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29 junio 2013

David y sus rentas


Antes que se me ocurriera mi grito de guerra, yo decía (medio en broma) que no me interesaba trabajar para ganar dinero, porque cualquier bruto se podía hacer millonario trabajando duro. Más que salario o ganancias lo que quería era una renta ricardiana.

A propósito, renta es una mala palabra para muchos economistas, especialmente los del desarrollo. El término rent seeker  (rentista) tiene una carga de reproche moral similar al que tenía usurero durante la edad media. Muchos consideran inútil, parasitario y contraproductivo vivir de las rentas, sin embargo David Ricardo fue un espléndido ejemplo del gentleman rentista, porque se retiró joven y millonario después de hacer una buena fortuna en la bolsa de valores.

Lo primero que hizo luego de retirarse fue tomar unas buenas vacaciones y se llevó un libro para no aburrirse. Resulta que ese libro fue La Riqueza de las Naciones de Adam Smith que le produjo una impresión tan fuerte que dedicó el resto de su vida a la economía. En esos años Ricardo estableció una abundante correspondencia con Malthus que era un prestigioso intelectual y mantuvieron interminables discusiones a través de los periódicos, que fueron muy productivas para el desarrollo del pensamiento económico.

Eran los años de guerra entre Francia e Inglaterra, Napoleon bloqueaba puertos y ciudades y los ingleses hacian lo mismo por lo que se empezaron a desarrollar sistemas proteccionistas con toda clase de aranceles e incentivos para los productores locales. Ricardo, como lector de Smith abogaba por el libre comercio. Inglaterra importaba grandes cantidades de cereal desde Rusia pero eso se restringió con los bloqueos.y eso dio origen a las corn Laws, que eran básicamente aranceles a los cereales importados. De allí parte el estudio de Ricardo sobre el precio de los cereales determinado por el costo del trabajo, del capital (maquinarias o medios para producir) y la renta de la tierra, es decir el rendimiento que tenía que dar la tierra a su propietario.

A partir de esas ideas Ricardo, estudiando la distribución de los ingresos, se encontró con la idea de los fisiocratas acerca de los rendimientos decrecientes en la agricultura, es decir agregar un poco más de tierra no agrega -proporcionalmente- más produccion sino que los rendimientos son cada vez menores. Mucho tiempo después estos rendimientos decrecientes serían el punto de partida de la revolución marginalista que superó muchos de los errores que tenía la economía clásica.

De este interés de Ricardo por la economía agrícola sale su famosa idea acerca de las rentas, que dice que la renta es el poder original e indestructible del suelo. Para Ricardo la producción agrícola tiene dos factores: uno es la tierra y el otro una combinación del trabajo y capital. Trabajo y capital van juntos porque uno no funciona sin el otro, el hombre por si solo, sin medios de capital (herramientas, máquinas) no es productivo. Ricardo consideraba la tierra como un recurso fijo e inamovible, mientras que el trabajo-capital es mucho más flexible. Basado en ese análisis de las rentas de la tierra, Ricardo afirmaba que el libre comercio favorecería al par trabajo-capital, mientras que los aranceles favorecían a los rentistas.

El concepto de las rentas ricardianas es muy usado hoy  por economistas que abogan por cobrar royalty a las empresas mineras ¿por que? porque su propósito es cobrar un impuesto que no se llame impuesto, es decir que sea independiente de las utilidades: cobrar impuestos existan o no utilidades. Para este impuesto que no es impuesto, aprovecharon el concepto de Ricardo sobre las rentas de la tierra que dice:

“La renta es aquella parte del producto de la tierra que se paga al terrateniente por el uso de las energías originarias e indestructibles del suelo. Se confunde a menudo con el interés y la utilidad del capital y, en lenguaje popular, dicho término se aplica a cualquier suma anualmente pagada por el agricultor a su terrateniente”.

En otras palabras los royalties no serían "impuestos" sino "regalías". La distinción es ociosa y su única uilidad es esconder el cobro de un nuevo impuesto, para establecerlo sin romper con otras leyes ya existentes. Es una cuchufleta que no toma en cuenta que los impuestos jamás salen del bolsillo de los accionistas sino de las utilidades que genera el negocio. Cuando los accionistas consideran que el retorno de sus inversiones no es suficiente sencillamente se retiran del negocio tratando de rescatar lo más que puedan de lo que habían invertido. Nadie trabaja para perder plata.

Algunos alegan sobre las rentas ricardianas como si fuesen una verdad revelada, curiosamente son a menudo los mismos que abominan de todas las demás ideas de Smith, Ricardo y demás economistas clásicos no marxistas, lo que hace estos alegatos bien sospechosos. En realidad esta era una opinión de Ricardo sobre algunas características especiales del suelo que hacían que el terrateniente tuviese una ventaja insuperable sobre un recurso fundamentalmente escaso. No creo que tenga hoy la misma importancia.

Igual me encanta el concepto de las rentas ricardianas, especialmente eso de que, por ser dueño de un pedazo de tierra, estoy facultado para recibir regalías eternamente sobre lo que produzca, sin necesidad de poner trabajo ni capital, es la solución ideal para cumplir mi sueño de vivir sin hacer nada.

Sin embargo el aporte más grande atribuido a David Ricardo -las ventajas comparativas- no fueron una idea de él sino de otro economista poco conocido llamado Robert Torrens y es uno de los dos conceptos fundamentales de la economía clásica que soportaron el paso del tiempo, el otro es la división del trabajo de Adam Smith. Ricardo escribió y publicitó tan ampliamente esto de las ventajas comparativas que la mayoría de la gente le atribuye ser el padre de esa poderosa idea. Ya ven, nadie sabe para quien trabaja.

