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30 agosto 2011

Los hijos de los hippies, y sus nietos



Los fanáticos de los Simpsons deben recordar el capítulo ese donde Nad Flanders no soporta más la estupidez y los abusos de Homero y explota destrozando todo lo que encuentra a su paso, cuando llevan a Ned al pasiquiatra el recuerda en una regresión a sus padres hippies. "Hemos intentado hacer nada y ya no sabemos que hacer".

La generación de hijos y nietos de los hippies es uno de esos cambios silenciosos de los que vemos los efectos pero rara vez reconocemos como causa. Los hippies hoy tienen mas o menos entre 55 y 65 años, sus hijos entre 35 y 45 y los nietos entre 15 y 25, son generaciones fácilmente reconocibles.

Los hippies son en su mayoría padres involuntarios, gente que odia cualquier clase de responsabilid, dedicados a perseguir la felicidad personal igual que los niños, tener todo lo bueno sin pagar el costo de nada. Aunque muchos hippies pagaron costos enormes, friendo sus neuronas con el abuso de drogas o el hígado con el abuso del alcohol, pasarlo bien sin frenos ni responsabilidad era la consigna en la revolucion de las flores y los que se quedaron pegados en eso terminaron muy mal.

Todavía quedan viejos hippies, pegados en los setentas con pelo largo y canoso, si es que les queda. Conozco a varios que criaron a sus hijos como "amigos" y hasta se fumaban un joint con ellos de vez en cuando. Si algo se les nota es la ansiedad con que que la mayoria enfrenta el proceso de envejecimiento. Otros viejos hippies se asimilaron y andan camuflados como personas normales, pero no se engañen.

Padres consentidores, con una alta opinión acerca de si mismos y más alta todavia de sus hijos -están convencidos que tienen puros hijos índigo- ¿que salió de todo eso? los hijos de los hippies, consentidores al cuadrado, rápidos para casarse y más rapidos para separarse, con varias familias que conviven "en buena".

Convencidos por sus padres que eran unos genios, solo que nadie se los reconoce, los profesores no los comprendieron y por eso los botaron de la universidad. Convencidos por papa hippie que se lo merecen todo viven endeudados hasta el cuello por culpa de los siniestros bancos, que los engañaron diciéndoles que podían tener de todo sin necesidad de pagar.

Y la cosa termina con la tercera generación, los nietos de los hippies, con papás y abuelos buena onda, amigos, que se endeudan a ojos cerrados porque "la sonrisa de su hijo vale más que cualquier cosa" entonces les compran el cariño con regalos. Los nietos de los hippies empiezan a manejar a los 14, a fumar a los 13 y gritán ¡viva Chile! por primera vez a una edad cada vez más temprana.

Entonces los vicios de padres y abuelos se multiplican al cubo. Pequeños petulantes, convencidos que saben todo lo que se necesita y que los profesores valen hongo, siempre apoyados por los padres contra el profe que les tiene mala. Viven exigiendo sus imaginarios derechos que tienen por el solo hecho de haber nacido. Esos son los niños que hoy se toman los colegios si son de clase media o alta, o los flaites que salen a hcer destrozos si son de clase baja.

Las tres generaciones son cobardes y bravuconas, se juntan en patotas y viven resentidos porque siempre encuentran a alguien a quien echarle la culpa de las consecuencias de su estupidez. Los criaron convencidos que eran unos Einstein pero como no lo pueden demostrar en nada entonces alguien debe tener la culpa. Siempre encuentran culpables: la Polar, los capitalistas, los políticos o quien sea, Sufren mucho.