Estoy algo ocupado escribiendo el proyecto de acreditación para un postgrado. Había pensado dejar definitivamente todo lo relacionado con la universidad, que me había traído puras molestias y malos ratos, pero heme aquí de nuevo, claro que ahora trabajo desde mi casita nomás, porque los escritorios me producen dolor de espalda. También me ofrecieron guiar una tesis sobre el problema del agua en Tacna y eso si que lo acepté encantado, lo haría gratis porque es un asunto que me interesa mucho.Seré breve, hoy solo quería escribir una nota sobre la contaminación, especialmente la que se genera con la producción de energía. La idea se me ocurrió después de leer una interesante nota del doctor Renato Aguirre en Facebook y algunos comentarios que aparecieron después que me parecieron interesantes.
Para poner un poco de datos entre tanta tontera que se dice y escribe, podemos afirmar que Chile tiene una generación de energía mucho más limpia que el promedio del mundo, tal como coloqué en este post del año pasado. Mientras el 42% al 47% promedio de la generación de energía del mundo en el 2050 será producida con centrales a carbón, en Chile estas centrales producen apenas el 16% de nuestra electricidad.
Mientras que el total de energía producida en el mundo el 2010 fueron unos 148 cuatrillones de watts, la demanda total en Chile fue de apenas 49000 millones, o sea la producción de energía eléctrica en Chile es una cantidad insignificante comparada con el total del mundo.
¿Y que significa eso entonces? Simplemente que las emisiones de CO2 son un problema en el que Chile no tiene nada que ver, porque es despreciable a nivel global la cantidad de CO2 producida por nuestro país y si multiplicamos cien veces nuestro consumo y lo hacemos todo con generadoras de carbón el problema del CO2 no se vería afectado en lo más mínimo.
Si a esto agregamos que Chile tiene una matriz generadora de energía mucho más limpia que el promedio mundial, debido a la enorme inversión en hidroeléctricas que se hizo en el pasado, hablando técnicamente cualquier intento de reducir las emisiones de CO2 es inútil y solo tiene un valor simbólico a nivel global, aunque de muy alto costo para los consumidores de energía y para los contribuyentes.
Repito: las emisiones de CO2 no son un problema en Chile y podemos duplicar, triplicar o multiplicar por 20 las centrales de carbón y seguirá sin ser problema y sin tener ningún impacto a nivel global. Esa es la realidad técnicamente hablando. Las tonteras que hablan los poetas del ambientalismo son un cuento chino, puro lobby para cazar giles y conseguir leyes ventajosas para ciertas empresas. Ese es solo un problema que solo compete a China, Rusia y los países desarrollados.
Claro que las centrales de carbón presentan grandes problemas de contaminación local, no solo con sus emisiones sino las propias cenizas que producen radiación en mayor cantidad y más dañinas que cualquier central nuclear. Pero entendamos bien, ese es un asunto de contaminación local, o sea que basta con ubicar estas centrales alejadas de los asentamientos humanos, donde el viento pueda disolver los gases producidos en la atmósfera y ahi mismo desaparece el problema.
Obviamente que a las empresas,por razones económicas les conviene instalar las plantas en medio de la ciudad porque bajan los costos de transporte del carbón y etc. etc. Un caso exagerado es la central térmica ubicada en pleno Tocopilla, pero ese es justamente el trabajo de las autoridades ambientales: asegurarse que las emisiones no lleguen a lugares poblados ni de valor turístico o ecológico negando los permisos de construcción donde exista ese riesgo.
Hay que darse cuenta que todos esos movimientos del tipo "no más centrales de carbón", "no a la termoeléctrica", "Aysen sin represas" no son otra cosa que lobbystas de empresas rivales que tratan de colocar su propio producto, normalmente con subvención del estado y alza de las tarifas.
Lo interesante es que solo unos pocos dirigentes de estos movimientos están en el secreto, mientras que la masa, que sale con carteles a la calle a gritar, son solo tontos útiles, que están trabajando gratis para esas empresas por ignorantes y por ese vago sentimiento de boy scout que los macucos han sabido infiltrar a los ingenuos que encuentran cool ser ecológico.
Es una pena leer y escuchar tantas mentiras, ver a tanto ignorante y tonto útil y ver como se van estableciendo empresas de "energías alternativas de cero contaminación" -como si pudiese existir tal cosa- que se llenan los bolsillos a costa de subsidios estatales y mayores tarifas pagadas por nosotros, los giles. España es un estupendo ejemplo de ese engaño a nivel masivo y bueno, recuerden que es nuestra madre patria, debe haber harto de gallegos en nuestros genes.
Anteayer leyendo las Cartas al Director en La Estrella de Arica, me encuentro con Seremi Responde, una penosa carta del Secretario Regional Ministerial de Minería donde hace una apología la minería en la zona, sin hacerse cargo de ninguna de las críticas, técnicas y bien fundamentadas que la mayoría de la opinión entendida están haciendo en contra de desafectar los parques nacionales.
La carta se muestra en la foto y pueden hacer clic para verla en tamaño natural. Es lamentable, panfletaria, carente de argumentos y repite lugares comunes de bajo nivel. Lo peor es que contiene un lobby que ya se está haciendo a nivel oficial, cuyos beneficiarios serán empresarios locales, que los ariqueños conocemos bastante bien y que alguna vez fueron dueños de Promel. No pueden volver a ganar los malos, no podríamos ser tan idiotas como para permitir que eso ocurra. Hasta mañana.