22 junio 2013

La Teoria de los Sentimientos Morales


Leyendo por fin La Teoría de los Sentimientos Morales de Adam Smith. Me costó un buen tiempo decidirme, porque el libro es una larga disgresión y -a diferencia de La Riqueza de las Naciones que es ameno y claro- está redactado en el estilo pesado de la mayoría de los libros de filosofia, con párrafos interminables que encadenan largas secuencias de razonamientos donde no cuesta nada perderse. La diferencia en la redaccion es lo primero que me llamó la atención, es  como si lo hubiesen escrito dos personas distintas.

¿De que se trata el libro? el titulo dice bastante, fíjense que Smith no habla de la moral sino de los sentimientos morales, yo creo que este es el primer guiño de muchos que hace a la filosofia utilitarista. No presenta la moral como una creación social ni se preocupa de definir valores morales fundamentales, en cambio presenta la moral como sentimientos de simpatía o antipatía que desarrollamos hacia situaciones o personas concretas.

Es muy interesante para mi leer como Smith baja el volumen a los principios morales, presentándolos como simples sentimientos o preferencias de cada cual, no se si mi entendimiento del texto -que no es muy claro que digamos- será adecuado pero así es como yo lo leí.

Smith parte diciendo que las cosas útiles tienen cierta belleza que nos hacen sentir simpatia por ellas, mientras que las inútiles o perjudiciales nos despiertan antipatía y así es como se forman los sentimientos morales. Creo que de nuevo aparece el utilitarismo aqui y de una manera mucho mas humilde coincide con algo que escribió Platon en La República muchos siglos antes "lo bueno es lo que nos conviene", entendiendo en este caso que lo ´que nos es útil es lo bueno y viceversa.

"La belleza y deformidad que los distintos caracteres, por lo visto, derivan de su utilidad o falta de ella, propenden a impresionar de un modo peculiar a quienes en abstracto y filosóficamente consideran los actos y la conducta de los hombres".

Tenemos entonces al individuo que juzga a las cosas y personas según el grado de simpatía que le despierten, pero también tenemos a los demás espectadores, el resto de las personas de su entorno. Fíjense que Smith usa la palabra "espectadores" o sea las personas observan, juzgan y como resultado desarrollan sentimientos morales de aprobación o rechazo. Ese es el mecanismo con que Smith explica la formación de la moral.

Las virtudes sociales entonces son las acciones que despiertan simpatía en la mayor parte de las personas y viceversa. Pero al principio del libro Smith dice algo que yo creo que es muy importante: nuestras simpatias y antipatías no se forman por la utilidad en si sino que por la apariencia de utilidad, es decir lo que nos parece como util. Es decir la moral no tiene una base objetiva sino que es lo que aparentemente (o subjetivamente) vemos como útil.

 Luego Smith hace una taxonomía describiendo "los sistemas que derivan el principio aprobatorio del amor a si mismo"; "los sistemas que derivan el principio aprobatorio de la razón"; "los sistemas que derivan el principio aprobatorio del sentimiento". Según como lo entendi, Smith descarta los tres sistemas como únicos en la formación de los sentimientos morales (que llama "principio de aprobación") proponiendo que todos llevamos dentro una especie de juez imparcial que es el que finalmente determina -por simpatía o antipatia- los juicios morales.

Y finalmente, sobre la supuesta contradiccion que hay entre este libro y La Riqueza de las Naciones, creo que el que escribió eso es más idiota que yo. No existe ninguna relación entre los dos libros, mientras el primero trata de algo muy subjetivo como es la moral, el segundo fundamenta el estudio de la economía desde una base completamente objetiva.

Tal vez lo haya entendido todo mal, porque esto no coincide con ninguno de los comentarios que había leido sobre el libro, Además como dije está bastante mal escrito y no es fácil de seguir, pero al menos así es como lo entendí yo. Termino entonces con el comentario de nuestro laureado filósofo Ché Copete: "si "me equivoco" me avisan,,,"

21 junio 2013

Adam Smith para dummies: Libro 5


El libro 5 de Adam Smith es el último de su libro y se llama "Sobre las rentas del Soberano" es decir sobre el uso de los impuestos. En realidad trata los temas de gobierno y políticas públicas de una manera mucho más amplia y filosófica que una simple discusion de impuestos y Smith menciona ideas que luego aparecerían con mucha fuerza en el marxismo, particularmente en el estudio de la desigualdad. 

El  capitulo 1, parte 1 es Sobre los gastos en defensa  y Smith afirma que la defensa del país es el primer deber del soberano, la defensa es un bien anterior y superior a la riqueza. Smith compara las sociedades de cazadores con alto espíritu de combate pero pequeñas, mal organizadas y peor equipadasm, con las sociedades de pastores y agricultores que tienen mucho menos espíritu guerrero pero son más grandes, ricas y mejor organizadas, Smith afirma que junto con la riqueza de un país aparece la necesidad de un poder militar que garantice su existencia por eso la defensa es anterior a la riqueza.

Tambien escribio contra las milicias ciudadanas abogando por un ejercito nacional y profesional, dependiendo directamente del soberano. La necesidad de un ejército abre este capítulo"El primer deber del soberano es proteger a la sociedad de la violencia y la invasión de otras sociedades independientes y esto solo puede lograrse por medio de la fuerza militar". Smith también relaciona la riqueza de un país con su necesidad de defensa ", también escribe "En la guerra moderna, los grandes gastos en armas de fuego dan una ventaja evidente a una nación opulenta y civilizada por sobre otra que es bárbara y pobre".

