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08 septiembre 2011

Lucro para dummies

Ahora que ¡no al lucro! se puso de moda, me tomaré la libertad de explicar en palabras sencillas que significa esa consigna. Aquí voy:

(Paréntesis)
Antes de empezar debo recordarles algunos datos de Chile en 1973, unos días antes del golpe militar. El primer año de su gobierno Allende se dedicó a fijar los precios a niveles bajo los costos de producción, duplicar los sueldos (a los profesores les regaló cuatro meses de sueldo), aumentó la cantidad de empleados fiscales y profundizó la reforma agraria, expulsando a los dueños y reemplazándolos por comités de campesinos. El resultado fue que Chile -que normalmente importaba alrededor de 140 millones de dólares en alimentos- en 1973 debió importar más de 700 millones, lo que dejó al estado sin reservas y al país sin alimentos.

A principios de 1973 el comité económico de gobierno informaba que habían 34.000 empresas intervenidas por el gobierno, con un resultado similar a la reforma agraria: la producción nacional casi llegó a desaparecer. No se entregó ni un solo título de propiedad a los campesinos ni menos la propiedad de las empresas tomadas a los trabajadores, estos eran usados solo como un medio para que el estado se apropiara del aparato productivo. Con esa combinación de precios bajo los costos, sueldos multiplicados y aparato productivo quebrado en 1973 las cosas empezaron a desaparecer, lo único que había eran billetes: no había pan, alimentos ni nada que comprar, pero todos tenían muchos billetes, fue la primera gran inflación en América Latina.

En 1973 la economía había disminuido en un 3.5% y el déficit de las empresas estatales era de cinco mil millones de dólares, equivalentes a las ventas de cobre -la principal y casi única exportación del país- de los 7 últimos años. La inflación oficial de ese año fue de un 740% y el déficit fiscal fue un 50% del presupuesto nacional. Las pérdidas de las empresas del estado equivalieron a otro presupuesto nacional completo y las reservas del Banco Central bajaron de 450 millones de dólares a 3.5 millones, la deuda externa subía un millón de dólares cada día. El déficit de balanza de pagos fue de 885 millones de dólares en 1973

Las viviendas sociales eran construídas por CORVI, casi toda la salud por el Servicio Nacional de Salud, casi todos los colegios y universidades por el Ministerio de Educación. El deficit de vivienda era desatroso y los pobres vivían casi todos en "poblaciones callampa" (que desaparcieron hace muchos años), la mortalidad infantil y adulta altísimas, lo mismo que las enfermedades infecciosas y solo uno de cada diez egresados de educación media tenía cupo en las universidades.
(Fin del paréntesis)

Después del golpe vino una privatización masiva que no solo devolvió empresas sino que privatizó casi todas las que se consideraban "estratégicas" lo que permitió que Chile, antes pobre y atrasado, donde había que pasar años en lista de espera para tener un teléfono o un auto, se convirtiera en un país de punta en America Latina, tanto en lo técnico como en lo económico.

Una de las claves de la transformación técnica y economica de Chile fue la privatización de las grandes empresas estatales ¿como se logró que los militares aceptaran que las empresas "estrategicas" salieran de manos del estado? La idea central fue que la propiedad no era lo importante sino la regulación.

Por ejemplo en los monopolios naturales de la luz o el agua podrían venir privados a poner capital que no tenía el estado- para hacer las inversiones necesarias, siempre y cuando el estado les fijara las tarifas de modo que no pudiesen abusar de su posición monopólica. Esto funcionó bastante bien porque resolvió el problema de la cobertura que se arrastraba desde siempre, a mediados de los 90s casi el 100% de los chilenos urbanos ya tenía los servicios básicos-

En salud ocurrió algo similar al desmantelarse el Servicio Nacional de Salud y pasar a un sistema donde la mayoría de las prestaciones se daba por un sistema de vouchers que permitían elegir médicos particulares, en los 90s empezaron las presiones de los gremios fiscales y se potenciaron servicios estatales, con lo que se volvió a la multiplicidad de engaños y mala calidad de servicios del estado. Hoy los pobres están condenados de nuevo al sistema estatal porque con los privilegios que dieron a ese sistema lo único que consiguieron fue encarecer los sistemas privados dejándolos fuera del alcance de los pobres.

