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28 julio 2012

Open source

La palabra viene de "source code" el "código fuente" que son las instrucciones de un programa. Hasta los años ochenta más o menos, todos consideraban el software como un asunto de propiedad intelectual que debería ser protegido contra copia para que otros no se aprovecharan del trabajo del programador.

Por muchas razones, principalmente tecnológicas, esta idea se ha ido debilitando en el tiempo. Solo los programas pequeños pueden protegerse, recuerdo que en los ochentas yo colocaba una rutina al comienzo que leía el número de serie del disco duro o cualquier cosa por el estilo y si no coincidía -o sea si se había copiado el programa en otro equipo- no funcionaba. Pero esas son protecciones rudimentarias y hoy ningún software puede ser protegido de manera eficiente en un esquema de "uno a muchos".

No solo los programas sino los DVD, los juegos, las señales de TV satelital, entre muchos otros usan esquemas de protección que son rotos casi al mismo tiempo en que aparecen. Mucha gente nunca ha pagado por un software en toda su vida y -hasta donde yo recuerdo- solo he pagado la vez que compré el OS2/Warp, que no alcancé a usarlo ni seis meses.

Open source significa código abierto y tiene muchísimas variantes pero en el fondo implica que el creador de algo renuncia a parte o todos sus derechos de propiedad intelectual sobre algo. Las diferentes versiones de Linux, todo el software de Sourceforge, de GNU, etc. son ejemplos de open source. Los blogs en su enorme mayoría también lo son y esto se extiende a muchas actividades donde se podría alegar propiedad intelectual y se renuncia a esos derechos.

Esto es muy contraintuitivo ¿por que hay gente que produce algo y no se preocupa por que lo copien? ¿idealismo, masoquismo, estupidez? Las razones pueden ser muchas pero creo que el principal motor del open source es el deseo de ser conocidos. Esto no es solo un asunto de vanidad, porque en una economía de redes la cantidad de contactos tiene un valor económico. Claro que es un valor potencial nomás pero peor es nada. Es como una gran piedra arriba de un acantilado que solo tiene potencial, pero si le dan un empujón y se cae, ahhh...

El open source también tiene otras motivaciones personales como la afición: muchos aficionados no tienen problemas en hacer cosas gratis, solo para entretenerse, tal como la gente que hace deporte amateur. Otra motivación es cuando uno tiene tiempo de sobra: yo tengo un montón de tiempo libre y lo estoy dedicando a seguir los cursos de Coursera que me interesan, así es como en mis ratos libres me pongo a subtitular los videos que es una buena ayuda para los que tienen problemas en entender el inglés hablado.

La cosa es que el open source se está masificando con el mayor acceso que tienen las personas para conectarse y comunicarse entre sí. Lo más seguro es que en el futuro la gran mayoría de las creaciones intelectuales serán open source: literatura, espectáculos, software, etc. Las grandes empresas de software, donde empezó todo ya se dieron cuenta que el open source les conviene, como comentó Ulschmidt "En lo posible paga... pero si vas a robar, róbame a mi".

El open source en realidad ha existido siempre. Siempre han habido voluntarios, gente que hace cosas sin cobrar. Hasta la política ha sido open source en algunas raras ocasiones, en paises escandinavos por ejemplo pero bueno, todos sabemos que los vikingos están bastante chiflados. En nuestros países los que se dedican a la política son los peores ladrones, hipócritas y sinverguenzas. De open source nada.

22 julio 2007

Los copiones

Cuando se habla de protección contra copia me acuerdo de los que copiaban en las pruebas en la universidad. De los ciento y tantos de nuestra promoción somos tres los que me consta que no copiábamos, así de extendido era el asunto.

Yo no tenía nada contra los que copiaban, otros mucho más inteligentes que yo lo hacían y siempre pensé que era un recurso válido y eficiente. Yo no copiaba por una cuestión de prestigio, Dietram Eitner no copiaba porque era muy orgulloso y otro que no voy a nombrar no copiaba simplemente porque le daba miedo. En el fondo se trataba de aprovechar el esfuerzo ajeno en beneficio propio ¿para que estudiar si otro podía hacerlo por uno? a veces se conseguían las pruebas por anticipado y las resolvían colectivamente, así iban a la segura.

Es bastante lógico y eso mismo se aplica a la copia de software ¿por que pagar si lo puedo conseguir gratis?. Yo nunca he sido un moralista -lo bueno es lo que me conviene- y la justicia no es algo que me conmueva especialmente, aunque siempre me ha preocupado mucho la reputación.