El capitulo 1, parte 2 es Sobre el los gastos en justicia, en este capítulo Smith dice que el sistema de justicia debería ser un gasto financiado por el estado y no por los propios litigantes como era en el Reino Unido en esos años. También escribe que el imperio de la ley debe tener preferencia sobre el imperio de los intereses de las personas. En general Smith aboga por una reforma al sistema de justicia imperante en esos años haciéndolo más impersonal y menos vulnerable a la corrupción.

En este capítulo Smith también habla sobre la desigualdad y la atribuye a dos causas: el origen (cuna) y la suerte. Smith escribe que en las sociedades de pastores, al enriquecerse crean estructurss de poder y dependencia económica que tienden a mantenerse en el tiempo vía herencia, la acumulación de capital es -segun Smith- la causa de estas desigualdades estructurales. Este argumento fue ampliamente desarrollado por Marx muchos años después y muestra la gran influencia de Smith en el marxismo. En este capítulo Smith aboga también por la separación de los poderes legislativo y judicial.


El capítulo 1, parte 3, art 1 es Sobre las obras públicas y Smith escribe sobre la importancia de los caminos para favorecer el comercio y los intercambios, que considera una de las principales fuerzas civilizadoras y de bienestar (recordemos que esta idea viene de la división del trabajo). Smith escribe que los caminos, puentes, canales y puertos deberían ser en principio pagados por quienes los usan mediante peajes y construídos con financiamiento local. Como los gobiernos locales no siempre tiene los recusrsos algunas obras especialmente importantes deberían ser pagadas por el soberano. Smith defiende algunos monopolios como la Compañía de las Indias Orientales pero dice que siempre deberían ser solo temporales para no crear distorsiones de precios.

El capítulo 1, parte 3, art 2 es Sobre la educación de la juventud. Smith tiene una pésima opinión de la educación pública  y reconoce que sus profesores tienden a convertirse en flojos y malos maestros por tener sus puestos asegurados a todo evento. En cambio propone que los profesores trabajen free lance y que se organicen pequeñas escuelas parroquiales donde el profesor es pagado por la cantidad de alumnos que puede atraer. Critica fuertemente las universidades tradicionales como Oxford donde pasó varios años. Smith decía que los edificos debía ser pagados por el estado pero los profesores pagados por los alumnos o sus padres, porque cuando la educación no se paga no es valorada ni le exigen al profesor una buena enseñanza. En general Smith desconfía de la educación formal y dice que los barbaros, pese a no tenerla, "muestran un alto grado de conocimiento e ingenio, mucho más que personas que han obtenido un grado".

El capítulo 1, parte 3, art 3 habla Sobre la educación religiosa y en general critica el monopolio de algunas iglesias sobre otras. Dice que los clerigos que enseñan y practican el culto, cuando son avalados por el estado tienden a adquirir los mismos vicios y tendencia a la molicie que los profesores públicos. Aboga por mayor competencia y libertad religiosa.

El capítulo 1, parte 3, art 4 Smith escribe sobre los gastos del soberano diciendo que los tres principales gastos son la defensa, la mantención de la dignidad del soberano y los gastos públicos que no generan retorno para hacerlos financiables por particulares (es la idea que después en Chile se desarrollo como Estado Subsidiario). Smith dice que mientras más grande y opulenta es una nación estos gastos van creciendo de manera proporcional.

El capítulo 2 partes 1 y 2, es Sobre las fuentes de los ingresos públicos, es decir los impuestos. Smith dice que en algunos estados pequeños es posible tener impuestos bajos y que el gobierno se financie mayormnente con la renta de sus propias tierras, pero esto no es posible en estados grandes y opulentos. Los principios de Smith sobre los impuestos son cuatro: deben ser proporcionales a los beneficios en civilización, protección, orden, etc. qye se reciben; deben ser claros y no arbitrarios; deben ser convenientes y posibles de pagar y finalmente deben imponer una carga financiera mínima al contribuyente. Smith analiza distintos tipos de impuestos sobre la tierra, el capital y el consumo. En general favorece los impuestos sobre la tierra por razones propias de su época.

El capítulo 2 parte 3, Smith escribe sobre los impuestos de los comodities de la época como sal, cuero, jabón y velas. El primer tipo de impuesto que Smith analiza es el per cápita, que deberían pagar todos por parejo y dice que es muy riesgoso porque casi nadie tiene niveles de ingresos asegurados. Luego distingue entre impuestos a las necesidades e impuestos al lujo: los primeros son similares a los impuestos al trabajo que suben los precios y finalmente recaen en los consumidores de los bienes y no serían convenientes. En cambio Smith favorece los impuestos al lujo que junto con el impuesto a la tierra son -según el- los menos malos porque no se pasan a los trabajadores.Por ejemplo -dice Smith- el impuesto a la cerveza es pagado por quienes la consumen y es en cierta medida voluntario.

En este capítulo Smith muestra que ya intuía conceptos como los rendimientos decrecientes de los impuestos, que apareció muchos siglos después cuando escribió que un impuesto más bajo sobre la malta podía llevar a una mayor recaudación fiscal por el mayor consumo de cerveza. O sea que bajar impuestos podía subir la recaudación como muchas veces ocurre. También entendía en esa época que los impuestos aplicados sobre una actividad no necesariamente los paga el que se dedica a ella, frecuentemente son transferidos -por ejemplo- a los consumidores.

18 junio 2013

Adam Smith para dummies: Libro 4


Algo que a Adam Smith se le olvidó mencionar es que resulta mejor tener amigos que plata en el banco. Lo comprobé hoy al recibir la botella de pisco reservado "Espíritu de Elqui" que me mandó de regalo mi amigo Robert Walton, la botella era tan bonita que hasta le hice un clip con mis tiritonas manos (bueno, también culpa del lente que estaba usando). Acto seguido procedí a destaparlo y zamparme el primer trago, de esa muestra de exquisito pisco chileno. Ahora que empieza el maldito invierno tengo para tomarme un par de mulitas cada día durante un buen tiempo ¡chas gracias Robert, lo despacharé con Honor y Gloria como procede!.

