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10 octubre 2011

Escuchen al Chicho muchachos



Allende -al que ahora muchos han santificado- tuvo como todas las personas, sus luces y sus sombras. Yo creo que su actuación política fue desastrosa y fue desbordado desde el principio, pero eso es asunto sujeto a opinión. Algo que creo indiscutible es que era un gran orador, uno de los mejores que ha tenido la política chilena.

Y esto porque sabía un secreto que muy pocos manejan, junto con la propaganda y las frases para el bronce que son indispensables en todo discurso, sabía plantear también los problemas tal como si estuviese conversando o reflexionando en voz alta. Por eso recuerdo parte de muchos de sus discursos pese a que han pasado tantos años. Es interesante volver a leer a los viejos tribunos a veces.

Y sus mejores discursos son de cuando fue presidente, debe haber sido en 1971 cuando estaban enfrascados en una guerra de descalificaciones con la oposición, el diario "Tribuna" lo acusó de ser un alcohólico porque se tomaba al menos una botella de vino al día, entonces en un discurso en Concepción abordó el tema con estas palabras:

"Recuerdo que la primera vez que lo dije, que había que tomar menos, lo dije en San Miguel. Estaba Mario Palestro detrás de mí, me tiró la chaqueta y me dijo "¡pierde votos, no diga tonterías! (RISAS) y yo le dije al pueblo que estaba allí: yo sé que al decir esto voy a perder seguramente unos veinte votos de hombres, pero voy a ganar unos 100 o 200 votos de mujeres (RISAS Y APLAUSOS)"

Lástima que muchos de los discursos de Allende hoy se presentan recortados, editados y solo muestran las frases para el bronce, en la Plaza de armas de Chañaral, Allende dijo uno de sus discursos más divertidos, empezando con:

"Quiero conversar un poco con Uds. No es mi deseo hacer un discurso sino sólo conversar, planteándoles algunos problemas. . (...)

Además, me interesa mucho que haya abundante agua en Chañaral. Tengo los datos que me demuestran que si no hay agua aquí, se consume otra cosa: blanco y tinto (RISAS).

Pero, sé también, que hay una especie de tradición absurda, de "machismo", de decir que se ha tomado tanto. Además, los hombres están muy equivocados. Los hombres piensan que mientras más se toma más se puede. No es cierto, compañeros. Es mentira (RISAS).

Una cosa es tomar, compañeros y comer debidamente. Hace poco lo declaré en Santiago; y es cierto: me tomo una botella de vino al día.

Entonces, el diario "Tribuna" -ese es el diario del PN- me sacó la cuenta. Le agregó diez años a los que tengo y dijo que me había tomado no sé cuántos millones de litros de vinos (RISAS Y APLAUSOS) ¡Ni tanto ni tan poco! (RISAS). En todo caso, nunca me he tomado un trago de vino a la salud del PN ¡Jamás! (RISAS Y APLAUSOS).


Seguramente que su discurso más emocional fue el último, cuando hablaba sabiéndose condenado a muerte y dijo eso de "se abrirán las grandes alamedas por donde camine el hombre libre", pero yo creo que el mejor discurso de su carrera política es el que dió en la Universidad de Guadalajara en 1972, donde combinó la propaganda revolucionaria con los problemas reales que tenía el país en esos días. Uno de los mayores problemas era la exterma politización y agitación universitarias, donde el MIR y el FER habían armado su centro de poder paralelo y ya prácticamente no se hacían clases.

Hace un par de días me acordé de ese discurso y lo empecé a buscar en Youtube para postearlo, porque recordé que hablaba de el problema de la politización y la necesidad de que los estudiantes no abandonaran los estudios por el "trabajo" político. Pero encontraba una versión, recortada y que solo tenía la propaganda, con música de quena de fondo y con imágenes de niñitos pobres. Hasta que encontré los fragmentos que me interesaban y son los que aquí presento. Espero que no lo saquen de Youtube por ser "políticamente incorrecto".

Lo que dijo Allende en ese discurso fue que el primer deber de los estudiantes era estudiar, la revolución para los ratos libres, porque en esos días en Chile había un tremendo problema con la politización y los estudiantes eran utilizados igual como lo están siendo hoy. Hoy se creen apolíticos sin darse cuenta que los están llevando de la nariz a defender a otros a costa de lo que ellos mismos "exigen": la calidad de la educación.

