En nuestra región van a haber -a lo menos- 300 beneficiados que costará algo así como US$ 2.000 por beneficiado de los cuales unos US$ 720 se entregan para que el beneficiado compre equipamiento y los US$ 1.280 restantes se van en pagar los cursos, asesorías y monitoreo , así como los gastos de administración y las ganancias del ejecutor del programa.
Los programas son de 50 personas cada uno y el ejecutor privado dispone de unos US$ 100.000 en total por curso (hablo en cifras redondas). El costo real del programa es mucho mayor en realidad, porque el FOSIS local tiene todo un aparataje de control para fiscalizar que el ejecutor no se robe la plata y todo el programa se ejecute tal como está planteado. Se puede malgastar pero no robar.
La lógica de estos programas es regalar conocimientos y equipamiento a los pobres para que después del programa tengan una micro empresa productiva que les ayude a sostenerse y salir de la pobreza.
Tengo mis dudas. La primera es el altísimo costo en capacitar, supervisar y controlar los programas ¿se justifica? Dudo que a una micro empresa le sirva hacer un plan de negocios o enseñarles gestión para vender anticuchos o para ofrecer almuerzos. Creo que en los pequeños negocios no hay nada útil que se pueda enseñar, lo que se requiere son facultades innatas y suerte.
Me contaban monitores de programas pasados que la mayoría de la gente solo estaba interesada en agarrar los US$ 720 de regalo y no les interesaba un comino ir a las clases o escuchar las recomendaciones de los asistentes técnicos que, por lo general, no tenían ninguna aplicabilidad para los micronegocios. Había que rogarles para que asistieran, ir una y otra vez a sus casas y convencerlos como fuera, de otra manera no recibían la plata.
Yo les encuentro razón y creo que con US$ 720 en equipos es poco o nada lo que se puede comprar, también creo que los otros US$ 1,280 más los millones que cuesta el aparato de control y auditoría de las platas son recursos miserablemente botados. O por lo menos que no llegan a donde se necesitan.
¿Que haría yo? Eliminaría todo el sistema y lo reemplazaría por 300 subsidios directos de US$ 2.000 para cada beneficiario, con el detalle que tienen que devolver US$ 500, descontados de la devolución de retenciones de impuestos, en los siguientes dos años. Si no son capaces de generar ese impuesto y devolver los US$ 500 entonces quedarían en una lista negra, que los excluya de todo beneficio social posterior.
¿Como elegir a los 300 afortunados? por medio de un concurso público en que participen sobre bases bien claras donde tienen que convencer que su idea de negocio es buena, Fosis podría asesorar de manera gratuíta en ese proceso de desarrollar y presentar ideas de negocio al que lo requiera, pero sin darles un cinco por eso. Los que ya tienen un pequeño negocio y demuestren que con más capital puede funcionar mejor tendrían prioridad para la elección.
Un subsidio nunca debe ser un regalo incondicional y gracioso, debe ser un premio y su mal uso debe traer aparejado un castigo. Mientras eso no se acepte el fisco seguirá botando millones a la basura.
Toda la capacitación requerida se entregaría en línea y los que no tienen Internet pueden hacerla subsidiados en infocentros o en cyber vecinales. Sería voluntaria, el que quiere se capacita y desarrollada por los mejores expertos. Todo exclusivamente por educación a distancia.
Creo que estos programas se basan en un enorme error de diagnóstico, suponen que los pobres no tienen éxito en los negocios por falta de educación y asesoría. Eso es un error porque a hacer negocios no se aprende en la escuela, han habido muchísimos millonarios analfabetos y somos muchos más los pobres letrados. Claro que siempre es bueno saber algo, pero el valor de la educación para los micronegocios es marginal. Sin embargo en eso se va buena parte de la plata.
Otro error es creer que se puede tomar a cualquier persona, darle un poco de plata y muchas asesorías y con eso lo convertirán en un microempresario exitoso. La verdad es que la gran mayoría de las personas prefiere un trabajo asalariado y solo trabajan por su cuenta por necesidad. El que no tiene condiciones naturales va a perder plata y esfuerzo y el que tiene condiciones a veces también. Muchos negocios fracasan y los que parten con muy poco capital tiene una mortalidad todavía más grande.
Si el producto final de estos programas es dejar a alguien convertido en microempresario dudo mucho que con US$ 720 alguien lo consiga, y cada uno de esos que fracasan cuesta más de los US$ 2.000 que se gastaron directamente.
El que quiera ser empresario tiene que partir esforzandose por su cuenta y cuando tenga algo que mostrar el gobierno le podría dar una ayuda que le sirva, mínimo los US$ 2.000 y no es necesario controlar en que los usa, basta con exigirle que devuelva US$ 500 de los tributos en los dos años siguientes -o irse a la lista negra- y tendrá el mejor incentivo para usarlos bien.
Si yo fuera presidente del mundo haría dos programas paralelos de 300 beneficiarios cada uno: uno con el método actual y otro con el que yo propongo y después evaluaría cual dió mejores resultados. En base a ideas de ese tipo debería funcionar un nuevo FOSIS, porque el de ahora creo que es un barril sin fondo de asistencialismo inútil. Con todo respeto.