Wilfredo Pareto fue un ingeniero italiano que dedicó su vida a estudiar como se distribuye la riqueza en el mundo bajo distintos sistemas políticos, mientras que Nicolo Maquiavelo fue un diplomático y funcionario público de la epoca de los Medicis, a quien se considera el fundador de la ciencia política moderna. He escrito sobre ambos varias veces acá mismo asi es que no creo necesario repetir sus historias, en los link de sus nombres apuntan a otras entradas en que he escrito algo sobre ellos.La cosa publica, o sea como se maneja el gobierno en democracia, ha estado influenciada por las ideas de Pareto y Maquiavelo, todas las politicas publicas se abordan basadas en las ideas de alguno de estos dos grandes pensadores.
Como decia antes, Pareto estaba fascinado por la distribucion de la riqueza y como era ingeniero, creó lo que se conoce como la aproximacion racional a las politicas públicas, es decir, como tomar decisiones en un colectivo de personas con interesses encontrados, de manera que el resultado sea lo mas eficiente posible en la reparticion del bienestar.
El Optimo de Pareto es un concepto clave en esto: una situacion donde cualquier mejora a un individuo solo se puede lograr empeorando a otro. Es decir cuando existe un optimo de Pareto no hay ineficiencias. Ojo que a Pareto no le interesaba la igualdad, la justicia social ni hacía juicios de valor, simplemente buscaba que las decisiones públicas llevaran a una situacion de óptima eficiencia. Esto también se conoce como la Teoría del Public Choice.
Las ideas de Pareto fueron aterrizadas por Kenneth Arrow, nobel de Economía que es popular por su "teorema de imposibilidad de la democracia" éste demostró que en las decisiones tomadas democraticamente (esto implica varias restricciones que limitan el alcance del teorema) es imposible llegar a un óptimo de Pareto. La toma de decisiones politicas basada en la Public Choice busca que el estado use los recursos que gasta de la manera más eficiente en el sentido de Pareto.
Simplificando mucho podriamos decir que si el estado toma sus decisiones basado en la máxima eficiencia no debería priorizar la democracia. Tal vez voy demasiado lejos en la conclusión así es que la voy a suavizar: si queremos que el gasto del estado sea eficiente debemos ignorar las relaciones de poder de los grupos de interés involucrados. A eso se refieren cuando hablan de "tecnócratas".
Claro que existe otra aproximacion a la cosa pública -mucho más antigua- que podríamos llamar el enfoque político. Los politicos dicen que los problemas sociales son imposibles de resolver por mecanismos racionales, afirman que tomar en cuenta la eficiencia ignorando las relaciones de poder es inviable en democracia.
Esta manera de ver la politica pública tiene la inspiración de Maquiavelo, especificamente con su gran libro El Principe que trata fundamentalmente el problema de conquistar y mantener el poder político. Igual que los estudios de Pareto y Arrow, El Príncipe es un libro positivo, que describe las cosas como son y no como deberían ser. No hace juicios de valor ni se interesa en asuntos morales o de "justicia social".
La imposibilidad del enfoque racional la expresa Maquiavelo diciendo "No hay nada más difícil de emprender, ni más dudoso de hacer triunfar, ni más peligroso de administrar que la elaboración de nuevas leyes." o sea tomar decisiones politicas exitosas y estables es dificil por naturaleza, El Principe es un largo comentario con observaciones sobre la naturaleza humana y la forma de usarla para llegar y conservr el poder. La idea subyacente es que el primer deber del estado es conservar el poder para si, porque si lo pierde no puede ejecutar ninguna clase de acción política.
El enfoque político dice que las decisiones públicas se deben tomar de acuerdo a la contingencia y las relaciones de poder de los grupos de interés, teniendo como principio guía la conservación del poder. Primero esta la lucha politica para alcanzar el poder en las elecciones, luego la identificacion y priorización de los problemas publicos, que en el enfoque politico se hace de acuerdo al poder relativo de los grupos de interés que lo proponen. Finalmente está la implementacion de las soluciones que se hace en base a satisfacer a los grupos mas convenientes en cuanto a la mantencion de poder.
Claro que no es posible tomar decisiones puramente racionales o puramente políticas, hasta el gobierno más racional necesita mantenerse en el poder y hasta el mas político debe tomar medidas racionales de vez en cuando, el problema esta en la proporción.
Yo como ingeniero soy un fanático del enfoque racional, además que soy profundamente antidemocrático y creo que todas las decisiones importantes y técnicas deberían ser decididas entre cuatro paredes por especialistas y bajo criterios de pura eficiencia. Eso en democracia es imposible. El problema es que no todas las dictaduras son buenas y que este enfoque cuestiona directamente al principio de representatividad, en el que los que toman decisiones públicas son esencialmente mandatarios de sus electores.
Los gobiernos predominantemente racionales o tecnócratas son muy raros en la historia y no están necesariamente asociados a dictaduras, algunos líderes democráticos fuertes han conducido procesos tecnocráticos importantes: Adenauer en Alemania, Tatcher en Inglaterra o Fujimori en Perú hicieron grandes reformas estructurales de eficiencia en democracia.
En Chile el gobierno militar entre 1973 y 1989 es el ejemplo clásico de dictadura predominantemente tecnocrática, pero no todas las dictaduras tienen esa característica. Al contrario la mayoría de las dictaduras y absolutismos han sido políticos y el propio Maquiavelo escribió su libro pensando en un gobierno absolutista.
La mayoría de los gobiernos de la historia han seguido el enfoque político en su toma de decisiones, porque el racional es mucho más difícil de implementar, pero principalmente porque requiere de cierto desprendimiento que es muy difícil de encontrar en los políticos, que buscan agradar a los grupos de presión poderosos para incrementar su propio poder.
Esa es nuestra tragedia, unos pocos no aceptaremos nunca que el gobierno sea visto como un botín de guerra para obtener ventajas y privilegios personales, sin embargo la mayoría de los políticos buscan precisamente eso. Y probablemente yo en su lugar haría lo mismo, como he dicho tantas veces, si llego a tener alguna vez un cargo público prometo que me robaré hasta el gato. Así es que ya están avisados para que jamás voten por mi para nada, sería como dejar al gato cuidando la carnicería. Hasta mañana.