Algo similar pasó en educación. Cuando se implementó la educación particular subvencionada fue un sistema único en el mundo, que permitía que colegios privados recibieran subvención del estado igual que los públicos y fuesen gratis o con pagos parciales del costo total. Subió la cobertura enormemente y hoy más de la mitad de los padres prefieren esos colegios con fines de lucro. Las universidades estatales han sido más exitosas en mantener privilegios pero poco a poco ha ido creciendo la presión de las privadas para tener igualdad de condiciones, que tienen casi un 70% de los alumnos del país.

Todos estos esquemas de privatización chilenos fueron únicos en el mundo en su momento y fueron ácidamente criticados cuando recién se implementaron, pero el éxito fue tan evidente que en los 90s a nadie se le pasó por la cabeza la idea de cambiarlos, bueno a casi nadie, excepto los comunistas que, fracasados en todos los lugares donde probaron sus recetas se mantuvieron a flote aprovechando el sentimiento popular de envidia: decían que no era posible que privados se enriquecieran con recursos públicos.

Ese ha sido el razonamiento de los comunistas, pero no de todos sino solo de los comunistas fracasados. Los exitosos en China, se dieron cuenta hace rato que el argumento era estúpido y como dijo Deng "lo importante del gato es que caze ratones". Las privatizaciones chilenas se han ido expandiendo por todo el mundo. Las compañías de comunicaciones del estado ya casi no existen, la mayoría de las eléctricas y sanitarias en el mundo ya se han privatizado. El sistema particular subvencionado chileno ya se ha copiado en Suecia y parcialmente en Inglaterra.

Cada una de las privatizaciones ha encontrado fiera resistencia de parte de los empleados públicos, esos son los enemigos jurados de la privatización y los que inventaron el "¡no al lucro!" que luego tomo el partido comunista y los dirigentes estudiantiles. No al lucro significa volver a la CORVI, al SNS, al Ministerio de Educación dueño y administrador de de establecimientos educacionales. No al lucro significa volver a agosto de 1973, con alta mortalidad infantil, vuelta de las enfermedades infecciosas, poblaciones callampa sin luz ni agua y cupo universitario para 1 de cada 10 egresados de enseñanza media. ¿Volver a 1973? Espérense sentados.

10 agosto 2011

El lucro y la Fech

Por fin, apareció mi artículo en la Revista Ingeniare (es el penúltimo) y ahora puedo ver mi lindo nombrecito en el índice Scielo dos veces: como autor y citado como referencia en un artículo de introducción a la criptografía que escribió alguien en Cuba. Me imagino que Tito Torres, que tiene como 100 paper publicados en revistas de todo el mundo no se le debe dar nada, pero es motivo de gran satisfacción para un perejil como yo. El primer artículo publicado es el que da más satisfacciones.

Para ser francos el artículo es malito: de esos típicos modelos optimizadores de programación lineal, más el coeficiente de Gini para mostrar algo que todo el mundo sabe por puro olfato: que las tarifas sociales diferenciadas no sirven. Tal vez la única gracia es que el modelo matemático le da un poco de respetabilidad a la conclusión, y al menos no se trata de encontrar correlaciones estadísticas para demostrar algo. Esos artículos si que dan asco. En fin, tendré que ir por el segundo, ahora que publiqué algunos doctores de la universidad se interesaron por tener a un medio pollo bueno para leer y redactar como coautor, creo que demás podría ganarme la vida con eso, los ISI son bien pagados.

La discusión sobre terminar el lucro en la educación muestra -en mi opinión- lo sencillo que resulta engañar a la opinión pública. Por eso no me entusiasman las ideas de plebiscito ni las que buscan democratizar más las decisiones, cuando la mayoría de las personas son superficiales y/o ignorantes mientras menos democracia mejor.

Fíjense que en la encuesta CEP el 80% de los encuestados dijeron estar en contra del lucro en la educación en todos sus niveles. Sin embargo -en igualdad de condiciones- el mismo 80% prefiere mandar a sus hijos a escuelas y liceos con fines de lucro.. La gente puede ser muy estúpida en sus opiniones, pero cuando su interés directo está en juego se despabilan muy rápidamente.

"No al lucro en la educación" es la consigna que colocó el Partido Comunista aprovechando que el chileno común es envidioso y resentido, se siente permanentemente victimizado por los poderosos a los que le echa la culpa de todos sus fracasos. No es nada nuevo, los hermanos Parisi, Marcel Claude lo usan a cada rato y muchos políticos han engordado durante generaciones a costa de ese sentimiento de sentirse víctimas de los que tienen más. Es la mentalidad de Homero Simpson, igualita.

