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28 agosto 2011

Esperanzas y ambiciones

"Aunque la esperanza no llena la panza, te hace soñar que está llena", que buen dicho, lo aprendí de Lucho R., mi amigo dominicano que vive en Nueva York y que anduvo por Arica hace un par de semanas. Me invitó a comer pizza y después nos fumamos unos buenos cigarros puros, la vida está hecha de esos buenos momentos que pasamos conversando con los amigos. Es lo que me decía Tom McDonnell ayer, mientras vaciábamos nuestro segundo pitcher, no sabemos en que momento vamos a estirar la pata pero lo importante es acumular minutos de felicidad antes que se nos termine la cuerda. En esta foto estamos con mi amigo dominicano en el Dimango, llenando la panza.-

Una de las muchas formas en que Internet nos ha cambiado silenciosamente la vida es el e-mail. Antes de que existiera, la mayoría de nosotros mandaba unas pocas cartas al año, hoy mi casilla de correos tiene 10.938 mensajes importantes -el spam es filtrado y los que no me sirven los voy borrando- paso prácticamente todo el día conectado y pendiente de las notificaciones del correo, debo mandar un promedio de 8 a 10 mensajes diarios. Me cuesta acordarme como era la cosa cuando no tenía email.

Si mal no recuerdo, recibí mi última carta el año 2000, en ese tiempo ya se usaba el mail y casi nadie escribía cartas, pero mi tío Leopoldo Lorca me mandó una poco antes de morir, debe haber tenido unos 90 años o más. Todavía la tengo guardada en alguna parte, está escrita a mano en "papel de carta", pocos se acuerdan lo que era eso. Decía que esperaba que estuviera bien, que siempre se acordaba de mí y me mandaba muchos saludos. Por alguna razón Polo siempre me tuvo cariño y yo también era apegado a él aunque nos veíamos muy poco.

Entre los años 1960 y 1968 viajábamos con mi mamá todos los meses a Viña del Mar a cobrar una microscópica pensión que le decíamos en broma "el pío nono", vivimos del pío nono no se cuantos años. Tomábamos el tren en la Estación Mapocho que se demoraba como 4 horas en llegar a la estación de Viña, en pleno centro, íbamos a cobrar, pàsábamos a visitar a mis tíos y nos volvíamos a Santiago.

Anoche me acordaba de mi tío Polo y me costó quedarme dormido. Me acordé de cosas extrañas, como su casa de Viña que tuvo un efecto tan importante en mi vida. Una cosa lleva a la otra, esa casa ejerció más influencia sobre mí que la mayoría de las personas que he conocido.

Me acuerdo de la casa hasta en sus mínimos detalles, mucho más que de cualquier lugar en que yo haya vivido. Era muy grande, de dos pisos y tenía un frente redondo como un buque que me hacía recordar el Cap Ducal. Tenía tan claro el recuerdo que me levanté a buscar un papel y dibujé el plano con las distribución de todas las piezas. Si pudiera hacer funcionar el maldito scanner lo habría subido.

Dibujé el gran living con chimenea y un televisor Philco, cuando casi nadie tenía tele en Chile. El comedor y el despacho de mi tío con una colección de revistas "Topaze", el "tesoro de la Juventud", y otros libros de la biblioteca. En fin, cuando íbamos a visitarlo ese escritorio era uno de mis lugares favoritos.

La casa era en varios niveles y estaba en la punta de un cerro, igual que la mía que es una copia -de bajo presupuesto- de esa casa, que para mi era el paraíso en la tierra. Abajo tenía el garage, luego se subía por una escalera y estaba rodeada de jardines, mis tíos eran del Club de Jardines de Viña y el jardín con hortensias, coronas del inca, pasto inglés y una gruta con helechos y fuente de agua era su orgullo.

Detrás estaba la casa de la empleada y se subía a otro jardín rústico más alto, donde se veía el mar y tenían una hamaca que para mí era la expresión del máximo lujo y buena vida. Ah que casa más increíble. Mi tío fue empleado bancario, en los años en que se iba al banco de terno y corbata, cuando solo la gente muy acaudalada tenía cuenta corriente. Tiempos aquellos.

