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24 junio 2011

¿Para que sirve CORFO?

Mejor vuelvo a la frivolidad, a la farándula y les cuento un rato acerca de nuestra Corporación de Fomento a la Producción. El problema es que uno de mis grandes amigos es el director regional de la CORFO y si quiero poner ejemplos de fracaso, vacunazos y millones botados también deberé mencionar a amigos y hasta a mi propia familia. Pero que diablos, hace tiempo que quería comentar esto y como por suerte no aspiro a ningún cargo público lo haré siguiendo el consejo del gran Quevedo:

No me haréis callar aunque con el dedo
ya tocando la boca, ya la frente
silencio avises o amenaces miedo
¿no ha de haber un espíritu valiente?
¿siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿nunca se ha de decir lo que se siente?

En fin, sin más trámite aquí voy:

La historia abreviada

La Corporación de Fomento de la Producción nace en 1939 con el gobierno de Pedro Aguirre Cerda, el primero de una serie de gobiernos radicales que empezaron llenos de poesía y terminaron arruinando el país. La idea de los radicales era implementar el capitalismo de estado -hay que recordar que en esos años se consideraba a la URSS como el modelo económico que iba a sustituír al capitalismo- pero haciéndolo dentro de la democracia en gobiernos de coalición, de acuerdo a las orientaciones de la Tercera Internacional Comunista de 1921 para crear "frentes populares".

Entonces se trataba de estatizar parcialmente la economía en una serie de industrias que se consideraban "estratégicas" y fomentar el desarrollo nacional creando empresas productivas estatales que sustituyeran las importaciones. Corfo era el servicio descentralizado del estado creado para operar esas industrias.

La calificación de estratégica era bastante bizarra, así fue como CORFO fundó o compró empresas tales como Chile Films, generadoras y distribuidoras eléctricas (Endesa), frigoríficas (ECA), transportes (ETCE), hotelería (Honsa), medicamentos (Laboratorios Chile), neumáticos (General INSA), pesca (Arauco), alambres de cobre (Madeco), capacitación (Inacap), telecomunicaciones (Entel), televisión (TVN), entre muchas otras.

Con los años la CORFO se fue expandiendo hasta llegar, en el gobierno de Allende, a controlar la mayor parte del aparato productivo del país con más de 500 empresas distintas, lo que terminó en una masiva bancarrota. Esta vez no los voy a aburrir con números.

En 1973, tras el golpe militar viene la reacción privatizadora, la mayoría de las empresas estaban en poder de CORFO solo de facto, esas fueron devueltas a sus dueños sin más trámite. Otras fueron privatizadas y unas cuantas quedaron en poder del estado: Codelco (minera), Enap (refinadora de petróleo) ferrocarriles y otras pocas.

Si se hubiesen privatizado todas CORFO habría desaparecido, pero nada es más difícil de matar que una burocracia, especialmente con la enorme cantidad de gente que llegó a tener ese organismo. Entonces CORFO se reconvirtió y se centró en una actividad que durante muchos años fue residual: dar créditos blandos a pequeñas y medianas empresas, eran créditos prácticamente sin garantías y nunca conocí a alguien que lo hubiera pagado.

Mi hasta entonces muy correcto señor padre, cercano a los 80 años de edad pidió uno de esos préstamos para tratar de salvar su negocio que ya no tenía por donde. Después se quejaba que nunca en su vida había dejado una deuda sin pagar y la CORFO lo había pervertido, a edad provecta se pegó su primer vacunazo y perdió toda la plata del préstamo tal como lo había hecho durante el resto de su vida con su propio dinero.

La CORFO ha tenido una interminable historia de fracasos: empresas quebradas, negocios que jamás funcionaron, millones en prestamos que no pagó casi nadie, después se convirtió en lo que es -o pretende ser- el día de hoy: una agencia de promoción de inversiones.