Lo divertido es que mucha gente común es tan increíblemente bruta, que compra el cuento completo al Partido Comunista, siendo que ellos tienen una universidad privada donde se han forrado en plata y su diario oficial "El Siglo" ha abusado de sus trabajadores durante años. Los comunistas desarrollaron toda una teoría para satanizar el lucro el mismo que ellos practican con tanto entusiasmo.

El argumento es burdo, dicen que cuando hay lucro en la educación esta es de mala calidad, cuando la experiencia chilena les muestra en la cara que la peor calidad es cuando la educación la administra el estado, tanto así que los propios profesores del estado mandan a sus hijos a escuelas particulares en su gran mayoría.

En educación básica y media Chile tiene un sistema único en el mundo, que permite que existan escuelas y liceos de propiedad privada con financiamiento del estado: los colegios particulares subvencionados. El estado todavía conserva algunos colegios administrados por el sistema municipal y las diferencias son evidentes. Mientras los colegios municipales pasan todos los años por una o dos huelgas y tiene profesores inamovibles que no sujetos a casi ningún control, los particulares subvencionados contratan profesores buenos y despiden a los malos, en esos colegios además las huelgas son prácticamente desconocidas.

Ambos sistemas tienen que competir para captar alumnos y -como era de esperar- los particulares subvencionados van ganando por paliza en la preferencia de los apoderados. Los municipales tienen cada año menos matrícula, especialmente duro va a ser matricular el próximo año después de estos meses de huelga.

Las escuelas y liceos municipales son feos, típicos edificios públicos de los años setenta, despintados, con vidrios rotos, deprimentes. Los particulares subvencionados, que reciben exactamente la misma plata son nuevos, limpios y excelentemente equipados ¿Cual es la explicación?: no son administrados por una municipalidad donde un alcalde ladrón y sus compinches se embuchan buena parte de la plata de las subvenciones para si mismos.

Como la matrícula de los municipales va bajando, en ellos va quedando el lumpen, los que odian estudiar y solo van porque tienen almuerzo gratis. Los problemas de disciplina en esos colegios son enormes ya que rara vez hay interés en profesores o directores en hacerse problemas. Hay unos pocos que tratan de sacar el colegio adelante, pero son casos excepcionales ¿por que van a hacerlo? da lo mismo si lo hacen bien o mal porque son inamovibles, lo natural es que apliquen la ley del mínimo esfuerzo.

La educación particular subvencionada ha sido un éxito en términos de gestión, infraestructura y buen uso de los recursos fiscales. Si mañana desaparece toda la educación municipal y solo existen particulares subvencionados el país se ahorraría muchos millones de dólares de los impuestos y recién entonces se podría hablar de calidad para todos y exigir resultados. Mientras existan los profesores-funcionarios el problema de la educación no tiene remedio.

Lo más gracioso de el slogan "no al lucro" instalado por los mega-lucradores del Partido Comunista, es que la propia Federación de Estudiantes de Chile, controlada por los comunistas, hace un jugoso y lucrativo negocio arrendando su marca para un preuniversitario, del que no se preocupa en lo más mínimo de su calidad, solo de recibir 30 millones de pesos todos los años, de los que no rinden cuentas a nadie. Por lo menos veo dos problemas en eso:

1.- un caso de publicidad engañosa porque el nombre "preuniversitario FECH" que ellos arriendan, se usa para dar la impresión que alumnos de la Universidad de Chile son los que hacen clases (y la verdad no tienen nada que ver). ¡Ese tipo de prácticas es justamente del que acusan a "los privados"!.

2.-Un caso de corrupción, porque usufructar de la marca de la universidad sin ingresar la plata a la misma y sin rendir cuenta pública de la forma en que esa plata se gasta, es -a mi modo de ver- una práctica claramente deshonesta.

Que más podría decir sobre el cuento del lucro, bah, para que sigo. Cuando dicen que Chile es el único país en el mundo donde colegios particulares se financian con fondos del gobierno yo digo ¡que bien! en vista de los resultados ese seguramente va a ser un modelo que se irá copiando por el mundo y nuevamente seremos modelo de buenas políticas. Ojalá que desapareciera toda la educación administrada por el estado en Chile. A propósito me acordé de esta anécdota sobre las AFP que leí en el libro El Golpe después del Golpe, miren:

Sin embargo seis años más tarde, en pleno "milagro económico", el proyecto de reforma previsional fue torpedeado por los miembros del Comité (asesor) y otros oficiales que participaron en la discusión.. Así un coronel replicó a José Piñera: "Quiero saber, Sr. Ministro, donde existe un régimen previsional como el que Ud. quiere implantar en Chile... Yo me pregunto ¿como se atreve... como es posible que se esté comprometiendo al Régimen Militar en un experimento tan incierto y tan discutible como esta reforma?".

