30 octubre 2026

Refrito: la vanguardia organizada del pueblo

(Publicado originalmente el 10 de agosto de 2015)
Todo tiempo pasado fue... anterior
Yo alcancé a conocer cuando los partidos políticos tenían grandes sedes que estaban abiertas todo el día y eran atendidas por voluntarios. Allí se juntaba la gente, los militantes, a conversar, intercambiar chismes, planificar comidas y reuniones. 

Mi mamá era militante demócrata cristiana y nunca recibimos un peso aunque trabajábamos como burros para las elecciones, nadie recibía plata porque la política movía pocos recursos en ese tiempo. Estoy hablando a fines de los sesentas.

Un club de amigos
Militar en un partido político era como pertenecer a un club, la gente iba a la sede, se juntaban los amigos, se organizaban platos únicos y bingos para financiar campañas y todo eso. 

El Partido Comunista en Arica estaba en Chacabuco con General Lagos y era muy popular entre la juventud porque llegaban unos diarios de China en papel arroz que se quemaban maravillosamente, de manera lenta y pareja.

Debe haber sido una estrategia del genial Mao, porque toda la juventud marihuanera era simpatizante del PC, nos llevábamos los diarios, los libros de Lenin, Mao y todo eso, ahí aprendí parte de lo que se del marxismo porque antes de quemarlo le echaba una miradita. Ah, que tiempos aquellos. 

En Arica tomé mi primer trago de licor y conocí de la buena, a los 14 años. Tiempos felices que no volverán, los niños solíamos madurar mucho antes en los sesentas.

Para la UP se volvió buen negocio
Todo eso empezó a desaparecer durante la Unidad Popular, la gente de los partidos se organizaba en fuerzas de choque y empezaron a militar por interés. 

Estar en partido de gobierno permitía conseguir comida y cosas que no se encontraban en ninguna parte. Estar en la oposición también daba acceso a codearse con los ricachones. En esa época se masificaron los militantes por interés, antes de eso eran solo los radicales, que fueron los inventores de la coima con empleos fiscales.

Los señores políticos se quedaron cesantes
Durante los militares tuvimos 17 años con los políticos cesantes, viviendo de la caridad internacional o nacional, entre los importantes  nunca supe de alguno que trabajara como todo el mundo, los comunes y corrientes se olvidaron de los partidos en su enorme mayoría.

Ya nada es igual
Ya se que todos los veteranos dicen lo mismo, pero es verdad, desde 1990 los partidos políticos crearon un modelo completamente distinto. 

La izquierda fue copada por los viejos que volvieron del "exilio" y sus parientes, la derecha por los tipos que fueron de la Secretaría de la Juventud y otras "organizaciones civiles" aduladoras de los militares. En cada lado quedó lo peor de Chile. 

Los sueldos y privilegios subieron al cielo y la política se convirtió en la manera más fácil y rápida de hacer fortuna personal.

Gente como uno
Los partidos se convirtieron en clubes esclusivos regentados por oligarquías hereditarias, es rarísimo encontrar a alguien que no sea pariente o amigo íntimo de alguno de los usurpadores primigenios, de 1990.

Se cerraron las puertas, la gente normal dejó de ir y de juntarse en los partidos porque se estableció una relación patrón-inquilinos. 

Para las campañas los patrones empezaron a contratar activistas, muchas veces lumpen a sueldo, dedicados a colocar propaganda y destruir la de los demás. pura gente pagada, peones que no tienen arte ni parte en la vida partidaria. 

El Partido Comunista, que solía ser el más comunitario, es un ejemplo maravilloso de esta descomposición en camarillas cerradas y muy exclusivas.

El buen negocio
Hoy la política es un negocio fabuloso, tomado por camarillas que no dejan entrar a nadie. Unas pocas veces algún outsider, financiado por un mafioso mecenas puede acercarse al poder, como por ejemplo Enríquez Ominami y sus financistas Marambio-Cueto. 

Pero no llegan lejos porque el sistema está cerrado con triple candado, no es solo asunto de plata sino que han ido cambiando todo el sistema para convertirlo en el club exclusivo que es hoy.

Desafección: que pisiútica palabra
Eso es lo que hoy se conoce por "desafección" que siente la gente por la política. A casi todos nos interesan los asuntos políticos, pero a nadie le interesa el sistema que hoy tenemos, que ha sido corrompido para transformarse en un selecto club de sinvergüenzas, hipócritas y ladrones, que se cuidan muchísimo para evitar la entrada de cualquier plebeyo. 