La memoria es muy curiosa, solo recuerdo vagamente las casas donde viví cuando chico pero cierro los ojos y veo perfectamente la casa de mis tíos, de color amarillo crema, con cada uno de sus detalles. Los vecinos eran una familia de apellido Comparini y habían dos niñas que a mi me gustaban, una vez estaban jugando cartas y yo las miraba con cara de cordero desde el balcón, me invitaron pero me dió verguenza y me hice el loco, que bruto era entonces. Peor que ahora.

¿Por que recuerdo tan bien esa casa? porque siempre pensé "algún día yo me voy a hacer una igual", me gustaba tanto que se me grabaron hasta los más pequeños detalles. Se llegaba por el camino entre Viña y Valparaíso, a un costado de la Universidad Santa María, frente a Caleta Abarca, estaba la empinada subida que se llamaba "El Sauce" que es la culpable de mi terror a las alturas, desde esos años que tengo vértigo.

La idea fija de mi vida fue tener una casa como esa. Como pasa con la mayoría de los sueños nunca se cumplió, o se cumplió de manera distinta, " la esperanza no llena la panza" pero igual satisface. Yo soy un tipo flojo y sin ambiciones, pero de ideas fijas. Si algún día llego a darle el palo al gato, retomaré la construcción de mi casa, abandonada hace años y que se está cayendo a pedazos, creo que es la única ambición que me queda, las otras, todas se fueron al diablo. En fin, puras tonteras por hoy. Hasta mañana.

06 mayo 2010

La réplica

Una o dos veces al año alguna de mis columnas de La Estrella de Arica enfurece a alguien, un día de estos me van a comunicar amablemente que mis interesantes columnas ya no son bienvenidas, pero en fin, son gratis así es que nada se pierde. Como no me gusta hacer ataques personales los ofendidos son habitualmente empresas, sindicatos o algo por el estilo. Hoy en las Cartas al Director apareció la siguiente Réplica a Bradanovic

En la columna publicada en el día de hoy (ayer) en La Estrella de Arica, el ingeniero eléctrico don Tomás Bradanovic se refiere -desde un singular punto de vista- a la supuesta responsabilidad de nuestra compañía en el lamentable caso de las llamadas "casas quebradas", así como a los que denomina "abusos" de la empresa con algunos clientes.

Ciertamente parece llamativo -y paradojal por cierto- que el ingeniero eléctrico no aporte información técnica de las graves imputaciones que realiza, a menos que por problemas de espacio en la edición, se haya omitido aquella parte esencial, lo que entenderíamos.

Respecto a lo primero en nuestra compañía estamos ciertos de que en el problema de las casas quebradas no nos cabe responsabilidad y lo decimos pues contamos con informes técnicos que lo avalan. Respecto de los segundo ha de saber que nuestro servicio es estrictamente fiscalizado por la Superintendencia de Servicios Sanitarios y que somos una compañía seria que, por cierto, no comete "abusos", como los que el columnista nos imputa, sin base.

Nuestras puertas están abiertas para entregar a todos -incluido el ingeniero eléctrico- la información que requieran respecto a neustro servicio y quehacer.

Leonel Avendaño, Gerente de Clientes, Aguas del Altiplano S.A.

Bueno, la carta tiene razón en un punto, en 1600 caracteres no era posible aportar muchos antecedentes, aparte de mi opinión que la empresa ha actuado con arrogancia y abuso. Vamos entonces a los antecedentes. Años atrás el Servicio de Vivienda y Urbanismo entregó esas viviendas sociales -de calidad bastante baja hay que reconocerlo- que con el tiempo se empezaron a quebrar, hoy existen varias casas con daño estructural grave y decreto de demolición. Sin embargo las casas no se quebraron solas ni espontáneamente, sino a causa de la rotura de una cañería matríz de agua potable que socavó gravemente el suelo salino en unos casos y por filtraciones del alcantarillado en otros con el mismo efecto.