En ninguna parte del mundo existía pues coronel, no sea gil, que algo no exista no es argumento para que no pueda existir, las ideas deben ser revisadas de acuerdo a su propio mérito, y si son únicas hay que alegrarse el doble. Hasta mañana.

07 julio 2011

Lo malo del lucro

Ahora que el gobierno tiró toda la carne a la parrilla para solucionar algunos problemas que vienen desde siempre, los dirigentes de las protestas se aferran al último eslabón de la cadena de quejas "no al lucro". Es corriente en estos días escuchar "me opongo al lucro en la educación" pero si alguien pregunta ¿por que te opones? la respuesta es (....) nada, o la repetición circular de la misma consigna. Jamás he escuchado una razón inteligente para oponerse a que los que invierten en establecimientos educacionales tengan retornos de su inversión. Ni una sola razón inteligente, puras tonteras y frases hechas.

Ni siquiera Allende, con su proyecto de la Escuela Nacional Unificada fue tan tonto como para prohibir el lucro, porque entendía que -le guste o no- siempre existirá la educación privada, particular y lucrativa, cada vez que haya un padre que la prefiera, los colegios particulares son imposibles de eliminar, excepto en dictaduras que -afortunadamente- ya casi desaparecieron del mundo. Incluso en Cuba, una de los pocos socialismos reales que van quedando, desde un análisis marxista se discute la legitimidad de haber prohibido la educación privada:

"La manera en que el régimen revolucionario de Cuba concibe al nuevo hombre cubano, así como la forma en que, para formarlo, se adueñó de la educación de las jóvenes elites en contra de preceptos jurídicos establecidos por la propia revolución..."

Supongamos por un minuto que el gobierno se baja los pantalones y decide castigar el lucro ¿que pasaría? Si lo persigue -acosando adecuadamente a las inmobiliarias que arriendan locales o a la prestación de servicios, o con impuestos excesivos, etc.- desaparecerían más de 30 de las actuales universidades pues nadie seguirá poniendo su capital en un negocio que no renta. Calculo unos 150,000 estudiantes que se quedarían sin tener donde estudiar ¿creen que eso lo va a financiar el estado con impuestos? Están chiflados o no saben multiplicar.

Sin contar con los varios miles de profesores y funcionarios que se quedarían sin chamba por darle gusto a los creativos jóvenes idealistas, a los que se les ocurrió tan generosa idea. Entonces nos quedarían las universidades monopólicas, tradicionales y sin fines de lucro, en su mayoría estatales ¿cuantas universidades podría financiar el estado sin irse a la quiebra? Contando las "tradicionales" que incluyen universidades privadas que -supuestamente- podrían permanecer sin fines de lucro son alrededor de 25.

Resulta que como la oferta se contrae a menos de la mitad las universidades monopólicas se verán enfrentadas a un aumento enorme de la demanda, ahora si seguimos con la idea de nuestros jóvenes idealistas estas universidades deberían ser gratis, es decir financiadas integramente por el estado sin pagar matrícula ¿a cuantos estudiantes les puede financiar la carrera el estado?.

Hagamos un cálculo rápido y grosero: con un costo promedio de carrera de 3 mil dólares al año, suponiendo una cobertura al 100% para los 170,000 estudiantes de universidades estatales, costaría unos 510 millones de dólares cada año. Recordemos que actualmente el estado ya gasta unos 450 millones cada año en las universidades, tendríamos un gasto total del estado de 960 millones cada año, más de el doble ¿quien paga la diferencia? ¿Moya? Déjense de bromas. Sin contar que con universidad gratis volverían los estudiantes eternos que pasan 10 o 15 años tratando de sacar una carrera.

Y no se olviden que nos quedaron otros 300,000 pateando piedras a los que se van incrementando 80,000 todos los años ¿que hacemos con esos? Tenemos los Centros de Formación Técnica y los Institutos Profesionales ¿también les prohibiremos el lucro? No queda ni uno porque casi no existen los estatales. Solo para que vean lo genial de la idea.