No digo que en los sesentas haya sido perfecto, ni siquiera creo que fue bueno, pero al menos, eran espacios donde todos podían entrar y competir, o por último pasar un buen rato para juntarse con amigos que piensan igual. Eso hoy esos espacios no existen.

Hagan este experimento
Les propongo un experimento: vayan a la sede de cualquier partido político, golpeen la puerta porque probablemente estará cerrada y si encuentran quien les atienda díganle que están interesados en militar en el partido, como pueden averiguar cuales son sus ideas y cuales son los mecanismos de reunión, por ejemplo para formar parte de la directiva. 

Apuesto que los van a mirar como si fueran extraterrestre, les van a decir cualquier cosa con tal de que se larguen rápido. Los partidos hoy lo que menos necesitan son militantes, que solo significan más bocas que alimentar.

El resultado
Bueno, eso más o menos sería un análisis ligero de las causas, pero lo más interesante son los efectos. Los políticos tienen una máquina para inventar explicaciones: todas mentiras. 

Los de izquierda echan la culpa a "los dueños de Chile" sus odiados millonarios... hasta que van a pasarles el platillo en época de campaña y los sirven sin problema a la hora de votar leyes. Los de derecha le echan la culpa "al marxismo y el populismo" ¿nadie les ha dicho que el marxismo se murió el siglo pasado y que ellos mismo son parte del populismo contra el que tanto reclaman?. Son mentiras estúpidas, opio. Miren. yo les voy a contar que pasa realmente, leed:

El resultado es que esta "desafección" permite a las oligarquías mantener el poder casi indefinidamente, por una combinación de abusos de poder y desorganización de la gente. En los últimnos años hemos tenido excelentes ejemplos de esto. 

En las últimas presidenciales de Chile el 2013, un 59% de la gente no fue a votar y la presidenta fue elegida con un 62% de los que fueron a votar, lo que se consideró una victoria arrolladora. ¿Arrolladora? en realidad fue electa con un 25% de los votos.

No hay problema
Hoy Bachelet tiene desaprobación en las encuestas del orden del 70% y está impulsando reformas que tienen más del 50% de rechazo ¿está entonces en grandes problemas? 

Ni tanto, si lo pensamos bien, como participan tan pocos en la política pueden gobernar aún siendo extremadamente impopulares, es algo que se ve en muchos países del mundo, especialmente en América Latina.

Lenín tenía razón cuando hablaba del poder de las partidos que eran "vanguardia organizada del pueblo" ni necesitaban ser populares, bastaba que no tuviesen oposición. 

Por eso la Unión Soviética duró más de 70 años, ese es el secreto de todas las dictaduras modernas: una vanguardia organizada.

Como ven, de algo me sirvió dar un vistazo a los libritos de papel de arroz antes de darle un uso mejor y más noble. Gracias a eso ahora me puedo dar cuenta de lo que está pasando.

7 comentarios:

  1. muy buen repaso a la historia politica chilena. Recuerdo que mis padres nos contaban de como tuvieron que militar en la DC (cuando era la DC, no ese antro en quiebra permanente que es ahora) para poder conseguir comida durante la UP, pero tampoco se libraron de las colas.

    Es cierto que el PC es frecuentado no solo por los "gilitos del barrio norte" (cancion de la Argentina Maria Elena Walsh) o abajistas zurdos "con conciencia social", sino que también por los "aspirantes a burgueses", que ven en la política una manera de forrarse sin trabajar mucho ya sea en un cargo publico de poca monta (me consta pues en mi período de RRHH he visto desfilar a cuanto apitutado pasó por mi puesto) o en un cargo de elección popular. El discurso progre, woke y de la izquierda extrema está perdiendo terreno, pero por culpa de ellos mismos al dejar comprobado que son unos fracasados e incapaces de sostener el relato con contundencia. El sindrome de Hubris en su maxima expresion.

    Lo de Bachelet me llama la atención, pues deja en evidencia la falta o nula presencia de caras nuevas, ideas nuevas o estrategias nuevas.
    No hay rostros en el zurderío que estén libres de polvo y paja o que sean moralmente respetables (aunque hayan sido despreciables, como en el caso de Frei RT) pues por cada ataque que le han hecho al gobierno, siempre hay una prueba de que hicieron lo mismo y les salió peor.

    A propósito, fui un par de veces a la sede del Partido Republicano acá en Santiago y me recibieron super bien. conocí a varios y hasta me dejaron estacionar dentro del recinto.