Ahora sigamos con Adam Smith y vamos al penúltimo libro de La Riqueza de las Naciones. Este libro es abultado, tiene 9 capítulos y una disgresión. El capítulo 1 se llama "Sobre los principios del sistema comercial o mercantil" donde critica la idea mercantilista que la riqueza consiste en el oro o plata que el estado puede recuperar, Smith en cambio dice que la riqueza es la capacidad de producir bienes y servicios deseable mientras que el oro y plata son solo una representación de los bienes y servicios creados. Critica las restricciones a la exportación de metales preciosos diciendo que de todas maneras saldrán de contrabando si las condiciones lo hacen conveniente. "Confiamos con perfecta seguridad que la libertad de comercio, sin ninguna atención del gobierno, nos proveerá siempre de todo el vino, el oro y la plata que podamos comprar".

El capítulo 2 se llama "Sobre las restricciones de importación de productos extranjeros que se pueden producir localmente" y es uno de los más famosos del libro porque aparece el argumento de la mano invisible. El primer argumento es que el libre comercio crea un sistema de precios que incentiva a emplear el capital de la manera más provechosa para la sociedad y aquí aparece uno de los párrafos más famosos del libro "El (comerciante) es en esto, como en muchos otros casos, guiado por una mano invisible que promueve un fin que no era su intención... Buscando su propio interés frecuentemente promueve el interés social de manera más efectiva que si tuviese el propósito de hacerlo. Nunca he visto mucho bien de aquellos que afectan el libre comercio en nombre del bien de la sociedad". En este capítulo Smith escribe también que la defensa es mucho más importante que la opulencia y que no hay dinero mejor gastado, para Inglaterra, que asegurar el poder naval para defender sus costas.

Los capítulos 3 (Sobre las restricciones extraordinarias a la importación de bienes de casi todos los tipos), 4 (Sobre las devoluciones de impuestos) y 5 (Sobre las regalías), nos son muy interesantes y contienen bastantes errores segúan Cowen y Tabarrok, en general Smith discute contra los aranceles, a favor de la devolución de impuestos a las exportaciones y contra las regalías o subsidios a la exportación.

El capítulo 6 es "Sobre los tratados de comercio" Smith los critica porque dan poder monopólito a ciertos países o colonias con lo que distorsionan el sistema de precios establecido por el libre mercado, emiten señales incorrectas y el capital no se emplea en los usos más productivos. En este capítulo también critica los subsidios a la acuñación del oro y la plata porque asocia la riqueza con la oferta de moneda y no con la oferta de bienes y servicios útiles.

El capítulo 7 "Sobre las colonias" es muy extenso (tiene 8 partes) y en el Smith alega contra el colonialismo en los siguientes términos "Crear un imperio con el único propósito de tener clientes, puede parecer en principio propio de un país de comerciantes. Sin embargo no es algo que ayude a los comerciantes aunque es estremádamente bueno para una nación cuyo gobierno es influenciado por los comerciantes. Solo los gobernantes pueden fantasear que encontrarán gran ventaja en usar la sagre y el tesoro de sus ciudadanos en  fundar y mantener un imperio". En este párrafo Smith expone muy claramente la diferencia entre un grupo de interés organizado y con influencia en el gobierno versus los intereses generales del país.

En el capítulo 8 "Conclusiones sobre el sistema mercantil" Smith coloca un párrafo muy lúcido sobre el propósito de la actividad económica que es el consumo y no acumular monedas o metal preciosos como planteaba el mercantilismo. Smith escribe que "El consumo es el único fin y propósito de toda la producción, y el interés del productor solo debe ser atendido cuando es necesario para promover el interés del consumidor... en el sistema mercantil, el interés del consumidor es casi siempre sacrificado por el interés del productor" este cambio de foco hacia el cliente es un concepto clave de la economía moderna y Smith se adelantó un par de siglos en la idea.

El capítulo 9 "Sobre los sistemas agrícolas" (el título original es mucho más largo) Smith hace un contraste entre los sistemas mercantiles (comercio) y los agrícolas. Buena parte del capítulo revisa las ideas de los fisiocratas como Quesney que decían que la agricultura era la única actividad económica verdaderamente productiva y la que manufactura y el comercio eran más o menos parasitarias. Smith reconoce el valor de las ideas de los fisiocratas pero las modera, haciendo una defensa de las manufacturas, el comercio e incluso los intermediarios diciendo que son muy útiles para la formación del sistema de precios  permitiendo el acceso entre productores y consumidores. Estos también son conceptos muy modernos y vigentes que Smith anticipó hace siglos.

Finalmente en la "Disgresión sobre los cerales" Smith explica como se forman los precios en el libre mercado poniendo el ejemplo del precio del trigo y otros cereales. Muestra que en un sistema delibertad de precios no son necesarias las regulaciones contra el monopolio ni los tribunales de libre competencia, que solo entorpecen el flujo de información y crean más que combatir los monopolios y otras distorsiones. Este capítulo no contiene ideas nuevas pero si es una exposicion muy clara y con ejemplos de como se forman y para que sirvenlos precios en un mercado libre.

Ahora me voy a tomar una segunda mulita del Espíritu de Elqui y los dejo con un clip de la botella, cuando todavía estaba cerrada, con permiso

13 junio 2013

Adam Smith para dummies: libro 3


El Libro 3 de La Riqueza de las Naciones trata principalmente de la relación entre el campo y las ciudades. Como vimos en el Libro 2 Smith piensa que la agricultura es la actividad con mayor rendimiento del capital, seguido por la manufactura y luego comercio y transportes. El capítulo 1 del Libro 3 se llama "Sobre el Progreso natural de la Opulencia" donde Smith dice que las ciudades han crecido demasiado "siguiendo un orden artificial y retrógrado" lo que ha perjudicado la actividad agrícola, señala también que el comercio entre el campo y las ciudades es el origen de la opulencia.

