27 junio 2026

Colegios particulares subvencionados en Chile

Este fue un milagro tanto o más importante que los 10 años de crecimiento sostenido a altas tasas que enriqueció a Chile entre 1986 y 1996, porque si bien el crecimiento nos enriqueció muchísimo, duró solo una década hasta que los políticos lo llevaran a la decadencia. La revolución educativa ha durado hasta hoy, como veremos más adelante.

Chile fue un país muy liberal desde principios de la república, solo en 1920 con la llegada al poder de Arturo Alessandri Palma empezamos un giro hacia la demagogia y las políticas socialistas que duraron hasta septiembre de 1973, cuando por fin colapsaron.

Muchas de las mayores batallas internas del Siglo XIX se dieron por la "cuestión religiosa", que fueron las peleas de poder entre los que querían imponer un estado laico y los que defendían los fueros religiosos y en esta cuestión religiosa los combates más encarnizados se dieron en el marco del control de la educación.

Curiosamente fue en pleno Siglo XX -el año  1951- bajo el gobierno radical de González Videla que esto se zanjó al establecerse por ley "un subsidio para las escuelas privadas basado en el promedio de asistencia, equivalente a la mitad del costo por estudiante de una institución estatal".

Lo irónico es que los radicales -brazo armado de la masonería en esa época- eran los más férreos enemigos de la educación religiosa, y este subsidio beneficiaba principalmente a los colegios católicos. Eso muestra cómo la Iglesia Católica no salió tan mal parada después de todo.

Este subsidio también beneficiaba a colegios particulares creados por filántropos masones, como los de la extraordinaria Sociedad de Instrucción Primaria, fundado por mi lejano y millonario pariente Claudio Matte Pérez. 

Yo estudié en una de esas escuelas -la Rafael Sanhueza Lizardi- y puedo dar fe que fueron extraordinarias. De hecho todavía existen y siguen siendo excelentes, entre las mejores que hay en Chile. Pero siempre fueron marginales, porque dependían de filántropos y -con subsidios y todo- mantenerlas tenía un costo enorme.

Los colegios particulares subvencionados  fueron un potenciamiento de esa antigua idea, surgido de los Chicago Boys frente a la crisis terminal en que se encontraba la educación pública -primaria y secundaria- que eran casi íntegramente estatal.

Se menciona a Miguel Kast, hermano del actual presidente como uno de los inventores del sistema. Pero en los hechos la implementación estuvo a cargo de Alfredo Prieto, ministro de educación y Mónica Madariaga, ministra de justicia quienes diseñaron la operatividad y el marco legal de estos colegios.

Todo esto ocurrió el año 1980, el Decreto Supremo de Educación Nº 8.144 de 1980 "Fijó el nuevo régimen reglamentario de subvenciones, materializando la idea del voucher o pago por asistencia media mensual, igualando las condiciones para municipales y particulares".

Ese fue un terremoto grado 9.5 para nuestro sistema educativo, que quitó la administración de las escuelas públicas al calamitoso Ministerio de Educación, hundido en desorden y burocracia y traspasó la propiedad a las municipalidades, mientras creaba el marco legal para que aparecieran los colegios particulares subvencionados.

Estos colegios podían ser abiertos por privados que deberían invertir en instalaciones y operación, podían tener fines de lucro, es decir ser operados como cualquier negocio y -si cumplían con las directrices legales y del ministerio- recibían idéntica subvención que los colegios municipales.

Cuando empezaron a aparecer estos colegios la gritadera de la izquierda y sus "expertos" fue tremenda, anunciaban toda clase de catástrofes, estafas y deterioro de la calidad de la educación. Pero en poco tiempo la realidad empezó a mostrar algo muy diferente.

Las escuelas y liceos del estado, capturadas por los sindicatos de profesores y muchas casi siempre por alcaldes corruptos que se embuchaban la plata de las subvenciones, fueron las que empezaron a deteriorarse y toda la gente que podía sacaba de allí a sus hijos para ponerlo en un particular subvencionado.

