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23 diciembre 2011

Los fallos de mercado


Un violento resfrío de verano me tiene KO, un poco de fiebre me estimula la imaginación y me pongo a dar vuelta a las cosas que he leído sobre economía del bienestar. Ah, lo que hace el ocio, veamos:

Como los igualitaristas modernos ya no niegan al mercado, levantaron una segunda línea de defensa diciendo que el mercado tiene fallas que deben ser corregidas por el estado. Esa es la idea fundamental de la socialdemocracia o centro-izquierda. Creo que hay una inconsistencia en esto y trataré de explicarla, al menos como yo lo veo.

El error parte de estudiar la economía desde un modelo de competencia perfecta, sabiendo que eso es imposible en el mundo real. ¿Por que se estudia la micro economía a partir de algo que no existe? La explicación estandar es que si estudiamos un modelo ideal nos permite conocer mejor las causas fundamentales del fenómeno real.

Por ejemplo en física, cuando se estudian las leyes del movimiento normalmente los modelos no consideran el roce y se pueden obtener ecuaciones muy predictivas donde el roce es despreciable, estas ecuaciones captarían "lo esencial" del movimiento y sus leyes. Lo malo es que en los fenómenos sociales las llamadas "imperfecciones" no son despreciables como el roce, sino que son parte esencial de los fenómenos.

Por eso el modelo de competencia perfecta, que hicieron los primeros marginalistas para "matematizar" la economía no sirve, no es predictivo y solo se sostiene por el fetichismo matemático de varias generaciones de economistas, desde Samuelson hasta los actuales. Es un modelo equivocado porque ignora variables explicativas que son esenciales.

Y aquí viene un error de lenguaje pero también ideológico. Es conceptualmente distinto decir que un mercado perfecto no puede existir a decir que los mercados reales tienen fallas (Stiglitz se ganó un nobel afirmando eso). Al hablar de un mercado con fallas implicitamente decimos que es una situación que puede y debe corregirse. Al decir que no existen mercados perfectos lo que afirmamos es que la competencia perfecta es una situación imposible en la práctica, así es que no tiene objeto tratar de corregirla. Son dos conceptos totalmente diferentes.

El modelo de competencia perfecta tiene ciertas condiciones básicas: los productos deben ser perfectamente homogeneos (en el mundo real todos tratan de diferenciar sus productos, incluso si son commodities), ningun productor o consumidor individual es lo suficientemente grande como para influir sobre los precios (cuando en el mundo real todos tratan de crecer sobre los demás e imponer sus precios), existe información completa y gratuita (cosa imposible porque no existe la omnisapiencia), etc.

Competencia perfecta es un concepto engañoso: significa que nadie puede tomar ventajas sobre los demás -lo que ya es bastante raro en una "competencia"- y además implica que nadie puede ganar, porque se llega a un estado de equilibrio donde es el azar y no las acciones de vendedores y compradores las que deciden quien participa.

¿Que pasa cuando usamos un modelo ficticio que no toma en cuenta la naturaleza de la formación de precios? El resultado es que podemos hacer ecuaciones y curvas muy bonitas pero el modelo no sirve. Eso explica por que ningún economista famoso se ha apropiado de todo el dinero del mundo. No es por falta de ganas, sino porque usan modelos que no sirven.

La idea que existen "fallas de mercado" que pueden o deben ser corregidas por el estado es absurda, porque un mecanismo solo se puede corregir por medio de otro mejor: no podemos corregir algo malo usando otra cosa peor. Como la intervención del estado es arbitraria, porque manejan mucha menos información que el mercado, cada vez que ocurre solo puede empeorar las "fallas" del mercado, no puede corregirlas. Es como pensar que un ciego puede corregir los errores de lectura de un corto de vista.

Lo que no es perfecto no significa que sea "fallado", simplemente no responde a modelos ideales como pasa con la mayoría de las cuestiones complejas de este mundo. Podemos modelar razonablemente bien el lanzamiento de una bala despreciando el roce, las interacciones gravitatorias de todo el universo y las fuerzas entre los átomos, entre otras cosas, porque es un problema sencillo y los efectos secundarios son muy pequeños. Pero no podemos modelar la formación de precios en el mercado de la misma manera, simplemente hay que dejarlo actuar de la manera más libre posible.

Así como los problemas de la democracia solo se resuelven con más democracia, las inconveniencias del mercado solo se resuelven con más mercado no con intervenciones arbitrarias, ciegas, que siempre traen efectos inesperados que terminan con una situación peor que la que se quería corregir al principio.

La imposibilidad de la planificación económica centralizada fue establecida por Mises y Hayek, hoy es aceptada ampliamente porque su argumento no es estadístico sino de consistencia, la planificación centralizada no solo se mostró como inconsistente en teoría -con un argumento fuerte- sino también en la práctica.

