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16 febrero 2011

Lunes maldito


Lunes: porotos, garbanzos o lentejas ¿a quien se le pudo ocurrir tan estúpida tradición? ¿que mente retorcida condenó a los chilenos a masticar leguminosas con gusto a nada todos los lunes? El que inventó esa tradición fue alguien que nos odiaba. Como si el solo hecho de ser lunes no fuese lo suficientemente malo.

Boy, you're gonna carry that weight
Carry that weight a long time


Malditos granos, como los odio. Como si mi querida suegra no cocinara lo suficientemente mal las cosas normales, cada lunes tengo que aguantar el castigo extra "comerás porotos todos los lunes, hasta que te mueras" ¿que delito cometí contra vosotros naciendo?.

Nunca voy a olvidar que cuando trabajaba en Tacna la hora de almuerzo era una fiesta, con tres soles cincuenta (unos US$ 1.80.-) teníamos un buen almuerzo casero de dos platos, postre y jugo de cebada, o con cinco soles donde Perico almorzábamos como príncipes. Fabres era uno de los choferes de la oficina y nos hicimos muy amigos porque el también había andado en las minas de oro de la amazonia y siempre hablábamos de volver a hacer un viaje de repasada.

Un día Fabres me dice que me va a invitar a un lugar especial porque me tiene una sorpresa, me lleva por unos caminos medio escondido en el sector de Las Vilcas hasta que llegamos a un restaurante campestre donde tenían como gran cosa ¡porotos con riendas! Resulta que Tacna estuvo ocupada por chilenos durante más de 50 años y estos aprovecharon de dejarles la maldita costumbre. Me tuve que morder la lengua y comer calladito.

Ah los peruanos, excelentes personas. Estoy leyendo The sun also rises, la primera novela de Hemingway y me encuentro con este diálogo que me identifica perfectamente:

-¿Qué piensa usted de los rusos, mi coronel, si no es indiscreción?
-Que son nuestro enemigo potencial. Por lo tanto, yo, como soldado, estoy dispuesto a luchar contra ellos. Sin embargo, los quiero mucho y jamás he conocido a gente mejor ni más parecida a nosotros.


Menos mal que yo no soy soldado y tampoco estoy en edad de servir, así es que estoy salvado por ese lado.

¿Que pasó Carnotistas? me había acostumbrado a revisar todas las semanas las actas de la Sociedad de Carnotistas, y ahora me encuentro con nada: el blog se hizo humo. ¡Protesto!, las malas lenguas ya están empezando a esparcir rumores acerca de toda clase de escándalos, líos de faldas y malos manejos financieros. Me resisto a creer que un prohombre como es Ulschmidt haya caído en la pitilla. Los regulares exigimos su pronto retorno ¿a quien le voy a copiar ahora?.

Leo un pequeño artículo en el blog de Libertad y Desarrollo donde Cecilia Cifuentes comenta sobre las ventajas del alto precio del cobre y los efectos adversos en ciertos sectores porque al bajar el tipo de cambio "generan una pérdida de competitividad al país". Me extraña el comentario, especialmente viniendo de un instituto de estudios de la derecha. La competitividad del país no puede depender del tipo de cambio, es una variable real, no nominal y que depende de factores reales como la productividad de los sectores y el peso de los sectores más productivos en la economía nacional.

Esa confusión de conceptos es muy peligrosa. ¿Se han visto afectadas ciertas empresas con la baja del dólar? Claro que si. ¿Sostener el precio del dólar hará a las empresas más competitivas? Por supuesto que no. Si ser competitivo dependiese del tipo de cambio la receta sería lo más fácil del mundo: que se fije por decreto un tipo de cambio de $700. China lo entiende así, pero es una dictadura que puede hacer lo que le de la gana para controlar su economía interna, no es nuestro caso.

Además que la economía China está acumulando presiones que en algún momento se van a soltar como un huayco arrasando con lo que encuentre a su paso. Nadie quiere hablar mucho de eso, pero bueno. En Chile existe una economía libre, sólida y que desde el crack de 1986 pretende ser sustentable.

La receta entonces tiene que ser sustentable. Si los exportadores de fruta ya no hacen negocio, deben buscar manera de hacerse más productivos con el dolar más bajo o reconvertirse, así de sencillo. El fisco apoyando a sectores improductivos es una larga historia en Chile. El argumento que la caída del dólar es "transitoria" me parece un chiste, por decir lo menos. Me imagino a Ben Benanke con las manos manchadas de tinta verde de tanto imprimir dólares.

Me extraña que en L&D no entiendan bien lo que significa ser competitivo, no se trata solo de comprar barato y vender caro sino de ser más ligeros y flexibles que los demás, ser capaces de adaptarse a los cambios y hacer las pérdidas cada vez que sea necesario. Si de algo estoy seguro es que la receta infalible para ser no-competitivo es la rigidez, que se produce cada vez que el gobierno sale a apoyar a los menos productivos.

Las variables nominales no sirven para afectar a las variables reales: el tipo de cambio bajo no mejora la competitividad, la inflación no mejora el desempleo, la distribución del ingreso no mejora con más emisión de billetes, etc. etc. porque las variables nominales en algún momento se tienen que ajustar a la realidad del perro mundo en que vivimos.

Ah, un día más en la vida del eterno desempleado. Ya mandé las cotizaciones que me habían pedido y solo que queda sentarme y esperar, todavía me quedan como 20 puros de los que compre en Tacna, así es que como en el tango "fumando espero". Aunque todo parece indicar que me va a pasar como en el otro tango ese "de la que se murió esperando", que me importa, si total no existe trabajo que no sea innoble. Hasta mañana.

10 septiembre 2010

Chile competitivo

El World Economic Forum publicó su Indice de Competitividad para los años 2010-2011 donde Chile aparece en el puesto 30 encabezando América Latina, cosa que en los setentas nos habría hecho brincar de alegría, pero hoy no llama la atención a nadie. Como referencia los cuatro países más competitivos del mundo son Suiza, Suecia, SIngapur y USA, en ese orden. Venezuela es el menos competitivo de Latinoamérica en el lugar 122, rodeado de los países africanos más pobres. Otros puestos interesantes en América Latina son Perú en el 73, Argentina en el 87 y Bolivia en el 108. China está en el lugar 29, solo un lugar por encima de Chile. El informe completo puede verse AQUI.

¿Que mide el índice de competitividad?, lo que pretende medir es cuan productivo es cada país, o sea su potencial de crecimiento sostenible o de aumentar los ingresos de la población en el largo plazo. Para construir este índice se usan doce conjuntos de indicadores:
-calidad de las instituciones,
-la infraestructura productiva,
-la estabilidad o solvencia de las finanzas públicas,
-salud y educación primaria,
-educación superior y capacitación,
-eficiencia de los mercados,
-eficiencia del mercado de trabajos,
-desarrollo del mercado financiero,
-preparación tecnológica,
-tamaño de los mercados,
-sofisticación de los negocios e
-innovación.

Un argumento común entre la gente es que los índices macroeconómicos pueden estar bien, pero que ese bienestar no llega a la economía de las personas, o sea que el bienestar se concentra solo en los grandes negocios. Eso no tiene sustento y los números son muy claros, hay relación directa y muy estrecha entre el desempeño macroeconómico y la situación económica de las personas, esta relación está demostrada, entre muchos otros índices por las encuestas CASEN, por la disminución de la mortalidad infantil, por la desaparición de ciertas enfermedades, el porcentaje de propietarios de viviendas, etc. etc.

Si alguien pone su situación personal como contra ejemplo no demuestra nada, porque hasta en Luxemburgo o Suiza hay gente pobre, si no entiende eso es una buena explicación de por que no le ha ido muy bien en sus asuntos económicos, probablemente es un tonto.

El ranking de competitividad tiene un alto grado de subjetividad como pasa siempre que hablamos de "calidad" de algo, también tiene una marcada carga ideológica porque se construye en base a conceptos de la economía clásica, no de la economía del bienestar (indice de Gini y cosas por el estilo). Sin embargo es consistente porque la economía clásica es la única válida para explicar los mecanismos de creación de riqueza, también la gran cantidad de indicadores mitiga la subjetividad en la creación de estos índices. En resumen el índice mide de manera eficiente lo que pretende medir.

Chile ha tenido muy buenos resultados económicos estos primeros meses del gobierno de Piñera. Lograr recuperar el crecimiento con baja inflación es el mejor de los escenarios posibles, el sueño de cualquier Banco Central, la duda es si este será un crecimiento sostenible. La concertación dió una cátedra sobre crecimiento insostenible, inflando por años el gasto público y en mejores condiciones que ahora bajó el crecimiento, la competitividad y subió el desempleo a la vez que gastó mucho en asistencialismo.

Mi impresión es que el gobierno de Piñera quiere seguir la misma tendencia de alto gasto público, más impuestos y asistencialismo y sin embargo está mostrando buenos resultados ¿como se explica eso? yo creo que el terremoto y el mundial de fútbol han empujado mucho la demanda, en economía los números aparecen con harto desfase y tal vez hoy estamos viendo la consecuencia de esos fenómenos. Otro factor puede ser la confianza en los cambios que puede introducir un gobierno de derecha, menos robo y despilfarro a nivel fiscal, habría que ver si eso dura.

El asunto es que como hay un gran consenso en ver la política como un mecanismo -primero que nada- para mantenerse en el poder, está dando más o menos lo mismo quien gobierne porque la receta para mantenerse en el poder se llama populismo. Fíjense en Barak Obama y las esperanzas que generó cuando llegó al poder, al final terminó haciendo exactamente lo mismo que Bush: populismo, gobernar con un ojo en el people meter. Es lo mismo que hace Piñera con su eterna sonrisa tratando de nunca quedar mal con nadie. Así no se llega a ninguna parte, al final se queda mal con todos.

En su visita a Arica tiempo atrás, Piñera ofreció desafectar los parques nacionales para la minería, hoy fue recibido en la ciudad en medio de abucheos por eso mismo. Para hacerse el simpático, no se le ocurrió nada mejor que hablar con ambigua simpatía sobre el proyecto del parque acuático de Sankan, que es probablemente uno de los proyectos más impopulares en Arica ¿quien está dateando al presidente en Arica? creo que no ha hecho muy bien su pega que digamos. Pero en fin, que me preocupo yo que no tengo velas en ese entierro. Mientras menos cosas haga el gobierno en Arica mejor, los últimos 20 años sin "política de estado" no han forjado una economía bien buena y sustentable.

Así es que mejor que se olviden que Arica existe, déjennos solitos nomás, como dice la canción.

Solito Mejor Solito
que andar mal acompañado
asi no me comprometo
ni me dejan mal parado
hasta donde el cuerpo aguante
como gallito jugado


Hasta mañana.

14 junio 2010

La madre del cordero

Se puede entender la falta de estrategia en las empresas, como comentaba Ulschmidt los de abajo en cada empresa no están -y no tienen por que estar- comprometidos con los objetivos estratégicos, visión y misión de los dueños ¿por que les va a importar? ¿por que van a compartir la visión?. A pesar de todos los discursos que me dieron en el curso de dirección de capital humano yo hace muchos años que dejé de comprar el discurso de ponerse la camiseta de la empresa, eso podía funcionar hasta los sesenta o setenta cuando existía el modelo de empresa paternal, familiar, pero con la administración moderna, en un mundo donde la competitividad equivale a supervivencia y la movilidad laboral es enorme, todos esos cuentos de que somos como una gran familia son solo eso: cuentos.

Las empresas, igual que las personas, tienen como primer deber mantenerse vivas, es decir competitivas y en la competencia global no existe el fair play. China es el país más sucio del mundo capitalista en cuanto a relaciones y abusos laborales, avalados por el propio estado, India lo sigue de cerca y esos son los motores de la economía con los cuales debemos competir o desaparecer. Podemos pasar horas elucubrando lindos discursos, pero la realidad es esa y los que se han negado a enfrentar esa realidad, desde los obreros automotrices de Detroit hasta los empleados públicos de Grecia, están pagando muy caro su política del avestruz.

La consecuencia de esto es que las empresas de modelo patriarcal se han hecho cada vez más inviables. En la nueva realidad el trabajo es una mercadería, un servicio como cualquier otro y el trabajador de una empresa no es distinto del dueño de un taxi o nuestro peluquero, que fijan sus precios y ganancias de acuerdo a mecanismos de mercado, muy pronto nos tendremos que olvidar de todo el intrincado sistema de protecciones, fueros y sindicatos, porque siempre habrán países sin nada de eso con los que tenemos que competir. Esa es una de las consecuencias inesperadas de la globalización de la que poco se habla porque no es políticamente viable discutirlo abiertamente.

Cuando yo tuve mi tienda a fines de los 90, durante algunos años fuimos como una pequeña familia con mis vendedoras, además de la relación de trabajo éramos amigos y llegó un momento -un año completo, cuando ya estaba fuera de competencia- en que yo estuve sufriendo por pagarles el sueldo sin despedir a nadie. Cuando finalmente me fui a la quiebra se portaron de manera estupenda, nadie me reclamó ni menos pusieron denuncias por la plata que les debía, al contrario, me ayudaron a liquidar saliendo a vender a la calle aunque me demoré un año en pagarles. Recuerdo con mucho cariño esa época y la gente pero ahora, que entiendo algo de administración, me doy cuenta de las estupideces que me llevaron a la quiebra, ese modelo no era viable.

En el mundo global los trabajadores tienen una mercancía llamada "trabajo" y la ofrecen al mejor postor, si trabajan un minuto más o rinden un miligramo más esperan ser recompensados en efectivo, no con felicitaciones ni relojes de oro. El empresario por su parte contrata un servicio, que debe ser conveniente para el negocio porque su primera obligación es mantener el buque a flote. Me parece que es un modelo correcto y justo, que sincera la multitud de protecciones y subsidios cruzados que se fueron tejiendo por décadas para trabajadores y empresarios, el que gana al final con todo esto es el consumidor que hoy puede comprar cosas que 50 años atrás estaban reservadas para los millonarios.

Sin embargo persiste el problema de la estrategia, para ganar en un mundo competitivo hay que tener una estrategia y, lo que es peor, implementarla. Sin estrategia solo se puede sobrevivir temporalmente pero a la larga viene otro mejor y nos hace desaparecer. Pero ¿como implementar una estrategia si ya no hay razón para que los trabajadores tengan lealtad y compromiso con la empresa? El único deber de los trabajadores al menos de los de abajo, es vender su servicio, hacer bien la tarea por la que le pagan y punto. Pedirles que compartan la vision, misión y objetivos estratégicos de la empresa que los va a despedir apenas dejen de ser convenientes es ridículo, y creo que es un problema que no he leído ni escuchado en ninguno de ms estudios de administración y negocios. Creo que ahí está la madre y hasta la abuela del cordero. Hasta mañana.