La reunión terminó a la 1 PM más o menos y entonces pensé para mi mismo "empezó la fiesta", llamé a mis amigos Victor, el brewmaster y a Miguel, periodista y amigo de Internet que hasta entonces no conocía personalmente, y así nos juntamos y nos fuimos a destrozar el viático a El Gran Chimú, mi lugar de peregrinación cada vez que viajo a Tacna.
Empezamos con leche de tigre, que es el jugo del ceviche con pedazos de pescado, un toque de leche y mucho ají, acompañadas de calamar frito y maíz cancha. La verdad es que con eso yo quedé satisfecho, pero pensando que luego íbamos a probar la cerveza de Victor, pedimos un plato de jalea para llevar el estómago bien blindado. La jalea es el plato más loco que conozco de la cocina peruana, hay muchas versiones distintas pero la del Chimú trae chicharrón de pescado, chicharrón de calamar, cabrito al horno, chicharrón de pulpo, camotes, arróz, porotos, maíz cocido (en Perú es increíblemente bueno, dulce y jugoso), maíz cancha (tostado), otros chicharrones y todo coronado con una ensalada de cebolla morada y ají rocoto. En fin este es el plato (clic para agrandar).
Para que no nos fuéramos a quedar con hambre nos trajeron otro plato adicional con ceviche y dos más con chicharrones. La verdad es que no alcanzamos a comer ni la mitad, yo con la leche de tigre ya estaba listo. Luego nos fuimos a conocer la planta donde Víctor produce su cerveza, es impresionante, muy simple y toda la tecnología "Víctor made" con su primo que es el segundo brewmaster. Me contaban que para hacer cerveza es un proceso continuo que toma unas 20 horas y no se puede interrumpir, comienzan a hacerlo en la noche moliendo la cebada y terminan al día siguiente de madrugada, no lo pueden descuidar ni un momento.
Estuve viendo los distintos tipos de cebada, levadura y lúpulo, la cámara de frío, los fermentadores, la cocina especial escalonada, los barriles y el CO2, en ese momento estaba produciendo cuatro tipos de cerveza de estilo inglés pero solo había una Porter en condiciones de ser tomada, se trata de cerveza "cruda" con solo un día de fermentación, según me contaban en treinta dias el sabor va cambiando hasta llegar a la plenitud en cuanto a gusto y aromas.
Fue una gran experiencia probar una cerveza cruda, su sabor tiene todo el amargo del lúpulo, son cervezas equilibradas al límite, de gran calidad. La Porter estaba bien cremosa y con mucho sabor porque no es filtrada, me dice Víctor que en 30 días más será una cerveza distinta, más suave y rica en sabores y aromas. Tiene 7 grados de alcohol y ni se notan, pero después del segundo shop si se pueden notar sus efectos, se los aseguro.
Le dije a Víctor por que no producimos en Arica, en el garage de mi casa sería perfecto para hacer la verdadera cerveza de garage. Me cuenta que en Arica podríamos partir produciendo unos 200 litros por semana para llegar -en régimen- a producir unos 600 litros, que es una buena cantidad para no matarse trabajando y tener un retorno económico interesante ¿por que no? Yo estoy seguro que no se encontraría cerveza de esa calidad en todo el norte de Chile. Tampoco es mucha plata que se necesita así es que ya saben si nos ven un día de estos como empresarios cerveceros, Miguel puede ser el relacionador público y el degustador, no, mejor eliminemos eso último, seguro que nos vamos a la quiebra. Según me cuenta Victor la cerveza es muy buen negocio pero el mayor problema es que sus clientes se toman las ganancias, ese es el principal motivo de las quiebras. Y no es chiste.
Como siempre ir a Tacna es una fiesta, las fotos las pueden ver aqui. Hasta mañana.


