Las protestas en Bolivia que hicieron echar pie atrás a Evo Morales por segunda vez en su mandato a una decisión ya tomada, han pasado casi desapercibidas. La vez anterior fue cuando trató de normalizar el precio de los combustibles y el gas, lo que incendió al país y lo obligó a mantener los precios altamente subsidiados congelados en los mismos valores. Esto ha creado un paraíso para el contrabando de gas y combustible, que llegan al Perú por el río desaguadero a las ciudades de Puno y Juliaca. Seguramente todas las fronteras bolivianas deben tener el mismo problema, una hemorragia de gas y combustible subsidiado saliendo de contrabando a países donde la diferencia de precios es enorme. Me recordó los años del primer gobierno de Alan García, cuando yo viajaba 4 o 5 veces a Tacna cada día, durante un año, solo para llenar y vaciar el estanque de combustible, con lo que junté varios cientos de litros.
Esta vez se trató de algo más serio: los amazónicos de El Beni y Cochabamba impidieron la construcción del tramo boliviano de la Carretera Interoceánica, que conecta el Brasil con los puertos peruanos del Pacífico, con lo que un proyecto de varios miles de millones de dólares, financiado principalmente por el gobierno de Brasil corre peligro de irse al diablo.
¿Recuerdan mi aventura en la selva? Bueno el camino que yo hice es el tramo sur peruano, que llega al puerto de Ilo de esa carretera. Es una obra gigantesca que se empezó en los años del presidente Toledo, debe haber sido más o menos en el 2005 y todavía tiene para largo de terminarse. Por lo menos el camino de penetración ya está completo, ahora falta hacer que soporte las condiciones extremas de la Amazonia de manera medianamente segura. Por mientras sigue siendo una especie de carretera de la muerte.
La Amazonia brasileira tiene una red de caminos bastante decente, pero en su caso es mucho más fácil pues gran parte de su selva está a nivel del mar. La gente que llegó a hacer los caminos al Perú tenía maquinarias gigantescas pero no tenían experiencia en caminos de montaña y han tenido que aprender a golpes en condiciones de extremo peligro. Esa red de la Interoceánica conecta a Perú y Brasil por Puerto Maldonado ¿para qué entonces el tramo Boliviano?.
Porque en el Oriente de Bolivia están las enormes plantaciones de soya, el alimento del futuro en el mundo, para cuando todo lo demás se termine o sea escandalosamente caro de producir todos estaremos comiendo alguna forma de soya. La soya ya es nuestro principal alimento porque es componente principal de alimentos balanceados que se les da a los animales de granjas industriales.
¿Y por que protestan los amazónicos? Nada más sencillo, hasta el día de hoy esos territorios son prácticamente impenetrables y allí es donde pasa de todo. No existe el estado ni menos la policía, los pueblos surgen y desaparecen organizados por los propios habitantes, no hay ejército ni autoridad capaz de plantar pié en esa parte de la Amazonia. Si el Ché Guevara hubiese sido un poco menos burgués y se hubiese establecido en la Amazonia Boliviana en lugar del trópico todavía estaría vivo y bien atrincherado en sus territorios.
En la selva nada es ilegal, es un paraíso para fabricar drogas, para la minería informal, para el tráfico de maderas, animales y piedras preciosas. Una carretera les arruinaría la vida a pueblos enteros tal como se arruinaron cuando al Tuto Quiroga se le ocurrió la brillante idea de erradicar los cultivos de coca en el trópico.
Los amazónicos son gente especial, muy valientes y no le tienen el más mínimo respeto a la vida, ni a la propia ni a la de otros porque desde que nacieron han estado en peligro de muerte, están acostumbrados y son capaces de enfrentar riesgos que a nosotros nos aterrorizan como si nada. Eso es lo que más me impresionó de mi aventura en la selva. Si llegan a abrir ese camino la van a tener que pagar muy caro.
Hay muchas cosas que se están jugando con esta protesta, la Central Obrera Boliviana está en pie de guerra contra Evo desde hace tiempo y ahora se está cargando a los amazónicos. Creo que echar pie atrás a pesar de las presiones del Brasil -que deben ser inmensas- es lo único que Evo podía hacer. No tenía alternativa, pero el intento le puede costar mucho más caro. Seguro que ahora Evo se pondrá agresivo con Chile para bajar la presión en su país, no le queda otra alternativa.