Hay decenas de problemas prácticos, al prohibir o perseguir a cierta clase de educación no solo reducimos la cobertura sino que además bajaremos la calidad, porque las universidades que queden ya no tendrán necesidad de competir, y pasarán el año entre huelgas y tomas generando profesionales medio analfabetos. Basta mirar a las universidades nacionales en los países vecinos.

Pero lo peor de todo es que la prohibición del lucro es una prohibición a la libertad de los alumnos para estudiar donde les parezca mejor y esto es motivado por el deseo de ser monopolio y pequeñas ganancias personales de profesores y dirigentes, el monopolio es siempre agradable para el que tiene la sartén por el mango.

Pero ni se preocupen porque la prohibición del lucro no tiene la más remota posibilidad de hacerse realidad ¿saben por que? porque los políticos de todos los sectores están metidos en universidades privadas, partiendo por el propio Partido Comunista con la Universidad Arcis -como dijo José Piñera en Twitter- y que los hipócritas dirigentes del PC "se olvidaron" de mencionar cuando acusan a los establecimientos que lucran con la educación. Este es un puro baile de máscaras para salir a la calle, nadie está dispuesto realmente a dejar a más de la mitad de los actuales estudiantes en la calle.

Ya se que son cálculos muy groseros, pero están ajustados a la baja. La verdadera solución no pasa por seguir inyectando trillones a la oferta sino a subsidiar directamente la demanda con vouchers y educación privada sin barreras de entrada ¡esa es libertad! un voucher para cada cual de acuerdo a su mérito académico y el verá en que universidad se matricula, el poder de decisión siempre debe estar en manos de el directamente afectado.

Si el gobierno pierde popularidad no es por ser de derecha, sino todo lo contrario. Por no atreverse a hacer lo que se debe se ha convertido en más de lo mismo. La gente votó para que se fuera la concertación y los que llegaron no se atreven a cambiar nada por miedo a la calle y las encuestas. ¿Cuando se irá realmente la concertación? Creo que es lo que muchos estamos esperando. Hasta mañana.

18 junio 2011

El vil dinero


Pensé que me habían cortado Internet, ayer me quedé sin señal y como gracias a la toma de la universidad no alcanzaron a salir mis luca$ pensé: todo calza pollo, chao Internet por un tiempo. Bueno, calmadamente me puse a ordenar mi escritorio, a ensayar los acordes y las pocas escalas que se tocar en el teclado, vi televisión durante un rato y me enfurecí con la tontera de los programas.

Luego volví a mi escritorio a leer algunas Selecciones del Reader´s antiguas que había encontrado, cuando terminé con eso me puse a buscar libros que tenía en el PC y leí de nuevo El Tao de la Física de Capra. Y me quedé sin nada que hacer otra vez. En el colmo de mi aburrimiento me puse a tratar de adivinar la clave WEP de mi vecino para robarle algo de señal: probé con 1234, el número de su casa, su nombre, el de su señora hasta que finalmente me aburrí y también lo dejé.

Entonces se me ocurrió que tal vez resetando el router, sacando el coaxial o algo así iba a poder conseguir que el equipo leyera unas nuevas DNS, tampoco me resultó, pero pensé si en lugar de cortarme Internet no estaría malo el cable que conectaba el modem con el PC. Lo cambié y ¡voilá! eso era, aquí estoy de nuevo escribiendo mis payasadas de siempre. Era el cable que al parecer se había cortado.

Bueno, ahora tengo el problema de que escribir hoy. Pero nunca falta de que escribir, voy a seguir un poco con lo de la educación para ordenarme a mi mismo algunas ideas que tengo más o menos dispersas. Ya vimos que el concepto de calidad de educación corresponde al concepto de calidad que existía en los años 40: igualador y en base a las características del producto más que de la satisfacción del cliente.

Ahora revisando el twitter veo una serie de entradas de José Piñera donde se refiere al lucro en educación, el estilo que usa J.P. de afirmaciones cortas es imposible para mi, que soy mucho más charlatán, así es que voy a escribir sobre lo mismo desde mi punto de vista y en mi latoso estilo.

Lucro es ganancia o provecho que se obtiene de algo y se supone que la mayoría de las personas que trabajan o que se esfuerzan de algún modo lo hacen por lucro económico. En un modelo de educación sin lucro los profesores y administrativos no deberían cobrar sueldos ni los dueños de los locales cobrar arriendos, etc. Como eso sería inmediatamente descartado por los que abogan por una educación sin lucro, vamos un paso más adelante.

