Ahora que ¡no al lucro! se puso de moda, me tomaré la libertad de explicar en palabras sencillas que significa esa consigna. Aquí voy:(Paréntesis)
Antes de empezar debo recordarles algunos datos de Chile en 1973, unos días antes del golpe militar. El primer año de su gobierno Allende se dedicó a fijar los precios a niveles bajo los costos de producción, duplicar los sueldos (a los profesores les regaló cuatro meses de sueldo), aumentó la cantidad de empleados fiscales y profundizó la reforma agraria, expulsando a los dueños y reemplazándolos por comités de campesinos. El resultado fue que Chile -que normalmente importaba alrededor de 140 millones de dólares en alimentos- en 1973 debió importar más de 700 millones, lo que dejó al estado sin reservas y al país sin alimentos.
A principios de 1973 el comité económico de gobierno informaba que habían 34.000 empresas intervenidas por el gobierno, con un resultado similar a la reforma agraria: la producción nacional casi llegó a desaparecer. No se entregó ni un solo título de propiedad a los campesinos ni menos la propiedad de las empresas tomadas a los trabajadores, estos eran usados solo como un medio para que el estado se apropiara del aparato productivo. Con esa combinación de precios bajo los costos, sueldos multiplicados y aparato productivo quebrado en 1973 las cosas empezaron a desaparecer, lo único que había eran billetes: no había pan, alimentos ni nada que comprar, pero todos tenían muchos billetes, fue la primera gran inflación en América Latina.
En 1973 la economía había disminuido en un 3.5% y el déficit de las empresas estatales era de cinco mil millones de dólares, equivalentes a las ventas de cobre -la principal y casi única exportación del país- de los 7 últimos años. La inflación oficial de ese año fue de un 740% y el déficit fiscal fue un 50% del presupuesto nacional. Las pérdidas de las empresas del estado equivalieron a otro presupuesto nacional completo y las reservas del Banco Central bajaron de 450 millones de dólares a 3.5 millones, la deuda externa subía un millón de dólares cada día. El déficit de balanza de pagos fue de 885 millones de dólares en 1973
A principios de 1973 el comité económico de gobierno informaba que habían 34.000 empresas intervenidas por el gobierno, con un resultado similar a la reforma agraria: la producción nacional casi llegó a desaparecer. No se entregó ni un solo título de propiedad a los campesinos ni menos la propiedad de las empresas tomadas a los trabajadores, estos eran usados solo como un medio para que el estado se apropiara del aparato productivo. Con esa combinación de precios bajo los costos, sueldos multiplicados y aparato productivo quebrado en 1973 las cosas empezaron a desaparecer, lo único que había eran billetes: no había pan, alimentos ni nada que comprar, pero todos tenían muchos billetes, fue la primera gran inflación en América Latina.
En 1973 la economía había disminuido en un 3.5% y el déficit de las empresas estatales era de cinco mil millones de dólares, equivalentes a las ventas de cobre -la principal y casi única exportación del país- de los 7 últimos años. La inflación oficial de ese año fue de un 740% y el déficit fiscal fue un 50% del presupuesto nacional. Las pérdidas de las empresas del estado equivalieron a otro presupuesto nacional completo y las reservas del Banco Central bajaron de 450 millones de dólares a 3.5 millones, la deuda externa subía un millón de dólares cada día. El déficit de balanza de pagos fue de 885 millones de dólares en 1973
Las viviendas sociales eran construídas por CORVI, casi toda la salud por el Servicio Nacional de Salud, casi todos los colegios y universidades por el Ministerio de Educación. El deficit de vivienda era desatroso y los pobres vivían casi todos en "poblaciones callampa" (que desaparcieron hace muchos años), la mortalidad infantil y adulta altísimas, lo mismo que las enfermedades infecciosas y solo uno de cada diez egresados de educación media tenía cupo en las universidades.
