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21 enero 2012

Cave canem y la propiedad intelectual

Ayer escribí de las consecuencias de la guerra contra la piratería, pero no coloqué ni una palabra a favor ni en contra de las leyes y las opiniones que la respaldan. Como me gustan las ideas libertarias se supone que debería defender a brazo partido la propiedad privada, pero resulta que esta clase de propiedad -propiedad intelectual, derechos de autor, patentes industriales- es escasamente defendida por los libertarios, trataré de explicar por que, al menos desde mi punto de vista.

Con el concepto de propiedad en economía, pasa algo parecido al concepto del tiempo en física, se supone que todos tenemos una idea intuitiva clara de lo que son, pero las definiciones formales son bien confusas. De lo que he leído sobre el asunto nunca he encontrado una buena explicación de que consiste la propiedad, así es que trataré de hacer la mía, según yo la entiendo.

La propiedad -yo creo- tiene mucho que ver con el uso discrecional y exclusivo. Pero el concepto de propiedad también tiene un componente social: Robinson Crusoe, antes de conocer a Viernes, no tenía propiedad, o lo que es equivalente, todo era de su propiedad, porque ningún otro ser humano le disputaba el uso de las cosas. La propiedad entonces implica un derecho social de uso, discrecional y exclusivo.

Y aquí viene la primera diferencia: algunos dicen que como la propiedad es un derecho social, es la sociedad quien lo asigna y lo quita. O sea la verdadera "dueña" de las cosas es la sociedad (encarnada por el estado, el gobierno y sus instituciones) quien nos "presta" las cosas para que las usemos.

Otros pensamos que la propiedad es de quien se apropia de la cosa y es capaz de defender su derecho, directa o indirectamente. La sociedad, simplemente actúa como el mafiusi que nos brinda protección ayudando a defender las cosas de que nos hemos apropiado, por lo que le pagamos un tributo. O sea el estado es un simple intermediario y su único título o fuerza es el que nosotros le entregamos o le quitamos en un momento dado.

Esta diferencia es menos fundamental de lo que parece, porque al final del día la propiedad social no puede existir. La sociedad no puede usar nada porque es una ficción, quienes usan las cosas son siempre seres humanos. En el absolutismo más socialista que podamos imaginar siempre las cosas serán usadas por personas y a discreción de personas o sea solo existe la propiedad privada. La única diferencia entre un comunismo perfecto y un anarco capitalismo puro es que en el primero hay un solo dueño y en el segundo muchos, en ambos casos los propietarios son personas, no abstracciones, que usan las cosas a su discreción.

Los modos de apropiación, como llega uno a tener propiedad son muchos y los filósofos han escrito toneladas sobre eso distinguiendo entre modos legítimos (trabajo, herencia, compra) o ilegítimos (robo, usurpación, amenazas) pero en verdad es una distinción bien arbitraria porque como sabemos la legitimidad la dan las costumbres y circunstancias. Lo que resulta claro es que la propiedad es de quien es capaz de defenderla, el que no puede defender su propiedad la pierde y eso se aplica a países, grupos y personas.

La propiedad intelectual es un asunto reciente. Antes de la revolución industrial no existía y los antiguos -a veces- recurrían a distintos métodos para evitar que les copiaran. Los aprendices de un oficio entraban a un gremio donde juraban guardar los secretos de su profesión, a veces bajo pena de muerte. Leonardo da Vinci escribió sus códices al revés y así, con medios más o menos burdos se protegían de los competidores.

Con la Revolución Industrial el estado empezó a conceder 14 años de monopolio a los inventores, extendiendo su papel de mafuisi a la protección de los secretos industriales. Con los años esta idea se comenzó a extender a los derechos de autor para obras de arte, derechos de marca y otros derechos nuevos que pasaron a convertirse en negocios por si mismos. Buena parte del "valor de marca" reside en la protección para uso exclusivo que entrega el estado.

La justificación para la propiedad intelectual es que sin ella la tecnología ni la ciencia podrían avanzar pues no existiría el incentivo para investigar. La verdad es que todos los descubrimientos fundamentales se hicieron antes de que existiera la propiedad intelectual y muchos se siguen haciendo sin amparase en estas leyes. Gran parte del desarrollo de las ciencias básicas por ejemplo.

Pero la discusión si conviene o no proteger la propiedad intelectual es irrelevante si no se cumple el requisito fundamental de la propiedad: ser capaz de defenderla. La protección a la propiedad intelectual de un libro es facil, siempre y cuando no existan las fotocopiadoras, cuando estas aparecen y son abundantes proteger esa propiedad se hace prácticamente imposible. Para que hablamos del software, que fue la primera industria en darse cuenta de esta debilidad y así y todo se las arregla para generar millones, la propiedad intelectual gris fue la visión de Bill Gates que lo llevo a ganar su fortuna.

Pero hay industrias en las que el asunto les resulta mucho más difícil como a las farmacéuticas y el cine que tienen costos muy altos de producción. Desde hace años a estos negocios se les viene haciendo muy difícil rentabilizar su operación. Otras se han podido defender por medios tecnológicos como las semilleras cuyas plantas dan semilla esteril, pero es seguro que no les va a durar mucho: así empezó el software y finalmente la tecnología no pudo evitar la copia.

Otras actividades por su bajo costo de producción se van a adaptar rapidamente, por ejemplo en los libros y la música buena parte del costo se iba en intermediarios y el costo de producción se está acercando a cero. El derecho de autor tiene cada vez menos sentido y creo que es natural que tienda a desaparecer.

¿Por que los libertarios no defienden la propiedad intelectual? Yo al menos creo que si algo no se puede defender eficazmente no se puede tener en propiedad.

