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29 enero 2012

Va bien Humala


Creo que no me equivoqué respecto de Ollanta Humala. Cuando salió electo y todo Chile entró en crisis de histeria, porque llegaba a la presidencia un tipo que no mucho tiempo atrás había declarado que le gustaría visitar Arica, pero arriba de un tanque. Yo pensaba y pienso que mientras estemos bien armados Humala puede ser el mejor presidente para asegurar la paz entre Chile y Perú.

Los militares saben bien los costos de una guerra y son los más reacios a iniciarlas, especialmente si saben que la fuerza bélica está equiparada o la del otro país es mayor. La gente normal tiene una idea un poco infantil acerca de los militares, creyendo que son como niños que les gusta jugar a la guerra. Es todo lo contrario, son mucho más prudentes que los políticos, que están acostumbrados a mandar a los demás al sacrificio. Claro que hay excepciones como Lanusse o Velasco Alvarado, pero a la larga esos no arrastran mucho apoyo entre su propia gente.

En algo me equivoque eso si, yo estaba seguro que su gobierno iba a recibir presiones para estatizar empresas y desincentivar la inversión al estilo chavista y que eso iba a provocar la caída del Sol, eso no ha ocurrido, aunque existen las presiones Ollanta las ha aguantado de manera bastante eficaz.

Tal como suponía ha resultado hasta ahora un presidente práctico y firme, bastante inteligente para tomar distintos cursos de acción según lo recomienden las circunstancias. Aunque esto hace difícil hasta ahora predecir su estrategia, que de seguro debe tener una.

Ollanta Humala está haciendo un gobierno personalista, similar al estilo de Piñera, que lo ha enajenado de algunos sectores que lo apoyaron aunque este malestar todavía no aparece con fuerza porque en Perú la economía está caminando bastante bien. La gran ventaja de la economía peruana es la informalidad y desregulación que operan desde la base de su aparato productivo.

La plata está manejada por las propias personas más que por el gobierno, la evasión tributaria es tan alta que permite mantener los precios y salarios en niveles bajos, ideal para la eficiencia productiva. La falta de regulaciones laborales permite que trabaje gente de toda edad, desde niños a gente muy viejita -es común ver en las obras civiles a ancianos cuidando o niños haciendo mandados- en eso está el corazón de la productividad peruana. En la medida que el Perú se formalize, se regule y se recauden más impuestos irá perdiendo competitividad como pasa en todo el mundo.

Es curiosa esta diferencia entre dos países vecinos como Chile y Perú, en Perú el que quiere ir a la universidad se debe meter la mano al bolsillo o aprobar la admisión en un sistema público que es generalmente de calidad inferior y cupos restringidos. El estado no le da un peso a la "clase media" y eso tiene la ventaja de que buena parte de la gente se gana la vida en la economía real en vez de pasar muchos años "estudiando" con la esperanza de ser gerentes. Pero desde hace algunos años vienen siguiendo los pasos de Chile, sin darse cuenta que con eso perderán una buena parte de lo que los hace competitivos.

Mientras Chile tiene su fortaleza en la homogeneidad, el Perú es heterogeneo y de allí saca su fuerza, es más creador porque tiene muchos conflictos subterraneos y fuerzas contrapuestas. Es como varios países dentro de uno y no existe la uniformidad de opinión, de manera de vestirse, de manera de hablar que hay en Chile No debe ser fácil gobernar un país así, pero hasta ahora creo que Humala lo está haciendo bastante bien.

01 marzo 2011

Lo que dijo Humala en Tacna

Una vez más me ayudará la Wikipedia: "La racionalización es un mecanismo de defensa que consiste en justificar las acciones (generalmente las del propio sujeto) de tal manera que eviten la censura. Se tiende a dar con ello una "explicación lógica" a los sentimientos, pensamientos o conductas que de otro modo provocarían ansiedad o sentimientos de inferioridad o de culpa; de este modo una racionalización o un transformar en pseudorazonable algo que puede facilitar actitudes negativas ya sean para el propio sujeto o para su prójimo.

Justo esta mañana llena de preocupaciones me puse a pensar en el maravilloso mecanismo de racionalización que nos regaló la madre naturaleza y que nos permite afirmar que está lloviendo en medio del más caluroso y seco día de sol.

La semana pasada tomé una decisión difícil cuando no acepté las 100 horas de bien pagadas clases que me estaban ofreciendo. Pensé que tal vez tendría que viajar al Perú por otro proyecto que no me haría ninguna gracia perder. Por otro lado contaban conmigo para esas clases y puede que a futuro -cuando realmente lo necesite- no me vuelvan a ofrecer nada parecido.

Justo esta semana le pasa el accidente a mi querida suegra sumado a que me acerco a los seis meses sin ganar un peso, es el plazo en que me empiezo a poner nervioso. Ahora me pregunto si debí haber aceptado las malditas horas de clase. Pero bueno, siempre es importante poner ojo a la posibilidad de estar racionalizando para justificar decisiones tontas. Espero que este no sea el caso. A otra cosa.

