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12 marzo 2012

Emprendedores y pequeños empresarios

Mi amigo Jorge del Carpio, presidente de Startup Arica y dueño de Fibras Andinas, me invitó a una reunión donde vino Nicolas Shea y otros de la Asociación de Emprendedores de Chile para organizar la filial de Arica. El asunto fue en la Cámara de Comercio a la hora de la canícula, pero estuvo muy entretenido y me sirvió para bajar temprano al centro antes de juntarme con mi amigo don Ian Thomson, que siempre que viene nos juntamos a conversar para ver como conquistar al mundo.

Nicolas, que es presidente de la ASECH cuenta que estaba en Estados Unidos cuando lo trajeron a trabajar al Ministerio de Economía como asesor del área de emprendimiento, cuando terminó su trabajo en el ministerio pasó de la teoría a la práctica y hoy tiene unos jardines infantiles junto con varios otros emprendimientos, además de su actividad gremial. Es muy simpático y entusiasta, habla bien y creo que podría convertirse en un Roberto Fantuzzi de los 2010s fue muy interesante escucharlo, lo mismo que a Jorge.

A todo esto yo creo que en Chile están medio confundidos los conceptos, tal vez por culpa de Fernando Flores que trajo este asunto del emprendimiento al país. ¿Que diferencias hay entre un pequeño empresario y un emprendedor, entre una micro empresa y un emprendimiento? Yo pienso -tal vez me equivoque- que por ahí hay un poco de confusión.

Un emprendimiento, en el sentido norteamericano de la palabra, es una idea de negocio extremadamente buena, que puede hacer billonario al emprendedor en poco tiempo. Tan buena es la idea que si alguien tiene unos millones de dólares por ahí que no sabe en que usarlos, tendría una oportunidad excelente de multiplicarlos si se los pasa al emprendedor a cambio de una participación en la empresa. Este último señor es el capitalista ángel.

Los negocios que no siguen este esquema o que les falta uno de estos componentes claves, no son emprendimientos, son pequeña empresa. Y no quiero decir con esto que la pequeña empresa sea menos importante, todo lo contrario, creo que en Chile y el mundo la pequeña empresa es la fundamental y el emprendimiento siempre será marginal. Creo que "hacer de Chile un país de emprendedores" es una frase hueca y sin contenido. Mucho más importante sería hacerlo un país de pequeños empresarios.

Con la aparición de los computadores personales en los años setentas, se produjeron muchos emprendimientos exitosos y todavía se siguen produciendo. Los desarrollos de la computación funcionan muy bien con la economía de redes para dar lugar a estos negocios, pero no es solo cuestión de tener una idea brillante y nueva, se necesita mucho más y como en todos los negocios sobre todo se necesita muchísima suerte.

Yo se que hay tontos simplones que dicen que la suerte no existe y se la hace cada uno, no me detendré en mostrarles lo equivocados que están, nada más les digo que es solo por una suerte increíble -de la que ni se dan cuenta- es que están vivos, y eso no tiene nada que ver con ninguna cosa que hayan hecho o dejen de hacer. Todo es suerte y azar, en primer lugar, cualquiera con dos dedos de frente es capaz de darse cuenta de eso y de ser mucho más humilde respecto de sus supuestos "logros".

El éxito de un emprendimiento no descansa en una idea genial, eso es necesario pero ni remotamente suficiente. Creo que a fines de los 90 nuestro amigo Leus, hombre de software, armó un interesante negocio llamado e-Publish, que implementaba el entonces rústico Wordpress de manera que los propios usuarios pudiesen subir contenidos sin tener que usar ninguna clase de software. Pocos años después yo administraba la web de la Municipalidad de Arica y pensaba en lo maravilloso que sería que los contenidos se pudiesen subir con facilidad por cualquiera que no sepa computación.

Se me ocurrió entonces la idea de juntar unos 500 negocios de la ciudad para que subieran sus listas de precios y ofertas, la clave era que los podrían actualizar ellos mismos con e-Publish. Bueno, a los pocos años aparecieron los primeros blogs de Live Journal, Blogger y otros que se hicieron millonarios con una idea que había tenido Leus varios años antes y hasta la había implementado. Mi idea todavía no la hace nadie pero ya va a aparecer alguien que esté en el momento justo y tenga las ganas y la suerte requerida para hacerlo.

Y esa fue la triste historia, ni Leus ni yo nos hicimos billonarios pese a que teníamos la idea de los blogs y otras clarísimas. Muchos tontos pensarán -como generales después de la guerra- a dar explicaciones sobre los "errores" cometidos. No señores, en los negocios no se cometen errores, simplemente las cosas resultan o no resultan. Los errores son ex-post, cuando las cosas no resultaron.

En todo caso yo pienso que para el país lo fundamental es la pequeña empresa. Negocios pequeños con buen potencial de crecimiento, sean fibras de camélido, parvularios o lo que sea, son mucho más reales y estables que los que siguen el modelo explosivo a lo Silicon Valley. Esos pueden tomar prestados algunos conceptos del emprendimiento, pero su funcionamiento será siempre bajolos principios de negocio tradicionales: ventas, más ventas, muchas ventas.

Igual me inscribí en la Asociación de Emprendedores aunque soy pobre como rata, flojo como una boa y menos ambicioso que Don Ramón. Pero soy amigo de Jorge, Nicolás me pareció simpático y dijo un par de cosas interesantes. Además tengo mis emprendimientos hace años, de que otra manera se podría considerar Arica in a Nutshell o Chilean Slang Made Easy. Tal vez nunca me darán una chaucha pero en eso me divierto y paso, en mi abundante tiempo libre igual "emprendo".

P.D. la foto la robé, es gracias a la involuntaria cortesía de arriesgo.cl