Si el estado tiene que aplastar demasiadas libertades individuales para defender una "propiedad" privada eso no merece llamarse propiedad. Las leyes que no se pueden hacer cumplir de manera eficiente son lo peor que puede existir, no importa como se justifiquen. Eso vale para la propiedad intelectual como para la guerra contra las drogas o cualquier otra estúpida cruzada moral que exista.

P.D. El mosaico es de una villa de Pompeya, en la época de los romanos y dice Cave Canem o sea "cuidado con el perro". Creo que ilustra perfectamente mi punto sobre la propiedad intelectual. Allora, ci vediamo.

09 mayo 2011

Público, privado, propiedad y bienestar

Esta es quizá, la única ley económica que nunca ha sido discutida, y ello por la razón que nunca ha tenido una excepción importante. La naturaleza humana puede ser una cosa infinitamente variable. Pero tiene constantes. Una de ellas es que, ante una alternativa, cada cual guarda lo mejor para si mismo, y también para aquellos a quienes quiere más.

(John Kenneth Galbraith, El Dinero)

Hay muchos problemas que no tienen solución, o sea se solucionan de alguna manera pero no tienen solución técnica (optima como dicen a veces). Un problema de esta clase es el conflicto entre los bienes públicos y privados, como no tiene solución optima al final se soluciona caso a caso por la fuerza o imposición del colectivo o el individuo.

Claro que el colectivo -para aclarar digamos el estado- corre con bastantes ventajas: el sistema legal, cárceles, el monopolio de las armas, entre varias otras. Sin contar a que somos condicionados psicologicamente desde chicos en la idea que el bien común es superior al bien particular, un concepto que casi nadie discute excepto cuando le toca aplicarlo en su propio caso. Son muy pocos los que aceptan voluntariamente perjudicar sus propios intereses en beneficio del bien común, y se hacen menos a medida que el sacrificio aumenta.

Por eso el conflicto entre la micro economía competitiva y la economía del bienestar no tiene una solución técnica, son dos enfoques opuestos que solo se pueden resolver por imposición de uno sobre el otro.

No existe en la vida real ninguna situación donde las cosas sean solo competitivas en guerra a muerte entre si, sin ninguna clase de cooperación. Tampoco pueden existir situaciones donde todos estén dispuestos al sacrificio total en aras de un bien común (que en ese caso dejaría de ser bien), siempre coexisten ambas en una situación donde una prevalece sobre la otra.

En el origen de este conflicto entre lo público y privado está la idea de propiedad privada y la apropiación. Proudhon (o como se escriba) escribió la famosa frase "la propiedad es un robo", pero también dijo otras menos populares como "la propiedad es libertad". El acto de apropiarse de algo y luego usarlo a su antojo, generalmente nos causa rechazo cuando lo ejercen los demás, pero lo hacemos con alegría para nosotros mismos, porque una de las manifestaciones más reales de libertad que existen.

Los que han luchado por abolir la propiedad privada, por una coincidencia bien entendible, son los mismos que se autodenominan administradores o guardianes de la propiedad pública, o sea todo el asunto es un simple cambio de manos, despojo de unos en beneficio de otro. La apropiación y el goce siguen intactos, solo que cambian de bolsillo.

La expresión economía del bienestar es engañosa, una mala traducción de welfare economy que significa literalmente economía de la beneficencia o de la caridad. Bienestar en inglés es well being y es curioso que en español se use esa traducción en lugar de la expresión literal.

La diferencia entre welfare y well being no es trivial. La beneficencia tiene como objetivo ayudar a los que no se pueden ayudar a si mismos o sea discapacitados, alcoholicos, ancianos o cualquiera que por esas cosas de la vida no está en condiciones de tener sustento por si mismo. Si usamos el término correcto beneficencia, en lugar del engañoso bienestar tal vez nos costaría menos entender que la beneficencia es nada más que un problema de subsidios, no de una imposible igualación económica.

La economía de bienestar es una zona gris que mezcla distintas formas de pensamiento. desde las "fallas de mercado" de Stiglitz o el óptimo de Pareto etc. que se refieren al uso eficiente de los recursos, hasta otras que son ideologizadas en torno a criterios de igualitarismo o justicia social como ocurre en los economistas históricos, socialistas, etc. Ellos no hacen distinción entre la descripción de los hechos y la imposición de sus propios juicios de valor.

Harding escribió en su artículo "matemáticamente es imposible maximizar dos (o más) variables al mismo tiempo", los que leyeron La Tragedia de los Comunes ya se habrán dado cuenta que yo no estoy planteando nada nuevo, solo hago un comentario a lo de Harding aplicado al caso del bienestar privado versus el colectivo. Aunque no creo que Harding estaría muy de acuerdo conmigo. Pero en fin, esas son las ventajas de ser un pelagatos,uno puede tirar sus ideas a la pelea sin miedo a que aparezac una celebridad a discutirle.

Bueno, como no podemos maximizar ambas cosas tenemos que elegir. Yo elijo el bien privado y la libertad individual como mi bien a maximizar, el bien público lo aceptaré como un mal necesario, solo en la medida que lo perciba favorable a mis intereses o que, en un análisis de costos y beneficios prefiera perder parte de mi bienestar a cambio de evitar que los esbirros del estado me metan en la jaula. Desde mi punto de vista ese debería ser el genuino pensamiento de la derecha.

P.D. El Biministro de Economía y Transportes de CSP, HON. Ernesto Piwonka me envía el dato de una interesante columna de Eduardo Engel en La Tercera de Hoy, se llama El Milagro Económico Argentino y tiene que ver con lo que conversábamos con Ulschmidt en la entrada anterior: como Argentina sigue creciendo pese a sus gobiernos y su declive oculto por el gran tamaño de su economía. No se la pierdan.