Nada más difícil que tomar una buena decisión en situaciones de guerra, cuando se está poniendo en juego la vida y futuro de cientos de miles de personas. Estoy leyendo un buen libro que se llama Tarapacá, Tierra de Gloria, Sangre, Salitre y Chusca escrito por Sergio Moreno Saravia donde cuenta las primeras acciones de la Guerra del Pacífico contra la Confedración Perú-Boliviana. Cuenta el libro que después de ocupar Antofagasta, los conductores chilenos de la guerra se vieron enfrentados a tres posibles escenarios:El ataque sobre Iquique
El ataque sobre Tacna y luego sobre Arica
El ataque sobre Lima y el Callao
¿Quedarse en Antofagasta? imposible, era carísimo abastecerlos y el país no tenía plata para sostener una ocupación militar larga en medio del desierto. Además las tropas chilenas -aunque disciplinadas en el combate- se ponían muy conflictivas apenas quedaban inmovilizadas, había que mantenerlos peleando con el enemigo antes que se pusieran a pelear entre ellos.
La primera acción importante de la guerra fue discutida a muerte donde cada uno exponía sus razones. Incluso el ataque a Iquique tenía muchas posibles variantes en el lugar de desembarco, todas riesgosas: Patillos, Molle, Chucumata y especialmente Junín y Pisagua, donde mi abuelo tenía por esos años sus negocios del salitre.
Se trató de la primera operación militar anfibia en gran escala con transporte de casi 10 mil hombres, víveres, caballos y material de guerra y hasta hoy se estudia en academias de historia militar. Si el general boliviano Hilarión Daza hubiese tenido éxito en rechazar el desembarco la historia de la guerra habría cambiado completamente. Con el Combate Naval de Iquique, que un par de meses antes había asegurado el dominio del mar, y el desembarco de Pisagua las tropas chilenas dieron dos pasos claves para ganar la guerra.
Pero no llama tanto la atención los combates como la seguidilla de peleas e intrigas antes de tomar las decisiones estratégicas, las guerras de ego de cada cual por imponer sus propias ideas y las peleas a muerte que se produjeron al tomar las decisiones son relatadas en detalle por Gonzalo Bulnes, mi historiador favorito de la guerra. Ni me imagino las peleas y la preocupación una vez que tomaron la decisión de desembarcar en Pisagua, y el alivio después que todo salió bien. Me imagino que deben haber sido años muy interesantes.
La Teoría de Decisiones que se estudia en economía así como en ciencias militares, cuando se ve superficialmente parece que entregara recetas sobre como tomar decisiones correctas, sin embargo cuando debemos decidir algo importante nunca hay una receta, ni un modo correcto o incorrecto de actuar que se pueda establecer a priori. Todas las decisiones importantes son inciertas, imposibles de preveer y mientras más importante mas inciertas. Solo lo irrelevante se puede calcular o juzgar con criterios de lógica.
La teoría tiene una parte normativa que indica como se deberían tomar las decisiones de acuerdo a lo racional, pero también tiene un parte descriptiva que muestra que pasa cuando tomamos decisiones con información imperfecta, cosa que ocurre en lamayoría de los casos de la vida real. Los principales problemas para tomar decisiones ocurren cuando:
Los riesgos son inconmensurables, no se pueden comparar pues son de distinta naturaleza. No podemos comparar -por ejemplo- el riesgo de casarnos y de comprar acciones, son de distinta naturaleza y obedecen a una métrica diferente, muchas decisiones de la vida real tienen riesgos inconmensurables, imposibles de comparar o medir.
Los resultados son impredecibles, es decir no hay como saber de antemano si una acción resultará o no porque está sujeta a factores incontrolables y desconocidos. Se ha intentado abordar este problema usando funciones estadísticas y de utilidad esperada -lo que llaman "calcular el riesgo"- pero la estadística no hace milagros, solo los aparenta, y los modelos de cálculo de riesgo tampoco tienen mucha utilidad en el mundo real.
La relación es intertemporal, o sea cambia con el paso del tiempo y el momento en que se toma la decisión es tanto o más importante que la decisión misma. Por ejemplo una decisión que podría ser muy exitosa tomada en cierto momento puede ser un desastre si se toma después.
La decisión es tomada usando algún mecanismo social (discusiones, elecciones, etc.), en este caso es cuando opera mi refrán favorito "muchas manos matan la guagua" y cuestiones como el Teorema de la Imposibilidad de Arrow del que les contaba hace algún tiempo atrás.
Todas estas condiciones se cumplían en la decisión del desembarco de Pisagua, riesgos inconmensurables, resultados impredecisbles, intertemporalidad, mecanismos sociales. Súmenle a eso las tremendas consecuencias -miles de muertos y la desgracia para el país- que podía traer una decisión mal tomada en esos momentos con lo que nos podemos imaginar que don Rafael Sotomayor, Anibal Pinto y todos los demás no deben haber dormido nada tranquilos en esos días. Doble razón para admirarlos o pensar que -al fin y al cabo- tuvieron mucha suerte. Y yo todavía no decido que voy a ponerme para la defensa de grado. Hasta mañana.