En el capítulo 2 detalla lo que ha perjudicado a la agricultura: los esquemas ineficientes de tenencia de las tierras como la herencia por mayorazgo y el poco incentivo a la productividad de arriendos y medierías agrícolas son otro factor. Smith también discute sobre la esclavitud diciendo que -aunque parezca conveniente a primera vista- es una mano de obra económicamente ineficiente, que no incentiva aumentar la productividad. Finalmente alega contra los impuestos a la tierra, calificándolos de "irregulares y opresivos".

En el capítulo 3 "Sobre el Inicio y el progreso de las ciudades y pueblos después de la caída del Imperio Romano":  Smith revisa la historia luego de la caída del Imperio Romano, cuando los bárbaros dificultaron el comercio entre el campo y las ciudades y estas últimas se disgregaron o perdieron importancia. Durante la Edad Media las ciudades se independizan y adquieren importancia porque los príncipes delegaron autonomía a cambio de impuestos. Smith pone a las ciudades-estado italianas como ejemplos de orden y buen gobierno, contrastadas con las ciudades de Francia e Inglaterra que nunca llegaron a independizarse del gobierno central.

En el capítulo 4 Smith pone como ejemplo de dinamismo y crecimiento a las colonias de Norteamérica, compuestas de muchos pequeños terratenientes a diferencia de los latifundios europeos, a los que ve en decadencia. En este capítulo Smith resume la historia económica como una evolución del comercio que ha ido imponiendo prácticas de orden, imperio de la ley y buen gobierno. Desde el caos de los bárbaros después de la caída del Imperio Romano, hasta los años de Smith atribuye el progreso de Europa al florecimiento del comercio, que ha obligado a tener leyes equitativas y gobiernos más liberales.

El Libro 3, aunque tiene capítulos poco claros y algunos conceptos hoy están obsoletos, es una argumentación -que revisa la historia de Europa- de las ventajas del intercambio, la especialización y la división del trabajo que mencionó en el Libro 1. Aunque la argumentación de Smith no es historicista, usa ejemplos históricos para reforzar su narrativa y sus argumentos lógicos. Lo más interesante de este libro es como está organizado: todas las conclusiones y las ideas más potentes están en los tres primeros capítulos del Libro 1, el resto del libro es un largo comentario, disgresiones y argumentación sobre lo que dice el Libro 1 que es una especie de Resumen Ejecutivo. Hasta en eso Adam Smith fue visionario, la manera de organizar su libro es un esquema excelente para hacer una tesis hasta el día de hoy.

10 junio 2013

Adam Smith para dummies, libro 2


Saca tu real (o Pyrocephalus rubinus cocacharae) se llama el pajarito este, es muy popular en Arica. según leo en el excerlente sitio Aves de Arica del doctor Aguirre: 

habita en tierras bajas desde el sur de Norteamérica hasta un poco al sur de Arica. Suele acercarse a las viviendas posándose en una rama baja, para emprender cortos vuelos para atrapar a un insecto del suelo y volver a su lugar. Al acercarse la primavera empiezan a aparecer más y más machos maduros y se intensifica el color de las hembras 

La foto la saqué ayer en el Valle de Azapa donde nos juntamos a almorzar con Ian Thomson en la casa de Gabriel Abusleme, quien como les conté está de precandidato a diputado. Yo le dije que si me promete una buena pensión de gracia demás voto por el, aunque yo no me vendo no veo por que no podría arrendarme. La cosa es que aproveché de hacerle una entrevista como de 25 minutos que la voy a cortar en segmentos de 3 a 5 minutos para que no sea tan aburrida, donde le pregunté lo primero que se me vino a la cabeza, un segmento lo pueden ver aquí:


En realidad no me explico mucho por que quiere ser diputado, no es ambicioso de poder y vendió el Shopping Center, con lo que  dudo que necesite plata y puede jubilarse tranquilo, ¿para que meterse a un medio hostil y lleno de sinverguenzas? El le echa la culpa a Allamand quien le pidió que fuera de candidato, en fin, ojalá le vaya bien aunque con el nivel de estupidez del votante ariqueño lo veo difícil, pero no hay peor diligencia que la que no se hace.

Y seguimos con Adam Smith y La Riqueza de las Naciones, veamos: en el Libro 2 el capítulo 4 se llama Interés y Usura y en general coincide con la idea de su amigo Hume que la abundancia de dinero no baja la tasa de interés porque el dinero es una variable nominal que solo representa la verdadera riqueza, que son los bienes. Ese era el argumento de los mercantilistas, que aumentando el dinero el gobierno podía controlar el interés y fue rebatido por Smith y Hume.

Adam Smith sin embargo no era tan liberal como para decir que la tasa de interés debía quedar sujeta solo a la oferta y la demanda, al final del capítulo se refiere a la usura -de acuerdo al espíritu de esos años- y dice que la tasa máxima debería ser fijada por el gobierno un poco por encima del interés bancario. Esta idea se aplica hasta hoy en casi todo el mundo, probablemente es inútil y dañina porque deja la puerta abierta para los préstamos informales a cualquier interés, que se cobran a punta de pistola o garrote.

