Mostrando las entradas con la etiqueta colapso. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta colapso. Mostrar todas las entradas

25 julio 2011

Que pasaría en Chile


Encontré un entretenido hilo de discusión en el foro de allchile.net, donde se juntan muchos expatriados que viven en nuestro país "¿Que ocurrirá en Chile cuando colapsen USA, Europa y China?. El colapso ya muchos lo dan por hecho y sería solo cuestión de tiempo, la siguiente especulación es cuales podrían ser sus efectos en Chile.

Aparecieron dos corrientes de opinión, la pesimista dice que como Chile es una economía casi monoproductora y sin independencia energética, se repetirá la gran crisis económica y social de los años 20, cuando se derrumbó el negocio del salitre junto con la Gran Depresión, la violencia social y callejera, gobiernos de corte popular socialistas, enorme cesantía. El pronóstico era una vuelta a la anarquía y pobreza que tuvimos entre los años 1920-1940.

La corriente optimista -en la que yo me anoté- opina que si bien sufriremos el golpe estamos en mejores condiciones que el resto del mundo por varios factores y lo más probable es que Chile salga fortalecido y relativamente más rico del colapso. Veamos:

Las probables consecuencias económicas, supongo que los 30 o 40 mil millones de dólares que el fisco de Chile debe tener ahorrados en el exterior se van a licuar en una enorme devaluación. Con suerte podremos recuperar la cuarta parte -o tal vez menos- del poder de compra que tenían antes del colapso. La inflación también hará su parte y la gran incognita es que podría pasar con los precios del petróleo y el oro, eso creo que es totalmente incierto y podrían variar para cualquier lado, lo único cierto es que van a variar.

La segunda consecuencia es que nuestras exportaciones de cobre se irán al diablo. Con una contracción de la demanda al apagarse los mercados de China y USA se terminará la burbuja de US$ 4+ por libra que hemos tenido por tantos años. Esto significará el cierre de la mayoría de las explotaciones de cobre, ajustadas a costos de producción de 2 o 3 dólares la libra, solo quedarán los más eficientes, pocos, más el inmenso lastre de Codelco, donde tendremos que pagar con impuestos las agónicas pérdidas de una empresa estatal tal como ocurrió con el carbón de Lota.

Tal vez el oro, que no esté asociado a la producción de cobre, pueda salvar un poco, nadie lo sabrá hasta que la cosa ocurra. En todo caso Chile no tiene riquezas de oro comparables al Perú y la extracción en nuestro país es bastante cara. Del litio también nos tendremos que olvidar por algunos años porque en una recesión se encogería la demanda por productos tecnológicos, que es el mercado para ese metal.

O sea ¿estamos fritos? Ni tanto, aunque tendremos gran cesantía en el norte, que se tendrá que reconvertir, tal como se reconvirtió Arica en los ochentas al terminarse las industrias. Es un proceso doloroso pero perfectamente posible. Estamos acostumbrados a los terremotos. pasamos la Unidad Popular y la crisis del 86 ¿y le vamos a tener miedo a un colapso de USA, Europa y China? Que se vayan al diablo, tenemos en Chile más fortalezas de las que pensamos.

Somos pocos en un país relativamente grande y diverso. Probablemente Santiago tenga muchos problemas, pero en provincia somos bastante auto suficientes. Si se termina el boom del cobre bajarán nuestros requerimientos de energía y si las autoridades finalmente hacen lo correcto a pesar de los estúpidos reclamos ambientalistas, tendremos operando el plus de energía hidroeléctrica desde Aysen.

La situación es muy diferente a la de los años 20, tenemos agroindustria bien desarrollada en lugar de los latifundios improductivos o ineficientes cooperativas campesinas de esos años, difícil que pasemos hambre y menos sed porque, como dijo Charles Spencer tenemos lo principal que es el vino, abundante y barato.