Los usuarios votaron con los pies: hoy, de todas las escuelas y liceos de Chile, alrededor de un 55% del total de alumnos, la educación estatal (municipalizada o SLEPT) capta un 35% y la educación particular pagada mantiene un sólido 10%

¿Por qué nadie en su sano juicio escoge un colegio estatal frente a uno particular? Porque los estatales están tomados por los sindicatos con los peores profesores de Chile, son un hervidero de huelgas y actividad política y la calidad de su enseñanza es pésima.

Y esto no es una opinión sino un hecho medible. En Chile se hace todos los años una prueba estandarizada de conocimientos llamada SIMCE y los resultados hablan por si mismos. 

En pruebas de Lectura y Matemática el puntaje promedio de los particulares pagados es entre 300 y 310 puntos, en particulares subvencionados entre 255 y 265 puntos y en los estatales el puntaje es entre 240 y 250. Esa es la cruda realidad, medida año tras año.   

Sin embargo los políticos de izquierda en todos estos años han hecho esfuerzos desesperados por desmantelar el sistema de los particulares subvencionados mediante distintas leyes destinadas a "sacarle los patines" a los que avanzan más rápido para -supuestamente- "nivelar la cancha".

Para la Ley SEP de Bachelet en su primer período, el estado comenzó a pagar una subvención de hasta un 70% más, por los estudiantes pertenecientes al 40% más vulnerable del país. A condición -claro- de no seleccionar a esos alumnos, así los mejores colegios se empezaron a llenar de los peores estudiantes.

El resultado se vio en los antiguos liceos emblemáticos, que se convirtieron en semillero de delincuencia y violencia callejera. Un incentivo muy noble en el papel pero con un efecto desastroso en la vida real. 

El año 2015 en su segundo gobierno, Bachelet llegó desatada y de la manito de su ministro Eyzaguirre (el quita-patines) dio tres golpes mortales a los colegios particulares subvencionados: prohibió el lucro, prohibió la selección y prohibió gradualmente el copago de los apoderados.

Con esto condenó a los colegios particulares subvencionados a la mediocridad y el deterioro progresivo. Sin ningún incentivo para ser mejores y sin competencia, ya que cerró con candado la creación de nuevos colegios, ejecutó el sueño del felón Eyzaguirre de quitar los patines a los mejores.

Los colegios particulares subvencionados han sido un éxito tan espectacular como las AFP, la Ley Minera y otras de las revolucionarias innovaciones que colocaron los Chicago Boys en Chile. 

Tal es su éxito que han durado 46 años formando estudiantes mucho mejores que los que han tenido la desgracia de estudiar en colegios municipalizados, SLEP o cualquier engendro por el estilo. 

Es increíble como el común de la gente se preocupa por estupideces sin importancia y no toma en cuenta la tragedia estructural que significa deteriorar el sistema educativo. 

Aceptan pasivamente que sus hijos vayan a deformarse en manos de los patanes que son todos esos "maestros" sindicalizados, ganapanes malditos, que pueden torcer hasta a los de mejor potencial infiltrando su veneno del resentimiento social.  No es algo inevitable, no deberíamos aceptarlo así como si nada.

7 comentarios:

  1. Hola don Thomas hace como dos años que no responde a sus publicaciones, ya era hora. Mi parecer es que la educación pública de calidad es imposible en la mayoria de los paises como Chile o en paises del tercer mundo, la educacion de calidad surge de un gran esfuerzo cultural que la mayoria de la poblacion no esta dispuesta ha asumir. Y no me refiero solo a lo monetario, porque si fuese asi, solo bastaria con inundar el sistema educativo con millones de dolares. La educacion publica, de la cual tengo experiencia como ex profesor, no funciona porque desde las bases culturales y sociales hemos dinamitado toda posibilidad de mejora, basta con ver los niveles de violencia, drogadiccion, falta de disciplina y moralidad en las aulas y el abandono masivo de profesores del sistema educativo como para darnos cuenta de la flaqueza que sostiene la educacion publica. Como ex profesor doy fe de eso y tambien del hecho que la mayoria de los alumnos de este pais, jamas recibiran una formacion adecuada, como deberia ser. Hay socavones en todas partes, desde la formacion de los docentes hasta la agresividad de los apoderados, es imposible mejorar, solo empeora año tras año y no parece existir una mejora radical, pasamos de una gobierno de izquierda que llego al poder con el discurso de educacion publica y de calidad y no tenemos ni lo uno ni lo otro, llegamos a un gobierno de derecha y no veo ninguna reforma a la educacion que me permita ver un mejor futuro para nuestros jovenes. Sin duda como usted dijo, incorporar malos alumnos con buenos alumnos fue una atrosidad, nivelo para abajo, hizo menospreciar el esfuerzo, la responsabilidad y empobrecio la mentalidad de las clases mas desfavorecidas, les hizo ver que la educacion no es una respuesta frente a la dificultades de la vida, sino una dificultad por si misma, un estorbo en la vida de las personas. Es notorio que las clases populares no valoran de la misma manera la adquisicion de nuevas habilidades, destrezas o se hacen participes de las formacion ciudadana que son los puntos mas importantes de cualquier sistema educativo, se nos olvido que muchas veces la educacion es un molde, una disciplina muy seca pero necesaria, una obligacion la mayor parte del tiempo y que aprender es dificil y laborioso, en cambio reemplazamos la verdad de los hechos por teorias del aprendizaje como el aprendizaje significativo, la postura de que el alumno es el centro del proceso de enseñanza o que las malas notas pueden perjudicar la autoestima de los niños. Toda esa basura solo ha arruinado la educacion en Chile y en el mundo occidental, ha excepcion de paises como China o Japon donde nunca se tragaron la seudo ciencia de las metodologías de aprendizaje y comprendieron que el ser humano es mejor si le das los espacios para superarse y destacarse por si mismo, y no los encierras en una sala de clases con profesores mediocres y malos alumnos. En difinitiva, ese modelo educacional de la izquierda, termino perjudicando a los mas pobres, como todo lo que hace la izquierda, en vez de mejorar las cosas, las empeoras, como las reformas de las 40 horas o el aumento del salario minimo, en vez de aumentar el bienestar solo lo perjudica

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  2. Posdata, soy Edwin Menco Prieto

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    1. Hey Edwin tantas lunas! Espero que todo ande bien por tu parte, por acá todo bien, tranquilei como siempre.

      Bueno, tu conociste el sistema bien y por dentro , te encuentro razón en lo que dices. Lo que hay en realidad es un problema cultural, social y tecnológico.

      Cultural porque estamos llenos de gente "empoderada" con muchísimas ambiciones pero que no están dispuestos a sacrificarse, ni a mover un dedo para conseguir lo que quieren. Piensan que lo normal es tener plata y ser felices, creen que ese es un derecho y no un asunto muy raro, improbable que pocas veces pasa. Por algo en toda la historia siempre el80% de la gente ha sido pobre, en todas partes, en toda época y con cualquier sistema de gobierno, ese 80% es inamovible.

      Pero los políticos les vendieron la idea que por el hecho de haber nacido tenían "derecho" a una "vida digna" y que si no tenían todo lo que ambicionaban era culpa de un tercero.

      Ese tercero se va turnando entre los ricos, el gobierno, los políticos, las escuelas, los profesores y mil más. Pero la verdad es que ninguno de esos tiene mayor culpa, el tener o no tener lo que ambicionamos depende principalmente de la suerte y después de eso de las propias decisiones, esfuerzo y perseverancia de cada cual.

      Por eso la sociedad se ha puesto violenta, agresiva, eso se refleja en las casas, en los apoderados, en las escuelas y en todas partes donde encuentras gente furiosa porque no consigue lo que -según ellos- se merecen.

