
Creo que las expectativas y la alegría por la caída de Mubarak son exageradas. Nunca me ha convencido el fetichismo democrático que cree que incluso una mala democracia es mejor que cualquier otro sistema de gobierno, creo que ese es el más estúpido de los clichés. Hay cosas mucho más importantes que un hombre un voto, como la seguridad personal y familiar, el grado de protección que nos entrega el estado, la estabilidad. La democracia solo funciona bien cuando la mayoría de los votantes son prudentes e informados, cosa que rara vez ocurre. Si los votantes son en mayoría idiotas o ladrones, un idiota o un ladrón será quien gobierne.
Mucho menos me gustan las revueltas populares, la gente ingenua cree que es "el pueblo" que se levanta contra un tirano. Pero nunca es el pueblo, siempre hay una camarilla que dirige a una masa de tontos para provecho propio: los incorruptibles de la nefasta revolución francesa, los bolcheviques en la revolución rusa, los nazis en Alemania. Hay ejemplos para regalar. Los que salen a destrozar todo lo que encuentran a su paso en nombre de la libertad, son lo mismo que los barras bravas: estúpidos y violentos, envalentonados por la masa son la negación de la libertad.
No recuerdo bien la historia, pero me parece que Mubarak estaba sentado junto a Adwar Sadat cuando lo asesinaron los militares, creo que murieron casi todos en la tribuna, menos el, curioso ¿no?. Ahora el poder vuelve a manos de los militares, ojalá que puedan traer paz y orden de nuevo. Los gobiernos de fuerza y que están dispuestos a usarla, solo caen cuando tienen problemas financieros, no es el pueblo sino la falta de plata lo que los bota. Al diablo con el pueblo, mientras no sean educados lo mejor es que se mantengan lo más lejos posible de las decisiones de gobierno.
Mi compañero Oscar me contaba el otro día un dato interesante. Las multi tiendas siempre han sido reacias a instalarse en Arica. Reinaldo Solari, de Falabella, la cadena minorista más importante de Chile dijo hace unos años una frase famosa para explicar por que no abrían una sucursal en una de las ciudades de origen de su familia "en Arica se respira pobreza".
Cuando Almacenes Paris después de muchas dudas decidió instalarse en la ciudad muchos vaticinaron que sería un fracaso por la gran inversión que estaban haciendo, un edificio de 4 o5 pisos en pleno centro de la ciudad. Ahora resulta que se quedaron cortos de capacidad antes de un año de haber abierto, claro que su estrategia de colocar tarjetas de crédito fue un fracaso porque la mayor parte de las ventas son al contado, cash, billete sobre billete.
Si hubiesen tenido un poco más de cerebro el Sr. Solari y los ejecutivos de París, habrían averiguado in situ primero como es nuestra economía. Somos la ciudad con más microempresas y con más autoempleados de Chile, donde pocos califican para tener una tarjeta de crédito y los que califican no les interesa porque no quieren que Impuestos Internos meta las narices en su billetera. Además existe un activo turismo de compras desde el sur del Perú y Bolivia, donde no hay multitiendas de estas características y obviamente los turistas compran solo al contado.
Y bueno, ya es sábado, happy weekend tal como escribió Neruda:
después del tedio semanal, y las novelas leídas de noche en cama
ha definitivamente seducido a su vecina,
y la lleva a los miserables cinematógrafos
donde los héroes son potros o príncipes apasionados,
y acaricia sus piernas llenas de dulce vello
con sus ardientes y húmedas manos que huelen a cigarrillo
(Pablo Neruda, Residencia en la Tierra I, Caballero Solo)
Ah que lindos días son los fines de semana. Pero lo mejor son los viernes, día de esperanza en el jolgorio o el ocio. Para los que estudian o tienen un trabajo asalariado los viernes son un día tan feliz como antipático es el lunes. si no fuera por los apestosos lunes los viernes no serían propiamente apreciados
Como es día de ocio no pienso escribir ni una sola tontera más. Mejor dejo todo para mañana, como buen ariqueño.
