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25 noviembre 2009

Lo pequeño es hermoso


El maldito resfrío de verano me tiene tumbado, anoche resfriado con fiebre y dolor de muelas no había manera de dormir así es que me fui al computador y ¡bingo! me encuentro con una amiga que también le dolían las muelas y tampoco podía dormir, eran casi las 4 AM, así son las cosas curiosas de Internet.

En la entrada de ayer comentaba mi simpatía por el punto de vista de los administradores y gente de marketing y mis dudas sobre las pretensiones de objetividad de los economistas, pero bueno, toda moneda tiene dos caras y la gente de administración también tiene una característica bien desagradable: son muy poco críticos, una vez que algún administrador de hace famoso se enamoran de él y le asignan poderes sobrenaturales, cualquier cosa que se le ocurra decir adquiere una infalibilidad solo equiparable a la del Vaticano "Roma ha hablado, se terminó la discusión".

Así es como me averguenza un poco ver tipos tan inteligentes como Sergio Melnick ajustando todas sus ideas a la cadena del valor y el análisis de Porter, como si fuesen verdad revelada de una autoridad indiscutible. Me daba risa ver como le brillaban los ojos a uno de mis profesores que contaba que pagaba una pequeña fortuna por tomar un té con galletas y conversar con Michael Porter cada vez que venía a Chile, como si se tratara de Jesucristo dictando sus parábolas.

Bueno, todo esto a propósito de que acabo de leer una buena entrevista a Peter Drucker, el gurú de la administración en los años 80 que me parece con mucho más sentido común y un pensamiento harto más agudo que sus sucesores. Drucker contaba que después de muchos años de enseñar y asesorar grandes empresas se había empezado a interesar por las organizaciones de voluntarios, ya saben, esos tipos que gastan tiempo en organizaciones como la Cruz Roja, iglesias, etc. Tanta fue su curiosidad que dedicó sus últimos años a estudiarlas y asesorarlas en aplicar los principios de la administración corporativa.

El trabajo voluntario es un fenómeno bien interesante ¿que mueve a un tipo a gastar su tiempo a cambio de nada? Muchos alegarán razones filantrópicas o altruistas, yo creo que es un asunto bastante más prosaico, la mayoría de la gente lo hace como una entretención o un juego, ocupan su tiempo ocioso en algo que les da satisfacción y placer, que puede ser ayudar a los pobres, en los hospitales, participar en religión, política, en grupos de odio nazi o terroristas, todos tienen en común el gastar su tiempo a cambio de nada. Supongo que una buena parte de la gente hace trabajos voluntarios principalmente para hacer amistades y matar el aburrimiento, luego racionaliza el asunto con motivos más idealistas.

Hace varios años, cuando yo había empezado a escribir el blog -ejemplo claro de trabajo voluntario y perfectamente inútil- mi amigo el Matute me decía que no podía entender por que gastaba el tiempo en eso ¿cual es el negocio? me preguntaba. Pese a las muchas bromas a su costa yo siempre he respetado la opinión del Matute, creo que tiene esa clase de intuición que llega directo al fondo del asunto, sin pasar por la cadena de razonamientos. Me dejó pensando harto tiempo y por más que le daba vueltas nunca llegué a contestar la pregunta del millón ¿cual es el negocio?.

No hay negocio, solo me siento a cualquier hora y vamos escribiendo la primera tontera que se me ocurre, así como otros lavan el auto, o se dedican a la carpintería o se meten a algún club, bueno, podría decirse que esto es como mi club, donde escribo para unos 80 o 100 amigos que leen las tonteras todos los días, las discutimos, y todo eso. ¿Cual es el negocio entonces? Supongo que es el ocio, hasta las personas más ocupadas necesitan parar un rato y leer sobre algún asunto curioso, interante o aburrido y hasta discutir un rato.

Sin fines de lucro, solo por diversión, por amor al arte, por bolitas de dulce, al gratin, ad honorem, hay muchas expresiones para esas cosas que se hacen sin intención de ganar plata. Drucker dedicó sus buenos años a enseñarle a esas organizaciones a que se plantearan "cual es el negocio" aunque el negocio no involucre plata y por que diablos lo hacen, cuales son sus clientes, como plantearse una estrategia, etc.

En el curso de marketing estratégico, Alexis Gutierrez nos contaba una anécdota de Roberto Mendez, el director de Adimark. Resulta que el Cardenal estaba preocupado por la baja de interés de los católicos por ir a misa, por integrarse a las actividades de la iglesia y por la manera en que estaban creciendo las iglesias evangélicas, alguien cercano a él le habló de Roberto Mendez que -además de ser uno de los mayores expertos en opinión pública del país- es muy católico, entonces el curita lo mandó llamar para conversar sobre sus inquietudes.

Después de escucharlo respetuosamente, Mendez empezó a hablar de la estrategia, misión, visión, fortalezas y debilidades internas, oportunidades y amenazas del medio, la participación de mercado y las estrategias para enfrentar la competencia, cuando estaba más entusiasmado con su discurso se le ocurre mirar al Cardenal y sus ayudantes y notó como se les transformaba la cara en una mezcla de repuganancia e indignación ¡pero si la Iglesia Católica es una de las instituciones más importantes en la historia de la humanidad, no es un jabón! protestó sordamente el Cardenal. Entonces el hombre de Adimark se dio cuenta que estaba en problemas y empezó a replantear lo mismo pero con otro lenguaje para no herir la epidermis de los curitas.

Una experiencia totalmente diferente tuvo al hablar con Renato Poblete, entonces a cargo del Hogar de Cristo, ese cura si que se entusiasmó desde el principio y produjo una reorganización de la institución completamente alineada al marketing estratégico. Todos sabemos como se maneja hoy el Hogar de Cristo, Un Techo para Chile o tantas otras organizaciones de voluntariado organizadas tal como empresas comerciales.

El trabajo voluntario o solo por diversión tiene un ciclo de vida más o menos característico que es muy parecido a nuestras "picadas": esos negocios chicos, caseros, informales que arman los dueños de casa para ganar unos pesitos extra. A veces las picadas tienen excelente comida y se empiezan a hacer más y más populares, comienzan a crecer, ya no atienden los dueños de casa sino que hay mozos contratados, finalmente el dueño, cuando ha ganado lo suficiente deja todo en manos de un administrador y el lugar ya deja de ser bueno, bonito y barato, porque los costos han subido y no está el dueño vigilando.

Así como las picadas son lindas cuando recien empiezan y cuando van creciendo, llegado a un punto se desnaturalizan, yo creo que si de los 80-100 regulares con que converso todos los días en este Templo del Ocio pasara al doble o más ya no podríamos conversar, entonces yo estaría parado en una tribuna virtual con discursos cada vez más aburridos, porque tendría que estar pensando en como agradar a todo el mundo. Menos mal que estamos muy lejos de eso, lo pequeño es hermoso.

¿Empieza otro ciclo de mala suerte? la Pilar se quedó en panne y dejó botado el auto en el centro, con fiebre y todo tuve que bajar a pie y empezar a mover las piezas hasta que pude echarlo a andar y traerlo a la casa, volví bañado en trasnspiración y no quiero pensar como voy a amanecer mañana. Por lo menos ya no me duele la muela, algo es algo.