Estoy ahora mismo en mi oficina, en el silencio de la noche (en mi barrio no se escucha volar una mosca) más contento que un perro con dos colas, que preso en visita conyugal, en fin, estoy re contento, porque el gobierno consiguió aprobar prácticamente sin mutilaciones la Mega Reforma, o Ley de Reconstrucción Nacional.
Es verdad que hay un capítulo que todavía debe pasar a comisión mixta, las compensaciones a las municipalidades por los ingresos que perderán por la eliminación del impuesto de contribuciones para todos los propietarios mayores de 60 años, pero ese es un pelo de la cola.
Todo lo importante se ha aprobado, y se aprobó en tiempo récord. Si bien es cierto la oposición ya presentó recursos ante el Tribunal Constitucional, aunque éste bote un par de iniciativas tendrá un costo altísimo para ellos mismos y no se acabará el mundo.
Es el mejor resultado de todos los posibles, la defensa férrea de Quiroz al corazón de la ley y las negociaciones de los ministros políticos en el parlamento han resultado estupendas. Es la ley más importante -por muy lejos- que se aprobará en Chile desde 1990 al día de hoy.
Ningún gobierno en democracia se atrevió a tanto: bajar el impuesto corporativo de 27% a 23%, asegurar invariabilidad tributaria por 20 años para las inversiones nuevas desde cierto monto, garantizar la devolución de lo gastado en caso que Tribunales anule un permiso ambiental, son políticas estructurales, claves y en cierto modo nos vuelven al camino que nos enriqueció en los ochentas.
Pero yo estoy celebrando por otra cosa: al fin será ley la exención del impuesto territorial (las malditas "contribuciones") para propietarios de inmuebles mayores de sesenta años ¡y la Pilar que es dueña de la casa tiene más de 60!
Durante años no quise arreglar la fachada, hacer el comedor o un segundo nivel por miedo a que empezaran a cobrar contribuciones, bueno, ahora aunque quisiera no tengo plata, pero es un alivio enorme saber que cuando tenga podremos arreglar la casa sin miedo a convertirnos en arrendatarios del Fisco.
Tengo motivos para celebrar y re celebrar, habrán inventivos para la inversión en empresas relacionadas a la generación de conocimiento, en general empezamos a retomar la herencia dorada que nos dejaron los Chicago Boys y que convirtieron a Chile de un país ratón a uno próspero y moderno.
Est ley es un avance enorme y fulminante ¿podría haber sido mejor? Claro, el impuesto corporativo debió bajar a 0% como fue durante el Gobierno Militar, solo por señalar un ejemplo. Pero no olvidemos que este gobierno carga con el lastre de la derechita cobarde y todavía no hay votos en el parlamento que hagan viable reformas más profundas. Pero tranquilos, que para allá vamos.
A propósito, curioseando por Internet me encontré que en la Biblioteca del Congreso aparezco citado en el estudio Principales beneficios tributarios. Descripción y cuantificación para personas naturales y jurídicas, lástima que el autor, don Juan Pablo Cavada Herrera se equivoca en el párrafo que me cita:
"Suele afirmarse que el Impuesto Específico a los Combustibles se originó en Chile en abril de 1986, con el propósito de financiar la reparación de la infraestructura pública destruida por el terremoto de 1985 (19). Sin embargo, se constata que no es así, pues existen normas legales anteriores, que ya establecían dicho impuesto".
No pues don Juan Pablo, ese impuesto en específico se originó en 1986 tal como puse yo en mi entrada La Triste Historia del Impuesto, es correcto decir que el "impuesto específico a los combustibles", es decir la ley que rige hasta el día de hoy se originó en 1986, que hayan existido impuestos antes en la historia es otro cuento, otros impuestos, algo irrelevante para la discusión.
Bueno, y para que se den cuenta de la importancia de haber hecho esta exención parcial al impuesto territorial -que debe ser total y espero que algún día sea así- pueden releer mi entrada Con mi Casa NO, donde explico la monstruosidad y el abuso que significa el cobro de contribuciones.
Una de miel y otra de hiel, no hay caso; salvo recordar historia reciente donde la hiel en chilito se repartia con baldes...
ResponderBorrarAsí es, por lo menos el punto de comparación con los merluzos es tan malo que no hay cómo enojarse demasiado. Pero esa mentalidad estúpida heredada de una derecha mentalmente colonizada nos hace perder muchas oportunidades, es una lástima.
BorrarEn todo caso, que el dinero sea destinado a mantenimiento
ResponderBorrar¡Tampoco! Para mantener los bienes de uso público existe el Presupuesto de la Nación ¡si para eso pagamos impuestos! Si aceptamos estas ideas imbéciles, cada vez que vayamos a bañarnos a una playa o a pasear a una plaza debemos pagar entrada a beneficio fiscal, porque el fisco gasta plata en mantenerlos ¿se entiende la estupidez de esa idea? Además de tonta es una idea extremadamente peligrosa
BorrarDesgraciadamente, el gobierno fichó en los cargos a demasiados especímenes de la derechita. Hay más de ellos que republicanos.
ResponderBorrarEs verdad, pero la responsabilidad principal y última es del presidente. Los ministros, subsecretarios, seremis pueden mandarse muchos condorazos, pero cuando alguien dice estupideces de ese calibre no es posible que el propio presidente no salga a aclarar las cosas, es su entera responsabilidad
BorrarNah; están con la lógica de recaudar de donde sea, que por lo demás viene de hace tiempo.
ResponderBorrarSeguramente fue la mejor excusa que se le ocurrió a De Grange cuando lo acorralaron con la pregunta, pero se vienen haciendo los lesos desde hace mucho con eso.
En todo caso, sorprendente que haya salido con una declaración tan estúpida. A los puertos les cae la Fiscalía Nacional Económica y el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia a cada rato para “evitar la apropiación de rentas monopólicas”. A ver qué dicen ahora… o no.
Saludos,
El Triministro.
Con la estupidez que dijo dejó muchos flancos abiertos, pero como en Chile somos país generoso y sufrido, igual les damos todas las pasadas
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