Hay entonces una carga de impuestos promedio t2* en la que la recaudación fiscal es la máxima x*2 y subir los impuestos más allá de eso hacen bajar la recaudación por el efecto de distintos mecanismos.
Las explicaciones de esta curva son varias y de sentido común porque existen diversos mecanismos que tiene el contribuyente para pagar menos o ningún impuesto. Existe la evasión, o sea simplemente no cumplir la ley y evadir el castigo amparado en que hay un cierto porcentaje de evasión considerado tolerable, que resultaría más caro de controlar que lo que se recaudaría. En Chile el porcentaje de evasión aceptado por el fisco está entre el 16%-17%. Una forma común de evasión es simplemente no ingresar al sistema tributario, trabajando en la informalidad.
También existe la elusión, que son las formas legales de incumplir con el espíritu de las leyes tributarias aprovechando vacíos o -nuevamente- aspectos que se dejan sin controlar porque su control no resultaría costo-eficiente. Se pueden eludir impuestos usando diversas figuras legales, especialmente las que hacen pasar rentas (que tributan) por gastos (que no tributan), arrendando por ejemplo la casa como oficina, contratando a familiares, usando la camioneta "de la empresa" para la familia, etc.
Otra explicación de la baja de recaudación fiscal es que simplemente en los lugares donde los impuestos son altos la gente emprende menos negocios y empresas, dedicando su plata a asuntos especulativos, rentistas, o simplemente invirtiendo en otro lado. Hoy con Internet cualquiera tiene todo el mundo disponible para invertir, ya sea en Forex, acciones o lo que sea.
La curva de Laffer casi nadie la discute, aunque muchos políticos la ignoran, actúan y proponen políticas como si esta curva no existiera y como si la recaudación fiscal pudiese subir sin otro límite que la cantidad de ingresos totales que tienen los contribuyentes. Por eso tienden a proponer como solución a cualquier nuevo gasto del estado "subir un poco el impuesto a los más ricos". Cosa que rara vez funciona.
Durante gobierno pasado, Bachelet aprobó un generoso plan de jubilaciones incluso para los que nunca han cotizado y parte importante del financiamiento de ese plan se basaba en el supuesto que se iba a disminuir la evasión tributaria. Pero eso es más fácil decirlo que hacerlo, las cifras del Servicio de Impuestos Internos muestran que la evasión ha subido junto con las últimas subidas de impuestos como muestra la figura:

Uno de los secretos de la recuperación económica de Chile en los ochentas fue cambiar la estructura tributaria desde un esquema con muchos impuestos diferenciados o aotra de impuestos simples, bajos y parejos. Los impuestos diferenciados -en teoría- castigaban a los más ricos en beneficio de los pobres, pero en la práctica tenían una evasión tan alta que, como siempre, terminaban castigando efectivamente a los pobres.
Hoy la recaudación tributaria en Chile es de alrededor del 16% del PIB y tiene dos grandes fuentes: el IVA que recauda más de la mitad del total, los impuestos a la rentas y en menor medida usos cuantos impuestos específicos, especialmente el de los combustibles. Con los impuestos específicos de a poco se vuelve a caer en la tentación de los impuestos diferenciados que tuvimos hasta los años setenta. La recaudación de los 5 o 6 impuestos restantes es marginal.
Cada cierto tiempo los políticos empiezan a hablar de la necesidad de una reforma tributaria para financiar las necesidades urgentes del país, como son ignorantes creen que es cuestión de colocar "más impuestos a los ricos" y de inmediato comenzarán a recaudar más plata, con lo que las necesidades urgentes del país quedarán satisfechas. Ahora están hablando de eso para financiar la universidad gratis y otras genialidades por el estilo.
Pobres tontos, ni saben lo que dicen. Lo peor es que no entienden que la plata es de los que la generan, ellos piensan que toda la riqueza es del estado y que está dada en una especie de comodato a las personas. Como ellos son -o pretenden ser- administradores del estado, piensan que tienen derecho a arrebatar la riqueza a los que la producen para gastarla ellos mismos. Que se esperen sentados.