Las declaraciones de Ollanta Humala en Tacna y las reacciones de muchos lectores en La Estrella de Arica de hoy, me hacen pensar que si los idiotas volaran no conoceríamos la luz del sol. En Chile hay chauvinistas tan estúpidos como los del Perú, y de todos lados me imagino. En cualquier caso las declaraciones me parecieron interesantes y merecen ser analizadas con un poco más de atención.

Humala se queja de que a los peruanos los cholean en Chile, y tiene razón, pero no dice que la causa de este choleo es la relación asimétrica que existe entre ambos países. En lo económico Chile tiene mayor desarrollo y un costo de vida mucho mayor, lo que hace que sea un lugar ideal para venir a trabajar y mandar la plata ganada -sueldos mucho más altos- hacia el Perú, donde rinde mucho más. Esto provoca una fuerte presión sobre Chile de inmigrantes económicos, asalariados.

No tengo dudas que si la situación fuese al contrario, la entrada de chilenos al Perú -y para que decir las posibilidades de trabajar allá- serían cero. Como no es buen negocio para los chilenos ir a trabajar asalariados allá no existe presión ni competencia por los puestos de trabajo, por eso las autoridades de inmigración en Perú no ponen el menor problema a la entrada de chilenos. Es un simple asunto económico, no tiene nada que ver la buena o mala voluntad de los países.

Pero ojo con el choleo, porque ese es un problema que solo afecta a los peruanos blancos, costeños, criollos, los que no tienen rasgos aimaras como el propio Ollanta, porque los verdaderos cholos son peor tratados en Perú que en Chile. Me consta y podría dar muchos ejemplos de la discriminación racista que existe en Perú.

Para muestra solo un botón: el empresario peruano Barandarian, dueño de los restaurantes de lujo del mismo nombre en Santiago, se ha hecho millonario y maneja un lindo Mercedes. El jamás habría logrado ese éxito en el Perú por el simple hecho de tener cara de indio, cosa que en nuestro clasista país no interesa mientras tenga plata. En Lima los grandes restaurantes son manejados por Criollos como Gastón Acurio, por nisei o por tipos con apellidos gringos como Jimmy Shuller. Un Mamani en el Perú está frito, tiene un techo impenetrable por más talento o plata que acumule.

Pero volvamos a Ollanta, otra razón del choleo es el problema de las drogas y la informalidad. Aunque yo no tengo nada contra las drogas ni los productos falsificados el hecho es que Chile está metido hasta el cuello en políticas que persiguen ambas cosas, por lo que se ve obligado a dificultar la entrada a Chile mucho más de lo que se le dificulta a un chileno entrar al Perú ¿que chileno va a llevar droga para Perú? sería como llevar hielo a Alaska.

Si bien los chilenos que van a buscar trabajo al Perú son pocos, hay muchísimos que van a ese país para hacer negocios, porque en estos momentos es el país de las oportunidades. La economía se ha formalizado lo suficiente como para que no exista miedo de invertir plata, pero no tanto como en Chile donde las regulaciones, prohibiciones, leyes sociales e impuestos hacen un calvario emprender un negocio. En estos momentos el Perú tiene el equilibrio económico perfecto y a medida que se siga formalizando comenzará a echarse a perder.

Aquí viene la segunda queja de Humala, "los chilenos se están comprando el Perú". No es una queja extraña si lo dice un socialista, que cree que las empresas del estado y de inversores nativos son más "nacionales". Acá en Chile los gobiernos -incluidos los de la concertación- se dieron cuenta hace muchos años que el capital no tiene bandera ni los billetes tienen olor. Las empresas del estado solo producen corrupción y derroche, esa es una ley de hierro de la economía.

Tampoco existe la menor garantía de que un capitalista nativo vaya a ser mejor que uno extranjero, ambos trabajan por su lucro y pueden ser tan buenos o malos como cualquiera. Tanto Chile como el Perú necesitan capital extranjero, los chilenos tenemos un conocimiento y cercanía privilegiados con Perú y no tiene nada de raro que vayan en masa a invertir allá. Claro que si un socialista llega a presidente en Perú las inversiones estarán en riesgo pero que diablos, así es el negocio y los riesgos deben cubrirse.

Finalmente tenemos la "amenaza" de que va a comprar Arica y a peruanizarla, yo lo encuentro perfecto, los peruanos no tienen ningún problema para comprar propiedades en Arica y como Ollanta quiere un pedazo del Morro yo encantado le ofrezco mi casa a buen precio. Ni un problema mientras me pague cash.

