Hace dos años yo estaba ayudando -en un momento muy difícil- en el Rapa Nui y una noche me presentan a Willy Gonzalez, un conocido presentador local que venía con una idea interesante: el Clan Américo quería filmar un DVD en el sector VIP, no cobrarían nada y podríamos organizar un espectáculo tipo fiesta, se beneficiaban ellos y también el local, negocio redondo para todos. Justo en esos días murió mi amigo Marcelo, que era el dueño del negocio y todo el asunto quedó en nada.
Anoche Américo, el producto estrella del grupo, cantó con un gran éxito en el Festival de Viña, dicen que le habían ofrecido US$ 38,000.00 más estadía en el Hotel Ohiggins, pero el hizo una contrapropuesta pidiendo US$ 150,000.00 más la estadía en el hotel Sheraton, donde alojan los artistas internacionales, condiciones que finalmente fueron aceptadas.
El abandono del patrón oro ha permitido a los responsables del Estado del Bienestar usar el sistema bancario para expandir el crédito ilimitadamente. Ellos han creado reservas de papel en forma de bonos nacionales que, mediante una serie de complejos pasos, los bancos aceptan en lugar de activos tangibles y tratan como si de un auténtico depósito se tratara, es decir, como el equivalente de lo que antaño era un depósito de oro. El tenedor de un bono nacional o depósito bancario creado por reservas de papel cree que tiene un derecho sobre un activo real. Pero el hecho es que existen ahora más derechos que activos reales.
Los ariqueños ubicamos desde hace muchos años a Melvin "corazón" Américo y su familia, que hasta ese año grababan sus propios DVD, los promocionaban y los vendían en actuaciones callejeras, un negocio atendido por sus propios dueños. Melvin Américo tuvo también un modesto local en el Terminal Agropecuario de Arica durante muchos años, donde vendía los CD y DVD que producía el mismo con sus canciones, las de Marcelita Toledo y de su hijo Américo Jr. el que tuvo el gran éxito anoche en el Festiva de Viña.
No me gusta el festival ni su música, pero no puedo menos que admirar el modelo de negocios de la familia, creo que son un producto característico de nuestra cultura ariqueño-peruana, crecimiento orgánico, modestos cuando tienen que ser y agrandados cuando corresponde, planificadores, perseverantes, sin complejos ni límites. Ojo con ellos, no son unos tipos recogidos de la calle que les cambió la vida de la noche a la mañana, son un producto mucho más sofisticado de lo que se ve a primera vista. Bien por el Clan Américo, son un ejemplo para todos nosotros de como se deben hacer las cosas. Ojalá que todo les siga bien y nada se enchueque por el camino.
Una buena frase que acabo de leer en Zona Económica, miren: La Reserva Federal solo puede imprimir dinero. No puede imprimir trabajos. Es otra forma de lo que nos decía Luis Díaz en clases: es imposible usar variables nominales para modificar, a largo plazo, las variables reales. Es cierto que los puestos de trabajo son el problema principal de la economia, pero crear empleos es mucho más complicado que imprimir billetes para "incentivar la demanda". Otro buen artículo sobre el dinero se llama ¿Que es el patrón oro?, donde aparece la siguiente frase de Allan Greespan en 1966:
El abandono del patrón oro ha permitido a los responsables del Estado del Bienestar usar el sistema bancario para expandir el crédito ilimitadamente. Ellos han creado reservas de papel en forma de bonos nacionales que, mediante una serie de complejos pasos, los bancos aceptan en lugar de activos tangibles y tratan como si de un auténtico depósito se tratara, es decir, como el equivalente de lo que antaño era un depósito de oro. El tenedor de un bono nacional o depósito bancario creado por reservas de papel cree que tiene un derecho sobre un activo real. Pero el hecho es que existen ahora más derechos que activos reales.
Bah, pensar que tengo guardadas 40 lucas de dinero fiat en alguna parte. Se que las escondí en un libro para tiempos de escasez y ahora no me acuerdo en cual, espero encontrarlas antes que los billetes fiducuarios con el dibujo de Arturo Prat y sus muchas marcas de autenticidad pierdan todo su valor, es equivalente al cuento de Friedman acerca de la piedra hundida. Hasta mañana.