Mi amigo el arquituerto Marco siempre me manda notas curiosas, como esta sobre el argentino Domingo Faustino Sarmiento, quien vivió largos años de exilio en Chile durante el gobierno de Juan Martinez de Rozas. Debe haber sido muy entretenida la llegada de los exiliados argentinos en esos años, que en muy poco tiempo se apoderaron de los editoriales de los principales diarios produciendo un terremoto en la anémica vida intelectual que debe haber tenido Chile entonces.Vicente Pérez Rosales, el chileno más brillante de esos años les tenía un cordial odio, seguramente le hacían la competencia y le chocaba la extroversión porteña con que deben haber llegado muchos de ellos, así escribe respecto de Sarmiento en sus "Recuerdos del Pasado"
Aplicando ahora el sistema climatérico de consultar los extremos del frío y del calor para deducir de ambos la temperatura media de una región, a la averiguación del término medio de las facultades científicas y literarias que nos importó la inmigración argentina, resaltan, desde luego, ante los ojos del observador, el ingenio y la chispa de Sarmiento y la necia opacidad de Tejedor. Cito a un mismo tiempo estos dos personajes, no porque crea que pueden marchar juntas tan opuestas inteligencias, sino por el desplante y la desfachatada arrogancia que uno y otro tuvieron para dar a la estampa en un español barbarizado cuanto disparate se les venía al pico de la pluma.
"¿Qué utilidad práctica para los indiferentes podrá tener esta compilación de vejeces, en la cual la tijera que suprime ha tenido más parte que la pluma que relata, y que sólo publico por complacer a mis amigos? Lo ignoro; a no ser que se tenga por tal la relación de hechos que acrediten la bondad del precepto ¡NO DESMAYES!, porque la mala suerte no es eterna, y porque así como el hombre a impulsos de su adversa estrella puede descender de suma altura hasta la humilde condición de criado, puede, también, con la ayuda de la constancia, de la honradez y del trabajo, elevarse después hasta ocupar en el festín de los reyes un codiciado asiento. " Léalo, se lo recomiendo.
Otro sábado ocioso, releyendo un libro excelente, también hice unas traducciones y corregí dos tesis que estoy guiando: una está excelente, la otra es una verguenza ¿que hacer? Tal vez a mi pesar tendré que aplicar el hacha ensangrentada, pero les voy a dar la última oportunidad. Veremos si la aprovechan o no.
A propósito de cosas curiosas ¿vieron las coplas de Evo Morales en el carnaval? "Este presidente de gran corazón, a todas las ministras les quita el calzón". Creo que se volvió loco, solo miren esto: