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16 mayo 2020

Refrito del sábado: los teléfonos



(Publicada originalmente el 28 de junio de 2006)
Si quieren saber como está el clima en Arica solo tienen que leer este humilde blog: cuando aparezco furioso y de mal genio, negativo, odioso y echando pestes contra alguien (como en mis últimas entradas) es porque amaneció nublado o me levanté muy temprano: ambas cosas me cortan la leche. Hoy brilla el sol y me levanté razonablemente tarde así es que ando lleno de paz, amor y buena onda, en este día me parezco a esos azucarados que aparecen a veces en la tele y que se ganan la vida haciéndole la pata a todo el mundo ¡buena onda, buena onda!.

Y eso que una falla de último minuto en el Colt me impidió sacarle la revisión técnica, otra vez al taller eléctrico, pero no todo son malas noticias, acabo de encontrarme por internet con una amiga de mis años en la ZOFRI ¡que buena! montones de recuerdos de los tiempos felices que no volverán.

Bueno, pero se supone que tengo que escribir todos los días de algo que -con suerte- pueda entretener o interesar a alguno de los que pasan por este templo del ocio, así es que aquí voy de nuevo.

Recién conversé con Lilian por teléfono y yo -que a estas alturas soy medio ancianito- me acordaba de lo que demoraba hacer una llamada de larga distancia en mis años mozos. No era llegar y llamar como es ahora, nada de eso, primero había que lograr el contacto con la operadora que -como tenían que atender a todo Chile- se demoraban un montón en contestar (los que hayan usado el 600-600-9000 sabrán de lo que hablo). La señorita nos tomaba el número y teníamos que esperar junto al teléfono que nos llamara de vuelta. Si la llamada era internacional esto podía demorar horas, lo que nos permitía hacernos una idea de lo lejos que nos encontrábamos físicamente.

Luego venía la conversación misma llena de gruñidos, ecos y toda clase de ruidos extraños, era como escuchar esas radios de onda corta y para que decir la plata que costaba el asunto ¡había que hablar todo abreviado!. Ahora si bien es más cómodo se perdió gran parte del encanto que tenía la maravilla de hablar con una persona en otro país ¡si me llegó al celular, tan clara como una llamada local!. De esos años arcaicos debe venir mi fobia de llamar por teléfono.

Bueno ¿que no iba a escribir sobre algo interesante? lo de los teléfonos lo sabe todo el mundo, así es que tengo que probar con otra cosa. Como estoy más flojo que de costumbre me limitaré a contarles alguna peripecia que nos pasó con mi primo estando en Miami el año 90. Resulta que era un fin de semana y andábamos aburridos como ostras (aunque algunos no lo crean, uno se puede aburrir en cualquier lugar del mundo), sin nada que hacer excepto mirar la estúpida tele y se nos ocurrió ir de excursión al barrio donde están los cines porno y los sex-bars, total, con un poco de suerte hasta podríamos encontrar a Farraw Fawcett aburrida buscando minos.

Creo que el 90 fue el año más peligroso en Miami para los turistas, habían asesinatos casi todos los días, tiroteos callejeros y todo eso y a nosotros nos habían advertido que ni por broma fuéramos a esos barrios y que si nos encontrábamos con un morocho nunca, pero nunca jamás dijeramos la palabra "negro", eso había sido sentencia de muerte para muchos.

La cosa es que llegamos a la zona triple X y ni una sola mina, pero estaba repleto de oscuros amigos llenos de piercing y tatuajes que, para esos años se veían escalofriantes. Entonces a mi primo se le ocurre una idea genial y me dice a toda boca "oye, te hai fijado la cantidad de teléfonos que hay por este barrio, está lleno", "claro, mira ese medio teléfono" y así conversábamos libremente de los teléfonos mientras nuestros jóvenes amigos no se daban cuenta de nada porque seguramente nacieron mucho después que los teléfonos dejaran de ser negros. Igual no se como salimos vivos esa vez, a los pocos meses a unos amigos chilenos que vivían allá le balearon al hijo de 20 años en una disco de esa misma zona R.I.P. Ese barrio era como la casa del terror, recuerdo que entramos a un strip bar y habían puros fenómenos, a mi primo se le ocurre decir "que distinguida concurrencia", ese mismo lacónico comentario se convirtió en chiste interno cada vez que andábamos en algún lugar extraordinariamente siniestro.

En esos años la criminalidad en Miami era parecida al problema de hoy en Santiago, leyes blandas y la calle repleta de delincuentes, nosotros siempre íbamos a comprar a un minimarket en Collins St. cerquita del departamento y el guardia de seguridad era un viejito de más de 70 años que daba el aspecto de que uno lo soplaba y se iba de espaldas, como me hice amigo de la cajera un día le pregunté que como podían confiar la seguridad a ese ancianito y me dijo "no te equivoques chico, que el viejito es veterano de Corea y ha matado más chinos que mujeres tu te has llevao a la cama, fijate la Uzi que lleva y te aseguro que la sabe usar, además tiene un tremendo seguro y dice que prefiere morir en un tiroteo antes que en el hospital, acá todos le tienen miedo y ningún jebe se le acerca". Me hizo mucha gracia el sentido práctico de los gringos y le encontré toda la razón al viejo, a medida que yo vea acercarse la pelada creo que me voy a poner cada día más arriesgado, total, aparte de la vida nada se pierde.

10 marzo 2012

La Oda al Pisco


Con razón me gustan tanto las novelas de Charles Dickens, es como si me hubiera escrito la biografía.
Tiempos Difíciles es -para mi gusto- uno de los peores libros que escribió, me costó mucho terminarlo, pero el título es magnífico. Siempre que estoy con el agua al cuello me acuerdo de Tiempos Difíciles.

Muchos lo consideran como el mejor de sus libros, en realidad se trata de una novela de ideas, con personajes esquematizados, caricaturas de el rico soberbio, el pobre abusado, los artistas de circo borrachos. Me imagino que a los que les gusta ese libro son los mismos que creen que Kafka criticaba a la burocracia o a la sociedad, que tontos.

Pero hasta en sus libros más malos Dickens entretiene, es uno de los escritores más humanos que he leído, o creible, no se como decirlo. La cosa es que uno se identifica con muchos de sus pèrsonajes como si los conociera en persona: el señor Wilkins Micauber que soporta con buena cara la serie interminable de cosas malas que le pasan, o el extravagante Samuel Pickwick, que hasta sus días de cárcel le tocaron por ser buena persona.

Leer a Dickens como un crítico social es no entender nada. Probablemente Dickens jamás se consideró un artista, era escritor de folletines y cobraba por palabra, sus libros aparecían por entrega en los periódicos lo que lo convirtió en un escritor tremendamente popular. Seguramente en su época era considerado una especie de guionista de telenovela.

Franz Kafka fue un ávido lector de Dickens y lo admiraba muchísimo, decía que le habría gustado ser el Charles Dickens del idioma alemán y según los críticos tomó muchos de sus recursos técnicos. Yo en realidad no he visto nunca la relación pero los profesionales deben notarla. El propio Kafka escribió en su diario que "América" era una pura imitación de Dickens. La costumbre de empezar con negrita algunos párrafos es mi chapucero homenaje a este gran, gran escritor. Dickens conocía bien lo que vale un lead.

Ah, al fin pude terminar con el ciclo de entradas políticas llenas de filosofía barata, cuando empiezo a escribir de esas cosas me entusiasmo y me cuesta parar, especialmente me cuesta volver a los temas importantes y profundos como las mujeres, vino y canciones, que deberían ser cosa de todos los días en este Templo del Ocio.

Ahora puedo escribir sobre asuntos importantes como por ejemplo sobre los touch pad ¿que pasa con los que andamos siempre con las manos sucias? Debo confesar que soy bastante cochino, especialmente con las manos: las uso para comer la presa de pollo, carne o lo que sea, como acostumbro comer solo en mi escritorio -me indigesta sentarme en la mesa con los demás y que me miren mientras estoy comiendo- no tengo problemas ni nadie se ofende si tomo comida con la mano, aunque sea aceitosa como casi todo lo que prepara mi querida suegra.

Jamás podría usar un Ipad o un Iphone ni un Inada, me imagino que Steve Jobs era de esos maniacos compulsivos que se lavan las manos a cada rato, varias veces al día. Hay una explicación psicológica para esos, tiene que ver con complejos de culpa o algo así. Como yo no siento culpa de nada, con mis manos sucias, porque también me gusta la mecánica, desarmar cosas así es que también a veces las tengo con grasa o aceite de motor, que me limpio descuidadamente en el short. En fin, esos aparatejos con pantalla táctil no me durarían ni un día.

Ah, estoy escribiendo puras incongruencias, los tiempos difíciles me tienen medio chalado. Curiosamente en mi caso los problemas serios aumentan la unión familiar, en otras partes es todo lo contrario. Menos mal que tenemos espíritu de clan sino estaría frito.

Y sigo escribiendo tonteras, me voy a poner serio. En homenaje a la nueva y estúpida ley de alcoholes, promovida por una manganada de imbéciles del parlamento y del gobierno, que espero que se pudran de cancer y que en eso se gasten toda la plata que nos han parasitando, les dedico con todo cariño la Oda al Pisco, de mi gran amigo don Fredy Gambeta, el Cronista y Poeta de Tacna, aquí va:

ODA AL PISCO

Para Antonio Biondi, César Chiarella y Dante Cuneo

En el pisco
titilan fragancias de uvas secretas.

Parras transparentes, mañanas asoleadas.
Inesperadas tardes, noches de misterio.

Variopintos piskos de la costa.
Hijos nacidos del vientre de la arena.

En el pisco navegan caricias
de viejos ceramistas dormidos,
abrigados por los siglos.

Luces transparencia de alma buena.
Sumo del esfuerzo, esencia del hombre
y de la tierra.

Compañero en la soledad
de los salones.

En la abrigada casa del obrero.

En el azul gabinete del poeta
que destila palabras.

Luminoso, triunfante.

Peruanísimo pisco
que pinta de rojo y blanco
el alma.

FREDY GAMBETTA
arunta07@hotmail.com

03 febrero 2010

Dickens y la liberación socio sexual


Me llevó tres años leer el libro Tiempos Difíciles de Dickens, revisando el blog me encontré que lo descargué el año 2007, lo empecé a leer varias veces pero no había caso, no podía avanzar, creo que es la novela más floja que he leído de Dickens, escritor que admiro mucho, llena de discursos, apelaciones a la justicia social y lecciones de moral el libro me resultó más pesado que un tren a pedales, pero como sería mi aburrimiento que ayer en la tarde me puse a leerlo a pesar de todo hasta que terminé hace poco rato las 171 páginas.

Antes era el mejor cliente de los puestos de libros usados y llegué a tener una biblioteca cbien interesante con esos libros de a dos por luca, cuando presté la casa rodante hace dos o tres años mi amigo los guardó y no he vuelto a ver mi biblioteca, claro que solo tengo que pedírsela pero el asunto me molesta bastante, creo que no tendría por que andar pidiendo lo que es mío, pero que diablos, los libros solo son cosas, no vale la pena encariñarse con nada.

Desde hace años que no compro un libro y solo los bajo de Internet, dicen que no es lo mismo, bullshit, a mi me da lo mismo leer en papel o leer en la pantalla y si de la pantalla es gratis lo prefiero, aunque sea mucho más incómodo. Le veo un negro futuro a los libros de papel, creo que llegará el día que solo los compren un puñado de viejitos nostálgicos.

Como yo soy tacaño solo descargo lo que encuentro gratis así es que le estoy dando duro a los clásicos que no están protegidos por derechos de autor y son más fáciles de encontrar: Dickens, Euclides y cosas por el estilo, cuando mi amigo Juan me habla de autores modernos norteamericanos no tengo la menor idea porque mi natural avaricia me impide pensar siquiera en comprar un libro. Con mi nuevo sistema de lectura creo que me voy a especializar en puros títulos arcaicos. Incluso tengo el primer tomo de El Capital en el disco duro y voy de a poco picoteándolo
.
Y a propósito de Das Kapital -que libro más aburrido- me acordaba de una conversación con una amiga, militante del MIR que nos decía ingenuamente que en Chile hay solo dos o tres personas capaces de interpretar el marxismo, Dios mío, estábamos conversando junto con Ingrid, Vany y Rodrigo, que se había leído los tres tomos de El Capital y me había comentado algo sobre el marxismo y psicoanálisis, tema que a él le interesaba..

Me llamó la atención la idea, el psicoanálisis surgió como un tratamiento de las neurosis, una enfermedad psicológica y el marxismo como una crítica al capitalismo, en lo que se consideraba una enfermedad social. Me pareció entretenido y estuve buscando sobre el asunto, leo que uno de los primeros discípulos de Freud llamado Wilheim Reich fue el que trató de juntar ambas teorías en una especie de teoría unificada marxista-freudiana. Reich ingresó al comunismo en los inicios de su carrera aunque no tuvo mucho éxito con sus ideas, que al parecer postulaban la liberación económica y sexual de la humanidad, cosa que no hizo mucha gracia a Freud ni menos a los pacatos rusos.

Pensándolo bien me acordé que los terroristas del grupo Lautaro, famosos por asesinar carabineros y asaltar camiones de pollos para distribuirlos en las poblaciones, eran también activistas de la marihuana y el sexo libre -algunas ideas buenas tenían después de todo- me pregunto si no se habrán inspirado en el freudo-marxismo: liberación económica y sexual, interesante asunto.

Freud y Marx tenían eran un par de pretenciosos, como buenos hijos de un siglo donde se creía que era cuestión de tiempo para que la ciencia explicara todos los enigmas, creyeron haber desarrollado teorías científicas, objetivas y por lo tanto verdaderas. Todo está relacionado, Dickens con Marx, con Freud y finalmente con el grupo Lautaro, es una cadena ¡liberación socio-sexual ahora compañeras!

03 abril 2009

Tiempos difíciles


Estaba empezando a leer Tiempos Difíciles de Charles Dickens, esperando disfrutar tanto como otros de sus libros: los Cuadernos de Pickwick, David Coperfield, la Historia de Dos Ciudades, Grandes Esperanzas y algún otro que ya no me acuerdo. Dicen que la ambición de Kafka era ser el Dickens del alemán, es muy curiosa la enorme admiración que sentía Franz Kafka por Dickens, no me la habría imaginado.

Pero el libro ya me aburrió, parece una novela de ideas latosa y discursiva, tal vez más adelante la siga leyendo. Creo que a nadie le gusta leer discursos, a menos que coincidan exactamente con sus propias ideas y en ese caso no sirven mucho, bah, el título era bueno. Me dio risa como empieza este libro porque Dickens mismo es clasificado como un escritor realista, me imagino que pateará en su tumba cada vez que alguien dice esa burrada. Pensé que -dadas las circunstancias- me iba a venir bien leer Tiempos Difíciles, pero nada que ver, tal vez para más adelante. La crítica social me interesa un comino.

Para el que no cree en la mala suerte debería ver como me ha ido hoy, he pasado una seguidilla de cosas muy desagradables pero en fin, hay que calarse, como cuando el Beppy anda enfermo: agachar la cabeza y aguantar el chaparrón como hombre nomás, nada de ponerse a llorar o a quejarse como niñita, ya se va a arreglar todo, como dice la canción:

Pronto llegará, el día de mi suerte
se que antes de mi muerte
seguro que mi suerte cambiará

Bah, muchos tienen problemas peores, solo pienso en los que en estos momentos están hospitalizados y me siento mejor al tiro, comparados con esos lo mío no es nada. No sé si será por la crisis financiera o que, pero muchos de mis amigos andan aproblemados y deprimidos, a aguantarse muchachos, nada de lloriqueos, aprendan del Beppy que cuando se enferma se cala.

Yo siempre he salido de los problemas, cuando ando medio complicado solo tengo que mirar para atrás y ver de todas las situaciones brígidas que he salido bien. Una vez me quedé botado en Castro sin un peso en el bolsillo y sin tener donde dormir, creo que ese fue uno de los mayores sustos de mi vida porque allá no se puede dormir en la calle como en Arica, se estaba haciendo de noche y no se me ocurría que hacer, para colmo en esos años yo era enfermo de timidez y orgullo así es que ir donde los carabineros o los curas no era opción.

Los que han leído el cuento El Vaso de Leche de Manuel Rojas sabrán a que me refiero, la situación era exactamente la misma. Al final toqué la puerta de una casa que no conocía y les expliqué lo mejor que pude mi problema, solo necesitaba un lugar para pasar la noche, lo raro fue que me recibieron sin ningún problema, me pusieron en un buen dormitorio y me dieron un rico desayuno al otro día, antes que saliera para Quellón. ¿Que habría pasado si me hubieran echado de mala manera? es una pregunta que me hago hasta el día de hoy, el caso es que tuve suerte. Casi nunca tengo pesadillas, pero las pocas veces que tengo una siempre termina igual: en la tarde empieza a oscurecer y todo se pone peligroso tal como esa tarde en la Isla de Chiloé, ahi me despierto todo asustado.

Cuando nos quedamos varados en Arica sin un peso en 1976. Cuando me arruiné después de la fallida aventura en Bolivia. Cuando me echaron del trabajo en la ZOFRI y mi amiga -la que no sabía manejar- hizo pedazos un taxi. Cuando fuí a cobrar los malditos cheques a Cochabamba. Cuando me quedé cesante en 1989 y cuando me repetí el plato el 2006. Cuando casi nos matamos en el camino a Iquique con mi amigo Benedicto. Cuando mi camioneta se quedó colgando por el borde del Morro. Cuando estaba en Mazuko y se cortó el camino en la noche, al borde del barranco, o cuando llegaron a la pensión los nacionalistas de Ollanta Humala, o cuando nos quedamos botados camino a Puerto Maldonado. Bah, esas y tantas más, no es la primera vez que estoy con problemas y sospecho que no va a ser la última.

Todo tiene solución menos la muerte, que es la solución de todos los problemas. Para sufrir nacimos, así es que a aguantar nomás, tomorrow será otro día.

26 julio 2007

Hard times

Acabo de descargar el libro Tiempos Difíciles de Charles Dickens ¡que gran escritor! ¿sabían que Kafka ambicionaba -según sus propias palabras- convertirse en el Dickens del idioma alemán?, con eso yo creo que está todo dicho, el libro es muy adecuado entre otras cosas porque, tiene un personaje egoísta y malvado que se llama Tomás.

Estamos en tiempos difíciles, yo y varios de mis amigos, parece que pasó una nube negra que se estacionó sobre nosotros para mojarnos. Un amigo me comentaba que desde que se quedó sin plata dejaron de llamarlo por teléfono, y a su mail lo único que llega es spam del tipo Enlarge your penis. ¡Con eso más se deprime!

Yo a veces me quedo sin auto y vuelvo a mis viejos tiempos de infantería, los negocios probables nunca fueron y los seguros tampoco se concretan, que diablos, igual que una novela de Dickens, ojalá pudiera escibir como Dickens para sacarle algún provecho a la cosa. En todo caso mi amiga Carol me escribió desde Canadá "si del cielo te llueven limones ¡consigue tequila, sal y llámame para que nos tomemos un trago!", sabiduría pura.

Como siempre pasa en estos casos han ido apareciendo los amigos, a pesar de mi calidad de mister cero pesos me están incluyendo en un negocio que se ve lindo. También estoy haciendo un proyecto que empezará a darme plata más o menos por octubre ¿que puede hacer el que no tiene amigos? ese si que está en problemas.

En fin, para mi ha sido un año sin preocupaciones, me levanto muy tarde no hago nada en todo el día aparte de leer y holgazanear. En general ando libre de toda obligación mientras dejo que las cosas se arreglen solas, como ya está pasando, lástima que para cuando vuelva el verano seguramente se me va a terminar la buena vida. Estuve pensándolo bien y me he dado cuenta que tengo ciclos de 7 años que siempre parten por algún golpe de suerte: mi entrada a la universidad en 1978, viaje alrededor del mundo en 1983, mi primo millonario en 1990, las vacas gooordas en 1996, ganar plata sin hacer nada el 2001 o sea que el 2008 me toca de nuevo ¿que vendra esta vez?

En fin, pensaba escribir algo interesante pero me puse a teclear y salieron puras tonteras ¿que moraleja podría sacar de todo esto? nada, aparte de la validez del karma, muchas cosas que hice hace años y pensé que jamás servirían para nada ahora me están apareciendo como tablones para mantenerme a flote, Causa y efecto, acción y reacción, el puro karma que se demora pero igual aparece.

¿Y el slide show de hoy? unas mini-fotos del doctor Aguirre con la flora de Arica, ¡que la disfruten!, hoy ando fome, mejor me voy al sobre.