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01 abril 2010

El trabajo soñado


La primera medida para financiar la reconstrucción será recortar los presupuestos regionales, especialmente de las regiones que no fueron afectadas por el terremoto y de reasignar presupuestos de acuerdo a las nuevas necesidades. Me pongo de pie y lo aplaudo, excelente medida. La gente común no sabe como se ha (mal) gastando la plata de los presupuestos regionales en los últimos 20 años, la verdad es que la cantidad de proyectos inútiles, mal asignados, mal enfocados es enorme, buena parte de los presupuestos regionales es plata botada o atrapada por algún vivo que en su momento tuvo influencias en el gobierno regional.

Hay montones de proyectos que jamás debieron existir y se hicieron solo por cumplir con la meta de asignación presupuestaria. En los años pasados el gobierno regional que más gastaba era el mejor evaluado, eso explica que se encargara a terceros un proyecto por 100 millones de pesos para estudiar las ciclovías, siendo que el aparato público tiene montón de profesionales bien pagados precisamente para hacer ese trabajo. Hacer estudios se convirtió en el gran negocio para desviar fondos regionales, entonces cuando alguien se oponía a esos gastos los interesados movían a sus tontos útiles por la prensa ¿por que se oponen a las ciclovías? ¿por que se oponen a los embalses? La verdad es que no se trataba de oposición a los proyectos sino a que los sinvergüenzas de siempre se embucharan gran cantidad de plata con ese pretexto. Ni se imaginan cuantos millones de dólares se han robado con estudios mula.

Lo peor es que además de los estudios mula hay proyectos mula, algunos multimillonarios en dólares como el de la planta desaladora -que he comentado varias veces acá mismo- o el "parque acuático", entre muchos otros. Sería una bofetada a la gente que está pasando momentos muy duros en el sur si acá se siguen pelando la plata con estudios mula, proyectos mula, viajes de los CORE por el mundo y cuentas abultadas de celular pagadas con el presupuesto regional. Si de verdad este gobierno es de cambio eso es lo primero que debe cambiar. Me parece excelente que se recorten los presupuestos regionales hasta que se regularice el sistema para adjudicar estudios y proyectos.

Hoy en la tarde me toca hacer clases y luego viene un largo fin de semana sin preocupaciones ¡sin preocupaciones, que frase más gloriosa! que se caiga el mundo, a mi que me importa, a partir del viernes dejo de ducharme, andaré todo el día en pijamas, me dedicaré a leer El Tercer Hombre de Graham Greene que me está esperando en el disco duro desde hace días ¡que maravilla!.

Muchos ex espías han resultado entretenidos escritores, seguramente por la cantidad de informes que tuvieron que escribir y la necesidad de inventar en muchos de ellos. Graham Greene estuvo en el MI-6 británico (o su equivalente de esos años) durante la Segunda Guerra Mundial, igual que Ian Fleming y John Le Carré, los ingleses han escrito las mejores novelas del género, que para mi gusto son:
  1. El Factor Humano (Greene)
  2. El Ministerio del Miedo (Greene)
  3. El espía que regresó del frío (Le Carré)
  4. Tinker, taylor, soldier, spy (Le Carré)
  5. El sastre de Panamá (Le Carré)
Hay otros que como escritores no aportaron nada pero igual hicieron best seller entretenidos como Ian Fleming (su saga de James Bond se acercaba al humorismo más que el espionaje, seguramente por eso dio pié a tantos herederos chistosos, desde el Super Agente 86 a Austin Powers), también está Tom Clancy pero ese debe ser el más débil de los escritores de espionaje. En fin, un género bien entretenido y cuando termine con El Tercer Hombre me dedicaré a buscar Nuestro Hombre en la Habana y creo que con eso dejaría listo a Greene. Ah, se me olvidaba que en Chile también tenemos algunos, hace tiempo leí Cita en el Azul Profundo de Roberto Ampuero, bien entretenido y hay otro de Sebastian Edwards que se llama El Misterio de las Tanias, todavía no lo leo.

El otro día leí un listado de trabajos soñados entre los que se contaban probador de helados, investigador secreto de calidad de restaurantes, hoteles o de líneas aéreas, probador de autos nuevos, etc. Para mi el trabajo soñado sería el de lector de novelas: todo el día en pijamas tirado en un sillón leyendo novelas ¡esa si que sería vida! Pero en fin, soñar no cuesta nada, mejor despierto y preparo mi ánimo para trabajar hoy en la tarde, después vendrá el fin de semana y podré dedicarme a mi trabajo soñado, aunque sea por unos días.

