
La primera medida para financiar la reconstrucción será recortar los presupuestos regionales, especialmente de las regiones que no fueron afectadas por el terremoto y de reasignar presupuestos de acuerdo a las nuevas necesidades. Me pongo de pie y lo aplaudo, excelente medida. La gente común no sabe como se ha (mal) gastando la plata de los presupuestos regionales en los últimos 20 años, la verdad es que la cantidad de proyectos inútiles, mal asignados, mal enfocados es enorme, buena parte de los presupuestos regionales es plata botada o atrapada por algún vivo que en su momento tuvo influencias en el gobierno regional.
Hay montones de proyectos que jamás debieron existir y se hicieron solo por cumplir con la meta de asignación presupuestaria. En los años pasados el gobierno regional que más gastaba era el mejor evaluado, eso explica que se encargara a terceros un proyecto por 100 millones de pesos para estudiar las ciclovías, siendo que el aparato público tiene montón de profesionales bien pagados precisamente para hacer ese trabajo. Hacer estudios se convirtió en el gran negocio para desviar fondos regionales, entonces cuando alguien se oponía a esos gastos los interesados movían a sus tontos útiles por la prensa ¿por que se oponen a las ciclovías? ¿por que se oponen a los embalses? La verdad es que no se trataba de oposición a los proyectos sino a que los sinvergüenzas de siempre se embucharan gran cantidad de plata con ese pretexto. Ni se imaginan cuantos millones de dólares se han robado con estudios mula.
Lo peor es que además de los estudios mula hay proyectos mula, algunos multimillonarios en dólares como el de la planta desaladora -que he comentado varias veces acá mismo- o el "parque acuático", entre muchos otros. Sería una bofetada a la gente que está pasando momentos muy duros en el sur si acá se siguen pelando la plata con estudios mula, proyectos mula, viajes de los CORE por el mundo y cuentas abultadas de celular pagadas con el presupuesto regional. Si de verdad este gobierno es de cambio eso es lo primero que debe cambiar. Me parece excelente que se recorten los presupuestos regionales hasta que se regularice el sistema para adjudicar estudios y proyectos.
Hoy en la tarde me toca hacer clases y luego viene un largo fin de semana sin preocupaciones ¡sin preocupaciones, que frase más gloriosa! que se caiga el mundo, a mi que me importa, a partir del viernes dejo de ducharme, andaré todo el día en pijamas, me dedicaré a leer El Tercer Hombre de Graham Greene que me está esperando en el disco duro desde hace días ¡que maravilla!.
Muchos ex espías han resultado entretenidos escritores, seguramente por la cantidad de informes que tuvieron que escribir y la necesidad de inventar en muchos de ellos. Graham Greene estuvo en el MI-6 británico (o su equivalente de esos años) durante la Segunda Guerra Mundial, igual que Ian Fleming y John Le Carré, los ingleses han escrito las mejores novelas del género, que para mi gusto son:
- El Factor Humano (Greene)
- El Ministerio del Miedo (Greene)
- El espía que regresó del frío (Le Carré)
- Tinker, taylor, soldier, spy (Le Carré)
- El sastre de Panamá (Le Carré)
Hay otros que como escritores no aportaron nada pero igual hicieron best seller entretenidos como Ian Fleming (su saga de James Bond se acercaba al humorismo más que el espionaje, seguramente por eso dio pié a tantos herederos chistosos, desde el Super Agente 86 a Austin Powers), también está Tom Clancy pero ese debe ser el más débil de los escritores de espionaje. En fin, un género bien entretenido y cuando termine con El Tercer Hombre me dedicaré a buscar Nuestro Hombre en la Habana y creo que con eso dejaría listo a Greene. Ah, se me olvidaba que en Chile también tenemos algunos, hace tiempo leí Cita en el Azul Profundo de Roberto Ampuero, bien entretenido y hay otro de Sebastian Edwards que se llama El Misterio de las Tanias, todavía no lo leo.
El otro día leí un listado de trabajos soñados entre los que se contaban probador de helados, investigador secreto de calidad de restaurantes, hoteles o de líneas aéreas, probador de autos nuevos, etc. Para mi el trabajo soñado sería el de lector de novelas: todo el día en pijamas tirado en un sillón leyendo novelas ¡esa si que sería vida! Pero en fin, soñar no cuesta nada, mejor despierto y preparo mi ánimo para trabajar hoy en la tarde, después vendrá el fin de semana y podré dedicarme a mi trabajo soñado, aunque sea por unos días.
P.D. Probador de cervezas artesanales tampoco estaría mal