Con una crisis mundial, mucha más gente en el mundo querrá emborracharse para pasar las penas y estarán dispuestos a cambiar barras de oro por chuicas de vino. Y pensar que hace poquitos años los gurus económicos nos decían que estábamos condenados por dedicarnos a producir materias primas en lugar de alta tecnología. Menos mal que nadie les hizo caso.

No pasa nada amigos, que venga nomás la crisis, nicht passiert, que los colapsos vayan pasando de a uno, aquí los esperamos. Por algo somos hijos del rigor. Hasta mañana.

01 diciembre 2007

Riqueza aparente, pobreza real



El dinero, eso que todos creemos conocer perfectamente, es un asunto mucho más complicado y oscuro de lo que parece. Antiguamente todo era más sencillo: monedas de algún metal precioso -oro o plata- acuñadas con un sello del soberano que garantizaba que su contenido y peso eran verdaderos: por ejemplo "diez gramos de plata". Eso es lo más cercano al dinero real y fué un invento muy conveniente pues ya no era necesario andar con las vacas al hombro para cambiarlas por zapatos, como en los tiempos del trueque.

Pero también desde los más antiguos tiempos el dinero real comenzó a ser adulterado: los falsificadores -y hasta el propio soberano- le limaban los bordes a las monedas para recoger algo de polvo y sacarles valor ¿se han fijado las ranuras que llevan las monedas de 100 pesos por su borde? son un recuerdo arcaíco de las medidas para evitar esta maña, evitar la lima era la verdadera razón por que las monedas eran acuñadas. También trampeaban con la aleación: el oro con más cobre, la plata con más estaño, etc. Y se acumulaba moneda buena dando a cambio moneda empobrecida. Pero esas pillerías antiguas eran solo el comienzo, con los años la cosa se iba a sofisticar enormemente.

Como el oro y la plata son pesados, peligrosos y difíciles de transportar, en la edad media surgió un nuevo tipo de dinero, el "pagaré" conocido como dinero fiduciario o promesa de pago, que era un papel donde alguien se comprometía a pagar al portador cierta cantidad de monedas, así ya no era necesario viajar con una carretilla de monedas, bastaba con llevar un papel. Este sistema de "pagarés" o dinero fiduciario, evolucionó hasta la creación de los bancos, primero en Venecia y luego por todo el mundo, que recibían depósitos y emitían papeles con promesas de pago. Estos papeles evolucionaron a los billetes, que conocemos hasta el día de hoy.

Pero los billetes de entonces tenían unas diferencias fundamentales con las lucas, dólares o rupias que ahora abultan nuestros bolsillos. Primero dejaron de ser emitidas por los bancos privados y la emisión pasó a ser monopolio exclusivo de los gobiernos. Esto le dió un poder extraordinario a los gobiernos sobre la prosperidad o ruina de las personas. Imagínense que de un día para otro el gobierno decreta que no se aceptaran los billetes actuales como forma de pago, toda la gente que tiene una fortuna en dinero quedaría en la ruina ¿imposible? claro que no, el gobierno de Cuba lo hizo en los sesentas y con eso desmanteló todas las fortunas del país con un solo decreto.

El gobierno podría actuar de manera más sibilina para obtener lo mismo: supongamos que aumenta la emisión de billetes, entregando "beneficios" a los pobres como se hizo durante la UP o como hace hoy Evo Morales con el Bono Juancito Pinto o la Renta Dignidad, ¿que pasa? como los bienes son los mismos y la plata es más, el valor real del dinero se ajusta automáticamente, provocando la inflación y el desabastecimiento. O sea el gobierno engañó a los giles haciéndoles creer que son más ricos, cuando en realidad empobreció a todos, bajando el valor real de los papeles.

Pero aquí me salté un importante detalle: el 15 de agosto de 1971, en medio de una enorme crisis económica en USA, el gobierno del presidente Nixon decretó nula la promesa de convertibilidad del dolar en oro (una onza por cada US$ 35) con lo que la maquinita de imprimir billetes quedó libre de todas esas odiosas restricciones de acumular reservas. A esto sigió rápidamente la inconvertibilidad de todas las monedas del mundo (muchas habían dejado de ser convertibles antes, el peso chileno por ejemplo en los sesentas).