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    1. Toda la política está repleta de oportunistas José, es inevitable porque a partir de 1990 la convirtieron en una actividad tan rentable que fue capturada completamente por ladrones, hipócritas y frescos, no podía ser de otra manera.

      Los principales incentivos perversos par podrir la política fueron dos: el aumento desmesurado de los sueldos y la ley de financiamiento público de los partidos políticos, que convirtió a esa actividad en la más rentable -y la más improductiva- del país.

      Después de esas dos leyes, creo que fueron en el período del "estadista" Lagos, todo se pudrió de manera irreversible. No podía ser de otra manera, los incentivos fueron fuertes y claros.

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  2. Nunca me interesó la política partidaria y hoy menos que nunca. Pero Argentina reinició el sistema en 1983 cuando todavía estaba en la facultad y me invitaron al centro de estudiantes. Yo creía que el centro de estudiantes vendía pollo asado los sábados para financiar viajes o compra de una fotocopiadora, el tipo de cosa que hacen los cooperadoras de pueblitos. Y la verdad me entusiasmó Alfonsín - fue el único, luego no me pasó con ningún otro político. El caso es que por un par de años si estuve en una estructura política partidaria, en este caso universitaria. Pues bien esto quería contar: el posicionamiento, la colocación de personas que se especializaron en "políticos" fue instantánea. Por ingenuidad yo no sabía que muchos "ya venían" de familias que ya habían jugado al juego, y fueron los mas o menos favorecidos con las jefaturas o cargos.
    Hubo unas afiliaciones masivas ese primer año de apertura, millones se anotaron en los partidos. Luego había un falso clima de amateurismo, de desinteresados ciudadanos participando, de discusiones no guionadas. Habrán estado esperando que baje la espuma, simplemente, los que ya sabían que se iban a quedar. En mi caso tomé distancia apenas me gradué. Cuando me cruzaba con alguien conocido y hablábamos de eso, me mencionaba al mismo grupo de gente siempre. Cuando gobernaba otro partido, todos ellos tenían cargos en el sistema universitario. Cuando el partido llegaba al poder, pasaban a la administración pública. O a las listas políticas. Así hasta el día de hoy, ni siquiera se ven muchos jugadores nuevos. Es estrictamente como la ha dicho arriba: los partidos, por lo menos en Latam, son negocios de clan, de familias, de grupos bastante cerrados. Pueden tolerar una claque alrededor para que haga bulto, formada por gente que es ingenua un tiempo o que espera que se caiga un hueso para su lado. Pero de ninguna manera son un sistema abierto a la ciudadanía, nada que ver. Uls

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    1. Es fundamental ese concepto de "amateurismo" que mencionas, la evolución en Chile ha sido muy parecida a la de Argentina que cuentas, Cuando yo era chico o no tan chico -hasta los 18 años más o menos en 1973- la política en Chile tenía esa calidad de actividad amateur como de clubes sociales y cosas así.

      Era entretenido participar y estaba abierto a todos, la participación era principalmente voluntaria y se trabajaba por casi nada, los parlamentarios se llamaban "honorables" porque trabajaban ad honorem, por el honor de trabajar por el país.

      ¡Como ha cambiado la cosa!

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  3. Lo peor de todo es que a algún sinvergüenza se le ocurrió que los partidos deberían ser "organizados por el estado" y que para promover su "participación" debían ser financiados por todos. Esa es una de las metidas de rata, como decimos acá, más grandes de la historia. Ya no es que hayan basuras, que siempre han habido, si no que encima los tenemos que financiar todos. Vaya estupidez.
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    1. Justamente por eso resaltaba lo de "amateur" que mencionó Ulschmidt, recuerdo muy bien que a partir de los años 90 con la llegada de los políticos se empezó a criticar el amateurismo de la actividad política, los sinvergüenzas afirmaban que la política debía profesionalizarse, pagarse mucho mejor y los partidos debían ser financiados por el estado ¡¡mira a lo que nos llevó esto! Un cambio aberrante...

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  4. No veo que los partidos le hagan el quite a nuevos militantes. Les sirven para subsistir, para obtener financiamiento y votos, además de mano de obra barata en algunos casos y hasta como propaganda.

    Lo que sí he visto es que dividen a la militancia en un sistema parecido al de las castas de India, y no les gusta que gente de una casta inferior pretenda los beneficios de una superior. “Quieres ser general y ni siquiera has hecho el servicio militar”, suelen decir, contado por ellos mismos.

    Así que, claro, eso de la “igualdad” y/o la “meritocracia” es para la galería nomás. As usual.

    Saludos,
    El Triministro.

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