Sobre la peruanización, bueno, nosotros somos medio peruanos desde hace muchos años, tal como Tacna es medio chilena. Con todo su patriotismo allá igual conservan en algunas partes la horrorosa tradición chilena de comer porotos con riendas los lunes. Eso no tiene nada raro ni escandaloso porque es común en todas las ciudades fronterizas del mundo.

En fin, no veo nada extraño ni alarmante en las declaraciones de Humala, es el típico discurso socialista y camorrero que he escuchado tantas veces en Tacna a choferes de taxi, vendedores del mercadillo o jaladores, más o menos igual de estúpidos e ingenuos que los de nuestros roteques chauvinistas cuando se quejan que los peruanos les vienen a quitar el trabajo. Lo mismo de siempre, nada nuevo. Hasta mañana.

P.D. la foto es gracias a la involuntaria cortesía de La Estrella, tal como el otro día usaron una foto mía en el diario. Al menos yo reconozco los créditos.

06 noviembre 2008

Tacna es una ciudad cautiva


El desarrollo de los acontecimientos en Tacna ha sido muy extraño, las protestas por el canon, que comenzaron muy flojas el miércoles 29, ha ido escalando al punto que ahora la ciudad se encuentra en estado de emergencia, con los militares patrullando para mantener el orden, después de varios incendios ya van tres muertos, menos mal que todavía no se llega a la etapa de los saqueos.

Mi impresión es que poca gente en Tacna está verdaderamente interesada en las manifestaciones, pero poco a poco han sido arrastrados con la acusación de “el que no protesta es mal tacneño”. Este es un punto muy sensible porque, al igual que en Arica los tacneños son muy orgullosos de su condición y nadie quiere quedar como un traidor a su ciudad. Las autoridades locales también dan señales confusas: un día repudian los incendios y al otro apoyan las protestas y llaman a la gente a salir a la calle. En el fondo tienen miedo de aparecer como malos tacneños si no apoyan la protesta, igual que todos.

Con el pretexto del canon se han destapado conflictos latentes desde hace mucho tiempo, particularmente el conflicto entre los naturales de Tacna y los que se han desplazado a la ciudad desde el altiplano desde hace varias décadas. Este último grupo se ha ido asentando en sucesivas invasiones de terrenos fiscales, con un sistema muy organizado aunque completamente ilegal, grupos de familias y amigos se hacen dueños de terrenos que con el tiempo se urbanizan y se convierten en los nuevos barrios de Tacna. Así es como surgió Ciudad Nueva, todo el sector de Alto de Alianza y buena parte del Cono Sur donde hay enormes avasallamientos en pleno proceso de toma de posesión.

Los tacneños originales en cambio, viven en casas que han comprado o heredado, están muy mezclados con antiguos inmigrantes italianos, muchos están emparentados con chilenos o son originarios de los valles cercanos: Pocollay, Locumba, Sama. Pero ocurre que estos tacneños son cada vez menos, y aunque en su mayoría son profesionales o dueños del comercio tradicional, se sienten desplazados por la gente que llega del altiplano que son sumamente trabajadores y ambiciosos, pero poco dados a respetar las formalidades ni la ley. Existe un choque cultural y una rivalidad encubierta entre estos dos grupos desde hace varios años.

Otro factor importante es que en el altiplano también se centraliza el lavado de dinero de los productores de droga, mucha de esta gente se ha establecido en el comercio menor o como cambistas y manejan grandes sumas de efectivo. Poseen muchos terrenos que han ido invadiendo y en medio de construcciones muy humildes se ven grandes casas de muy buena calidad. Hay que recordar que el movimiento político de los reservistas, que siguen a la familia Humala nació en Tacna, en esos poblados es donde tienen su mayor fuerza porque mucha gente del altiplano se identifica con las ideas indigenistas y reivindicatorias.

Luego de la estrecha derrota de Ollanta Humala en las presidenciales hubo una serie de persecuciones, desprestigio y deserción voluntaria de gente que se había plegado con la esperanza de ir con el ganador, el movimiento de reservistas estaba bastante golpeado. Al parecer el asunto del canon les ha dado una buena oportunidad de recuperarse, el núcleo duro de los que protestan viene de Ciudad Nueva y tienen una buena causa que les permite arrastrar a una masa crítica, suficiente para poner a la ciudad en estado de emergencia, ganar posiciones y fuerza política. El asunto del canon es la cobertura perfecta y seguramente tratarán de extenderlo hasta el comienzo de la APEC, lo que les puede dar publicidad internacional a cero costo.

No todos los inmigrantes del altiplano son humalistas, menos violentistas, pero si hay un núcleo duro que tiene consistencia ideológica, motivación, intereses económicos, políticos y probablemente bastante dinero en efectivo. Este núcleo es el que tiene hoy cautiva a Tacna con una mezcla de acción directa y motivaciones regionalistas. No tienen nada que perder y mucho que ganar, aunque eso es a costa de enormes pérdidas de la mayoría de la gente común y corriente de Tacna.