Al parecer a lo que se refieren es que a los que hacen las inversiones necesaria para enseñar: compra de terrenos, construcciones, pago de sueldos, capital de trabajo, etc. no deberían obtener utilidades de esas inversiones, porque esas utilidades supuestamente introducen incentivos "perversos" para los fines educativos.

Curiosamente uno de esos fines perversos más mencionados es que el deseo de obtener más utilidades llevaría a la educación privada a vender sus acreditaciones de manera que muchos entren para conseguir títulos a cambio de poca o ninguna exigencia académica.

Este es un argumento muy extraño especialmente cuando vemos la realidad en la educación secundaria por ejemplo, donde los establecimientos privados están ya bien establecidos y tienen mucho más prestigio que los estatales (municipalizados). En este caso ocurre todo lo contrario, en los colegios estatales el nivel de exigencia es mínimo, tanto a alumnos como a profesores mientras que en los colegios privados, especialmente si son pagados por los apoderados, mientras más caros es mayor su nivel de exigencia.

Es una confusión acerca de para donde van los incentivos: no es buen negocio regalar (o más bien vender) diplomas, el verdadero negocio es vender prestigio, por eso universidades privadas como la Católica o la Santa María tienen mejor matrícula que otras estatales como la UTEM, en el mediano plazo lo que se vende en educación es prestigio.

Pero volvamos al lucro ¿que significa educación sin fines de lucro?, rigurosamente significaría que los que invierten plata en educación no deberían sacar ninguna ganancia ni provecho de esa inversión, eso es un sueño, ni siquiera el estado los hace, todos invierten con la intención de sacar algún provecho.

Veamos las universidades, en la edad media las primeras universidades o colegios eran mayormente privadas, una especie de cooperativas formadas por profesores a quienes los alumnos pagaban para obtener algún tipo de adiestramiento. Antes de eso se aprendía en los gremios, donde el aprendíz debía jurar guardar los secretos de la profesión.

Las iglesias fueron las primeras en ver la conveniencia de entregar educación sin cobrar a los aumnos, pues al adoctrinarlos en la fe los tenían como contribuyentes por el resto de su vida. Los gobiernos locales y luego nacionales, con una lógica similar colocaron sus propios establecimientos y con el pretexto del libre pensamiento, le disputaban los alumnos a las iglesias, en el fondo no era otra cosa que luchas por poder adoctrinar y formar discípulos o vasallos fieles.

Y eso es lo que tenemos hasta el día de hoy, donde conviven dos clases de educación que se pelean por los alumnos: una adoctrinadora y otra lucrativa, han pasado muchos siglos pero las cosas no han cambiado demasiado. También existe un tercer grupo que ha surgido al crecer los sistemas de educación estatal, es la burocracia de los profesores y trabajadores de ese sistema, llenos de privilegios que han ido acumulando a lo largo de los años: inamovilidad laboral, sueldos y regalías mayores del mercado, bonos, etc. todo gracias a los ya conocidos vicios de la administración estatal.

El lucro en la educación es el único incentivo legítimo y el menos dañino de todos, porque al dueño de un colegio o universidad que espera obtener ganancias está interesado primero que nada en la satisfacción de sus clientes, que es la verdadera medida de calidad de cualquier actividad que exista. Como ya vimos en educación lo que se vende es prestigio y la gente -cuando puede elegir- compra los colegios y universidades más exigentes.

Solo las instituciones con fines de lucro económico tienen los incentivos para de satisfacer una demanda educativa diferenciada y de calidad. Una institución religiosa o estatal, tendrá otros incentivos, en el primer caso es el adoctrinamiento en la fe y en el segundo la agenda política del gobierno de turno más los intereses corporativos de su burocracia.

Lo malo es que los incentivos de adoctrinamiento, agenda política o intereses corporativos son exactamente opuestos a la calidad ¿que le importa a un cura si sus estudiantes están satisfechos o no con la educación que reciben? ¿que le importa a un profesor de universidad estatal? Nada, porque como no dependen del lucro la opinión de sus alumnos les importa un pepino. Su idea de calidad es otra y sus verdaderos clientes son el obispo, el ministro o el jefe del sindicato, ante ellos deben responder.

¿Por que entonces hay tantos enemigos de que la motivación de invertir en educación sea el lucro? Habria que preguntarse por que hay tanto idiota en el mundo, por que los pobres que quieren ser ricos son muchísmos y por que Pareto descubrió su famosa regla del 80-20. Hasta mañana.