Los párrafos que recordaba de el discurso son estos que reproduzco a continuación:

"Ya Lenin lo dijo -yo he aumentado la cifra para impactar más en mi patria-, Lenin dijo que un profesional, un técnico, valía por 10 comunistas; yo digo que por 50, y por 80 socialistas. Yo soy socialista. Les duele mucho a mis compañeros que yo diga eso; pero lo digo, ¿por qué? Porque he vivido una politización en la universidad, llevada a extremos tales que el estudiante olvida su responsabilidad fundamental; pero una sociedad donde la técnica y la ciencia adquieren los niveles que ha adquirido la sociedad contemporánea, ¿cómo no requerir precisamente capacidad y capacitación a los revolucionarios? Por lo tanto, el dirigente político universitario tendrá más autoridad moral, si acaso es también un buen estudiante universitario.

Yo no le he aceptado jamás a un compañero joven que justifique su fracaso porque tiene que hacer trabajos políticos: tiene que darse el tiempo necesario para hacer los trabajos políticos, pero primero están los trabajos obligatorios que debe cumplir como estudiante de la universidad. Ser agitador universitario y mal estudiante, es fácil; ser dirigente revolucionario y buen estudiante, es más difícil. Pero el maestro universitario respeta al buen alumno, y tendrá que respetar sus ideas, cualesquiera que sean."

Muchachos, primero gánense el respeto estudiando. Un charlatán o un bruto pueden tener mucha cámara pero así no llegan a nada. Protestar OK pero por ningún motivo dejar de estudiar. Están aserruchando la rama sobre la que están parados. El discurso completo lo pueden leer AQUI.

P.D.
Oh, East is East, and West is West, and never the twain shall meet,
Till Earth and Sky stand presently at God's great Judgment Seat;
But there is neither East nor West, Border, nor Breed, nor Birth,
When two strong men stand face to face,
tho' they come from the ends of the earth!

Oh, oriente es oriente y occidente es occidente, y los dos nunca se encontrarán
Hasta que el Cielo y la Tierra se junten el día del gran juicio de Dios;
Pero no hay ni Oriente ni Occidente, ni frontera, ni raza, ni nacimiento,
Cuando dos hombres fuertes se enfrentan cara a cara,
¡Aunque vengan de los confines de la tierra!

Es el comienzo de The Ballad of East and West de Rudyard Kipling, que nació en la India bajo el Imperio Británico. Además de ser una balada perfecta toca el tema de dos culturas que jamás se juntarán, pero cuando las personas se enfrentan cara a cara, todas esas diferencias desaparecen. Con afecto para todos mis amigos rogelios.

12 junio 2010

Los molestos recuerdos



Por lo general soy un poco agresivo -por decirlo suavemente- cuando hablo de política, por esta vez trataré de moderarme entendiendo que una opinión en estas cosas es tan válida como cualquier otra. Pero llevamos más de 20 años con la instalación de lo políticamente correcto no solo desde la izquierda sino de parte de la propia derecha, que quieren sacudirse los años del Gobierno Militar como un recuerdo molesto, lástima que no se puede, no es tan fácil ignorar y hacer desaparecer un proceso tan importante de nuestra historia reciente.

Hay recuerdos molestos de traiciones y vueltas de chaqueta, como esta entrevista -que se "perdió" de la televisión chilena donde el ex presidente Patricio Aylwin defendía el golpe, cuando todavía creían que los militares les iban a entregar el gobierno en bandeja de plata, hay muchas otras cosas sobre las que vale la pena hacer memoria ya que desde hace muchos años han estado silenciadas. José Piñera se ha dedicado en los últimos días a traer varios datos y documentos de los años del gobierno de Allende, como yo también viví esos años y tengo viejas revistas y recuerdos, pondré algunas cosas por mi parte.

EL primer año de su gobierno Allende se dedicó a fijar los precios a niveles bajo los costos de producción, duplicar los sueldos (a los profesores les regaló graciosamente cuatro meses de sueldo), aumentó mucho la cantidad de empleados fiscales y profundizó la reforma agraria expulsando a los dueños y reemplazándolos por comités de campesinos. El resultado fue que Chile -que normalmente importaba alrededor de 140 millones de dólares en alimentos- en 1973 debió importar más de 700 millones, lo que dejó al estado sin reservas y al país sin alimentos.

A mediados de 1973 el comité económico informaba que habían 34.000 empresas de toda clase intervenidas por el gobierno con un resultado similar a la reforma agraria: la producción nacional casi llegó a desaparecer. Algo que hay que tener en cuenta es que no se entregó ni un solo título de propiedad a los campesinos ni menos propiedad de las empresas tomadas a los trabajadores, estos eran usados simplemente como un medio para que el estado se apropiara del aparato productivo. Con esa combinación de precios bajo los costos, sueldos multiplicados y aparato productivo quebrado en 1973 las cosas empezaron a desaparecer, lo único que había eran billetes: no había pan, alimentos ni nada que comprar, pero todos tenían muchos billetes, fue la primera gran inflación en América Latina.