En el Libro 2, capítulo 5, Smith escribe sobre el Empleo de Capitales y vuelve a la idea de tabajos productivos e improductivos del capítulo 3 y clasifica el posible empleo de capitales en tres grandes categorías: la agricultura, que sería la actividad que da ayor rendimiento al capital invertido; la manufactura, que da un rendimiento intermedio y finalmente el transporte y comercio que son las actividades que dan menor rendimiento por ser las menos productivas. Obviamente en la actualidad ocurre todo lo contrario y los rendimientos de capital son exactamente opuestos: primero el comercio y transporte, segundo la manufactura y tercero la agricultura.

En general el Libro 2 es bastante flojo y tiene conceptos que no han soportado bien la prueba del tiempo, tal vez lo más rescatable son los argumentos que se oponen al mercantilismo y a la distinción entre riqueza real y riqueza nominal.

06 junio 2013

Adam Smith para dummies 3: acumulación e improductividad

Vengo llegando de Los Aleros de 21, de una regada y opípara comida auspiciada por mis amigos, en particular por Tito Torres que como siempre me invitó con un "no se fije en gastos compadre" igual que Don Chuma. Comí arrollado, plateada con papas provenzal y bife chorizo con ensaladas, creo que con eso acorté un par de años de mi vida pero lo compensamos con tres botella de Misiones de Rengo, un buen vino tinto, que en algo debe haber ayudado a defenderse mi maltratado organismo.

Como siempre terminé discutiendo con Daniel Viera, esta vez la pelea era sobre la naturalidad del progreso. Mientras que Daniel decía que el progreso es lo más natural y que su padre, en los años sesenta, le decía que estaban viviendo mucho mejor que cuando él era niño y ahora vivimos como príncipes comparados a como vivíamos en los años sesenta, de eso Daniel afirmaba que no hay nada más natural e inevitable que el progreso, que lo lógico es que a medida que pasa el tiempo tengamos cada vez más bienestar.

Yo creo que esa es una tontera, primero porque no hay ninguna razón para que vivamos cada vez mejor. Si bien es cierto que en los últimos dos siglos ha ocurrido así eso no es normal ni mucho menos, es una casualidad histórica debido a la tecnología y a cierto consenso que se ha creado en torno a la economía de mercado.

Pero no hay que olvidarse que en el siglo XX hubo dos enormes experimentos socialistas, uno en la Unión Sovietica y sus satélites y el otro en China, que no solo estancaron el bienestar material sino que en el caso de China lo retrocedieron a hambrunas similares a las de la Edad Media, por ejemplo durante el "Gran Salto Adelante" en el gobierno de Mao.

Tampoco hay que olvidarse que hay muchos millones de personas en el mundo que todavía creen en la utopía socialista, de un estado fuerte que planifique la economía de manera que la riqueza se redistribuya en una sociedad igualitaria. Ciegos al desastre de las experiencias históricas, están dispuestos a repetir las mismas recetas que resultaron en represión, sufrimiento y estancamiento material. La gente, superficial e ignorante, educada por profesores igualmente superficiales e ignorantes, creen posible algo que la lógica y la historia han mostrado que es un fracaso seguro.

Dan Ariely lo llamaba "la aversión a las pérdidas" y es la tendencia del ser humano a pensar que todo lo bueno que nos pasa es lo natural y lógico, mientras que lo malo que nos ocurre es antinatural, se debe a alguna clase de error y puede ser corregido. Esta es una idea absurda, tal como creer que el progreso material es algo natural y automático, pero mal que mal la mayoría de las personas piensan de esa manera.

Vivimos en una época dorada, nunca habíamos estado tan sanos y prosperos materialmente como ahora pero igual nos quejamos, especialmente los jóvenes que nacieron con la cucharita de oro en la boca. Me acuerdo cuando yo era chico, en el Cerro Blanco por un costado del Cementerio General de Santiago vivía la gente como cavernícolas, en cuevas sin agua, luz, alcantarillado, nada. Ahora los pobres que viven en "campamentos" son por lo general sinverguenzas que están a la espera que el estado les regale una casa o departamento. Es la aversión a las pérdidas, todo lo bueno no lo contamos y lo malo nos duele el doble que antes. Al final mientras más tenemos menos felices somos.

Adam Smith se dio cuenta de esa característica de las personas y escribió que la felicidad no viene de lo que tenemos sino de la sensación de estar creciendo. Los millonarios -igual que los pobres- dejan de ser felices cuando su fortuna deja de crecer, que cosa más rara.

A propósido de Smith, hay varios capítulos de La Riqueza de las Naciones que no son muy interesantes, uno que vale la pena comentar es el capítulo 3 del libro 2 llamado Sobre la Acumulación del Capital o el Trabajo Productivo e Improductivo. Lo de los trabajos improductivos es típico de la visión clásica de la economía, basada en la idea de máquinas y cosas materiales como factor creador de riqueza. Smith pone como ejemplo de trabajo improductivo a los sirvientes personales, cantantes de ópera, curas, etc. a los que identifica como consumo que no produce un flujo constante de servicios,

El trabajo productivo en cambio, según Smith, "reemplaza y extiende su valor" que es una manera de decir que es de naturaleza reproductiva, o sea crea más capital en lugar de consumirlo. Es una expresión ingenua de la distinción entre gastos (que no se recuperan) e inversiones (que se reproducen). En este capítulo también Smith hace la diferencia entre opulencia y flojera, identificando la primera con el trabajo productivo y la segunda con el inproductivo, diciendo que esta diferencia es la causa por la que algunas naciones (las que invierten) se enriquecen y otras (las que consumen) se empobrecen. La idea en general es que las inversiones son claves para empezar a acumular el capital, que luego se reproduce. Los reyes y ministros -según Smith- son "los más grandes desperdicios de la sociedad" .