P.D. Probador de cervezas artesanales tampoco estaría mal

28 marzo 2010

Peligro y oportunidad


Leo en la revista Decoración y Vivienda de El Mercurio un lucido artículo del arquitecto Felipe Assadi, sobre el dilema que se presenta entre reconstrucción y emergencia con los cientos de miles de casas que han quedado destruidas con el reciente terremoto de la zona centro-sur.

Assadi es uno de los que se ha dado cuenta del peligro que representa que se empiecen implementar las soluciones de media-agua del tipo "Un Techo Para Chile" y finalmente ofrece una idea muy arriesgada que consiste en repartir carpas militares en lugar de media-aguas, que con toda probabilidad quedarán convertidas en soluciones definitivas para los damnificados pobres. Chile tardó varios años en erradicar las poblaciones callampas, yo viví en una de esas cuando chico y después en la erradicación de los campamentos, creo que sería espantoso volver a lo mismo solo por enfentar la emergencia de uno o dos inviernos.

Se trata de un problema complicado que no puede enfrentarse a la ligera. Además tiene el peso socio político de la organización Un Techo Para Chile, que descansa en el aparato comunicacional de la iglesia y del Hogar de Cristo, la organización caritativa más poderosa a nivel nacional y que ofrece una solución mala, anticuada, propia de los años sesenta.

¿Que tienen de malo las media-aguas de Un Techo Para Chile? lo podría ejemplificar con lo que pasó en Arica, cuando vinieron a regalar media-aguas a los indigentes del sector Los Areneros, al poco tiempo estos indigentes habían desarmado las piezas para usr la madera como leña, porque vivían mucho mejor en los ranchos improvisados que ocuparon durante muchos años. La media-agua, de dos piezas es un concepto anticuado que no corresponde a las necesidades de los chilenos actuales, ni siquiera de los indigentes. Son plata botada porque la gente no quiere vivir en ella y las terminan desarmando.

Existe un dilema y un peligro tal como dice Assadi, de que la urgencia arruine la reconstrucción, las oportunidades urbanísticas son enormes, tal como fueron para las ciudades europeas después de la Segunda Guerra Mundial, ellos la aprovecharon, pero en Chile existe el peligro que todo esto signifique la vuelta de los campamentos y las poblaciones callampa, echando por tierra todos los esfuerzos de más de 40 años. Los desafíos son varios y todos requieren creatividad, inteligencia, diseño. Reconstruir zonas turísticas como Santa Cruz o Pichilemu con viviendas sociales "provisorias para siempre" sería un drama igual o peor que el propio terremoto.

El primer desafío es la planificación urbanística, la reconstrucción de los pueblos y ciudades debe preservar la identidad aunque sea con nuevos materiales. La arquitectura con barro y caña que se usó en Vallenar después de un terremoto, puede ser un buen modelo a seguir en casas rurales. Para las nuevas viviendas se deben usar materiales livianos y durables al interior: OSB, siding, ventanas de PVC, etc. y emular los tradicionales en las fachadas. Las soluciones temporales deberían ser modulares y servir como base para las construcciones definitivas.

Un módulo-base para el invierno más un plano de ampliación a dos años plazo podría ser una buena alternativa, tal vez mejor que las carpas militares que propone Assadi. Otra cosa es buscar las alternativas de finaciamiento porque la idea de regalar de por si tenderá a que nadie haga las ampliaciones o las haga de manera improvisada con lo que volveríamos los campamentos. Tal vez el uso de parte de los fondos previsionales como garantía para préstamos de largo plazo no sería mala idea, la idea es que la gente de alguna manera pague su propia casa y se preocupe que sea de buena calidad y acorde con el planeamiento urbano, este podría ser un condicionante para el crédito.

En fin, nunca había estado tan claro el doble significado de crisis: peligro y oportunidad, como en la situación que se presenta ahora para reconstruir el país. Ojalá apareciera alguna idea tipo José Piñera en esta cosa, es algo que el país necesita desesperadamente antes que nos vayamos por lo más fácil y los curitas tomen su oportunidad para cartelearse con las media-aguas de Un Techo Para Chile.