Mostrando las entradas con la etiqueta pasado. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta pasado. Mostrar todas las entradas

26 septiembre 2011

El tejo pasado

La técnica del tejo pasado era bien conocida en los años sesentas, cuando los sindicatos eran suficientemente poderosos como para armar huelgas nacionales por sector. Los viejos sindicalistas sabían que debían exigir un aumento de 100 "hasta las últimas consecuencias" cuando los patrones estaban dispuestos a dar 10, entonces al final el aumento quedaría en 50 y todos darían la impresión de haber cedido. Así todos quedaban un poco felices y un poco descontentos, algo muy aceptable para la idiosincracia chilena.

Resulta que el movimiento estudiantil quiso repetir lo mismo, pero a diferencia de los viejos sindicalistas, los chiquillos con cero experiencia crearon falsas expectativas con exigencias absurdas. ¿Se acuerdan que cuando partió todo esto los dirigentes de la FECH exigían asamblea constituyente, nacionalización del cobre, eliminación del sistema binominal, educación pagada por el estado en todos los niveles y vuelta de todos los colegios a la administración central del ministerio de educación?.

Claro, y lo exigían hasta las últimas consecuencias. Se tomaron por la fuerza los establecimientos y salieron a la calle cientos de miles de personas que se entusiasmaron con tan fabuloso panorama.

Y pasaron cuatro meses sin que hayan conseguido nada de los que "exigían", silenciosamente las exigencias han ido cambiando y ya no son ni la sombra de lo que fueron en un comienzo. De cualquier modo que se resuelva el conflicto los dirigentes ya perdieron hace rato, porque hoy ni por broma mencionan la nacionalización del cobre o la asamblea constituyente. A estas alturas no importa lo que consigan, perdieron todas las banderas de lucha que habían levantado al principio.

La moraleja es que hay que tener cuidado con lo que se ofrece. Antes de ofrecer hay que saber bien cuanta fuerza se tiene y hasta donde les llega el brazo. Lo curioso es que al gobierno de Piñera le pasó exactamente lo mismo: creó expectativas irrealistas y no importa lo que ahora consiga, va a ser percibido como un fracaso. Ambos los estudiantes y el gobierno de Piñera tendrían mucho que aprender de los viejos sindicalistas.

"La vía de hecho es la más expedita" me dijo un gran juez que trabajó en Arica hace años, tenía razón, pero la vía de hecho también tiene alto riesgo. Durante cuatro meses las marchas y las tomas han dado la sensación que pueden hacer lo que quieren en la calle e impedir indefinidamente que se hagan clases en colegios y universidades. Un gobierno cobarde les ha ayudado en conseguir esta sensación. Pero nada dura para siempre, los elásticos se pueden estirar hasta cierto punto y después se rompen.

Recuerdo que en 1965, cuando era presidente Eduardo Frei Montalva pasó algo parecido. Se pusieron de moda las "tomas de terrenos", cualquiera que fuera dueño de un terreno desocupado, de la noche a la mañana aparecía ocupado por carpas con banderas chilenas, el gobierno nunca se atrevió a desalojarlas con violencia y las tomas se hicieron masivas. Así fue como se crearon las enormes poblaciones que hoy son la periferia de todas las ciudades.

En Santiago habían unas tomas antiguas como La Victoria, pero a partir de 1960 se masificaron. En Arica la población "Venceremos" en el sector norte, Gallinazos y el Cerro La Cruz nacieron como tomas. Muchos dueños de terrenos los perdieron sin poder reclamar a nadie.

Durante la Unidad Popular, a partir de 1970, el proceso se masificó hacia las empresas y la mayor parte del aparato productivo fue ocupado por la fuerza, el gobierno las apoyaba como una manera de "acelerar el proceso al socialismo". Y tal como pasa con los estudiantes ahora, que no saben hasta donde les alcanza el brazo, vinieron los militares y los aplastaron en menos de una semana. Esa es la solución estándar en América Latina, así ha sido y así será siempre. Cuando las cosas se ponen malas los que tienen realmente la fuerza se toman el poder.

La mayoría de los chilenos piensa que es imposible que los militares vuelvan a hacer un golpe. Recuerdo perfectamente que en 1972 la mayoría de los chilenos pensaban exactamente lo mismo, en Chile era impensable un golpe militar "esas son cosas que en Chile no pasan" decían todos.

Se equivocan, somos un país latinoamericano como cualquier otro y nunca seremos los ingleses de América del Sur que creemos ser. Cada vez que el orden social se vea lo gravemente amenazado tendremos un golpe militar, no porque lo militares quieran, sino porque es lo que consideran su deber como "garantes dela democracia". Cada vez que el orden social se perturba gravemente la gente exige que salgan los milicos a la calle, solo recuerden los saqueos post terremoto.

Al final el movimiento de los estudiantes tuvo el peor liderazgo, mocosos con marketing mediático, que hablan de corrido las consignas de partido, pero con cero conocimiento de lo que es la lucha política, al final están peleando para el beneficio de otros: los profesores. Se creen pillos y les falta millones que aprender, ni siquiera se dan cuenta que no saben y solo conseguirán hacer mucho daño y desprestigiarse.

Como son inexpertos están manejados por el Partido Comunista y sectores de izquierda de la concertación, tipos sin otros valores que obtener y conservar cuotas de poder político que se están aprovechando de su sacrificio. Es una lástima porque están dando una pelea estéril. Mucho más lúcidas me parecen las posiciones del MIR y otros grupos que no tienen afinidad con grupos de poder y hacen análisis políticos mucho más realistas.