
Mientras veía por la tele un programa sobre la falla se San Ramón, recordé una conversación que tuve hace un tiempo con mi amigo el físico Héctor Torres Silva, que me había mencionado el asunto antes de que se empezara a popularizar. Se trata de una falla activa, de características muy peligrosas y que atraviesa varias comunas de Santiago, principalmente Vitacura y Las Condes que son densamente pobladas,
Héctor es físico teórico y cosmologo, pero también estudia fenómenos relacionados con las ondas electromagnéticas. Viene desarrollando desde hace años una teoría acerca de los campos electromagnéticos quirales, sobre lo que he escrito un par de veces en este Templo del Ocio.
Simplificando en extremo, al menos como yo entiendo, propone que cuando los campos eléctrico y magnético son perpendiculares radían, pero que también existe otro estado donde ambos campos son paralelos, entonces el campo se cierra en si mismo. De esa manera se crea la masa y la materia, a partir de la energía del electromagnetismo. A todas estas conclusiones llega por medio de una solución de las ecuaciones de campo de Einstein, que le permiten explicar al electrón, uno de los componentes básicos de la materia.
Pero bueno, ¿que tiene que ver el electromagnetismo y los átomos con los terremotos? Bastante, porque desde hace mucho tiempo se sabe que todos los modelos oscilatorios se pueden describir por un mismo modelo de ecuaciones, así es como apareció la analogía entre las ondas electromagnéticas y las de sonido. De allí a hacer la analogía entre ondas sísmicas a electromagnéticas es casi directo, porque las ondas sísmicas son mecánicas, igual que las acústicas.
¿Entonces? Resulta que se pueden modelar las ondas sísmicas con las mismas ecuaciones: el suelo es el canal sísmico, igual que el aire es el canal por donde viajan las ondas EM. Bueno, la cosa no es un asunto nuevo y hay varios papers sobre el tema, pero el aporte de Héctor es -hasta donde le entendí- que bajo ciertas condiciones se puede formar lo que llaman un "soliton", que es un golpe muy amplificado, que se produce cuando las ondas sísmicas actúan en condiciones de quiralidad.
Bueno, esa es una cosa. Otra todavía más interesante que me contaba Tito es que los terremotos probablemente se puedan predecir, porque si bien no podemos mirar lo que ocurre a muchos kilometros bajo la tierra, cuando grandes placas empiezan a rozar y desplazarse se tiene que producir una ionización enorme entre las superficies que rozan.
Es el mismo efecto cuando frotamos un lapicero de plástico contra una tela: los electrones de las capas más superficiales del plástico se salen y el lapiz queda con una ionización de carga neta positiva que permite levantar pedacitos de papel como si fuera un iman ¿quien no ha hecho ese experimento?.
Bueno bajo tierra ocurre lo mismo pero a escala inmensa, la ionización es muy fuerte y debería causar un pulso electromagnético, similar a los "transientes" que se producen en los circuitos al encender un interruptor. Ese pulso produce una onda EM que no se puede medir an la superficie de la tierra, pero si en las capas superiores de la atmósfera.
Eso explicaría que las hormigas, perros, osos pandas, etc. a veces "avisan" los terremotos. Tal vez tengan una sensibilidad que les permita sentir un fuerte pulso electromagnético que nosotros ni notamos. ¿Ciencia real o ciencia ficción? Tal vez pronto lo sabremos.