Según recuerdo, lo que realmente enfureció a la gente fue cuando desaparecieron los cigarrillos, yo vi a mi mamá -que era gran fumadora- fumando pipa, el tabaco lo vendían a granel a muy buen precio, de las colillas botadas que recolectaban.

En 1973 la economía había disminuido en un 3.5% y el déficit de las empresas estatales era de cinco mil millones de dólares, equivalentes a las ventas de cobre -la principal y casi única exportación del país- de los 7 últimos años. La inflación oficial de ese año fue de un 740% y el déficit fiscal fue un 50% del presupuesto nacional. Las pérdidas de las empresas del estado equivalieron a otro presupuesto nacional completo y las reservas del Banco Central bajaron de 450 millones de dólares a 3.5 millones, la deuda externa subía un millón de dólares cada día. El déficit de balanza de pagos fue de 885 millones de dólares en 1973.

La Unidad Popular llegó al gobierno con mucho entusiasmo, el economista más prestigioso del país era Pedro Vuskovic, director del Instituto de Economía de la Universidad de Chile, quien hizo el famoso diagnóstico de la "capacidad ociosa" que explicaba la razón de el retraso económico de Chile (según el mismo, Chile era el segundo país más pobre de América Latina después de Haití). La hipótesis era que -con los medios productivos en manos del gobierno- la planificación económica permitiría aprovechar al 100% esa capacidad ociosa. Además aprovechó de subir los sueldos y congelar los precios para provocar un efecto reactivador por el lado de la demanda.

Todo salió mal, se perdió la batalla de la producción como la llamaban y el aparato productivo nacional quedó destruído en manos de los interventores estatales. Llegó la hiperinflación y la escases de alimentos, bienes y servicio de toda clase: las empresas no producían nada. En ese momento, el año 1972 más o menos entre Allende y los partidos de la Unidad Popular se empezó a decir que habían ganado el gobierno pero no el poder, que seguía en manos de una fantasmal oligarquía, muy útil para justificar el fracaso de diagnóstico e implementación.

El único camino posible a esas alturas era la conquista del poder total, como había dicho el presidente del Partido Comunista en 1970:
"El pueblo ha conquistado el gobierno, que es una parte del poder político. Ahora necesita afianzar esa conquista y avanzar todavía más, lograr que todo el poder político, que todo el aparato estatal pase a sus manos". La conquista del poder total a la manera cubana siempre estuvo en la ideología y en las declaraciones de la Unidad Popular y se fue acelerando a medida que la situación se hacía más difícil.

En 1973 ya era la única salida, no había alternativa en la "democracia burguesa" para a Unidad Popular y por eso en septiembre el presidente del Partido Socialista, Carlos Altamirano, reconoció en un discurso que se había reunido con subversivos de la Marina y que lo volvería a hacer si fuese necesario. Ese fue el detonante del golpe, la Unidad Popular pensaba que tendría -a lo menos- el apoyo del Ejército porque su anterior Comandante en Jefe, Carlos Prats, era simpatizante de Allende y su gobierno.

Pero llegado un momento Prats se dio cuenta que no tenía respaldo de sus oficiales y renunció, Allende nombró -en un error que le costó la vida y el gobierno- al General Pinochet, quien, según su inteligencia, era simpatizante de la izquierda. Craso error, aparte del General Prats, practicamente no había ni un solo simpatizante de la izquierda en los altos mandos del Ejército. Probablemente el discurso de Altamirano fue una medida audaz para probar la reacción del Ejército y su nuevo Comandante en Jefe. Bueno, la probaron y todos sabeos los resultados. Pero eso da para otro día. Por hoy solo quería recordar lo que fue el gobierno de Allende y por que se produjo el golpe. Hasta mañana.

21 enero 2010

Menos mal


Estuve viendo recién una entrevista a Isabel Allende en el canal del Senado, donde un atolondrado Raul Sohr se perdió la oportunidad de sacarle brillo a una mujer tan inteligente. Como saben los que han leído este Templo del Ocio, la detesto como escritora, pero como persona siempre la he encontrado extraordinaria y entrañable, porque me trae recuerdos de mi ya -un poco lejana- juventud en los gloriosos años setenta.