El esfuerzo uniforme, constante e ininterrumpido de cada hombre por mejorar su condición, es el principio de donde se deriva toda la opulencia, a nivel personal o nacional y es con frecuencia lo suficientemente poderoso como para mantener el progreso natural para que las cosas mejoren, a pesar de la extravagancia del gobierno y los grandes errores de la administración.

Con esto Smith quería decir que la riqueza era creada por el esfuerzo de las personas y a pesar de los gobiernos, una idea muy extendida que en Chile se traduce en el dicho "gobierne quien gobierne igual me tendré que levantar mañana a trabajar". De una manera ingenua y tal vez un poco mecanicista, Adam Smith escribió sobre cosas que hasta el día de hoy están establecidas como ciertas: que la opulencia se produce como efecto de la acumulación de capital, que esta acumulación ocurre gracias a las inversiones productivas y no por el consumo. Finalmente la idea de Smith es que los gobiernos solo son un costoso estorbo, o desperdicio para el esfuerzo individual de las personas, que es la verdadera fuente de creación de riqueza.

Aunque creo que la idea de que los servicios eran trabajo improductivo es incorrecta, las otras ideas de este capítulo son bastante interesantes y siguen válidas hasta el día de hoy.

31 mayo 2013

Adam Smith para dummies, parte 2


¿Para que se van a leer completa Una Investigación y Causas sobre la Naturaleza de la Riqueza de las Naciones?  Aprovechen que yo estoy entusiasmado siguiendo el curso de Cowen y Tabarrok, así es que colocaré un resumen en una o dos frases con la idea principal de cada capítulo, así podrán citar a Adam Smith sin temor a equivocarse y pasarán colados, todos creerán que leyeron completo el marmotreto. En fin, empecemos:

Libro 1 capítulo 4: sobre el origen y uso del dinero
En este capítulo Smith dice que para que el dinero sea práctico de usar debe ser durable y divisible, por eso la conveniencia de los metales preciosos. La ventaja de acuñar las monedas es que disminuye la posibilidad de fraudes porque alguna autoridad certifica que contienen el peso y metal que dicen. Este capítulo termina con la paradoja de los diamantes y el agua, de lo que Smith saca la idea de la distinción entre valor de uso y valor de cambio (muy usada luego por Marx).

Libro 1 capítulo 5: sobre los precios reales y nominales
El precio real de un bien es lo que cuesta adquirirlo y, en último término, el trabajo invertido en producir ese bien (gran error recogido también por Marx, se conoce como la Teoría de Valor-Trabajo). También establece la diferencia entre valores reales y nominales dando como ejemplo los efectos del exceso de plata que recibió España con la conquista de América.

Libro 1 capítulo 6: sobre los componentes del precio de un commodity
En este capítulo Smith da el ejemplo de un castor y un ciervo, si cuesta el doble de tiempo cazar un castor que un ciervo, eso explica por que su precio es aproximadamente el doble. De esta condición (implicita) de equilibrio Smith concluía que el mercado del trabajo se movería hacia las actividades que tuviesen mejor relación precio/trabajo. (otro concepto que ya no está vigente).

Libro 1 capítulo 7: sobre el precio natural y precio de mercado
Smith habla en este capítulo de precios, salarios, ganancias y rentas "naturales" dadas por niveles históricos a los que convergían los precios de mercado por medio de distintos ajustes, en estos puntos donde se junta la oferta y demanda -según Smith- eran los precios naturales (otra idea abandonada hace tiempo).

Libro 1 capítulo 8: sobre los precios del trabajo
Antes de que existiese acumulación, el trabajo recibía todo el producto de su actividad económica, la acumulación de capital hace que solo parte del producto (descontados los costos) se vaya al trabajador y otra parte al capitalista y tanbién anota que el capitalista tiene mayor poder de negociación y son capaces de coludirse para fijar los precios del trabajo (este es el argumento estandar del sindicalismo hasta el día de hoy). 

Por otra parte Smith dice que a mayor acumulación de capital y riqueza sube el precio del trabajo, que es función del capital invertido por cada trabajador (hoy se conoce popularmente como Teoría del Chorreo). También en este capítulo Smith dice que el aumento de población es un signo de prosperidad, lo que era cierto en esos tiempos pero no en la actualidad. Una parte de este capítulo está dedicada a China, que según Smith había entrado en un "estado estacionario" donde no habían incetivos para la acumulación de capital y creación neta de riqueza. Otra cosa que escribe Smith en este capítulo es que el crecimiento y el progreso es lo que hace la gente más feliz, no sus índices absolutos de riqueza (esto tiene mucha validez hoy en la economía del comportamiento).

Libro 1 capítulo 9: sobre las ganancias de la acumulación
En este capítulo reafirma que incrementos de capital incrementan los sueldos y que la competencia entre capitales baja las ganancias de capital y baja la tasa de interés. O sea a medida que una sociedad se enriquece esto se refleja en tasas de interés más bajas (cosa que no es muy clara hasta el día de hoy).

En fin, luego seguiré con el capítulo 10 sobre la inequidad de los salarios que seguramente encantará a mis amigos de izquierda y que muestra cuanto de las ideas de Marx son en realidad de Adam Smith. Marx es Adam Smith, más un moralismo muy particular, más historicismo, más pretención científica. Tal vez algún día me anime a leer los tomos 2 y 3 de El Capital, un libro más pesado que tren a pedales que todos citan pero casi nadie ha leído, entonces podré escribir un Marxismo para Dummies.

29 mayo 2013

Adam Smith 1


Y empezamos con Adam Smith (1723-1790) en el curso Great Economists: Classical Economics and his Forerunners. Es la parte que estaba esperando y me alegró mucho ver en el primer video, sobre la eoría del crecimiento de Smith los profesores dicen que la idea de la división del trabajo es la que cruza toda su obra. Es la misma idea que me había hecho yo después de leer el libro y la historia económica que vino después, me dejó con la impresión que la forma en que explica división del trabajo y sus consecuencias es el principal aporte de la obra de Adam Smith y sus ejemplos de la fábrica de alfileres y las personas que se necesitan para hacer una chaqueta son de los ejemplos económicos más potentes que he conocido por lo claros y la cantidad de cosas que explican.