Es un problema común en nuestra ciudad, cerca de mi casa hay una cañería matriz de plástico enterrada muy superficialmente que se ha quebrado dos veces por el paso de un vehículo pesado, la primera vez rompió la casa de un vecino que ni se animó a demandar a la sanitaria, prefirió reconstruír por cuenta propia. La sanitaria alega que la responsabiidad es del SERVIU por haber construído sobre un suelo salino, sin embargo la causa directa del daño no fue el suelo en sí, porque la sal es muy firme y especial para los temblores, sino que la rotura de la cañería, tal como le ocurrió a mi vecino que no se animó a demandar.

Gran parte de Arica está construída sobre suelo muy salino y cualquier rotura en una matríz puede quebrar y hasta derrumbar una casa, la empresa sanitaria lo sabe perfectamente y se ha defendido con dientes y muelas para no asumir la responsabilidad que indudablemente les cabe, porque tendrían que pagar los daños por cada vez que ocurra un accidente de esta clase y -lo que es peor- tendrían que reemplazar todas sus cañerías matrices de mala calidad y pobremente instaladas. Todavía existe un porcentaje importante de pérdidas en las matrices de agua potable que van quebrando lentamente nuestro suelo, dañando calles y viviendas.

Tal como escribí en mi columna, echarle la culpa a la mala calidad de las construcciones es una explicación "tan absurda como si un camión hubiese embestido las casas y el chofer le echara la culpa a la debilidad de las murallas", la causa directa de las roturas fueron las filtraciones de agua, la sal es uno de los terrenos más duros y sólidos que existen siempre que se mantenga seca.

El otro abuso al que me refería le ocurrió a un humilde viejito cuya cuenta de agua habitual era de diez mil pesos y de un mes a otro, sin explicación ni filtraciones ni nada le subió a más de un millón de pesos. ¿Alguien ha pensado que hacer si le pasa algo así y la compañía dice simplemente "eso es lo que marcó el medidor y tiene que pagar"?, lo peor es que esos casos siempre aparecen contra gente muy humilde, sin posibilidades de defenderse ante los abogados contratados a tiepo completo por la compañía ¿por que no se atreven contra alguien de su tamaño? me gustaría ver que pasa si una filtración rompe la casa del alcalde o del intendente, o a ver si le mandan una cuenta absurda y persisten en cobrarla, ahí me gustaría verlos. Con los más débiles no vale, no tiene ni la menor gracia.

Muchos dirán para que me caliento la cabeza peleando por algo que ni me incumbe, pero creo que los dos casos pueden sentar un precedente grave en el caso que la empresa se salga con la suya ¿que pasaría si se rompe una matríz de agua cerca de nuestra propia casa y existe el precedente que la compañía se excusó alegando la mala calidad del suelo? ¿que pasaría si mañana nos llega a nosotros una cuenta por un millón de pesos y la empresa nos dice que si no pagamos nos corta el suministro? Poca gente piensa eso pero no son preguntas retóricas, son posibilidades muy reales que pueden afectar a cualquiera de nosotros.

Siguen los temblores, recién hubo otro chiquito, es EL GRANDE que nos anuncia su próxima visita, hay que estar bien preparados nomás, las casas sólidas de ladrillo o concreto no tienen mucho que temer, las de material ligero menos, solo hay que esperar atentos y arrancar de la ola si es que viene, nada más, en realidad casi nadie debiese morir en un tsunami, solo los que tienen muy mala suerte.

¿Se han fijado en la bomba de tiempo que se está armando en Europa con el desfinanciamiento de sus sistemas de seguridad social más la deuda pública?, desde hace muchos años vengo escribiendo que los estados de bienestar son inviables, además de indeseables porque convierten a las personas en mendigos del estado- siempre me lo refrutan y me hablan de Canadá y Francia y que los países nordicos. Mis polainas, va a venir el quiebre, es tan lógico y esperable como sumar 2+2=4. Leo un tweet de José Piñera que dice:

Alemanes que trabajarán hasta los 67 años indignados de subsidiar a griegos que jubilan a los 55 pese a sistema quebrado

¡Y jmiren este otro!

Y griegos viven más que alemanes. En la mágica isla de Santorini, recuerdo un café 11 AM rodeado de 'jovenes jubilados'

Es como sumar 2+2=4, es tan inevitable como la llegada de EL GRANDE pero este terremoto a nadie le importa y nadie parece estar preparado, espérense nomás porque cuando llueve todos se mojan. Hasta mañana.