Isabel Allende y su columna de Los Impertinentes, o cuando hacía reportajes estrambóticos en la tele donde llegó a disfrazarse de vedette para bailar en el Bim-Bam-Bum, era mi ídola. En algún momento se empezó a tomar en serio, tal vez cuando le fue bien escribiendo Best Sellers, ahora anda hablando todas esas tonteras tan superficiales, homogéneas y políticamente correctas que cruzan el mapa mental de los norteamericanos, pero a veces, tras algún gesto se asoma la mujer chilena neta, inteligente y crítica que se esconde bajo esas capas de respetabilidad burguesa estilo americano.

Cuando joven Isabel Allende era físicamente muy parecida a una amiga mía,.Ya sabes Fabiola, si quieres ver como serás cuando "vieja" mírala a ella nomás, tal vez por la admiración que le tuve a la original es que la Fabi me cae tan bien y le aguanto sus abundantes pachotadas y tonteras con buen ánimo, ja-ja, solo bromeo. Igual, eres más pesada que un tren a pedales.



No encontré en la web su artículo Sarte y la Citroneta, La redacción de Isabel Allende fue endiabladamente buena desde el principio, algo de esos años que encontré fue este artículo Civilize a su Troglodita, aunque está un poco añejo sirve para los nostalgicos de esa época. Éramos la generación de la Citroneta, casi el único auto que existía en Chile, más unos pocos Fiat 600 y -contados con los dedos de una mano- los Acadian Beaumont, auto para los super millonarios, ¡ah! y los semidioses tenían un Mini Cooper o un Fiat 125-S. Un Chile que ningún mocoso de hoy se podría imaginar, lleno de poblaciones callampa donde tener teléfono era símbolo de status, para que hablar de tener un refrigerador o un auto.
 .
Ayer vi en la calle una CItroneta, ejemplar en proceso de extinción por estos días ¡como me gustaría tener una! ese vehículo de hojalata que saludaba a todo el mundo balanceándose cada vez que frenaba. En Arica hubo citro-taxis -siempre fuimos la ciudad de las rarezas- también se hacían carreras de citro-cross en Las Viscachas, era imposible volcar una Citroneta con su sistema de suspensión increíble diseñado por el señor Panhard en persona.

Las Citronetas, hechas de lata en formas cuadradas para simplificar las matrices y con asientos que parecían de micro. Se armaban en Arica y se llegó a una alta integración de componentes nacionales, como era la moda en esos años. El gerente de la ensambladora Citroen en Arica era Pierre Chapard, un médico psiquiatra francés muy bueno para fumar puros, todavía viven acá su señora y su hija Elizabeth que es una buena amiga mía, ariqueña neta.

Recuerdo los setentas en blanco y negro, la marihuana gratis, los rayados de SILO y el arte mural de la Brigada Ramona Parra, los stenciles con la silueta del Ché Guevara por todos lados y la boite Manhattan "el que no conoce el Manhattan, no conoce Arica", 1969: en la inauguración del Cine Tacora fuimos a ver El Submarino Amarillo, tiempos aquellos que.los recuerdo en blanco y negro. Tantas tonteras que me trajo a la cabeza la entrevista a Isabel Allende. Bah, ya nada es como antes. Menos mal.

01 julio 2008

Ni tanto ni tan poco

El 26 de junio pasado se cumplieron los 100 años del nacimiento de Salvador Allende situación que pasó más o menos desapercibida en la gente común pero tuvo algún impacto en la prensa. Sería muy interesante que un moderno Plutarco escribiera un "Vidas Paralelas" entre Salvador Allende y Augusto Pinochet, que fueron los dos presidentes más influyente del siglo XX en Chile, pero en fin, ya tendré tiempo para hablar de Pinochet para su centenario, que no debe estar muy lejos.

El 11 de septiembre de 1973 fue, si no me equivoco, un día martes, y después de ver consternados por televisión los detalles del golpe se declaró el toque de queda como a las 6 de la tarde. Pero al día siguiente los negocios abrieron y nosotros fuimos a clase normalmente. El Rector del Liceo de Ancud, de apellido Moraga, que había sido profesor de la Escuela Militar nos reunió a todos en el patio interior del liceo y pidió "un minuto de silencio por la muerte del presidente de Chile", nos quedamos helados pensando en el clima de histeria que había entonces y las consecuencias que esto podía traerle, aunque al final no pasó nada. Eran momentos muy confusos y nadie sabía bien como actuar, Moraga lo tenía clarito.

En ese momento yo pensé que Allende se iba a convertir en el segundo Ché Guevara, pero le faltó pinta. Mientras la fama pop del Ché sigue imbatible hasta ahora, la figura de Allende en Chile es apenas considerada por un pequeño grupo, algo similar a lo que pasa con el recuerdo de Augusto Pinochet o de Balmaceda, parece que los chilenos no somos muy buenos para recordar a nuestros presidentes. Es una lástima porque el Ché como persona fue un tipo asqueroso, mató gente por mano propia y disfrutaba asesinando prisioneros. Allende en cambio era conciliador aunque tuvo una muerte bastante digna, disparando y no tiene ni una fracción de la fama del Ché, en fin, así es el populacho.

