
Me compré nuevos lentes para leer, en la feria del domingo, son de 1.75 y leo clarito. Como no me duran más de un mes sin que los pierda no pienso comprarme nada que valga más de los US$ 2.50 que pagué por ellos, así es que mientras China no colapse podré seguir usando lentes desechables. Cuando saqué mi primera licencia de conducir, en 1988 reprobé el examen de la vista, el oculista me encontró astigmatismo, me compré anteojos y los perdí en un par de semanas, luego me compré lentes de contacto pero no los podía soportar. Finalmente me olvidé del asunto hasta que aparecieron los benditos lentes chinos desechables, no me preocupa perderlos y en lugar de ir a un optometrista simplemente me los pruebo y trato de leer una biblia con letra chiquita: si puedo leer bien, son los lentes que necesito.
La fotografía es de mi amigo Rodrigo Nuñez, gran artista nacional y la hizo para la portada del libro de Claudio Narea La vida de un prisionero, tremenda la decadencia de ese grupo musical, la droga no les dejó ni una neurona en su lugar parece. Yo recuerdo cuando vinieron a Arica todos en un bus y estuvieron paleteando y jugando como niños chicos en playa La Lisera, igual que la canción: lo estamos pasando muy bien yea yea yeh. Me cuenta que tomó más de 1200 fotos ¡y los productores eligieron una de las primeras fotos de prueba!. Rodrigo estuvo trabajando también en el proyecto Virgenes donde unas modelos y transformistas se disfrazaron de la Virgen María, lo que no le hizo la menor gracia a los curas, como era de preveer. Me dice que con eso se asegura su cupo en el infierno, no te preocupes amigo, seguro que seremos vecinos.
A otro tema, una amiga de Santiago me hacía notar que Arica es bonita pero nadie hace mantención: veredas rotas, paredes sucias y rayadas, calles llenas de hoyos (bueno, ese es un mal nacional), basura por todas partes, fierros oxidados, basureros públicos robados o quemados, etc. He escuchado muchas veces que eso es un problema de cultura y aunque las cosas se limpien mil veces se volverán a ensuciar mil y una. Yo creo que esa es una idea equivocada, más bien ocurre lo contrario, la gente es sucia y descuidada porque las autoridades que deben mantener el aseo son sucios y descuidados.Pongamos el caso de los graffitis: si en lugar de estimular a esos artistas se dispusiera de un dinero para repintar cada vez que aparezca un grafitti, estoy seguro que al poco tiempo los estúpidos se aburrirían de ensuciar las paredes viendo que sus garabatos son inútiles: si rayan cien veces ciento una se repinta, hasta que se aburran, y aplicar fuertes multas al que pillen pintando. Lo mismo a los carteles con propaganda que pegan con engrudo en las murallas ¿por que no se multa a los que pretenden ganar plata ensuciando la ciudad? bastaría con sacar una ordenanza municipal y hacerla cumplir, así los inspectores municipales dedicarían su tiempo a cosas útiles en lugar de andar acosando a comerciantes o buscando autos mal estacionados.
Pero la desidia de las autoridades se extiende hacia la gente corriente, no es un problema cultural como cree la mayoría sino que simplemente un desinterés de los que deberían dar el ejemplo. No tengo muy buenos recuerdos de la segunda gestión de Carlos Valcarce, pero cuando empezó su primer período si me acuerdo que el ahora vilipendiado Guatón Camán mantuvo flamantes las playas durante un par de años, con un ejército de obreros que se amanecían limpiando, gracias a eso la gente empezó a botar cada vez menos basura. Pero no podía durar algo tan bueno, nada bueno dura lo suficiente.
Dentro de todo lo malo, ser pobre también tiene algunas ventajas. Y no me refiero a las personas sino a toda la ciudad de Arica que lleva casi 20 años de depresión económica y alta cesantía. El último boom que tuvimos fue con la creación de la ZOFRI que produjo una explosión de contrabando al Perú durante el primer gobierno de Alan García.. ¿Que puede tener de bueno haber pasado de ser una de las ciudades más pujantes de Chile a la ciudad deprimida que es hoy?.