Los fracasos y vacunazos suman y siguen. Solo para nombrar los que conozco en la región, mis amigos de la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Electrónica hicieron un proyecto que en el papel iba a ser un inductor de tecnologías LED y paneles solares, un fiasco donde se botaron más de un millón de dólares, para que hablar de los fracasos de la Facultad de Agronomía y muchos proyectos que emprendió la universidad, puros desatres. Sin mencionar los proyectos privados que sirvieron para que varios sinverguenzas hicieran especulación inmobiliaria y se llenaran los bolsillos con subsidios para proyectos también fracasados.

Cuando llega Piñera a la presidencia y nombra a mi amigo Gabriel Abusleme de director regional, el conocía perfectamente el derroche, los robos y negociados que se estaban haciendo y simplemente cerró la llave. Hoy CORFO solo subsidia huevos calados, o sea le da plata a los que no necesitan plata como por ejemplo a Monsanto y las semilleras, que se instalarían igual con o sin subsidios.

Por lo menos se paró de robar, pero ahora se hace más evidente que nunca que CORFO es un organismo inútil porque el problema de las empresas no es de capital sino de comercialización y expertise. Si CORFO en estos momento cierra todas sus líneas de subsidio, nadie lo notaría, porque las empresas no necesitan subsidios a la inversión, eso es lo que menos necesitan.

Cuando alguien concreta una empresa es porque tiene resuelto el tema de capital, si no tiene resuelto ese tema es porque el proyecto no es viable y nadie se interesó por arriesgar plata en él, entonces aparece CORFO y subsidia una empresa fracasada de antemano.

El otro caso es alguien que tiene el capital pero se quiere aprovechar que CORFO tiene disponibilidad de subsidios y la necesidad política de colocarlos ¿que mejor que presentar su proyecto para que lo subsidien? No lo necesita pero nadie se enoja si le regalan plata.

Y así tenemos a CORFO como uno de los muchos organismos inútiles del estado de Chile, con toda una burocracia que debe financiar, con fondos de fomento "asignados" que deben gastar como sea, es decir solo gasto inútil. Si mañana desaparece no lo notaría nadie y el estado tendría bastantes millones de dólares disponibles para invertir en algo más útil, si es que encuentran algo útil en que gastarlos.

Durante los militares la Fundación Chile, guiada por expertos norteamericanos fue la organización estatal de fomento más exitosa de nuestra historia, para ser exactos la única exitosa de nuestra historia, solo tres ejemplos: salmonicultura, fruticultura, vinos ¿les suena conocido? esa fue la Fundación Chile, llegó la democracia y la fundación se la tomaron políticos que no tenían maldita idea de lo que significa fomento, incluyo a don Fernando Flores a quien aprecio mucho por otras atributos pero fue lo peor que le pudo haber pasado a la fundación tenerlo como presidente, de los otros mejor ni hablo, la convirtieron en la basura que es hoy.

Sigamos: PROCHILE, la oficina de promoción de exportaciones dependiente del ministerio de relaciones exteriores siempre ha resultado más inútil que cenicero de moto, lo siento porque tengo amigos que trabajan allí pero no sirve para nada, tiene la típica impronta de las RREE chilenas: organizadora de cócteles y conferencias interminables donde no se llega a nada concreto, jamás han obtenido un solo resultado valioso que mostrar.

¿Que hacer entonces? Los organismos o están mal diseñados y cualquiera que los dirija no puede hacer nada, o bien tienen fines razonables pero son dirigidos por incompetentes. Por mi que se eliminaran todos, nadie los extrañaría, excepto las grandes empresas y los amigos de siempre que parasitan alrededor de esos servicios. Si no cambian mejor que desaparezcan. Hasta mañana.

20 abril 2010

Salió humo blanco


Al fin nombraron a Gabriel Abusleme Director Regional de Corfo, el proceso fue una telenovela, hasta que finalmente salió humo blanco. Es un nombramiento que me alegra mucho porque con lo que lo conozco, se que no hay nadie mejor calificado para el puesto. En inteligencia y experiencia en los negocios lejos se la vuela a cualquier otro que yo sepa.