Según recuerdo, Allende no era una persona simpatica ni de carisma, sus discursos eran latosos y acartonados en una época en que habían excelentes discurseadores y era importante en política tener buena labia. La mayoría de los chilenos jóvenes de entonces simpatizábamos con la izquierda que se repartía entre la Unidad Popular de Allende y el ala izquierda de la Democracia Cristiana, que en esos años era el equivalente casi exacto de la actual UDI: un partido confesional y muy místico, miren en lo que fué a parar ahora, seguro que con la UDI pasará lo mismo, solo hay que darles unos años de poder.

Sobre su gobierno poco que decir, el gran mérito fue haber sido el fulminante para el golpe militar que solucionó de un viaje muchos problemas que venían arrastrando y hundiendo al país por décadas, creo que la agudización del proceso fue al final un gran aporte para Chile. Lo más característico de Allende como presidente fue su capacidad para equivocarse una y otra vez: siempre elegía a la persona equivocada y así es como puso a Vuskovic como ministro de economía y a Flores en planificación, como primero le elevó la cambucha a Altamirano y después no lo pudo manejar. El error más evidente fue cuando nombró al General Pinochet de Comandante en Jefe del Ejército, pero creo que fué la única decisión beneficiosa para el país durante su carrera política.

Tampoco fue muy honrado que digamos, como presidente adquirió bienes y la propiedad del Arrayán, muy por encima de lo que podía ganar y sin duda que abusó de los gastos reservados y privilegios económicos,. Tal como su amigo Castro no hacía mucha diferencia entre el patrimonio del estado y el personal, así es que la flota de Fiat 125 de la presidencia estaban a nombre de la Payita, su secretaria muy personal. También "adquirió" de la familia Hirmas la Radio Portales y tuvo más de un millón de dólares cash para pagarle a Volpone por el diario Clarin, toda esa plata no salió del aire y son manotazos que dió como lo han hecho tantos otros inquilinos de la Moneda.

Allende se sentía en casa por el norte, fué senador por Tarapacá y Antofagasta y no hay veterano mentiroso en esta zona que no asegure que estuvo tomando con él. La fama de bueno para el trago empezó con uno de sus propios discursos "Una cosa es tomar, compañeros y comer debidamente. Hace poco lo declaré en Santiago; y es cierto: me tomo una botella de vino al día. Entonces, el diario "Tribuna" -ese es el diario del PN- me sacó la cuenta. Le agregó diez años a los que tengo y dijo que me había tomado no sé cuántos millones de litros de vinos (RISAS Y APLAUSOS) ¡Ni tanto ni tan poco! (RISAS). En todo caso, nunca me he tomado un trago de vino a la salud del PN ¡Jamás! (RISAS Y APLAUSOS)". Esta fue una de las muy pocas salidas de libreto que tuvo en su vida y le costó cara porque desde ese día los opositores le machacaban que era un borracho.

Algo no muy conocido es que Allende se crió en Tacna, alrededor de 1910, estudió en el Liceo de Tacna y la casa donde vivió todavía existe, según leo en un escrito de Freddy Gambetta, queda justo enfrente del Hotel Turistas, la próxima semana le sacaré una foto. Quizo tanto a Tacna que en 1925 ingresó al Servicio Militar en el Coraceros de Valparaíso y pidió su traslado sl Lanceros de Tacna para estar de nuevo con su nana y sus amigos. Dice Gambetta que fue de los primeros en decir que Tacna y Arica deberían formar un principado independiente, vaya a saber uno si es efectivo o una de esas historias que circulan por ahí.

Allende demostró mucho valor físico el día de su muerte, siendo un tipo pacífico murió disparando y se deserrajó un tiro imitando a Balmaceda a quien admiraba mucho. Creo que nunca fue un Lider, ni de la UP ni de la izquierda, solo se vió atrapado en medio de un proceso de odios mucho más amplio, muy similar al que atraviesa hoy Bolivia. Tal como Evo Morales me da la impresión que era un tipo bueno personalmente, pero comido por el orgullo y el voluntarismo. No hay nada peor que un presidente voluntarioso con malas ideas, creo que ese fue el caso de Salvador Allende el Chicho para los amigos, Bigote Blanco para los que no lo querían. En fin, así es la vida, nadie sabe para quien trabaja.