Pocas personas saben lo que es el "dinero fiat", sin embargo es un concepto importantísimo, porque cada una de las lucas, dólares, yenes o rupias que -a veces- están en nuestra billetera son dinero fiat, su único respaldo -moral- es el que dice dar el gobierno que lo emitió según el acuerdo de Bretton Woods de 1944, y ese respaldo puede ser retirado, manipulado o disminuído por el gobierno en cualquir instante. De hecho, el valor de nuestro dinero fiat baja a cada momento con cada punto o fracción que sube la inflación, lo curioso es que a las personas no parece importarle mucho y están mucho más preocupados de los valores nominales.

Peor todavía, el dinero fiat real, que son los billetes y monedas, son solo el 30% de lo que circula como dinero, el 70% restante a o más (nadie lo sabe) es dinero fiat imaginario, que existe solo en anotaciones contables en virtud de las promesas fiduciarias sobre billetes fiat, que solo existen como números en alguna cuenta. Los que usan tarjetas de crédito. depósitos y chequeras ni se imaginan que la plata anotada en sus saldos no existe en ninguna parte en forma de billetes, es simplemente fiat imaginario. La masa total monetaria de un país -creo que se llama M1- que es la suma de billetes, monedas, obligaciones, etc. es una suma que nadie conoce ni nadie lleva la cuenta, solo se puede presumir.

Es probable que con la entrada de China a la economía mundial el dinero fiat y el sistema monetario colapse por la magnitud de la corrupción y prácticas mega-fraudulentas de ese país en lo productivo y financiero. Esto será un golpe terrible para economías que basan su valor en intangibles como patentes, derechos, servicios financieros y comercio. La cantidad de distorsiones que está introduciendo China en el sistema mundial es enorme y mucho más allá de lo que la gente se imagina. Un derrumbe del sistema monetario puede significar que los billetes y depósitos pierdan de golpe una gran parte o todo su valor.

Los billones de dólares pueden perder su valor de un día para otro, mientras que los alimentos, el agua, las materias primas, la energía y todo lo que nos sirva para sobrevivir pasará a ser la riqueza real. Los comodities, tan mirados en menos por seudo gurues modernos, pasarán a ser riqueza contante. ¿Se han fijado en el cliché que dice que los países "atrasados" explotan sus materias primas en tanto los "modernos" hacen su riqueza de tecnología y servicios? eso es algo que podría cambiar muy pronto, pues solo se sostiene en un sistema monetario y financiero estable.

Bueno, eso es a nivel macro, al micro nivel personal también podemos preguntarnos ¿en que consiste la verdadera riqueza? ¿como se verá afectada con un colapso del sistema financiero?. Nada hay nuevo bajo el sol y el mundo ha pasado muchas veces antes por situaciones similares. Años atrás leí historias de como durante la inflación en Alemania, y la guerra en Europa, los campesinos impasibles cambiaban bolsas de papas por joyas y abrigos de piel. Ahora una persona rica es alguien que tiene mucho dinero, digamos, billones de dólares. Esto cambiaría dramáticamente en el caso de un colapso del sistema financiero mundial.

Al perder parte de su valor, el viejo cliché de "el dinero no hace la felicidad" comenzaría a tomar significado y la riqueza consistiría en cosas más básicas a las que ahora no le damos mucha importancia: capacidad para alimentarse adecuadamente, buena salud, ocio, vida en un lugar razonablemente saludable y seguro, en resumen, mejor calidad de vida. Cuando me preocupa ver las cuentas que llegan y ni una sola luca en mis bolsillos, me pongo a pensar en estas cosas y veo que soy millonario en la riqueza que viene. No sé si sera cierto pero pensándolo así se me pasan las preocupaciones de a una.