      Además que nuestros políticos importaron de las socialdemocracias europeas una idea que funcionaba en el Siglo XIX pero hoy es completamente estúpida: creían y prometían que la educación formal sería un "ascensor social" para las personas, y que si educaban masivamente a todo el mundo en universidades con eso iba a desaparecer la pobreza. Fue el boludo de José Joaquín Brunner el que trajo esa estúpida idea en el gobierno de Lagos.

      Bueno, esa es la parte económica y social del problema, pero también hay una parte tecnológica que surgió desde el año 2000. Resulta que la tecnología ha avanzado tan rápido que la educación formal no sirve para nada, es imposible saber que cosas servirán que sepamos en 5 o 10 años más así es que la planificación de contenidos es inútil, aparte de lo más básico.

      Estamos repletos de abogados, ingenieros, sociólogos, cientistas políticos, antropólogos, levantas una piedra y aparecen 10, la mayoría cesantes o manejando un Uber.

      Si toda esa gente hubiese dejado la escuela en cuarto básico y se hubieran puesto a trabajar, en lugar de malgastar miserablemente 15 o más años "aprendiendo" contenidos inútiles, seguro que les habría ido mucho mejor y serían mucho más maduros que tanto sobaco ilustrado que anda por ahí dando vueltas.

      Yo creo que las escuelas, liceos y universidades JAMÁS debiesen tratar de formar a los estudiantes, deberían limitarse a instruirlos en cosas prácticas que le permitan ganar unas lucas, pero la formación la da la vida, los amigos y la casa, en ese orden creo yo.

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  3. No es estrictamente cierto que el común de la gente sea indiferente a lo que ha pasado con la educación. Si bien inicialmente las reformas de Bachelet tuvieron amplio apoyo (al principio estaba repleto de giles que repetían eso de "no al lucro", "educación pública, gratuita y de calidad", "no a la selección", etc), con el tiempo se ha ido dando vuelta la tortilla. Por algo el actual gobierno propuso una reforma para permitir el regreso de la selección y, salvo algunos vociferantes de izquierda, pareciera que la mayoría está de acuerdo.

    Es muy evidente el deterioro que ha sufrido la educación tras la reforma de los brazos arriba, empujada por los niñatos que luego se convirtieron en el Frente Amplio. El Instituto Nacional es el mejor y más claro ejemplo, hoy convertido en lo peor de la educación municipal, incluso sin llenar sus vacantes. Y si a eso se suma la percepción generalizada de lo malo de la "tómbola" (unintended consequences: muchos lo han vivido o conocen casos), se explica la vuelta de chaqueta de los mismos que antes aplaudían a rabiar estas reformas.

    Ahora veremos si se aprueba, pero creo que el cambio en el sentido es bastante evidente.

    Saludos,
    El Triministro.

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    1. El nivel de indiferencia de la gente -me refiero a la gente que vota que es la que cuenta- yo lo mido por la cantidad de merluzos e idiotas que siguen llegando al parlamente y que todavía tienen casi la mitad de las votaciones. Cuando estos imbéciles queden fuera, creo que recién allí podemos pensar que la gente ya no es indiferente.

      Claro que eso lleva un desfase, porque hay elecciones cada dos o tres años, pero todavía hay una cantidad suficiente de gente que sigue votando por los mismos estúpidos: caciquillos locales, compradores de votos, corruptos, rifleros.

      Es verdad que hubo un cambio importante en la última elección presidencial, pero no se vio igualmente reflejado en la parlamentaria. Si la gente no fuese indiferente al tremendo daño que le han hecho a sus hijos, hoy en el parlamento y las municipalidades no habría ni el 10% de las plastas que promovieron estas reformas.

      Sin embargo, tal como dices, para allá vamos...

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    2. Ah, bueno: no están TAN alineados con nosotros como deberían, dada la brillantez de nuestro pensamiento, pero sin duda que las cosas, en ese sentido, han cambiado para mejor…

      ;-)

      Saludos,
      El Triministro.

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    3. Como decía la antigua DINACOS "vamos bien, mañana mejor" :D

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