Si aceptamos el argumento de la imposibilidad de planificar centralizadamente -algo que ya ni se discute- no podemos aceptar la idea de un mercado con fallas, que pueden ser corregidas por el estado, son dos ideas contradictorias y me llama la atención que nadie haya trabajado más sobre esta contradicción. Al menos yo no he leído ninguna buena elaboración sobre eso.

P.D. Terminé de escribir lo anterior y me topo de bruces con la cita de Hayek "La idea de que un gobierno pueda 'corregir' el funcionamiento de un mecanismo que nadie domina, es disparatada", ah, nací atrasado y de nuevo inventé la rueda. Mejor me tomo una de seudoenfedrina y me voy a dormir hasta que se me pase la fiebre.

19 octubre 2008

Eyzaguirre dicta cátedra en Arica


Unos días atrás anduvo por Arica el ex ministro de hacienda Nicolás Eyzaguirre dando una charla sobre -para variar- emprendimiento -recuerden que estos tipos odian la palabra empresa- donde dió una curiosa explicación de por qué el país no crecía según leo en La Estrella de Arica:

El ex ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, sorprendió al hacer un análisis descarnado de la calidad de la educación en Chile, asegurando que es "pésima", lo que impide la aparición masiva de profesionales innovadores. Explicó que una de las razones de la baja del crecimiento del país pasa por la falta de proyectos innovativos que permitan diversificar nuevas universidades y así aumentar el crecimiento.

Yo tengo una explicación más mejor: la baja del crecimiento en el país pasa por las malas políticas microeconómicas de la concertación implementadas por sus pésimos ministros de hacienda. Si le hacemos caso a Eyzaguirre la educación entre 1986 y 1996 debió ser excelente, y países como Cuba -que se vanaglorian de sus sistemas educativos- deberían tener un enorme crecimiento. Ya lo ven, son tan ineptos que ni para dar excusas sirven.

Los neo estatistas, se equivocan una y otra vez. Antes negaban al mercado diciendo que es cruel y parcial, tiende a favorecer infinitamente a los poderosos y a perjudicar infinítamente a los débiles. Eso nunca ha sido comprobado siquiera en el mediano plazo y por el contrario, las fortunas de primera generación normalmente exceden a las hereditarias. Las empresas que hayan crecido económicamente por siglos según esa predicción no existen, ni siquiera la Iglesia Católica conserva una fracción del poder que tuvo en el Renacimiento.

Como ese argumento se desprestigió y ya no se enseña en ninguna escuela -seria- de economía en el mundo, buscaron algo más sofisticado: ahora dicen que el mercado es imperfecto y que el estado (como si fuese muy perfecto) debería corregir sus distorsiones. Otro absurdo porque algo imperfecto (mercado) solo se puede corregir con algo menos imperfecto (supuestamente el estado), de ser el estado menos imperfecto ya no se necesitaría el mercado pues la planificación estatal, supuestamente mejor, podría reemplazarlo perfectamente. Si la planificación centralizada fracasa mal puede usarse el estado para perfeccionar o corregir al libre mercado. Lo peor no puede corregir a lo mejor.

Otra de las brillantes ideas de los neo estatistas, que es su tercera línea de defensa, es que los países que se dedican a exportar materias primas están condenados al fracaso, porque en el valor agregado está la única y verdadera posibilidad de tener utilidades. Así explican que el modelo exportador de materias primas de Chile está agotado, ignorando lo evidente: nunca había sido tan rentable exportar commodities como en los pasados 10 años, justo cuando Chile dejó de crecer.

Esta cruzada contra la exportación de materias primas es una pura pantalla para hacer crecer el gasto del estado en investigación y subvencionar aventuras tecnológicas con poco o ningún control sobre los fondos, como suele pasar con las platas fiscales. Yo creo que hasta principios de los ochentas muchos pensamos sinceramente que el estado podía hacerlo mejor, ahora probablemente nadie lo cree, pero persiste la conveniencia de un estado grande como fuente de trabajos bien remunerados y dispensador de privilegios, yo creo que por ahí va la verdadera explicación.

Un estado grande conviene a mucha gente en particular, partiendo por los políticos. A ningún político -sea de derecha o de izquierda- le conviene achicar el estado, porque va contra sus propios intereses. Pero además de los políticos están sus respectivas clientelas, sus votantes fieles que esperan a que su padrino llegue al poder para tener un trabajo fiscal, una casa, una beca o lo que sea, a ellos tampoco les hace maldita gracia la idea de un estado chico.

Por eso yo creo que mientras estemos en democracia el estado siempre tendera a agrandarse, sacando recursos de la economía para repartirlos de la manera más discrecional e ineficiente -entre los amigos- no creo que sea un problema de derecha o izquierda, eso ya pasó hace rato, es simplemente el interés de los políticos que tienen secuestrado al estado.