La copia del software es un buen ejemplo porque allí empezó el problema, en el software libre como en muchas otras cosas los verdaderos temas se esconden detrás de una capa de demagogia. El verdadero tema es que ciertas tecnologías y productos son cada día más fáciles de copiar, cualquiera puede hacerlo y esa es la explicación del software libre, no el yaba-daba de Richard Stallman acerca de las virtudes de compartir ni nada por el estilo. Si existiese alguna protección eficiente contra copia para ciertas tecnologías ni el Software Libre ni el Open Source habrían tenido la menor posibilidad de éxito.

Y ojo que esto se aplica a muchas otras cosas: música, películas, vacunas, libros, semillas, biotecnologías, etc. Lo que pasa con el software es un aviso de lo que pasará con todos las demás productos que dependen de una protección por derecho de copia; a medida que las tecnologías se hagan inherentemente copiables -como está ocurriendo en muchos campos- el copyrigth y las patentes dejarán de ser una protección eficiente. Es un proceso que ya está sucediendo.

Imagínense que un importante laboratorio logra desarrollar una droga de amplio espectro contra el cáncer, seguramente querrá recuperar sus años de investigación y tener el derecho de beneficios exclusivos, pero ¿que pasaría si cualquier país decide soberanamente copiarla? hay países como Irán, India o China que no tendrían muchos escrúpulos en hacerlo y si la distribuyen a un costo muy bajo -no tienen inversión previa que recuperar- serán vistos como los nuevos Robin Hood del mundo.

Cuando yo escribía y vendía software, a principios de los ochentas, recuerdo que nuestra principal preocupación era hacer esquemas de protección para que no nos copiaran los programas, según recuerdo la única protección que funcionaba era hacer los programas tan malos e ininteligibles que necesitaran que el que los escribió los estuviera parchando cada cierto tiempo. Eran los años del programador acabronado.

Esos tiempos ya pasaron y hubo que inventar otras maneras de ganarse el caviar de cada día, entonces fue cuando aparecieron los conceptos de freeware, Software Libre y Open Source. Un ejemplo de freeware es la especie de licencia que yo tengo en este blog y que aplico para todos mis contenidos en la web:

"Este weblog no está protegido por licencias de ningún tipo, si desea copiar algo (tal como lo mucho que yo he copiado) sientase libre de hacerlo pues yo no tengo ningún inconveniente con que me copien, aunque la cortesía aconseja citar la fuente. Si así no lo hiciera reciba de mi parte la poderosa maldición de mis ancestros gitanos, seguramente contraerá el AIDS y se le caerán todos y cada uno de sus dientes"

En otras palabras "ahí está, haga con él lo que se le antoje, yo se lo regalo". El problema potencial es que amparado en esa licencia alguien podría reunir todas mis agudezas, registrar los derechos, publicar un libro que seguramente lo hará millonario y finalmente ¡prohibirme que publique su material!. Como es muy improbable que alguien gane un solo peso publicando mis tonteras no es cosa que me quite el sueño, y si alguien las publicara y me hiciera un juicio yo tendría una publicidad personal mucho más valiosa que guardando acabronadamente mis derechos.

Otro enfoque es el Free Software de Stallman que de manera más general se representa por las licencias Creative Commons o las GNU. Software libre básicamente significa que nadie puede restringir el derecho a copiarlo y compartirlo (como el avivato de mi ejemplo) ni puede lucrar por su cuenta con las copias. Hay otro enfoque más práctico que es el Open Source, que deja en libertad a los copiones para hacer negocio, la diferencia entre ambos conceptos se puede leer aquí.

El asunto es que a medida que se hace técnicamente imposible controlar las copias los argumentos morales van perdiendo sentido, con el tiempo la piratería se irá transformando en algo cada vez más aceptado hasta que llege a ser decente y las patentes o copyrigths serán un mal recuerdo de los años en que los creadores querían acabronarse y cobrar regalías por su trabajo. En verdad espero que así sea y que se termine pronto esta farsa de la protección contra copia que es tanto o más inútil que las leyes contra las drogas.

Y ya que escribí sobre copias y copiones los invito a ver el slideswow de precordillera, desierto y altiplano, ninguna de las fotos es mía son parte de la enciclopedia Arica Territorio Andino del doctor Renato Aguirre Bianchi. Hasta mañana.