez sea un ciclo natural, pero muestra lo importante que resulta que los que hicieron las grandes reformas en los ochentas no dejen de defender las ideas liberales. La pandilla habla bonito pero no tienen mucho más que poesías, consignas y canciones.