Mostrando las entradas con la etiqueta morro. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta morro. Mostrar todas las entradas

23 junio 2009

Más ariqueño que el Morro


Ya estamos en invierno y yo vengo de hacer clases a las 18:00 hrs todavía en manga corta ¡que delicia vivir en Arica! acá si que la vida es fácil, en todo el resto de Chile están muertos de frío y acá sigue templado, esa si que es ventaja competitiva. En el otro extremo tenemos el trópico, que se ve muy bonito en las fotos pero no sale ni el calor sofocante ni los mosquitos infecciosos ni las arañas venenosas, demasiado calor es insaluble, demasiado frio es insoportable, Recuerdo la primera vez que llegué a Miami y me sentía como si me hubiesen puesto un secador de pelo en la boca, no podía respirar. Nada de eso hay en Arica, la ciudad con el clima más perfecto del mundo. Siempre Arica hasta morir.

Ah el maestro chileno, en la casa de mis vecinos, justo al lado, tenían que botar un pedazo de cerro tal como lo hice yo hace años cuando construí las terrazas, apareció entonces un maestro chasquilla con su hijo donde el vecino a ofrecerse para el trabajo, asegurando que el podía hacerlo. La cosa es que botó exactamente la mitad del cerro, se aburrió y dejó todo botado ¿para que sirve la mitad del trabajo en ese caso? para nada, sin embargo mi vecino le pagó más de la mitad del trabajo por nada, todos pierden, el maestro se metió en un trabajo que no era capaz de hacer y mi vecino perdió sus lucas y el cerro está ridículamente cortado a la mitad.

Algo parecido me venía pasando con el green monster y mi nuevo mecánico, estuvo casi un mes tratando de arreglar el auto, le desarmó y armó todo hasta que finalmente el auto se arregló sin que se sepa que diablos era lo que tenía malo, le sacó el estanque de bencina y dejó cortado el cable que conectaba al medidor, dejó sueltos los cables del alternador y se cortaron con las aspas del alternador, y suma y sigue. Ahora parece que por fin está funcionando bien, al final le estoy pagando para que aprenda mecánica, soy una especie de mecenas.

Este fin de semana tengo clases: 5 horas el viernes y 10 horas el sábado, nos toca el módulo Globalización y Empresa con don Sergio Giaconni, un gran profesor de la escuela, mañana tengo una presentción en la tarde, que diablos, empiezo a echar de menos cuando andaba pato. Algo bueno es que en los meses de verano voy a quedar cesante ¡viva la educación llena de largas vacaciones!. Mis clases son una completa chacota cuando estamos en laboratorio con los computadores, como son alumnos de último año a punto de salir, ya no me preocupo de sermonearlos ni de inspirar respeto, la cosa es que me entretengo bastante y creo que entre risa y risa los tipos han aprendido un par de cosas bien útiles.

Me pregunta un amigo, regular de este Templo del Ocio, ariqueño que vivió por muchos años fuera de la ciudad y ahora retirado volvió a Arica, que había pasado con el ferrocarril que subía al Morro. La verdad es que yo no alcancé a conocerlo, pero busqué en Internet y me encuentro con la historia:

"EL TREN

Tampoco olvidan los antiguos ariqueño de décadas del 40 y 50, cuando los 7 de Junio se llegaba hasta la estación de calle Chacabuco para subirse al tren que los llevaría a la cima. Era un fiesta netamente ariqueña. Se peleaban los lugares.

La máquina recorría por calle Chacabuco, hasta Lazareto (hoy Hogar del Niño) donde daba la vuelta para encumbrarse al cerro y llegar a la explanada. Todo era fiesta, hasta que en el 7 de junio de 1953 la sobrecarga hizo que el tren volcara tiñiendo de rojo el día, ya que falleció el vecino Hilario Zambrano y quedaron más de ochenta heridos. Ese día se acabaron los paseos".


El Morro de Arica es punto de referencia inmutable que se ve desde toda la ciudad se dice "más ariqueño que el Morro" la foto que ilustra esta entrada con Pablo Neruda en un falso Morro, en realidad se la tomó en una calle de Temuco, Arica es la ciudad y el Morro su símbolo "es tu Morro imponente besado por el mar" dice nuestro himno, una estrofa que no puede dejar de golpear la imaginación de los ariqueños que viven lejos. Como buen ariqueño yo casi me caí del Morro manejando, si no fuera por el casi no la estaría contando ahora.

Bueno bueno, muchas divagaciones por hoy, mejor me voy a dormir un rato porque estoy empezando a estresarme. Hasta mañana