Cuando yo estaba estudiando en la Universidad, muerto de hambre y viviendo en una pieza que no me cobraban de puro buena gente, mi amigo el Corcho me llevó a conocerlo para que ganáramos unos pesos como vendedores comisionistas de calculadoras. Conversamos un rato en su lujoso departamento y nos preguntó si teníamos algo que hacer al día siguiente, le dijimos que no y al otro día muy temprano estábamos saliendo en la camioneta Silverado de la empresa para la Zona Franca de Iquique, debe haber sido el año 1979 o 1980, no recuerdo bien.

Y llegamos a la Importadora California, que era una de las más importantes de la ZOFRI, estuvimos un par de días y volvimos a Arica con unas cuantas calculadoras para venderlas, con lo que salvé el almuerzo por varios días. No habían pasado dos semanas y me llegó a la casa un flamante computador Casio FX-9000P con una nota que decía "trata de ver que se puede hacer con esto". Justo había una exposición en la Universidad así es que nos inscribimos para mostrar el exótico juguete. Yo era bueno programando así es que hice algunos demos que llamaron la atención en esos años, cuando los computadores eran más raros que encontrar un político honesto.

Al poco tiempo me llamaron para que fuera a Iquique a vender los famosos computadores, me empezó a ir bien y el resto es historia. La cosa es que ese no fue solo un trabajo, cambió mi manera de ser y de ver las cosas. Hasta entonces lo único que me interesaba era andar reparando equipos, encaramado en las antenas o con suerte haciendo clases, pero me fuí haciendo amigo de Abusleme -que era el gerente- y de Zvi Posner -que era el dueño de la empresa- y entonces empezó a cambiar toda mi manera de pensar.

Yo nunca había conocido personalmente a un millonario, Posner era millonario en dólares y Abusleme -como buen turco- se daba la gran vida porque la empresa ganaba muchísima plata con su gestión. Darme cuenta que un millonario es como cualquier otro me cambió el switch. Con el tiempo me empezaron a dar cada vez más responsabilidades y oportunidades, en 1983 Abusleme me mandó a Tokio a conocer en persona a los japs con que éramos "amigos por telex" -el monstruoso chat de esos años- me cambió el pasaje directo a Tokio por un vuelta al mundo y así empezaron mis aventuras y desventuras que todavía no se terminan.

Abusleme y Posner siempre fueron modelos para mi, casi todo lo importante lo aprendí mirando la experiencia -buena y mala- de ellos, esa fue como la universidad de la vida. Con los años me puse cada día más flojo y atrevido hasta que Abusleme me echó: me dijo que o me contrataba como empleado normal o me iba y yo me fui indignado.

Pasamos como 10 años sin saludarnos ni dirigirnos las palabra, era ridículo porque a veces nos cruzábamos en el avión para Iquique y era como si fuera transparente. Finalmente una vez nos cruzamos en el terminal del Agro, nos saludamos y nos pusimos en la buena.

Cuando yo trabajaba con él tenía una enorme corte de aduladores, pero como nadie es perfecto cometió un error que lo llevó a la quiebra: confiado y buena gente empezó a dar créditos a sola palabra y en el 2004 tenía una enorme lista de incobrables y ni un peso en la caja, entonces tuvo que cerrar la importadora y se vino a Arica a vivir de sus otros negocios. Otro defecto que siempre ha tenido es una capacidad del sarcasmo perfecto, cosa que le ha cosechado un montón de enemigos.

Seguro que un montón de picados se le van a tirar encima porque no tiene título profesional. La verdad es que me gustaría saber cuantos de esos Pobres y Tristes hablan inglés con soltura, han estado varias veces en más de 40 países y tiene amigos en la mayoría de ellos, cuantos han tenido alguna vez en su vida un par de millones de dólares en su cuenta corriente o han abierto mercados como hizo Abusleme con el Paraguay. Para ser francos conozco tantos pobres diablos con títulos que a mi ni me impresionan, dejo eso para los pelmazos.

En fin, que bien por mi amigo, es de lo mejor que tenemos, mucha suerte y ojalá pueda navegar bien en las aceitosas aguas de la política. Suficiente charla por hoy, mejor me voy a dormir. Arrivederci.