(Fin del paréntesis)
Después del golpe vino una privatización masiva que no solo devolvió empresas sino que privatizó casi todas las que se consideraban "estratégicas" lo que permitió que Chile, antes pobre y atrasado, donde había que pasar años en lista de espera para tener un teléfono o un auto, se convirtiera en un país de punta en America Latina, tanto en lo técnico como en lo económico.
Una de las claves de la transformación técnica y economica de Chile fue la privatización de las grandes empresas estatales ¿como se logró que los militares aceptaran que las empresas "estrategicas" salieran de manos del estado? La idea central fue que la propiedad no era lo importante sino la regulación.
Por ejemplo en los monopolios naturales de la luz o el agua podrían venir privados a poner capital que no tenía el estado- para hacer las inversiones necesarias, siempre y cuando el estado les fijara las tarifas de modo que no pudiesen abusar de su posición monopólica. Esto funcionó bastante bien porque resolvió el problema de la cobertura que se arrastraba desde siempre, a mediados de los 90s casi el 100% de los chilenos urbanos ya tenía los servicios básicos-
En salud ocurrió algo similar al desmantelarse el Servicio Nacional de Salud y pasar a un sistema donde la mayoría de las prestaciones se daba por un sistema de vouchers que permitían elegir médicos particulares, en los 90s empezaron las presiones de los gremios fiscales y se potenciaron servicios estatales, con lo que se volvió a la multiplicidad de engaños y mala calidad de servicios del estado. Hoy los pobres están condenados de nuevo al sistema estatal porque con los privilegios que dieron a ese sistema lo único que consiguieron fue encarecer los sistemas privados dejándolos fuera del alcance de los pobres.
Algo similar pasó en educación. Cuando se implementó la educación particular subvencionada fue un sistema único en el mundo, que permitía que colegios privados recibieran subvención del estado igual que los públicos y fuesen gratis o con pagos parciales del costo total. Subió la cobertura enormemente y hoy más de la mitad de los padres prefieren esos colegios con fines de lucro. Las universidades estatales han sido más exitosas en mantener privilegios pero poco a poco ha ido creciendo la presión de las privadas para tener igualdad de condiciones, que tienen casi un 70% de los alumnos del país.
Todos estos esquemas de privatización chilenos fueron únicos en el mundo en su momento y fueron ácidamente criticados cuando recién se implementaron, pero el éxito fue tan evidente que en los 90s a nadie se le pasó por la cabeza la idea de cambiarlos, bueno a casi nadie, excepto los comunistas que, fracasados en todos los lugares donde probaron sus recetas se mantuvieron a flote aprovechando el sentimiento popular de envidia: decían que no era posible que privados se enriquecieran con recursos públicos.
Ese ha sido el razonamiento de los comunistas, pero no de todos sino solo de los comunistas fracasados. Los exitosos en China, se dieron cuenta hace rato que el argumento era estúpido y como dijo Deng "lo importante del gato es que caze ratones". Las privatizaciones chilenas se han ido expandiendo por todo el mundo. Las compañías de comunicaciones del estado ya casi no existen, la mayoría de las eléctricas y sanitarias en el mundo ya se han privatizado. El sistema particular subvencionado chileno ya se ha copiado en Suecia y parcialmente en Inglaterra.
Cada una de las privatizaciones ha encontrado fiera resistencia de parte de los empleados públicos, esos son los enemigos jurados de la privatización y los que inventaron el "¡no al lucro!" que luego tomo el partido comunista y los dirigentes estudiantiles. No al lucro significa volver a la CORVI, al SNS, al Ministerio de Educación dueño y administrador de de establecimientos educacionales. No al lucro significa volver a agosto de 1973, con alta mortalidad infantil, vuelta de las enfermedades infecciosas, poblaciones callampa sin luz ni agua y cupo universitario para 1 de cada 10 egresados de enseñanza media. ¿Volver a 1973? Espérense sentados.