Según Smith la división del trabajo en pequeñas subtareas hechas por distintas personas en lugar de una persona haciendo el proceso completo, tenía tres grandes ventajas: la primera era el ahorro de tiempo, porque el trabajador no necesitaba moverse de un lugar de trabajo al otro; la segunda la especialización, porque al hacer tareas repetitivas los trabajadores adquieren destrezas y aprenden haciendo; finalmente la ventaja más importante es que la división del trabajo al especializar tareas, facilita los inventos y mejoras de las máquinas, es decir promueve la tecnología.

La división del trabajo tiene una consecuencia fundamental y es que obliga a las personas al intercambio, al comercio y depender unos de otros, a diferencia de una sociedad autarquica donde cada uno hace de principio a fin todo lo que necesita, en una sociedad donde el trabajo se divide por especialidades cada uno hace solo una parte de lo que necesita y está obligado a comerciar con los demás y esto no solo en las personas sino también en las naciones. Aunque hoy parezca obvia, esta es una de las ideas económicas más potentes que se han planteado, tal como todas las grandes ideas parecen obvias después que alguien las formula.

Según Smith, el grado de especialización está limitado por el tamaño de los mercados, cuando los mercados son pequeños hay menos especialización y menos división del trabajo y viceversa. Esto se ve clarísimo hoy con la globalización (mercado inmenso) y la división internacional del trabajo (que corresponde a una hiper especialización).

Las condiciones para que se fomente la especialización según Smith son: la paz, que el derecho a propiedad asegurado, la fuerza de los contratos y el imperio de la ley. En la introducción de La Riqueza de las Naciones, Smith dice que hay dos factores que influyen en la productividad de una nación:
1.- destreza, habilidad y juicio (lo más importante)
2.- que proporción de la población está empleada en un trabajo útil
También escribió Smith que las políticas nacionales influyen en la productividad del país. La Riqueza de las Naciones está dividida en cinco libros: los cuatro primeros se refieren a los ingresos de los ciudadanos y el quinto a los ingresos del soberano, es decir a los impuestos.

Se sabe poco de Smith como persona, aunque existe la impresión que era bastante excéntrico, dicen hablaba solo y tenía cierto impedimento para hablar. Nunca se casó ni tuvo familia, vivíó buena parte de su vida con su madre, incluso hay una leyenda que a los tres años lo secuestraron los gitanos y después habría sido rescatado. Smith estudió en la Universidad de Glasgow y luego estudió varios años en Oxford, de donde se llevó una muy mala impresión según escribió después.

Su primer trabajo fue como profesor free lance, la universidad le pagaba por la cantidad de alumnos que iban a su clase y en poco tiempo sus cursos se hicieron muy populares. Más tarde en La Riqueza de las Naciones Smith recomendaría este sistema por los incentivos que daba al profesor para hacer buenas clases. En la Universidad de Edimburgo Smith enseñó filosofía, ley civil y jurisprudencia y astronomía. En esta universidad se hizo muy amigo de David Hume y dicen que su asociación intelectual fue una de las más productivas en la historia de las ideas.

En 1751, a los 28 años consigue el puesto de profesor en la Universidad de Glasgow enseñando lógica, retórica, inglés y crítica hasta 1764, escribió que esos habían sido los años más felices de su vida. En 1759 publica su primer libro "Teoría de los Sentimientos Morales" donde decía que los seres humanos tienen una especie de tendencia natural a sentir simpatía por los demás, por tratar de entender sus sentimientos y conseguir ser aceptados, la simpatía para Smith es la base de los sentimientos morales y plantea la figura del "espectador imparcial" que aprueba o desaprueba los sentimientos de los demás según la simpatía o desagrado que le produzcan. En 1776 publicó "La Riqueza de las Naciones" y para que decir más.

En el libro 1, capítulo 1 Of the Division of Labour, que estamos revisando esta semana, aparecen los conceptos que creo que son fundamentales y más sólidos de las ideas de Adam Smith. El primero es el de la división del tabajo:

"Las mayores mejoras en las actividades productivas del trabajo, y la mayor parte de las destrezas, habilidades y juicio dirigidas o aplicadas a cualquiera, parecen ser efectos de la división del trabajo"

En el libro 1, capítulo 2 Of the principle of Division of Labour,  habla del origen de la división del trabajo y dice que es causada por la tendencia innata del ser humano hacia el trueque y el intercambio, haciendo notar que esta tendencia no se observa en ningún otro animal. En este capítulo aparece el famoso párrafo:

"No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero que nosotros obtenemos nuestra cena, sino por el propio interés de cada uno de ellos"

En el libro 1 capítulo 3 Smith explica que el grado de especialización y de división del trabajo es proporcional al tamaño de los mercados, en mercados muy pequeños hay poca división del trabajo y viceversa:

"La división del trabajo está limitada por el tamaño del mercado"

Tres capítulos y tres citas famosas, el libro 1 probablemente es el más importante de la Riqueza de las Naciones y el que contiene los principios que más han perdurado en el tiempo.

Algo que pocas veces se dice es la enorme influencia de Adam Smith sobre las ideas de Karl Marx, en realidad Marx fue el último de los grandes economistas clásicos y la mayor parte de sus ideas son consecuencia de los principios de Adam Smith tal como aparecen en La Riqueza de las Naciones, especialmente la Teoría del Valor Trabajo.